15863(04-10-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 15863  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado     Ponente:    Dr. HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Aprobado en acta No. 151  

Bogotá D.C., cuatro (4) de octubre de dos mil  uno (2001)   

Procede  la  Corte  a  emitir  concepto  en  relación   con  la  solicitud  de  extradición,  que  del  ciudadano  israelí  GABRIEL    KENIGSBERGER  ha  formulado  ante  las  autoridades  colombianas  el  Gobierno de la República de Francia, a través de su embajada.   

I.   SOLICITUD  DE  EXTRADICIÓN   

1.  El  Gobierno  de  la  República Francesa  solicita     la    extradición    del    ciudadano    israelí,    GABRIEL  KENIGSBERGER,  a  quien requiere  para  que  en  el   territorio  de ese país  purgue la pena de veinte  años  de  prisión,  impuesta como reo ausente, en sentencia del 3 de noviembre  de  1998,  por hechos de  narcotráfico y asociación de malhechores, fallo  proferido por el Tribunal de Gran Instancia de Marsella.   

2.  Los hechos que dieron  origen al  proceso  fueron cometidos en el ámbito de una actividad internacional orientada  hacia  el  tráfico  de  estupefacientes  de  toda  clase:  ( hachís, heroína,  cocaína)  y  de  los  sistemas  de  repatriación  de  fondos  o de pago de los  productos.   En  el  extranjero  Amiran  Bar,  Gaby Kenigsberger e Itschach  Rapoporte  aparecen  como  referentes  móviles  y activos, beneficiando amplias  conexiones  del  narcotráfico  en  Inglaterra  como  en  los países de Europa,  América del Sur e incluso Israel.   

Se   señala  que  en  Marsella,  Paris,  Mandelieu  La  Napoule,  Port  Vendres,  y  en  todo  caso,  sobre el territorio  nacional  francés,  en  los  países bajos, en Bélgica, Ecuador y en Marruecos  durante  1992,  1993,  1994,  y  hasta  el 27/1/94 incurrieron en los siguientes  hechos:   

2.1. Haber importado productos estupefacientes  en  pandilla  organizada  en  las  especies  de  heroína,  cocaína y resina de  cáñamo de la India.   

2.2.  Adquirido,  detenido, ofrecido, cedido,  transportado  ilícitamente  estupefacientes  (  en la  especie  de  heroína, cocaína y cáñamo de la resina de la India) y,   

2.3. Participado en una asociación o alianza  establecida  en  vistas  a la preparación caracterizada por uno o varios hechos  materiales    de    crímenes   o   delitos   castigados   con   10   años   de  encarcelamiento    (en   la   especie   de   la  adquisición,   la   tenencia,   la   oferta,   la  cesión,  el  transporte  de  estupefacientes,    la    importación    de    estupefacientes    en   pandilla  organizada).   

3.  El requerido en  extradición nació  en  Haifa  –  Israel  el 12 de diciembre de 1958, hijo de Mardehai Kenisberger y  de   Margalitte  Nihoum,  de  nacionalidad  israelita,  identificado con la  cédula  de  ciudadanía  israelí  No.  55574750  y cédula de extranjería No.  258569   de   Bogotá,    estado   civil    casado   y  de  profesión  comerciante.   

II    TRÁMITE   

    

1. FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN     

1.1.   El  Fiscal  General  de la Nación, mediante resolución del 24 de  diciembre de 1998 y  en  respuesta  a  la  Nota Verbal No. 679 del mismo mes y año de la Embajada de  Francia,  remitida  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  según  oficio  No.  O.J.E.  061189    del 24 de diciembre de 1998, ordenó la  captura   con  fines  de  extradición  del  ciudadano  extranjero  GABRIEL    KENIGSBERGER   (folios 1, 2 y  11, carpeta anexa).   

1.2.   De  acuerdo  con  la  providencia  emitida  por  un  Fiscal adscrito a la Dirección Regional de Fiscalías de esta  ciudad,   el   31   de   diciembre  de  1998  GABRIEL  KENIGSBERGER  fue  dejado  a  disposición  del Fiscal  General  de  la  Nación  en  las  instalaciones  de la Penitenciaria Central de  Colombia  La  Picota  el  ciudadano  isrealí requerido en extradición, (fl. 14  carpeta anexa).   

1.3.  La  Embajada  de  Francia  remitió  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores la nota verbal No. 92/MRE del 20 de febrero  de  1999, por medio de la cual formaliza la solicitud de extradición de Gabriel  Kenignsberger, ciudadano israelí (folio 22, carpeta anexa).   

1.  4.          El  22 de febrero de 1999, el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,   según  oficio  No.  OJ.E.  2248,  envía  al  Ministerio  de  Justicia  y del Derecho la nota verbal de la Embajada de Francia  formalizando  la  solicitud  de  extradición,  advirtiendo que “ en  atención  a  lo establecido en el artículo 552 del Código de  Procedimiento  Penal,  me permito manifestarle que el Convenio aplicable para el  presente  caso  es  la  Convención  para  la  recíproca  extradición  de reos  suscrita  en  Bogotá,  el 9 de abril de 1850 y la Convención de Viena sobre el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y  Sustancias Sicotrópicas suscrita en  Viena  el  30  de  diciembre de 1988” (fl. 25 carpeta  anexa).   

