15818(29-11-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No 15818  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado  Acta No. 186  

Bogotá     D.C.,     noviembre   veintinueve      (29)     de      dos      mil     uno   (2001).   

V   I   S   T   O   S    

Resuelve la Sala lo que en derecho corresponda  respecto  de  los  requisitos  formales de las demandas de casación presentadas  por  quien  afirma  ser  el  defensor  del  procesado  JAIME RESTREPO PEREZ y el  apoderado   del   Tercero   Civilmente   Responsable   Expreso   Brasilia   S.A.  .   

H  E  C  H O S    

Fueron  objeto  de la siguiente reseña en la  sentencia  de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa  Marta (Magdalena).   

“Se  extracta del expediente que a las 5:45  P.M.  del  día  6  de  Enero  de 1991 en la carretera que de Ciénaga conduce a  Barranquilla,  a  un  (1)  kilometro  aproximadamente  del  peaje  cercano  a la  población  de Tasajera, colisionaron dos vehículos:  el bus afiliado a la  empresa  Brasilia  cuyo conductor corresponde al nombre de Jaime Restrepo Pérez  y  el  campero  Nissan  Patrol donde viajaban varias personas que a consecuencia  del  impacto  fallecieron  casi  todas, cuyos nombres eran Alvaro Saavedra Magri  quien  conducía, Nayibe Viloria Palacio, Margarita Padilla Jiménez, José Luis  y  Dairo  Meza  Padilla,  Fernando  Darío Lara Calderón y lesionado Eurípides  Esteban Silva Pérez.   

“Según  lo  narrado  el accidente ocurrió  cuando  el  bus  afiliado  a  la  empresa Brasilia al tratar de adelantar a otro  vehículo  ocupó  el  carril  izquierdo, o sea, el que traía el otro vehículo  que  correspondía a su derecha porque se trasladaba de Ciénaga a Barranquilla,  produciéndose    el    fatal    siniestro    con    el   lamentable   resultado  mencionado”   

A  N  T  E  C  E  D  E  N  T  E S   

El Juzgado 1° Penal del Circuito de Ciénaga  (Magdalena),  condenó  mediante  sentencia del 12 de marzo de 1998 al procesado  JAIME  RESTREPO  PEREZ  a  la  pena principal de 54 meses de prisión como autor  responsable  de  delitos  de  homicidio  culposo  (6)  en  concurso con lesiones  personales.   

Por apelación que interpusieran el Agente del  Ministerio  Público y los apoderados del tercero civilmente responsable y de la  parte  civil, la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de   Santa  Marta  conoció del fallo de primera instancia para modificarlo en cuanto  al  monto  de la pena que elevó hasta 10 años de prisión revocando así la de  54  meses  que  había impuesto el Juzgado. Igualmente modificó el monto de los  perjuicios  decretados  a  favor  del  lesionado,  incrementándolos hasta 1.500  gramos oro los materiales y 5400 gramos oro,, los morales.   

Contra  el  fallo  del  Tribunal se interpuso  recurso  extraordinario  de  casación  por  parte  del  apoderado  del  tercero  civilmente  responsable  y  por  quien dijo actuar como defensora del procesado,  que sustentaron con las demandas que a continuación se sintetizan.   

1.-          La    Demanda  a  nombre  del  procesado.   

Formula tres cargos así: Uno de nulidad, uno  de violación indirecta y uno de violación directa.   

1.1.-         El de nulidad.   

Considera  el demandante que en la actuación  procesal  se  ha incurrido en el vicio que definía el numeral 2° del artículo  304  del  Código  de Procedimiento Penal derogado (irregularidades sustanciales  que  afectan  el  debido  proceso).   Concreta la nulidad en la falta de un  dictamen  pericial  del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses  que  demuestre  la tipicidad del delito de lesiones personales.  Afirma que  se  acusó  con fundamento en un resumen de la historia clínica y que ello hace  incurrir  la  resolución  de  acusación  en  lo  que doctrinariamente se llama  motivación  anfibológica  por  indeterminación del tipo objetivo, pues no hay  prueba  de  la  cual puedan deducirse las secuelas de la lesión para efectos de  la  aplicación  de la sanción.  En conclusión dirige todo su ataque a la  resolución  de  acusación y solicita que se case la sentencia para declarar la  nulidad desde inclusive la resolución de acusación.   

