16023(13-08-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 16023  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACIÓN PENAL   

          Magistrado Ponente:   

          JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

         Aprobado acta Nº  093   

Bogotá  D. C., trece (13) de agosto de dos  mil tres (2003).   

         VISTOS   

Se   pronuncia  la  Sala  acerca  de  las  peticiones   elevadas  por  medio  de  escrito  por  el  procesado  JORGE  LUCAS  TOLOSA CAÑAS y coadyuvadas  por  su  esposa y también procesada, NOHORA ESPERANZA  ZAMBRANO CAMARGO.   

FUNDAMENTOS   DE  LA  PETICIÓN   

1.-   Contra  Mario  Hernando  Borbón  Molano,  Jorge  Lucas  Tolosa  Cañas  y  Nohora  Esperanza Zambrano Camargo, el  primero  en  su  condición  de  ex  juez  laboral del circuito de Bogotá y los  restantes  como  abogados  litigantes,  se  adelanta  proceso  penal  que  en la  actualidad   se   encuentra  ante  esta  Corporación  desatándose  recurso  de  apelación  por todos interpuesto y sustentado de manera oral por sus defensores  contra  el  fallo condenatorio proferido por el Tribunal Superior de Bogotá que  los  sentenció  a las penas de 15 años de prisión  para el primero, como  autor  de  los  delitos  de peculado por apropiación y prevaricato, 10 años de  prisión  para  el  segundo,  como  determinador  de  los mismos delitos y, a la  última   a  la  pena  de  2  años  de  prisión  como  autora  del  delito  de  receptación.   

2.-    A  través  de  escrito,  los  procesados    colocan   a   disposición   de   esta  Corporación,  el  Acta  N°  1 del Comité de Conciliación y Defensa Judicial,  presidido  por la Ministra de Educación Nacional, que en su criterio constituye  “…  un  documento público, oficial, expedido por  el  órgano  competente,  sobre  los  derechos de los accionantes, en el proceso  Ejecutivo  Laboral,  adelantado  con  fundamento en el decreto 953 de 1970 y las  providencias  del  Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca y Consejo  de Estado …”.   

Dicen los libelistas que a través del mismo  se    dio    “eficacia   instrumental”  a  derechos  salariales a favor de docentes que se encontraban  en  las mismas circunstancias que las presentadas por sus poderdantes, y por los  cuales   considera  que  se  demuestra  su  inocencia,  pues  su  comportamiento  simplemente   se   limitó,  como  abogado  litigante,  a  reclamarlos  ante  la  jurisdicción de lo contencioso administrativo y laboral.   

Al efecto, concluye:  

“Ahora bien, mi afirmación no es un hecho  nuevo  ni  una  prueba nueva, se desprende del hecho de que entre la resolución  proferida  por  el  Ministerio de Educación Nacional y los mandamientos de pago  originados  en  los  procesos  ejecutivos  laborales,  éstos  últimos  son  de  superior  jerarquía  jurídica  y todos se encontraban dentro del plenario, con  los  cuales  demostramos  que  nunca  se  torció  la ley y que nunca se extrajo  recursos económicos que no se adeudaba.”   

Motivo  éste  por  el  que  recaban  en la  necesidad de que se dicte sentencia absolutoria.   

De  manera  subsidiaria,  los peticionarios  solicitan  se  decrete  la  nulidad  de  la  audiencia de sustentación oral del  recurso  de  apelación,  celebrada por la Sala Penal de la Corte el 26 de enero  de  2000.  Para  tal  efecto, sostienen en el escrito y en libelo complementario  que  anexan,  que a la representante del Ministerio Público se le permitió que  interviniera   luego  de  que  se  sustentó  oralmente  los  recursos  por  los  defensores,  realizando toda una serie de afirmaciones y aseveraciones, frente a  las  cuales  no se les permitió a los defensores y a los procesados replicarlas  ni debatirlas.   

Igualmente,  solicitan  que  se  ordene  el  “levantamiento  de  la  prolongación  ilegal de la  privación  de  la  libertad”  a  Nohora  Esperanza  Zambrano  Camargo,  toda vez que si fue condenada en primera instancia a la pena  de  dos  años  de prisión, es evidente que ha transcurrido un periodo mayor al  señalado   como   pena,  siendo  obligatorio  que  se  levante  “la   sanción   y   condiciones   que   impone   la  diligencia  de  compromiso.”   

Por  último,  señalan que dada la nulidad  del  trámite  penal  y ante la imposibilidad de que se le endilgue una conducta  reprochable,   debe   concederse   la  libertad  provisional,  como  quiera  que  indistintamente  de  la  fase  a  la  que  deba  retrotraerse el proceso, se han  excedido   los   términos   señalados  en  el  artículo  415  del  C.  de  P.  P.   