1.5.           En  cumplimiento  del  artículo 555 del  Código  de  Procedimiento  Penal  (D.2700/91),  el Ministerio de Justicia y del  Derecho  remitió  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia    la  documentación  referente  al  pedido  de  extradición  de  GABRIEL   KENIGSBERGER,  “ por considerar “que se  allegó  debidamente  traducido  y  autenticado,  y  reune   los requisitos  exigidos  en  las normas aplicables al caso” (fl. 1 y  2).   

2. CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA   

2.1. La Sala de Casación Penal en desarrollo  de  lo  previsto  por  el  artículo  556 del Código de Procedimiento Penal (D.  2700/91),  corrió  traslado  al  requerido  y  a su defensor de la solicitud de  extradición y abrió a pruebas la actuación.   

2.2.  El apoderado del requerido solicitó la  práctica  de  varias  pruebas,  las  que fueron denegadas por la  Sala, en  providencia    del    22    de    febrero   de   2000,   al   ser   consideradas  impertinentes    por  no  guardar relación con los aspectos sobre los  cuales debe conceptuar la Corporación.   

2.   3.   ALEGATOS    DE  CONCLUSIÓN   

2. 3.1. DEL DEFENSOR  

En  el  traslado para alegar, el defensor del  requerido  en extradición presentó escrito en el que solicita  a la Corte                      que  emita  concepto  desfavorable  por  no  reunir la solicitud los  requisitos  previstos  por  los  tratados  invocados  y la legislación interna.  Afirma  que  la  Convención  de  Viena solo es aplicable a hechos cometidos con  posterioridad  a  su  vigencia, es decir, al 8 de septiembre de 1994, ya que los  que dieron origen a la condena ocurrieron antes del 21/1/94.   

Reclama  el  defensor  la  necesidad  de  aplicar  los  tratados  sobre derechos humanos suscritos por Colombia y Francia,  en  relación  al  respeto  al  debido proceso y al derecho de defensa,  ya  que,  en  su  criterio  se juzgó indebidamente al requerido al no citarlo en su  domicilio  en el exterior, no acatando las disposiciones  del Código Penal  Francés;  además,  de haberse surtido el proceso sin defensor. Agrega que ante  la  solicitud  de  oposición  presentada  por  su  representado,  la  sentencia  perdió   sus efectos legales,  es decir, que no ha quedado en firme y  no   puede ser aplicada, pide se tenga en cuenta que priman los derechos de  los niños (los hijos del requerido) que quedarían sin familia.   

Concluye indicando que la imputación relativa  a  la  asociación  de  malhechores  no  satisface  el  principio  de  la  doble  incriminación,   por  cuanto,  el  Código Penal Francés sanciona el mero  acuerdo,    conducta     que    no    tiene    reciprocidad    en   nuestra  legislación.   

2. 3.2. LA PROCURADURÍA DELEGADA   

La  señora  Procuradora  Delegada  solicita  concepto  favorable, al encontrar que están dados los requisitos a que alude el  artículo  558 del C. de P.P. (D. 2700/91), ya que, la solicitud de extradición  cumple   las   exigencias   de  la  Convención  para  la  recíproca   extradición  de  reos  suscrita  entre  la  República  de  Nueva  Granada y la  República  Francesa  el  9  de abril de 1850 y la Convención de Viena sobre el  tráfico  ilícito  de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, incorporada a  la   legislación    interna   según    ley   67/93,   convenios  aplicables   al   presente  caso,  y  se  aportó  la  orden  de  arresto  y  la  sentencia.   

Agrega que  está demostrada la identidad  del   reclamado   en   extradición,   se   cumple  el  principio  de  la  doble  incriminación   al  corresponder los hechos por los cuales fue condenado a  lo  previsto en el inciso 1° del artículo 33 y el artículo 44 de la Ley 30 de  1986,   en   tanto,   que   la  asociación  de  malhechores  corresponde  a  la  conducta   prevista en el Código Penal de Nueva Granada, seguido por el de  1890  que  calificaba como cuadrilla de malhechores la reunión de personas para  cometer,  juntas  o separadamente, algún delito o delitos contra las personas o  contra  las  propiedades  y  que en el  Código de 1936  se denominaba  asociación  para delinquir y en el D. 100/80  al concierto para delinquir.   

III CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

De  conformidad  con lo  previsto por el  artículo  520  del   Código  de  Procedimiento Penal Colombiano, la Corte  fundamentará   el  concepto  de  extradición   que  se  reclama,  en  los  siguientes   aspectos:   validez   formal   de   la  documentación  presentada,  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  principio de la doble  incriminación,  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el extranjero  y   si  es  del  caso,  el cumplimiento de lo previsto en los tratados  públicos, aplicables al caso analizado.   

1.     VALIDEZ     FORMAL     DE    LA  DOCUMENTACIÓN   

Según  el concepto rendido por el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  mediante oficio O.J.E. No. 2248 del 22 de febrero de  1999  (fl.  22  carpeta  anexa),  en  cumplimiento  de lo dispuesto por el   artículo  552  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (hoy  artículo 514), el  convenio  aplicable   en  este  evento es la Convención para la Recíproca  Extradición  de  Reos, suscrita entre Colombia ( República de Nueva Granada) y  Francia  en  Bogotá  el  9 de abril de 1850,  que entró en vigor el 12 de  mayo  de 1852, la que regula el tema en el artículo 3°, exigiendo la siguiente  documentación:   

1.1. El mandato de arresto librado contra los  acusados,  conforme  a  las leyes del país cuyo Gobierno pide la extradición o  cualesquiera   otras   piezas   que   tengan   la   misma   fuerza   que   dicho  mandato.   

