15796nov

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15796  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  JORGE  E.  CÓRDOBA POVEDA   

Aprobado acta N° 190  

(8-11-2000)  

Bogotá D.C., diez (10) de noviembre de dos  mil (2000).   

V I S T O S  

Resuelve la Corte la admisibilidad formal de  la   demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  JESÚS          EDIL          HERNÁNDEZ         ORTEGA.   

         A N T E C E D E N T E S   

1.   Los  hechos  materia del presente  proceso  fueron  resumidos  por el a quo, de la siguiente manera:   

          “El   12   de  diciembre  de  1994,  aproximadamente  a  las  10  de  la noche, cuando se desplazaban en un vehículo  Carpati,  entre  el  municipio  de  San  Agustín y el de Isnos, a la altura del  municipio  El  Mortiño,  correspondiente  al  territorio  del  último  de  los  municipios  mencionados,  MARTHA  YULIETH  GÓMEZ  URBANO Y ADELINA URBANO MALES  fueron  víctimas  de  atropellos sexuales en forma violenta, por parte de ANGEL  ALIRIO  ÑAÑES  ERAZO,  JESÚS  EDIL  HERNÁNDEZ ORTEGA, CARLOS ALBERTO PINEDA,  JAIRO  JESÚS  GÓMEZ  GÓMEZ,  REINER  CAICEDO HOYOS y dos menores de edad. Los  actos  propios  de este tipo de conductas, se concretaron en el sitio denominado  “El  Vegón”,  lugar  en el que se fingió haberse varado el vehículo en el  que se desplazaban los mencionados.”   

2.-  El  Juzgado  2° Penal del Circuito de  Pitalito,  mediante  sentencia  del  21  de  septiembre de 1998, condenó, entre  otros,  a  Jesús Edil Hernández Ortega a  la pena principal de 32 meses de prisión, como autor del delito  de  acceso  carnal violento de que trata el artículo 298 del C.P., agravado por  el   numeral   primero  del  artículo  306  de  la  misma  obra.  En  la  misma  determinación,  se  consignó que aun cuando se reúne el factor objetivo a que  se  refiere el artículo 68 del estatuto penal, no sucede lo mismo con el factor  subjetivo,  razón por la cual se negó el subrogado de la condena de ejecución  condicional.   

Inconforme  con  la  anterior decisión, el  defensor  interpuso  recurso  de  apelación,  el  cual  al  ser desatado por el  Tribunal  Superior  de  Neiva,  el  30  de noviembre de 1998, la confirmó en su  integridad.   

Contra  esta  última  determinación,  el  defensor  interpuso  recurso  extraordinario de casación y presentó la demanda  dentro del término legal.   

         

LA     DEMANDA     DE   CASACIÓN   

Al  amparo  del cuerpo segundo de la causal  primera de casación presenta un cargo, que se resume así:   

Acusa   al   fallador  de  haber  violado  indirectamente  la  ley  sustancial por error de hecho, cometido, señala, en la  “apreciación  subjetiva”  del  numeral  primero del artículo 68 del C. P.,  situación  que lo llevó a “aplicar indebidamente el artículo 68 del Código  Penal”.   

Sostiene que a su prohijado se le ha debido  conceder  el  subrogado  en cita, pues habiéndose comprobado que se trata de un  hombre  de  origen campesino, dedicado al trabajo como conductor intermunicipal,  de  buenas costumbres y que carece de antecedentes penales, se ha debido colegir  que no requiere tratamiento penitenciario.   

Dice que el Tribunal negó la concesión del  sustituto  penal,  pero  sin razones valederas que ameriten la justificación de  su  decisión,  quitándole  de  esta  manera la “esencia legal” a la citada  norma,  dejando  al  procesado  alejado  de  su  familia  y  ocasionando  graves  problemas a la misma.   

Por ello, solicita se case la sentencia y se  conceda  la  condena  de ejecución condicional, no sin antes advertir que si la  Corte  encontrare  la  presencia  de  una  nulidad, así proceda a declararlo de  conformidad con el artículo 228 del C. de P.P..   

LA     CORTE  CONSIDERA   

Sin mayor esfuerzo se advierte que el libelo  que  a  nombre  del procesado presentó su defensor, no reúne los requisitos de  claridad  y precisión que exige el numeral 3° del artículo 225 del Código de  Procedimiento Penal para su admisión.   

En efecto, aunque enuncia la causal primera  y  formula  el cargo por violación indirecta de la ley sustancial, por error de  hecho,  no  lo desarrolla, pues no indica sobre qué medio de convicción versó  el  dislate,  ni  el  falso  juicio  que  lo  determinó,  si de existencia (por  suposición  o  preterición  de  la  prueba),  o de identidad, o si se está en  presencia  de  un  equivocado raciocinio que llevó a vulnerar los postulados de  la  sana  crítica,  reduciendo  la disertación a proclamar, en oposición a lo  concluido  por  el  Tribunal,  que  a  su  defendido se le ha debido conceder el  subrogado de la condena condicional.   

Pero  no  son esas las únicas deficiencias  del  libelo,  sino  que,  en  forma  inintelegible, sostiene que se incurrió en  error  de  hecho  en  la apreciación del artículo 68 del C. Penal, sin reparar  que  tal clase de desatino no versa sobre la norma sino sobre la materialidad de  la  prueba,  sobre  su  realidad fáctica, siendo de carácter objetivo, y tiene  lugar  cuando  el  medio  de convicción es ignorado o supuesto o falseado en su  contenido o tenor literal.   

Así mismo, no se entiende que se queje por  la  no  concesión  del subrogado y, sin embargo, asegure que el artículo   68,  citado,  fue  aplicado  indebidamente, lo que es indicativo de  que el  casacionista   no   distingue   los   sentidos   de   vulneración   de  la  ley  sustancial.   

Así  las  cosas,  ante los desatinos de la  demanda  y  dado  que la Corte, en virtud del principio de limitación, no puede  subsanarlos, su rechazo se impone.   

Por   lo   expuesto,   la   CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E   

RECHAZAR IN LIMINE  la   demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  JESUS EDIL HERNÁNDEZ ORTEGA   

En  consecuencia,  se  declara  desierto el  recurso interpuesto.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno (art. 197 C de P.P.).   

Devuélvase     al     Tribunal    de  origen.   

Comuníquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL                                            JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE                             JORGE    ANIBAL    GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO   MANTILLA   NOUGUÉS                                          CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                  NILSON  E.  PINILLA  PINILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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