1.2.-          Violación  indirecta  – falso juicio de  identidad de la prueba testimonial.   

Advierte  que  los  testimonios en los que se  fundamenta  la  sentencia  “(..)  si  bien fueron tomados en su real contenido  pues  no  existió  tergiversación  de  sus  dichos, se les dio y se otorgó un  alcance  que  no  tenían”.   Para  intentar  demostrar  ese aserto, toma  testimonio  por  testimonio  y lo analiza, según su leal saber y entender, para  concluir  de  cada  uno  de  ellos,  4 en total, que el Tribunal los apreció en  forma  indebida.   Solicita casar la sentencia y dictar la de reemplazo que  corresponda, aunque no precisa cuál es.   

1.3.-          Violación  directa  por interpretación  indebida.   

Lo  presenta  como  cargo  subsidiario  y  se  refiere  a  la  supuesta  interpretación indebida de los artículos 61 y 67 del  Código  Penal  derogado, en los que se definían los criterios de dosificación  penal.   A  juicio  del  censor, el Tribunal interpretó erróneamente esos  artículos  pues  les  otorgó  un  alcance mayor, especialmente en cuanto en la  aplicación  de  la  pena  no  partió del mínimo a pesar de la inexistencia de  circunstancias  de  agravación.   Se  queja  de  que  el  Tribunal no haya  partido  del  mínimo  en  el  proceso  de  dosificación  y además que no haya  explicado  porqué  inició  en  5  años  a  pesar  de  tratarse  de  un delito  culposo.   Con la forma de dosificación del Tribunal, le dio a la conducta  una  connotación  de  delito  doloso  o  al menos con dolo eventual y , en todo  caso,  no  expresó  un fundamento de peso que permita la dosificación punitiva  realizada.   En  consecuencia  solicita  casar  la  sentencia  y  hacer  la  tasación  de  la  pena  de  acuerdo  con  el  artículo  64  del Código Penal.   

2.-          La    Demanda  a  nombre  del  tercero civilmente responsable.   

El recurrente anuncia que presenta 2 cargos en  contra  de  la sentencia del Tribunal, uno de violación directa por aplicación  indebida  de  la  norma  sustancial y, otro,. por violación indirecta  por  incurrirse  en  “interpretación  falsa,  error  de  hecho  y  falso juicio de  identidad” respecto del material probatorio.   

2.1.-             El     cargo     de     violación  directa.   

El  demandante  afirma  que  el  cargo  es de  violación  directa  por  cuanto  hay  un  problema  de subsunción en cuanto el  Juzgador  creyó  falsamente  que  en  la  regla  seleccionada  se  subsumía la  totalidad  el  caso concreto y rechazó otras. Para intentar demostrarlo, relata  todos  los  antecedentes legislativos y jurisprudenciales del tercero civilmente  responsable,  de los que destaca la naturaleza eminentemente civil de tal figura  aunque  desarrollada  dentro  del  proceso  penal  con  arreglo  al principio de  integración  que  establece  el  artículo  21  del  Código  de  Procedimiento  Penal.    

La  interpretación  integradora  es, dice el  demandante,  “la  formula  para obtener en precisión el instituto del tercero  civilmente  responsable” y por ello son de aplicación forzosa los mandatos de  los  Códigos Civil y de Procedimiento Civil.  Eso no ocurrió, permitiendo  el  fallador  la  vulneración  directa  de  la  ley  sustancial, pues aunque el  artículo  21  del  Código  de Procedimiento Penal determina la integración en  cuanto  no  se  oponga  a  la  naturaleza del trámite penal no debe perderse de  vista  la naturaleza civil de la pretensión frente al tercero, específicamente  en  cuanto hace a los términos de la congruencia y precisión de solicitantes y  reconocimientos.   

Considera  que  el  artículo  305  del   Código  de  Procedimiento  Civil  que  dispone  que  la sentencia debe estar en  consonancia  con  los  hechos  y  pretensiones  aducidas  en la demanda y que no  podrá  el  juzgador  condenar  al  demandado por cantidad superior o por objeto  distinto    del   pretendido   en   la   demanda,   fue   desatendido   por   el  Juzgador.   