1.2.           La  indicación de la naturaleza  y  gravedad  de  los  hechos  que  hayan  ocasionado  la demanda de extradición, y   

1.3.  La  disposición  penal aplicable a los  hechos.   

Exigencias,   cuyo   examen   procederá  a  realizarse a continuación.   

1.1. Los documentos remitidos por la Embajada  de  la  República  de  Francia  cumplen  las  formalidades  del  trámite de la  extradición  y  específicamente,  las señaladas  por la Convención  que rige el asunto entre ese país y Colombia.   

En efecto, la Embajada de Francia remitió la  transcripción   auténtica  de  la  orden  de  arresto  librada  en  contra  de  GABRIEL            KENIGSBERGER,    suscrita  el  10  de  marzo  de  1998 por una Juez de  Instrucción  del Tribunal de Gran Instancia de  Marsella, de la República  Francesa.   En ésta se  relacionan los datos personales del requerido  en  captura, se señala como última dirección conocida la transversal 34ª No.  131-46  en  Bogotá Colombia y anteriormente en Francia, el delito que motiva la  orden  de  arresto, es decir,  la “importación  en  pandilla  organizada   de  resina  de  cáñamo  de la India, heroína,  cocaína;  adquisición,  cesión  tenencia,  y  transporte de dichos productos,  asociación    de    malhechores    con    vistas   a   cometer   esos   delitos  reprimidos”;  además,  expresa el lugar y época de  su  ocurrencia  al  señalar  “HECHOS  COMETIDOS EN  MARSELLA,  LA  NAPOULLE,  PORT  VENDRES,  PARIS,  BÉLGICA,  LOS  PAISES  BAJOS,  COLOMBIA   Y   ECUADOR   DURANTE  1992,  93,94  Y  HASTA  21/1/94”.   (folios 2 y 3, carpeta anexa 1).   

1.2.  La documentación recibida  por la  vía  diplomática  está  debidamente traducida al idioma español, igualmente,  contiene   los  datos  que permiten conocer la naturaleza y gravedad de los  hechos  que   motivan  la  demanda  de  extradición.   En  efecto, se  allegó  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal  de Gran  Instancia de  Marsella,  en  el juicio No. 8008/98, en la que se precisa la identificación de  cada  uno  de  las  personas  juzgadas,  el  objeto  de la acusación, indicando  respecto   del   solicitado  en  extradición,  que  se  encuentra  acusado  de:  “importación  no  autorizada  de  estupefacientes  – tráfico, infracción a  la   legislación   sobre   estupefacientes,  participación  a  asociación  de  malhechores  con  vistas  a  la preparación de un delito castigado con 10 años  “,   por  haber  participado  en  las  operaciones:  GAMBAS,   CHOCOLATE,   TASNMAN   MERMAID   y   el  tráfico  europeo,  conductas  cometidas  en  las  circunstancias  que  refieren los capítulos relativos a los  principios   de   especialidad   en  lo  que  atañe  a  la  legislación  sobre  estupefacientes   y  a  las  infracciones aduaneras y finalmente,  que  mantiene la detención.   

1.3. Se agregan, también, copias debidamente  traducidas  de  los  artículos:  222-36,  222-37  222-44-45-47-48-49-50  y  51,  450-1-3  del  Código  Penal, normas que describen y sancionan con diez años de  encarcelamiento  el  tráfico  de  estupefacientes  y  la  participación en una  asociación de malhechores (fls. 247 y s.s. carpeta anexa).   

Colígese, entonces, que la validez formal de  la   documentación   aportada   junto  con  la  solicitud  de  extradición  de  GABRIEL   KENIGSBERGER  se  halla  plenamente  acreditada,  y finalmente, se destaca que el fallo   dispone  el  mantenimiento de la detención ordenada por la juez de instrucción  el 10 de marzo de 1998.   

Las  críticas  formuladas  por la defensa en  torno  a  la  deficiencia  del  juicio por haber carecido el  enjuiciado de  abogado  en  el  curso del proceso, lo que acarrearía la supuesta violación de  derechos   fundamentales  aplicables  al  proceso  penal  y   presuntamente  desconocidos   por   el   Estado   Francés   al   haberlo  condenado  en  tales  circunstancias  deben  ser  rechazadas  en  este trámite, por cuanto, no están  encaminadas  a  cuestionar  la validez formal de la documentación aportada, que  es  el  aspecto  llamado  a  analizar por la Corte al emitir el concepto, sino a  criticar  los  aspectos  materiales  de  la documentación, y el contenido de la  decisión  judicial  francesa,  análisis que es de la exclusiva competencia del  Estado requirente.   

Un  examen  como  el  reclamado conduciría a  desconocer  las cláusulas  de los convenios bilaterales y/o multilaterales  suscritos   sobre  la materia, y lo previsto en el articulo 520 del Código  de  Procedimiento  Penal Colombiano, que determinan que el análisis  de la  Corte  debe  centrarse  en que la documentación hayan sido allegada por la vía  diplomática  y que contenga la información necesaria conforme a lo establecido  en  el  tratado  o convenio para  el estudio de la solicitud y emisión del  concepto respectivo.   

