15273ago

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15273  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado ponente:  

Nilson E. Pinilla Pinilla  

Aprobado Acta N°131  

Santa  Fe de Bogotá D. C., dos (2) de agosto  de dos mil (2000).   

ASUNTO  

Resuelve  la  Corte  la solicitud de libertad  provisional  presentada  por  el defensor del procesado SAULO ARBOLEDA GOMEZ con  base   en   la  aplicación  analógica  del  artículo  415-5  del  Código  de  Procedimiento Penal.   

PETICION  

El  defensor del doctor SAULO ARBOLEDA GOMEZ,  en  escrito  que antecede, solicita para su patrocinado la libertad provisional,  por  aplicación  analógica  del  numeral  5°  del  artículo 415 del estatuto  procesal  penal,  con  base  en  el  fallo  de constitucionalidad C-846 de 27 de  octubre  de  1999,  que  contempla la excarcelación para el procesado cuando ha  pasado  el  término  de  6  meses  sin verificarse la audiencia pública, dando  lugar  a  su  negativa si no se hubiere podido iniciar o proseguir por causa del  sindicado  o  su  defensor,  siempre  que  la  causal  para  esa suspensión sea  razonable y plenamente justificada.   

Concluye de dicho fallo de exequibilidad, que  se  introduce  un criterio de razonabilidad y necesidad de la privación física  de  la  libertad  para  situaciones  precisas  y excepcionales, que no se pueden  extender  a  circunstancias diversas de las previstas por la ley, por lo cual la  detención  preventiva  sólo  puede  ser una medida excepcional, al comprometer  los derechos de un individuo que no ha sido condenado.   

Estima  que  la  detención  preventiva, como  medida  cautelar,  busca  la  comparecencia  del  procesado  al juzgamiento y al  cumplimiento  de  la sentencia condenatoria; en este asunto la primera finalidad  se  satisfizo  desde  el  14  de  mayo  de 1999, y en cuanto a la segunda, está  pendiente  una  petición de nulidad, por lo cual considera que se ha prolongado  esa  medida  restrictiva,  sin  un límite racional, dada la congestión laboral  que tiene esta Sala, por motivos de conocimiento público.   

Agrega que la analogía in bonam partem está  permitida  en  el sistema colombiano, con base en las reglas constitucionales de  favorabilidad  y  el  principio  de  derecho internacional y nacional del “favor  rei”;  dado  que  han pasado más de 14 meses de la terminación de la audiencia  sin  que  se  produzca  la  sentencia,  retardo  no  atribuible  a actividad del  procesado  ni  de  su  defensor,  impetra que se conceda la libertad provisional  caucionada al doctor SAULO ARBOLEDA.   

Alude  también  a  las previsiones del Pacto  Internacional  de Derechos Civiles y Políticos de diciembre 16 de 1966, firmado  y  ratificado  por Colombia el 29 de octubre de 1969 en la Asamblea de la ONU, y  en  la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa  Rica),  en  cuanto  toda persona detenida a causa de una infracción penal tiene  derecho  a  ser  juzgada  dentro de un plazo razonable o ser puesta en libertad,  sin perjuicio de continuar el proceso.   

También  se  remite  para  su  petición  a  alegatos  relacionados  con  el fondo del asunto, que se deben decidir dentro de  la  sentencia  y  a  la  solicitud  de  nulidad  elevada  con posterioridad a la  terminación de la audiencia.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El artículo 415 del Código de Procedimiento  Penal  establece  que  el procesado tiene derecho a la libertad provisional bajo  caución,  por  fenecimiento de términos, “cuando vencido el término de ciento  veinte  (120) días de privación efectiva de libertad, no se hubiere calificado  el  mérito  de la instrucción” (numeral 4°) y “cuando hayan transcurrido más  de  seis  (6)  meses  contados  a  partir  de la ejecutoria de la resolución de  acusación,  sin que se hubiere celebrado la correspondiente audiencia pública”  (5°),  señalando  como  excepción que la audiencia se hubiere iniciado,   “así  ésta  se  encuentre suspendida por cualquier causa, o cuando habiéndose  fijado  fecha  para  celebración de la misma, no se hubiere podido realizar por  causa atribuible al sindicado o su defensor”.   

Este  inciso  fue  declarado exequible por la  Corte  Constitucional  en  el fallo aludido por la defensa (C-846/99), de manera  condicionada, señalando en su parte resolutiva:   

“Declarar  EXEQUIBLE  el  inciso  segundo del  artículo  415  del  Decreto  2700 de 1991 – Código de Procedimiento Pena – tal  como  fue  modificado por el artículo 55 de la ley 81 de 1993, siempre y cuando  se  entienda  que  la  causal  por  la  cual  se suspende la audiencia, debe ser  razonable y estar plenamente justificada”.   

Así  mismo,  en las consideraciones de dicha  providencia, la Corte Constitucional refirió:   

“De  igual forma, la exequibilidad del aparte  analizado,  también  debe  estar condicionada al entendido de que la causal por  la  cual  se  ordena  la  suspensión de la audiencia ha de ser razonable, estar  plenamente  justificada  y  el término de duración debe ser el mínimo que las  circunstancias ameriten”.   

De  tal análisis, concluye la Sala que estas  causales   de   excarcelación   fueron   instituidas  por  el  legislador  como  protección  a  la  situación  del  procesado  privado  de  la  libertad,  ante  dilaciones  de  la  administración  de justicia, sea en la instrucción o en el  juzgamiento,  pero no cuando el retardo en actuar hubiere sido propiciado por el  sindicado  o  su  defensor,  ni  cuando la causa del mismo sea razonable y esté  plenamente  justificada,  como  lo  ha  resaltado  la  Corte  Constitucional. En  ningún  precepto  ha  previsto  esa  posibilidad  cuando  luego de concluida la  diligencia  de audiencia pública no se emita sentencia dentro de los diez días  siguientes    a   que   alude   el   artículo   456   del   estatuto   procesal  penal.   

Se  observa que la ley regula la totalidad de  los  eventos  en los cuales el vencimiento de términos amerita la concesión de  la  excarcelación  caucionada  y  aquéllos  en  que, a pesar de la mora, no es  posible  su  otorgamiento.  Es  decir,  la  integridad  de esos tópicos ha sido  prevista  normativamente,  sin que exista vacío al respecto y, por lo tanto, no  es  aplicable  la analogía planteada por el defensor, más aún cuando no sólo  la  situación  fáctica,  sino  también  la  normativa  difieren  de un caso a  otro.   

Es  de  observar  que  para  evento  como  el  analizado  sí  podría  darse una causal de excarcelación, llegado el momento,  al  anticiparse el análisis del cumplimiento de los presupuestos de la libertad  condicional,  que  permitiría  otorgar la provisional según lo dispuesto en el  inciso   2°   del   numeral   2°  del  artículo  415  del  estatuto  procesal  penal.   

En  consecuencia,  por no existir texto legal  que la permita, se negará la libertad provisional impetrada.   

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal de  la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

NEGAR  la libertad provisional solicitada por  el defensor del procesado SAULO ARBOLEDA GOMEZ.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO       E.     ARBOLEDA  RIPOLL                          JORGE E.  CORDOBA  POVEDA                        

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE                 JORGE                                ANIBAL                                GOMEZ  GALLEGO                          

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                                 CARLOS                               EDUARDO                               MEJIA  ESCOBAR                          

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                     NILSON E. PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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