Dice  que  la  cuantía  de  las pretensiones  expresadas  en  la  demanda  de  parte  civil, pues no existe demanda individual  contra  el  tercero civilmente responsable, “es bien que diversa a lo otorgado  por  la  sentencia  hoy  acusada.   Ello  es,  en  sentir  del  demandante,  violatorio  del  artículo 6 del Código de Procedimiento Civil. El argumento de  integración  es tan evidente que dentro de la actuación se decreto una nulidad  en  procura  del  derecho  de  defensa  del  tercero civilmente responsable, sin  embargo  se  desconoce  “(…)  por  el  mismo Juzgador cuando actúa fuera de  pretensión  de demanda ausente y extra petita,  formalidad alguna”   Y  concluye  que  “existe  pues  una  formalidad desconocida por la parte y el  juzgador,  que desatiende el precepto antes señalado.  Predicamento que es  absolutamente  evidente  pues  la doctrina, la ley y la jurisprudencia advierten  las  formalidades  de  demanda  y  de  pretensión desatendida por la parte y el  Juzgador,   bajo   el  presupuesto  de  demostrar  el  perjuicio,  es  decir  la  pretensión,  pues  allí  también  se  aplica  el artículo 177 del Código de  Procedimiento Civil, en cuanto a la carga de la prueba.   

“Allí   entonces   se   debe   presentar  la.pretensión,  se  debe  probar  contenido  de  la  pretensión  y no se puede  sentenciar  extrapetita”.,  por  lo  que  solicita  que  se  dicte el fallo de  reemplazo.   

2.2.-          Violación indirecta por interpretación  errónea, error manifiesto de hecho. Falso juicio de identidad.   

Lo  concreta  a que el Tribunal utiliza en la  sana  crítica  elementos  que  no  corresponden  a  la  naturaleza  del tercero  civilmente  responsable.   Estima  que le otorga a la prueba un sentido que  no  corresponde  a  su contenido fáctico y por ello produce una verdad procesal  en  su  decisión  que  es  diversa  del contenido de la misma.  Transcribe  apartes  de  las  sentencias  de  primera y segunda instancia relacionada con la  indemnización   de   perjuicios,   para   concluir  que  el  Juzgador  “sin respecto a parámetro fáctico de composición de demostración  realiza  una  tasación  –  reconocimiento, para los perjuicios materiales y una  liquidación  de  la  misma naturaleza para los perjuicios morales, que de suyo,  por  las  razones de señalamiento de la causal, vulneran de manera indirecta la  ley sustancial.   

“El  Juzgador dio a la prueba un alcance de  demostración  que no poseía, pues la liquidación de perjuicios en tratándose  de  Terceros  Civilmente Responsable, no se puede realizar mediante elementos de  declaración que no apuntan a tal prisma de demostración   

“De una acertada evaluación probatoria, en  donde  la  sana  crítica observe los diversos medios de prueba, la liquidación  ha  de  ser  diversa, a más que, se acepta y se debería aceptarla concurrencia  de  culpas  que  en  todo  afecta  la  cuantía  dineraria,  que  en  su momento  corresponde     al    directo    responsable    y    al    tercero    civilmente  responsable”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.-             La  demanda  presentada  a  nombre  del  procesado  JAIME  RESTREPO  PEREZ  será  inadmitida por falta de personería de  quien dice actuar a su nombre.   

1.1.-          Durante  el  trámite procesal el señor  RESTREPO  PEREZ estuvo representado por un abogado al que le otorgó poder el 22  de  enero  de  1991  (folio  38,  cuaderno  1)  y  que lo asistió incluso en la  indagatoria.   

1.2.-          El  8 de mayo de 1991 le otorgó poder a  otro  abogado (folio 170, cuaderno 1), que fue quien lo representó hasta cuando  se dictó la sentencia de primera instancia.   

1.3.-          Contra la sentencia de primera instancia  interpusieron  recursos  el  Agente  del  Ministerio Público, la parte civil en  nombre  del  lesionado  sobreviviente  y  el  apoderado  del  tercero civilmente  responsable. (folios 98, 107 y 111, cuaderno original 3).   