La  Corporación  ya  ha  sostenido  en otras  oportunidades  que tal petición no es viable, por cuanto, el instrumento en uso  es  producto de la cooperación internacional  a través del cual  los  Estados  combaten  la impunidad derivada  del refugio de los infractores en  territorios  extranjeros,  sin que por ello los Estados adhirentes se desprendan  de  parte  de  su soberanía, para permitir que sus decisiones judiciales puedan  ser  cuestionadas  por  sus  homólogos.  Invócase  en  tal sentido lo dicho en  pretérita oportunidad por la Sala:   

“  …la extradición es un instrumento de  cooperación  internacional  mediante  el  que los Estados combaten la impunidad  derivada  de  la mera fuga de su territorio de los infractores de sus leyes, tal  dispositivo  de  asistencia y solidaridad internacional parte del supuesto de la  soberanía  tanto  del  Estado  requirente  como  del  requerido,  una  de cuyas  manifestaciones  más  clásicas es la administración de justicia, a través de  la  cual los Estados a través de sus Jueces y Magistrados ejercen la soberanía  al  interior  de  su  territorio imponiendo las sanciones a que haya lugar o, en  todo caso, resolviendo los conflictos conforme a su juridicidad.   

Es en ese orden de ideas que las decisiones  jurídicas  de  un  Estado  que  sean necesarias para demandar de otro Estado la  extradición  de  una  persona,  son  materialmente intocables y solo pueden ser  objeto  de  revisión formal, es decir con prescindencia de su esencialidad, que  conforme  al  principio  de  la  buena  fe,  que  es principio de las relaciones  internacionales,  se  presume  legal  y acertada.”1   

Por consiguiente, resulta equivocado el reparo  al  proceso  penal adelantado en contra del requerido en extradición, llevado a  cabo  por la justicia francesa, al estar vedado para la Corte dicho análisis, y  no  obstante,  que  insiste la defensa en la pérdida de firmeza del fallo   por  la  petición   de  oposición formulada por el capturado, la orden de  arresto  sigue  vigente,  y  las  consecuencias  de  la  solicitud  deberán ser  examinadas  al  interior  del proceso por la justicia francesa. Es decir, que la  validez de la documentación se mantiene.   

2.  DEMOSTRACIÓN PLENA DE LA IDENTIDAD  DEL SOLICITADO   

Este   requisito,  también,  se  encuentra  acreditado  en  le  presente  trámite,  con  la  documentación remitida por la  Embajada  de la República Francesa  que da cuenta de la participación del  solicitado  en extradición en la importación, en pandilla  organizada, de  resina  de  cáñamo  de  la  India,  heroína  y  cocaína, cesión, tenencia y  transporte  de  dichos productos, en asociación de malhechores junto con Orsoni  Francois,  Guigui  Michel,  Gochgarian  Jacques, Gombert Philippe, de Gubernatis  Jéróme,  Hincourt  Lucien, Bar Amiran, Rapoport Itschak y Beaussoleil Cristine  (folio  245,  carpeta  anexa),  quienes  concurrieron  a  la audiencia, no así,  GABRIEL KENIGSBERGER juzgado  en ausencia.   

Según la nota verbal 6769/MRE dirigida por la  Embajada  de  Francia  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores, el requerido en  extradición,    GABRIEL   KENIGSBERGER,   se  identifica  con  la  cédula  de  extranjería  colombiana  258569,   en la orden de arresto se consignan sus  datos  personales,   indicando  que  nació  el  30 de diciembre de 1958 en  Haifa  Israel,  hijo  de   Mardehai  y   Margalith Nohoum, y que se le  conoce  con el alias de Gaby, similar información reposa en la sentencia, en la  que,  además,  se  precisa  que  por  los  informes de policía se conoció que  KENIGSBERGER   llegó   a  Colombia  el  11 de abril de 1993 junto con su compañera  y se instaló en  Bogotá,  desde  donde  mantuvo contactos con Gombert en las operaciones Gambas,  Chocolate  y Tasman Mermaid, y Guigui en el Ecuador y Marruecos, es identificado  por  los  servicios de policía  como uno de los contactos de Gombert y Bar  Amiran quienes aluden a éste como GABY.   

El  señor  GABRIEL  KENIGSBERGER para el momento  de  elevarse  la  solicitud de extradición se encontraba privado de la libertad  por  cuenta  de un Fiscal adscrito a la Dirección Regional de Fiscalías, sitio  desde  el  que dirigió una nota al Procurador de la República ante el Tribunal  de  Gran  Instancia  de Marsella de Francia el 1° de febrero de 1999, indicando  que  es  ciudadano  israelí  y  que  posee la cédula de extranjería No.   258569  de  Bogotá,  reclamando la notificación oficial del fallo para ejercer  el derecho de oposición al mismo.   

En consecuencia, no queda duda alguna respecto  a   la   demostración  de  la  plena  identidad  del  capturado  con  fines  de  extradición,  en  los  términos  referidos por el artículo 520 del Código de  Procedimiento  Penal,   tratándose  de la misma persona reclamada con  tal propósito por la Embajada  de Francia.   