LA     CORTE  CONSIDERA   

1.-  La Sala se pronunciará en torno a  la  solicitud de nulidad de la diligencia de audiencia de sustentación oral del  recurso   de   apelación   y  las  peticiones  de  libertad  elevadas  por  los  procesados  JORGE  LUCAS  TOLOSA  CAÑAS y     NOHORA    ESPERANZA    ZAMBRANO  CAMARGO,   como   quiera  que  se  entiende  que  la  referencia  que  se hace en torno al acta de conciliación que en copia allegan,  no  es  más que la insistencia a la petición de absolución que formularon sus  defensores,  pretensión  principal  del  recurso de apelación, luego cualquier  pronunciamiento  a  ese  respecto  se  hará  al  momento  de  emitir  el  fallo  correspondiente.   

2.-    Frente   a  la  solicitud  de  invalidación  procesal,  es  del  caso recordar que a los sujetos procesales se  les  brindaba  en  el Decreto 2700 de 1991 la posibilidad de sustentar de manera  oral  el  recurso  de  apelación que se interponía contra las sentencias. Ello  era lo que señalaba el artículo 196B de esa normatividad.   

Como  era  natural y obvio, la audiencia de  sustentación  iniciaba  con  la  intervención  de  quien  había  formulado el  reproche,  pues era quien había propiciado la tramitación ante el ad   quem.   Entonces,   cuando   a  la  diligencia  se hacía presente otro sujeto procesal y manifestaba su interés de  intervenir,  se  le daba la oportunidad, por una sola vez, para que se refiriera  a  los  argumentos propuestos por el impugnante, y ahí se le daba término a la  diligencia.   

Ello  fue  lo  que aconteció en este caso,  cuando  la  representante  del  Ministerio  Público solicitó la intervención,  como  sujeto  no  recurrente,  luego  de  que  se  expusieron  prolijamente  los  argumentos de los apelantes.   

Entonces, para ese instante procesal, no era  aplicable  lo  normado  en  el  artículo  451  del  Decreto 2700 de 1991, ahora  señalado  en  el artículo 407 de la Ley 599 de 2000, que contempla el orden de  intervención  de  los  sujetos  procesales  pero  en la diligencia de audiencia  pública,   momento  procesal  diferente  de  la  otrora  y  ahora  inexistente,  audiencia de sustentación oral del recurso de apelación.   

Con  base en estas razones, la Sala negará  la  nulidad propuesta por los peticionarios, lo que de paso deja sin piso alguno  la  solicitud  de  libertad elevada por el procesado Tolosa Cañas, en tanto tal  pretensión  se  sustentaba en la hipótesis de que al retrotraerse el proceso a  una  fase  previa,  estarían vencidos cualquiera de los términos de que tratan  los ordinales 4° y 5° del artículo 365 del C. de P. P.   

3.-   Con  relación  a  la  escueta  solicitud  de  libertad  provisional  que se hace frente a la también procesada  ZAMBRANO     CAMARGO,  sustentada  en la supuesta restricción a la libertad personal que se deriva del  hecho  que  no  obstante  encontrarse  en  libertad,  por  el hecho de suscribir  diligencia  de compromiso, luego de concedérsele el sustituto de la suspensión  condicional   de   la   ejecución  de  la  sentencia,  se  limita  ese  derecho  constitucional,  es  del  caso  señalar que tal argumento resulta incoherente y  sin  sentido  en  la medida que no se entiende cómo se está reclamando por una  supuesta  limitación  a  la  libertad  personal  derivado  de  las obligaciones  contenidas  en  una  diligencia  de  compromiso y al mismo tiempo se solicite la  libertad  provisional,  siendo que para gozar de esta exige el legislador que se  suscriba precisamente diligencia de iguales connotaciones.   

Adicionalmente, desconocen los peticionarios  una  realidad  procesal  evidente  y  latente en estos instantes, cual es que la  sentencia  no  se  encuentra  ejecutoriada  y  por  ende  no  puede hablarse del  cumplimiento  de  pena  y mucho menos de la satisfacción de un eventual periodo  de  prueba  derivado  de  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la  pena.   

     

En consecuencia, se negarán las solicitudes  elevadas.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

         R E S U E L V E   

Negar  las  peticiones  elevadas  por  el  procesado  JORGE  LUCAS  TOLOSA  CAÑAS  y  coadyuvadas  por  su  esposa  y también procesada, NOHORA         ESPERANZA        ZAMBRANO        CAMARGO,    conforme    a    las   anteriores  motivaciones.   

Cúmplase.  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS                       CARLOS  A.  GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                  EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO   

Comisión    de  servicio   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN                  MARINA   PULIDO  DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                       MAURO SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

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