15305nov

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15305  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON   

APROBADO ACTA No. 201  

Bogotá. D. C., veintinueve (29) de noviembre  del año dos mil (2.000).   

VISTOS  

          Se  ocupa la Sala del aspecto técnico –  formal  de  la  demanda de casación presentada por el defensor de RUBEN BELTRAN  MARTINEZ.   

       

HECHOS  

          El  30  de junio de 1997, en el balneario “Hurtado” de la ciudad  de  Valledupar,  YAMILE  ESTHER  PINTO  RUIZ  y  RUBEN BELTRAN MARTINEZ bebieron  algunos  tragos y bailaron. Luego de un tiempo, éste,  con el argumento de  compartir  un  sancocho  que estaban preparando unos amigos en otro lugar,   invitó  a  la  recién conocida y hacia allí  emprendieron la marcha. Por  el  camino,   BELTRAN  MARTINEZ,   amenazándola  con  una  navaja, la  sometió a caricias eróticas y  la accedió sexualmente.   

                 

ACTUACION  PROCESAL   

                               

Denunciados  los  hechos  por  la  víctima,  iniciada  la  investigación  y  vinculado  BELTRAN  MARTINEZ,  la  fiscalía le  profirió  medida  detentiva  sin  excarcelación por el delito de acceso carnal  violento,     imputación     mantenida     en    la    posterior    resolución  acusatoria.   

                 

          El  Juzgado  3o.   Penal  del  Circuito  de Valledupar  lo  absolvió  y apelada la sentencia por el Fiscal 11 Seccional de la misma ciudad,  el  Tribunal  revocó  la decisión y en su lugar lo condenó, le impuso  9  años  de  prisión  y  de  interdicción  del ejercicio de derechos y funciones  públicas  y lo conminó al pago de los daños morales.    

          El defensor interpuso recurso de casación.   

         

LA DEMANDA  

El apoderado propuso violación directa de la  ley  sustancial  por  aplicación  indebida del artículo 298 del C. P. , “…  situación  que  comporta  la  inaplicación de la que realmente corresponde”.   

Para     fundamentar     el     cargo,  escribió:   

“Como  observamos  la  norma  sustancial  contemplada  en  el  artículo  298 C. P…. consagra el ACCESO CARNAL VIOLENTO,  consistente   en   realizar   el   acceso   carnal  con  otra  persona  mediante  violencia…”.   

“Para  que  la  conducta  descrita  en  la  presente   investigación  se  subsuma  se  requiere  que  el  agente  logre  la  penetración  del  organo  masculino  utilizando  la violencia, es decir, que la  intromisión  del  organo  masculino  se  de  por  el  uso de la fuerza fisica o  sicologica  y  que  esta  sea  capaz  de  vulnerar  o  doblegar  la voluntad del  ofendido,     como     bien    lo    ha    aceptado    la    doctrina    y    la  jurisprudencia”.   

“Como  lo  dice  el  a  quo,  es necesario  establecer  si  realmente  ocurrió  el  acceso  carnal  como  resultado  de  la  violencia  utilizada o ejercida sobre la víctima. Para lo anterior no existe en  el  proceso  el  dictamen  médico  legal  que  hubiera determinado que la joven  YAMILE    PINTO    RUIZ    presentara    signos    de    haber   sido   accedida  carnalmente”.   

“Otro de los aspectos por los cuales invoco  esta  causal  consiste  en  que  tales amenazas carecen de fuerza coercitiva por  cuanto  la  víctima  no  atendió  estando  presente los cuatro compañeros del  sujeto  activo  de  la  conducta  incriminada, la petición de desnudarse, ni de  practicar  ortofalogicas, ni de masturbación; pero si acepto según ella que mi  defendido  estando  solo  le  colocara el miembro viril en sus genitales, lo que  nos  induce  a  pensar  que existió aceptación para la intromisión del organo  masculino,  lo  que  nos  permite  concluir  que  la conducta de mi pupilo no se  subsume  en la norma sustancial contemplada en el art. 298 del Código Penal que  nos  rige; esto es para demostrar que el error del fallador de segunda instancia  recae  sobre  la  selección sustancial aplicada, es decir, en la adecuación de  ella  al caso concreto, por no ser la que lo contempla o subsume, situación que  comporta la inaplicación de la que realmente corresponde”.   

“Por  la  anterior falacia se quebranto el  debido  proceso  que  de  una  manera  exclusiva lo señala el artículo 1o. del  Código  de  Procedimiento  Penal  y  29  de  la  Carta politica. El fallador de  segunda  instancia fundamento una sentencia sín hacer un mayor esfuerzo para el  analisis  lógico-critico  juridico  de  la  norma  sustancial  que contempla el  ACCESO CARNAL VIOLENTO”.   

“SINTESIS DE LOS CARGOS. Existe violación  de  la  Ley  sustancial directa por aplicación indebida que confirman la causal  invocada.  La sentencia de segunda instancia se dicto en desacuerdo con la norma  sustancial  contemplada  en  el artículo 298 del Código Penal y 29 de la Carta  politica”.   