3.               PRINCIPIO     DE     LA     DOBLE  INCRIMINACIÓN   

3.1.  Como quiera que el trámite de las  solicitudes  de  extradición  entre las Repúblicas de Colombia y  Francia  se  rige,  según  el   concepto  emitido  por  el Ministerio de Relaciones  Exteriores,   por  la  Convención  Recíproca  para  Extradición de Reos,  suscrita  en  Bogotá  el  9  de  abril  de 1850 (vigente desde el 12 de mayo de  1852),  el  principio  de  doble  incriminación  se  determinará   por lo  dispuesto en dicho Convenio.   

La  referida  Convención  señala  en  su  artículo   1°  :  “El  Gobierno  granadino  y  el  Gobierno  francés  se comprometen a entregarse recíprocamente, a excepción de  sus  nacionales,  todos  los individuos prófugos de la Nueva Granada refugiados  en  Francia, y los prófugos de Francia refugiados en la Nueva Granada, que sean  perseguidos  o  condenados  por   los  Tribunales  competentes,  como  autores  o  cómplices  de  alguno  de  los  delitos  enumerados  en  el artículo 2° de la  presente   Convención;  y  la  extradición  tendrá  lugar,  en  vista de la reclamación que uno de los dos Gobiernos dirija al otro  por       la       vía       diplomática”.2   

3.2.  De  otra parte, la Convención de las  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito de estupefacientes y sustancias  sicotrópicas  suscrita  en  Viena  el  20 de diciembre de 1988, y acogida en el  ámbito  jurídico  de nuestro país mediante ley 67 de 1993, cuya exequibilidad  fue   definida   por   la   Corte   Constitucional3, señala en el inciso 1° del  artículo  6°  sobre  la  extradición  que  ésta  se  aplicará a los delitos  tipificados  por  las  Partes  de  conformidad con el párrafo 1° del artículo  3°,  y  en el inciso 2° se indica que “cada uno de  los  delitos  a  los  que  se aplica el presente artículo  se considerará  incluido  entre  los  delitos que den lugar a extradición  en todo tratado  de extradición vigente  entre las partes.”   

La Convención de Viena sobre el tráfico de  sustancias  estupefacientes  entró  a  regir en Colombia el 10 de septiembre de  1994,   es   decir,   el  nonagésimo  día  después  del  depósito   del  instrumento  de ratificación ante el Secretario General de las Naciones Unidas,  el  que  se  produjo  el  10  de  junio  de 1994, según lo dispone el artículo  29.   

Por  consiguiente,  ha  de entenderse que el  listado  de   conductas  punibles  que  puede  dar  lugar a la extradición  previsto  por  la  Convención  para la recíproca extradición de reos suscrita  entre  Francia  y  nuestro  país  fue  adicionado  con  todos  los delitos  tipificados  por las Partes de conformidad con el parágrafo 1° del artículo 3  de  la  Convención   de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes   y   sustancias  sicotrópicas,  al  prever  :  “Cada  uno  de los delitos a los que se aplica el presente artículo  se  considerará  incluido  entre los delitos que den lugar a extradición   en  todo  tratado  de extradición vigente  entre las partes. Las partes se  comprometen  a  incluir tales delitos como casos de extradición en todo tratado  de  extradición que concierten entre sí”, quedando  así  inmersa  la  conducta  relativa  a  tráfico de sustancias estupefacientes  y   asociación de malhechores con tal propósito, en el listado de delitos  a  que  se refiere  la Convención suscrita entre Francia y Colombia,   por  manera que es viable su aplicación al caso que se examina, aún cuando los  hechos   por   los   cuales   se   reclama   en   extradición   a  KENIGSBERGER  hayan tenido lugar antes de  la   entrada  en  vigor  de  la  Convención  de  Viena  sobre  el  tráfico  de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas, conclusión a la que se llega con  fundamento en:   

3.2.1.  Como  ya quedara esbozado, de manera  expresa  la  Convención  de  Viena  sobre  el  tráfico  de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas  en  el  numeral  3° del artículo 6° señala que el  listado  de delitos a los que se aplica la extradición se considerará incluido  entre  los  delitos  que  den  lugar  a  ella  en  los  tratados de extradición  suscritos  entre las partes contratantes, es decir, que de manera automática al  adherir  el Estado Colombiano a la citada Convención y de igual manera Francia,  el  tratado  de  extradición  suscrito  en  1850  se  entiende adicionado en lo  pertinente.   

3.2.2.  Esta interpretación se acompasa con  los  principios  generales  de derecho internacional plasmados en la Convención  de  Viena  II  sobre  el  Derecho de los Tratados entre Estados y Organizaciones  Internacionales  o  entre Organizaciones Internacionales suscrito el 21 de marzo  de   1986,   y   acogido   por   ley  406  del  24  de  octubre  de  1997,  cuya  constitucionalidad  fue   definida  por la Corte Constitucional4,   que  reproduce  los  principios  ya consagrados por la Convención de Viena I, cuando  prevé  en su artículo 28 la regla general de irretroactividad de los tratados,  a  menos  que  el mismo señale cosa distinta. De manera tal, que en este evento  la  misma  Convención  de Viena consagra un efecto retroactivo al estipular que  el   listado  de  delitos  se  entenderá  incorporado  en  los  tratados  sobre  extradición ya suscritos entre las partes.   