1.4.-          Sin  que le hayan sustituido ni otorgado  nuevo  poder,  una  abogada aparece interponiendo recurso de casación en contra  de  la  sentencia  de  segunda  instancia, a nombre del procesado JAIME RESTREPO  PEREZ,  asegurando además que  recurrió en contra de la primera instancia  (folio  27,  cuaderno  del  Tribunal).  Ni lo uno, ni lo otro es cierto. Ni  ella  es  apoderada  del procesado RESTREPO PEREZ, ni la defensa  apeló de  la  sentencia de primera instancia.  Ella actuó siempre como apoderada del  tercero civilmente responsable (folio 336, cuaderno original).   

1.5.-          Pero  no solo quien interpuso el recurso  de  casación  a  nombre  del  procesado  carecía de personería jurídica para  actuar  en  su  nombre,  sino  que  quien  presenta  la  demanda es otro abogado  diferente  respecto  del  cual  tampoco  existe  constancia  de  que  se le haya  otorgado  poder  o  se le haya sustituido el que tenía el defensor de confianza  que  siempre actuó.  El profesional que suscribe la demanda de casación a  nombre  del  procesado  JAIME  RESTREPO PEREZ es el mismo que recibió poder del  tercero  civilmente  responsable desde el 3 de abril de 1998 – con posterioridad  a  la  emisión de la sentencia de primera instancia – y cuya primera actuación  fue  justamente  sustentar  el  recurso  de  apelación  que su antecesor había  interpuesto   en  contra  de  esa  providencia  (folio  111,  cuaderno  original  3).   

En  consecuencia  de  lo expuesto, al existir  carencia  absoluta  de  personería  jurídica  se  inadmitirá  la demanda y se  declarará  desierto  el  recurso  de casación concedido a nombre del procesado  JAIME RESTREPO PEREZ.   

2.-             La  demanda  presentada  a  nombre  del  tercero civilmente responsable. El cargo de violación directa.   

2.1.-  Tanto  en  el Código de Procedimiento  Penal  derogado (artículo 225) como en el actual (artículo 212) los requisitos  formales   de  la  demanda  de  casación  siguen  estando  informados  por  los  principios  de  claridad  y  precisión y por las demás reglas lógicas de cuyo  respeto pueda concluirse la aptitud de la demanda.   

2.2.-          la causal de violación directa  por  la  que  se  formula el primero de los cargos por parte del señor apoderado del  tercero  civilmente  responsable,  exige  no solo la demostración del error que  consiste  en la equivocada selección de la norma, sino, sobre todo,    la  demostración  de  cuál  era la norma correcta que se dejó de aplicar o la  comprobación  de  que  no  había ninguna norma por aplicar por que la conducta  era atípica.   

2.3.-          En  este  caso concreto el demandante no  alega  exactamente  un problema de subsunción, a pesar de insistir mucho en que  “se  enfoca  el  cargo  por  aplicación  indebida, en cuanto en el proceso de  selección  de  la norma el Juzgador equivoca la norma aplicable”, sino que de  lo  que  advierte  en  esencia  es  de  una incompleta selección normativa, por  cuanto  faltó  integrar  a  la sentencia una norma del Código de Procedimiento  Civil.   

2.4.-          Si bien, teóricamente el problema de la  aplicación  indebida  es  un  problema  de  subsunción,  en  cuanto los hechos  Juzgados  no  encuentran  adecuación  en la norma seleccionada por el Juzgador,  los  deberes  de  quien  demanda  ese  tipo  de  errores no se agotan en el mero  señalamiento  del  error  y  ni siquiera en su eventual demostración.  El  juicio  lógico  del  casacionista  debe  incluir el señalamiento del error, su  demostración,  su  trascendencia  y  su  corrección.   Todo ello debe ser  compatible  jurídicamente  dentro  de  la  causal  que  se  alega  y  coherente  lógicamente con las reglas implícitas y explícitas del cargo.   

2.5.-          El demandante afirma que la sentencia, en  cuanto  a  su  representado   –  el   tercero  civilmente  responsable  -,   incurrió  en  el  error  de  no  integrar  totalmente  la  selección  normativa  que  en su sentir era necesaria para llegar a la decisión de condena  con  que lo afectó.  Esa afirmación conduce necesariamente a concluir que  la  misma  fue  correcta,  aunque  incompleta.  Y frente a una decisión de  condena,  si  la  selección normativa es adecuada, entonces la demostración de  la  trascendencia del vicio debe incluir ese supuesto implícito, lo que lleva a  que  la  condena  se  mantenga,  aunque  disminuida  o  aumentada (cualitativa o  cuantitativamente), según sea lo que se demuestre.   