“Primer cargo: La sentencia que se demanda  no   esta   de   acuerdo   con   la   Ley  sustancial-procesal,  pues  determino  responsabilidad  y  sancionó  por  el punible de ACCESO CARNAL VIOLENTO a RUBEN  BELTRAN MARTINEZ, revocando la sentencia proferia por el ad quo”.   

“La  causal anterior, por violación de la  Ley  sustancial  en  forma  directa por aplicación indebida, es suficiente para  que la sentencia sea CASADA”.   

“PETICION. La presente demanda de casación  contra  la  sentencia  condenatoria proferida por el ad quen, debe ser declarada  por  la  Corte  Suprema  de Justicia, violatoria de la Ley sustancial directa, y  por lo tanto debe ser casada”.   

“Con  la  nueva disposición, el artículo  225  del  Código  de Procedimiento Penal es procedente la admisión del recurso  propuesto”.   

   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

El  desarrollo  del  cargo postulado ha sido  transcrito  en  su  totalidad.  Del  propio texto resulta fácil concluir que la  demanda   tiene   que   ser   rechazada,   sobre   todo   por   las   siguientes  razones:   

1.  La  formulación del cargo no es clara y  precisa  en  cuanto  a  sus  fundamentos.  Basta  volver  a leer el escrito para  detectar  en él, sin mucho esfuerzo, que el actor no comprende el alcance de la  violación  directa  de  la  ley  sustancial  para efectos de la casación. Y la  confusión  aumenta  cuando, inesperadamente,  quiere robustecer su censura  acudiendo,  dentro  de  la  misma  causal  y de la misma imputación,  a un  supuesto  desconocimiento  del  artículo  29 de la Constitución Política, que  bautiza con el nombre de “quebranto” del debido proceso.   

2.  Afirmó  el  demandante  que el Tribunal  había  aplicado  indebidamente  el  artículo 298 del C. P. y anunció que ello  comportaba  la  inaplicación  de  la  norma  que  realmente  correspondía. Sin  embargo,  jamás  intentó  decir  cuál  habría  sido  la dejada de adaptar al  asunto concreto.   

3.  Si  se  basó  el actor en la violación  directa  de  la ley sustancial, tenía que ser estricto en ello. No obstante, de  manera  incomprensible,  cuando insistió en el cargo, expresó que la sentencia  no   estaba   de   acuerdo   con  la  ley  sustancial  –   procesal,   error  craso  pues  la causal de casación escogida siempre  tiene   que   ver   con   la   inaplicación,   la  aplicación  indebida  o  la  interpretación  errónea  de  una  norma  de  derecho  sustancial,   independientemente del sitio en que  se encuentre dentro del ordenamiento jurídico.   

4.   En el texto ampliamente transcrito  también  se percibe que el actor arribó a la conclusión que plasmó pero tras  debatirle  al  juez  el  tema  probatorio,  es  decir,  entró  en  pugna con el  Tribunal   en materia de evidencias, por ejemplo la ausencia de un dictamen  y  las  palabras  de  la  víctima.  Y ese conflicto no es permitido frente a la  infracción directa de la ley sustancial.   

5.  En  buena  medida  la  demanda  es  un  “alegato  de  instancia”  que el censor quiso proponer  a la Corte como  si  en  sede de casación esta fuera una instancia más. De sus propias palabras  emerge  el  aserto:  “…  lo  que nos induce a pensar…”; “…lo que nos  permite  concluir…”,   dice.  En  esto  también se equivocó porque en  casación  no  se  admite un nuevo debate sobre los hechos. En casación se debe  plantear  y  demostrar  la existencia de errores acreditables al juez, que hayan  influido  de  manera determinante en la sentencia. Y eso no lo hizo el defensor,  con  lo  cual  colaboró  en  el  mantenimiento  de  la presunción de acierto y  legalidad que acompaña a la sentencia impugnada.   

6.  Por último, el actor no dijo a la Corte  qué  quería  que  hiciera  en  el  supuesto  de que  hallara la sentencia  recurrida  contraria  a  derecho, omisión que recorta en mucho el alcance de la  demanda  pues  la  selección  de  la  causal y lo buscado con el desarrollo del  cargo,  deben  coincidir  plenamente  con  la pretensión frente al contenido de  alguno de los numerales del artículo 229 del C. de. P. P.   

Los numerales anteriores son suficientes para  desestimar la demanda.      

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

              Rechazar la demanda de casación  presentada   por   el   defensor   de   RUBEN   BELTRAN   MARTINEZ  y,   en  consecuencia,  declarar desierto el recurso interpuesto.   

            Cópiese,   cúmplase y devuélvase  al Tribunal de origen.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL          JORGE ENRIQUE  CORDOBA     POVEDA                         

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE           JORGE ANIBAL  GOMEZ  GALLEGO                   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                    CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR                     

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON         NILSON PINILLA  PINILLA                                           

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria     

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