3.2.3. De otra parte, guarda correspondencia  este  alcance  con  el  principio  de derecho internacional de la buena fe en la  observancia  de  los tratados internacionales, con el fin de hacer efectivas las  cláusulas  pactadas  para los fines propuestos, comúnmente llamado   principio   pacta   sunt   servanda,  acogido  en  nuestra  legislación  interna según lo  dispuesto  en  el  artículo  9°  de  la  Carta  Política, al señalar que las  relaciones  exteriores  se  fundamentarán  en  la  soberanía  nacional,  en el  respeto  a  la  autodeterminación  de los pueblos y en el reconocimiento de los  principios del derecho internacional aceptados por Colombia.   

3.2.4.  Además,  debe  destacarse que no se  discute  en  este  trámite  la  tipicidad  de los hechos por los cuales Francia  reclama  en  extradición  al señor Kenigsberger, que en todo caso es claro, se  encuentran  consagrados por el Código Penal Francés como ilícitos, sino sobre  la  aplicabilidad  de un instrumento internacional suscrito por los dos Estados,  en  desarrollo  de  principios de cooperación internacional, independientemente  de  que  la  Convención Recíproca de Reos hubiese incluido las conductas sobre  tráfico  de  estupefacientes,  aspecto  sobre  el  cual  como ya se indicó fue  adicionada por la Convención de Viena.   

En  consecuencia,  la  interpretación  que  ofrece  el  defensor del requerido en extradición respecto a la inaplicabilidad  del  tratado,  resultaría  altamente  improcedente  para  los  propósitos  que  animaron  a  los  Estados suscriptores de la Convención de Viena, motivados por  el  afán  de cooperación internacional en la lucha contra el tráfico ilícito  organizado  de  estupefacientes  y  sustancias sicotrópicas, y desconocería el  principio   de   derecho   internacional  pacta  sunt  servanda   que  orienta  las  relaciones  entre  los  Estados.   

Finalmente, debe indicarse que no es acertado  el  pedimento  de  la  defensa  al   señalar que frente a los tratados que  rigen  el  tema específico de la extradición entre los dos Estados prevalezcan  los  tratados  internacionales  sobre  los derechos de los infantes, que si bien  gozan  de un plus en su trato, tal preferencia no es predicable en temas como el  que  ocupa  la  atención  de la Corte, por cuanto, la materia específica de la  sanción   de   la  delicuencia  organizada  no  puede  estar  supeditada  a  la  afectación  de  los derechos de la familia del infractor, a contrario sensu, su  invocación  sería  oportuna  cuando  el  requerido en extradición tuviera tal  calidad, es decir, fuera un menor.   

3.3.  Los  hechos,  que motivaron la condena  proferida     en     contra     de     GABRIEL     KENIGSBERGER,  aluden  a la importación de productos estupefacientes en pandilla  organizada  en  la  especie  de  heroína cocaína y cáñamo de la India, haber  adquirido,    detenido,    ofrecido,    cedido,    transportado    ilícitamente  estupefacientes,  y  participado  en  una  asociación o alianza establecida con  vistas  a  la  preparación  caracterizada por uno o varios hechos materiales de  varios  crímenes  o  delitos  castigados  con  diez  años  de encarcelamiento,  en   Marsella,  Paris,  Mandelieu La Napoule, Port Vendres, Lila en todo el  territorio  nacional  francés, países bajos, en Bélgica, Ecuador y Marruecos,  entre 1992/93/94 y hasta el 21/1/94.   

La    participación    de   GABRIEL    kENIGSBERGER,   alias  GABY,   quedó  determinada  por  los  servicios  de  la  policía   francesa   que   mediante   seguimientos   y   la   lectura   de  las  grabaciones   de  conversaciones  telefónicas establecieron que una vez se  produjo  la  interceptación  en  Bélgica  por lavado de dólares de uno de sus  relacionados,  en  una  suma aproximada a los 3.182.831 libras esterlinas,   se  refugió  el   11  de  abril  de  1993  en Bogotá Colombia desde donde  mantuvo  contactos telefónicos con  varios de los procesados, entre ellos,  Gombert,  Guigui y Bar Amiran, siendo señalado como el centro de operaciones en  América  del  Sur,  en  las  denominadas  Gambas,  Chocolate  y Tasman Mermaid,  desarrolladas  en  Ecuador  y Marruecos, desde donde se importaron al territorio  francés sustancias sicotrópicas.   

3.4.           Los  acontecimientos,  así  descritos y  relacionados  fueron calificados jurídicamente, por la Juez de Instrucción del  Tribunal   de  Gran  Instancia  de  Marsella,  como  importación  de  productos  estupefacientes  en  pandilla  organizada  de  resina  de  cáñamo de la India,  heroína   y  cocaína,  adquirido,  detenido,  ofrecido,  cedido,  transportado  ilícitamente  estupefacientes  y  haber participado en la asociación  o  alianza  establecida  con  vistas  a  la preparación caracterizada por uno o  varios  hechos  materiales  de varios crímenes o delitos castigados con 10  años de encarcelamiento.   

3.4.1. Estos delitos se hallan tipificados en  los   artículos   222-36   del   Código   Penal  Francés  en  los  siguientes  términos:   

“La importación o exportación ilícitas  de    estupefacientes    (ley   92   –1336  del  16  de  diciembre de 1992 art. 354) “están castigadas  “  con  10  años  de encarcelamiento y con 50.000.000 de francos franceses de  multa.   

Esos  hechos son castigados con 30 años de  encarcelamiento  y  con  50.000.000 de francos franceses de multa, cuando se han  cometido en pandilla organizada.”   

