14931jul

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 14931  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado ponente:  

Nilson E. Pinilla Pinilla  

Aprobado Acta N° 116  

Santa Fe de Bogotá, D. C., diez (10) de julio  de dos mil (2000).   

ASUNTO  

Se  procede a resolver sobre la admisibilidad  de  la  demanda  de  casación presentada en defensa del procesado FELIX ALBERTO  OVIEDO ALVAREZ, sindicado de homicidio preterintencional.   

HECHOS  

El  14  de  abril  de  1997,  en  el  barrio  Cantaclaro  de  Montería,  en  casa  de  Petrona  Ramos Delgado estaban libando  Manuel  Esteban  Hernández,  Manuel  Enrique  Paternina  y FELIX ALBERTO OVIEDO  ALVAREZ,  cuando  se  presentó  una discusión entre este último y el primero,  quien  le arrojó agua y lo “echó” de la casa. Manuel Esteban siguió luego  a  FELIX  ALBERTO,  quien  tomó un palo y le asestó varios golpes, causándole  lesiones  que  provocaron  su fallecimiento 4 días después, en el hospital San  Jerónimo de la capital cordobesa.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

Abierta la investigación por la Fiscalía 17  Seccional  de  Montería  (f.  34 cd. 1), su homóloga 1ª oyó en indagatoria a  FELIX  ALBERTO  OVIEDO  ALVAREZ  y  el 25 de abril de 1997 ordenó su detención  preventiva  (fs.  58  y  Ss.,  ib.).  Cerrada  la  instrucción, el 13 de agosto  siguiente    le    profirió    resolución   de   acusación,   por   homicidio  preterintencional (fs. 125 y Ss. ib.).   

Correspondió  al  Juzgado  Cuarto  Penal del  Circuito   de  esa  ciudad           adelantar  el  juicio y, celebrada la audiencia pública, el 12 de marzo de 1998  condenó  al  procesado  a  15  años  de  prisión, además de interdicción de  derechos  y  funciones  públicas  y la obligación de indemnizar los perjuicios  respectivos  (fs.  174 y Ss. ib.). Fallo apelado por el defensor y confirmado el  14  de  mayo siguiente por el Tribunal Superior de Montería, mediante sentencia  que ahora es objeto de casación.   

LA DEMANDA  

Al  amparo de la casual primera de casación,  el  defensor  formula  el  único cargo a la sentencia impugnada, por violación  directa  de la ley sustancial, al ser interpretado erróneamente el artículo 60  del Código Penal.   

Señala que el Tribunal no tuvo en cuenta que  el  acusado  fue  ofendido, humillado y atacado de hecho. El artículo 60 citado  ordena  rebajar la pena por “la clara manifestación de ira e intenso dolor…  De  no  haberse  producido  la  causal de casación, el fallo hubiere tenido una  modificación  sustancial,  pues  la  pena  debía  haber sido considerablemente  inferior”.   

Tras  muy parca sustentación, solicita casar  el    fallo    impugnado   y,   en   su   lugar,   dictar   la   sentencia   que  corresponda.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Cualquiera  que  sea  la  causal invocada, la  demanda  de  casación  no  es  un  escrito  de  libre elaboración, porque debe  cumplir  los  requisitos  establecidos  por  el  artículo  225  del  Código de  Procedimiento  Penal,  como  citar  las  normas  que  se  considere infringidas,  determinar  la  clase  de quebrantamiento, indicar los fundamentos completos con  claridad,  precisión  y  lógica,  en  armonía  con  la  naturaleza  del vicio  reprochado,   además   de   demostrar   la   trascendencia   del  yerro  en  la  decisión.   

La violación directa de la ley sustancial se  caracteriza  por  requerir  un ataque eminentemente jurídico sobre la sentencia  impugnada,  ante  vulneración  inmediata,  bastando  una  comparación entre la  sentencia  y  la  norma,  al  reposar  el error exclusivamente en la conclusión  jurídica  y  no  en  la  apreciación  de  las  probanzas,  por  lo cual no hay  necesidad  de  acudir  a  examinar  éstas,  que  se aceptan como las valoró el  juzgador.   

Sin  embargo, la impugnación bajo estudio no  presentó  los  hechos  y  las  pruebas según los asumió la administración de  justicia,  sino  que  procedió  a  referirse  a  aspectos  fácticos,  que dice  aparecen  “evidenciados  en  el  proceso”,  con  lo  cual  también se está  inmiscuyendo con los medios de convicción.   

La interpretación errónea únicamente puede  aducirse  por  medio  de la violación directa y, no obstante que el censor así  lo  manifestó  en  la  formulación  del  cargo,  se  desvió  en  su lacónico  desarrollo para insinuar enfoques propios de la vía indirecta.   

Tampoco indicó que elemento o aspectos   de  la  norma  mencionada  fueron  interpretados  equivocadamente,  ni  en  qué  consistió  el  supuesto yerro del fallador, si varió su sentido, o restringió  o aumento su alcance.   

En  escasas  líneas  de  sustento  sobre  la  argüida   violación   directa,   el   casacionista   pretende  quebrantar  las  conclusiones  de  la  judicatura, de suyo favorables a su causa al establecer la  preterintención.  No  ensaya  el  demandante  argumentación  alguna  sobre  la  concurrencia  de los dos factores, ni cómo un comportamiento grave e injusto de  la  víctima  fue  determinado por el fallador como causante de ira, no obstante  lo  cual  la  dejó  de  reconocer  al  interpretar erradamente la circunstancia  instituida en el artículo 60 del Código Penal.   

Como la Corte no puede suplir las deficiencias  ni  corregir  los errores de la demanda, se impone su rechazo de conformidad con  lo  dispuesto en los artículos 225 y 226 del Código de Procedimiento Penal, lo  cual  conduce  a  declarar  desierta  la  impugnación,  mediante  decisión que  adquiere  ejecutoria  en  la fecha en que es suscrita (art. 197 ib.) y no admite  recurso alguno.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

RECHAZAR    IN   LIMINE   la  demanda  presentada  en defensa del procesado FELIX ALBERTO OVIEDO ALVAREZ y, en  consecuencia, declarar desierta la casación interpuesta.   

Contra  esta  providencia  no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   E.   ARBOLEDA   RIPOLL                        JORGE E. CORDOBA POVEDA    

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE             JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                       CARLOS   EDUARDO  MEJIA  ESCOBAR           

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON           NILSON  E. PINILLA  PINILLA                        

TERESA RUIZ NUÑEZ  

    Secretaria    

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