2.6.-           Al  intentar  la  demostración  de  la  trascendencia,  el  demandante  termina  alegando  un  problema de incongruencia  desde  el  punto de vista civil.  Esto es, la falta de consonancia entre la  pretensión  y  la condena, pero no demuestra esa afirmación, sino que se queda  en  la generalidad de la supuesta incongruencia civil, sin demostrar las razones  por  las  cuáles  las  condenas  debían ser variadas y en caso de serlo hacía  dónde  exactamente,  si  en sus montos o en sus clases.  Máxime cuando en  la  propia  demanda  se transcriben los apartes de las sentencias que tienen que  ver  con las condenas en perjuicios y allí se hacen citas de los artículos 106  y  107  del  Código  Penal  como fuentes formales en las cuales se sostiene ese  tipo  de  condena  y  respecto  de  los  cuales no se afirma ningún vicio en su  selección   o   en   su   entendimiento,   por   lo   que  el  cargo  se  torna  contradictorio.    

3.-            El  cargo  de violación indirecta de la  demanda presentada a nombre del tercero civilmente responsable.   

La  demanda  en  cuanto  hace  a  este  cargo  también  debe  ser  inadmitida  por no reunir los requisitos formales.  El  demandante  se  limita  en  este  cargo  a realizar afirmaciones generales sobre  infracción  a  los  principios  de  la  sana  crítica  y específicamente a la  “utilización  de  elementos  que  no corresponden a la naturaleza del tercero  civilmente  responsable”,  pero  sin  precisar  cuáles  son  esos  elementos,  porqué  no  se  corresponden con la figura del tercero civilmente responsable y  de  qué  manera  concreta  incidió  en  la  decisión  de  condena que intenta  infirmar.   

Las afirmaciones generales sobre la existencia  de  prueba  pericial  “que apunta antitéticamente a la responsabilidad penal,  más  no  a  la  indemnización”  o  la  de  que el Juez le dio a la prueba un  alcance  que  no  tenía “pues la liquidación de perjuicios en tratándose de  Terceros  Civilmente  Responsables,  no  se puede realizar mediante elementos de  declaración  que no apuntan a tal prisma de demostración”, son insuficientes  para  acreditar  los  requisitos de claridad y precisión de los fundamentos del  cargo que exige la ley en materia de casación.   

El  amparo  de legalidad y acierto con que la  ley  reviste  las  sentencias que han superado las instancias ordinarias, impone  el  deber  de  señalar  y  demostrar  errores  concretos  cuando  se acude a la  casación.     Si   se   pretende   señalar  que  el  Juez  hizo  una  interpretación  falsa  de  las  pruebas y por ello incurrió en falso juicio de  identidad,  hay que demostrar esos asertos.  Para demostrarlo, es necesario  partir  de qué es una interpretación falsa, dada la connotación jurídica que  el   término   “falso”   contiene   o   la   carga  lógica  que  significa  “interpretar”  y además de ello hacerlo “falsamente”.  Y,  en  todo   caso,   hay   que   demostrar   que   esa   prueba   que  fue  objeto  de  “interpretación  falsa”  es  la única que sostiene el fallo.  En eso,  justamente,  radica  la  trascendencia  del error, no en que exista, sino en que  sea  de  tal tenor que sea capaz de quitar el soporte jurídico o probatorio del  fallo.   

Al  no  demostrarlo, la demanda no reúne los  requisitos formales para su aceptación por lo que se inadmitirá.   

En mérito de lo expuesto, La Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

PRIMERO:              INADMITIR   las  demandas  de  casación  presentadas  por  quien  afirmó  ser el defensor del procesado JAIME  RESTREPO  PEREZ  y  por  el  apoderado  de  Expreso  Brasilia S.A,  tercero  civilmente responsable.   

SEGUNDO:            Declarar  desierto el recurso de  casación  concedido  por  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Santa  Marta.   

TERCERO:              Disponer  la  devolución  al  Tribunal de origen.   

CUMPLASE             

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                            JORGE E.  CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS                         CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                      

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO                             EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO         O.        PEREZ  PINZON                                 NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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