Artículo 222-37  

“El   transporte,   la   tenencia,   el  ofrecimiento,   la   cesión,   la   adquisición   o  el  empleo  ilícitos  de  estupefacientes  –(ley No.  92-1336  del  16  de diciembre de 1992 artículo 354- “quedarán castigados”  con   10  años  de  encarcelamiento  y  con  50.000.000  francos  franceses  de  multa”   

3.4.2.  A  su  vez,  estas  conductas  están  referidas  en  la Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas,  aplicable al presente evento  conforme  se  ha  precisado,  al  estipular  en  el  artículo 3° los delitos y  sanciones que comprende indicando:   

“1.  Cada una de las partes adoptará las  medidas  que  sean  necesarias para tipificar como delitos penales en su derecho  interno, cuando sean cometidas intencionalmente:   

a)i)  la  producción,  la fabricación, la  extracción,   la   preparación,  la  oferta,  la  oferta  para  la  venta,  la  distribución,  la  venta,   la  entrega  en  cualesquiera  condiciones, el  corretaje,  el  envío,  el envío en tránsito, el transporte la importación o  la  exportación  de cualquier estupefaciente o sustancia sicotrópica en contra  de  lo  dispuesto  en  la  Convención de 1961 y en la Convención de 1961 en su  forma enmendada o en la Convención de 1971.”   

“b)iv)  la participación en la comisión  de  algunos  de  los  delitos  tipificados de conformidad con lo dispuesto en el  presente  artículo,  la  asociación  y  la  confabulación para cometerlos, la  tentativa  de  cometerlos,  y  la asistencia, incitación, la facilitación o el  asesoramiento en relación con su comisión.”   

3.4.3.  De  igual  manera, en la legislación  colombiana,  tales comportamientos relacionados con narcotráfico, se encuentran  previstos  en  el  artículo  376  del  Código  Penal,  y a su vez corresponden  a   las  conductas  descritas  en el párrafo 1°              del artículo 3° de la  Convención   de   las   Naciones   Unidas   contra   el  Tráfico  Ilícito  de  estupefacientes,     literales     “a              –i”,   que  aluden   a  comportamientos  relativos  a  “enviar,  enviar    en    tránsito,    el   transporte,   la   importación   o   la  exportación”    y    en   el   “   c-     IV”     que    contemplan  conductas   consistentes en “ la participación  en  la  comisión  de los delitos tipificados de conformidad con lo dispuesto en  el    presente    artículo,   la   asociación   y   la   confabulación   para  cometerlos”.   

3.4.4.  También, se le juzgó y condenó por  la  participación  en una asociación de malhechores establecida en vista de la  preparación  de  uno  o varios crímenes o delitos castigados con diez años de  encarcelamiento,  que  corresponde  a  la  descrita  en  el  artículo 450-1 del  Código Penal Francés que señala:   

“Constituye una asociación de malhechores  todo  grupo  formado  o  acuerdo  establecido  con  vistas  a  la  preparación,  caracterizada  por  uno  o varios hechos materiales, de uno o varios crímenes o  de    uno    o   varios   delitos   castigados   hasta   con   diez   años   de  encarcelamiento.   

La  participación  en  una  asociación de  malhechores  está  castigada  con  diez años de encarcelamiento y 1.000.000 de  francos franceses de multa.”   

3.4.5. Tal como lo expresa el abogado defensor  del  requerido  en  extradición  la  descripción  de  la  conducta  denominada  asociación  de  malhechores  en  el  Código Penal Francés tiene elementos que  difieren  de la tipificación que hace del concierto para delinquir el artículo  186   del   Código   Penal   Colombiano,  hoy  340,   en  cuanto   la  legislación  penal  del  Estado  requirente  sanciona  la  asociación  para la  preparación  de  uno o varios delitos, en tanto, que la nacional la asociación  debe tener como objeto cometer varios delitos.   

Diferenciación  que  resulta  lógica  si se  tiene  en  cuenta  que la legislación de cada Estado  pretende recoger las  particularidades  e intereses sociales y políticos propios de cada país dentro  del  ejercicio  de su soberanía, que condensa una política criminal autónoma,  tendiente a combatir los fenómenos delincuenciales propios.   

Sin   embargo,   tal   disimilitud   en  la  descripción  de  las  conductas punibles no puede conllevar a la emisión de un  concepto  desfavorable  de la solicitud de extradición de quien se ha refugiado  en  el  territorio  patrio,  conforme lo indica el defensor, ya que en todo caso  debe   entenderse  la  existencia  de  la  doble  incriminación  atendiendo  la  previsión  del hecho concebido naturalísticamente, es decir, examinando si los  hechos  que  se  le  atribuyen  al  requerido  en extradición tienen relevancia  jurídica,  sin  que  en el caso que se examina deba tenerse en cuenta el factor  punitivo,  ya  que  al  estar  regido  su  trámite  por los tratados referidos,  ninguna mención hacen sobre el particular en sus cláusulas.   

Los  hechos  que  se  le  atribuyen al señor  GABRIEL KENGSBERGER, por los  cuales  fue  condenado,  comprenden la importación  en pandilla organizada  de  sustancias  sicotrópicas  (cocaína  y  heroína), el transporte, tenencia,  adquisición   y   cesión   de  dichos  productos,  desde  el  Ecuador  y   Marruecos   hacia  el  territorio  francés,  y  la  asociación  de varias  personas  con  vistas  a cometer tales delitos,            en cuya ejecución según refiere  la  sentencia del Tribunal de Gran Instancia de Francia, se le atribuye un papel  dentro  de  la  organización  al  capturado,  puesto  que  sirvió de enlace en  Suramérica  a  los  demás  partícipes  para la importación de las sustancias  sicotrópicas,  que  precisa se cometieron en distintos momentos y cantidades, y  en  variadas  formas,  para  luego,  realizar  transacciones  que les permitiera  legalizar los dineros ilícitos.   

De manera que, no resulta válido afirmar que  la  falta  de  correspondencia  entre  la asociación de malhechores imputada al  requerido  en  extradición,  ya  que  su  concepto  se corresponde con el hecho  punible  a que hace referencia el artículo 340, específicamente inciso 2° del  Código Penal Colombiano.   

4.   Equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero   

En atención a lo previsto en el artículo  3°  de  la  Convención  para la Recíproca Extradición de Reos suscrita entre  las  Repúblicas  de  la Nueva Granada y la de Francia el 9 de abril de 1850 que  exige  únicamente  “el  mandato de arresto librado  contra  los  acusados,  conforme  a  las  leyes  del país cuyo Gobierno pide la  extradición”,   la   Corte  considera  plenamente  acreditado tal requisito.   

El  mandato  de  arresto  es exactamente la  orden  de  detención expedida por  la Juez de Instrucción del Tribunal de  Gran  Instancia  de  Marsella  conforme  a las leyes de Francia, que es el país  cuyo  Gobierno  pide  la  extradición.   A  tal conclusión se llega de la  simple  lectura de los artículos 122 y 123 de la Ley de Enjuiciamiento Penal de  esa República.   

La ley francesa determina que un mandato de  detención  es  “la  orden  dada a la fuerza pública para buscar a la persona  contra  quien  ha  sido  mandada  y  conducida  a  la  cárcel  indicada  en  la  orden”   (artículo  122)  y  que  debe  “precisar  la  identidad de la  persona  contra  quien  ha  sido  extendida, está revestida de la fecha y de la  firma  del  Magistrado que la extendió, lleva su sello, indica la naturaleza de  los  hechos  imputados,  su  calificación  jurídica  y  los  artículos de ley  aplicables (artículo 123).   

Tales   requisitos   están   plenamente  demostrados  con  los  documentos  que se encuentran de los folios 53 a 67 de la  carpeta  anexa,  por  lo que se reitera la acreditación de este elemento en que  debe fundarse el concepto de extradición.   

IV  CONCLUSIONES   

1° El análisis precedente permite a la Sala  concluir,  entonces,  que  en  este  evento  se  encuentran dadas las exigencias  legales  para  conceptuar  de  manera  favorable  el  pedido en extradición del  ciudadano  israelí GABRIEL KENIGSBERGER, que formula la Embajada de Francia.   

2°  Como  quiera  que  en  este  caso,  la  extradición  está  regulada por la Convención para la recíproca extradición  de  reos  suscrita  entre  Colombia  y  Francia  debe  darse  aplicación  a  lo  estipulado  en  el  artículo  5°  que señala que en tratándose de ciudadanos  extranjeros  reclamados  en extradición no se acordará ésta sino luego de que  el  país  a  que  pertenezcan haya sido consultado y puesto en aptitud de hacer  saber  los motivos que pueda tener para oponerse a la extradición, y  como  en  este  evento el solicitado en extradición es un ciudadano israelí tal  como  consta  en  la cédula de extranjería y en la documentación aportada por  el  requirente,   el  Gobierno,  antes  de  obrar  según las conveniencias  nacionales,   con   fundamento   en   el  concepto  favorable  que  se  anuncia,  considerará         esta         situación5.   

En  mérito  de  lo  anterior  La  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

D I S P O N E:  

1°    Conceptuar   Favorablemente  la  extradición  del  ciudadano   israelí  GABRIEL  KENIGSBERGER, elevada por el Gobierno de la República  de Francia, a través de su Embajada.   

2°  El  Gobierno, previamente a obrar según  las  conveniencias  nacionales, de conformidad con lo dispuesto por el artículo  5°  de  la Convención para la recíproca extradición de reos de 1850, vigente  entre  Colombia  y Francia,  deberá consultar al gobierno Israelí  y  ponerlo  en  aptitud  de   hacer  saber  los  motivos  que pueda tener para  oponerse a la extradición del señor Kenigsberger.   

3° Devuélvase el expediente al Ministerio  de  Justicia para lo de su cargo y comuníquese con copia del concepto al Fiscal  General de la Nación.   

COMUNÍQUESE    y  CÚMPLASE   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL              JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

                     

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS                                 A.                                GÁLVEZ  ARGOTE                           

JORGE  A.  GÓMEZ  GALLEGO                  EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO        O.        PÉREZ  PINZÓN                             NILSON PINILLA  PINILLA   

No hay firma  

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Corte  Suprema  de  Justicia,  10  de  marzo de 1999,  ponente doctor Carlos E, Mejía Escobar   

2  Subrayas fuera de texto   

3  Sentencia  C-176  del  12  de  abril de 1994, ponente  doctor Alejandro Martínez Caballero   

4  Sentencia  C-400  del  10  de agosto de 1998, ponente  doctor Martínez Caballero   

5  Extradición  14.324,  10  de  marzo de 1999, ponente  doctor Carlos E. Mejía Escobar     

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