16477dic1

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16477  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado ponente :  

          Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL.   

Aprobado acta No. 200  

Santa Fe de Bogotá D.C., dieciséis (16) de  diciembre de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

1. ASUNTO  

Desatar el conflicto negativo de competencias  surgido  entre  los  Juzgados  de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Valledupar  y  Santa Marta, para conocer de la ejecución de la condena impuesta  por  el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Valledupar, contra Gerardo Enrique  Villalobos Rivera.   

2. ANTECEDENTES  

GERARDO   ENRIQUE  VILLALOBOS  RIVERA  fue  condenado  el  6  de  mayo  de 1998 por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de  Valledupar,  a  la  pena  principal  privativa  de  la  libertad  de 48 meses de  prisión,  como  autor  de  los  delitos  de  hurto calificado y agravado, porte  ilegal  de  armas  de fuego de defensa personal, y perturbación del servicio de  comunicación telefónica (f. 16).   

Como el procesado fue trasladado a la Cárcel  del  Circuito  Judicial  de  El  Banco  (Magdalena), el Juzgado de Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad,  que  venía conociendo de la ejecución de la  sentencia,  ordenó  remitir  el  proceso  a  su homólogo de la ciudad de Santa  Marta,  dejando  al  interno  a su disposición, por competencia, de conformidad  con el Acuerdo 472 de 1999 (f. 25).   

El  Juez de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Santa  Marta se declaró incompetente para asumir el conocimiento  de  las  diligencias,  las  devolvió  al  Juzgado  de  Valledupar, y le propuso  colisión  negativa,  aduciendo  que  la  población  de El Banco (Magdalena) no  pertenece  al Circuito Judicial de Santa Marta, y por lo mismo la Cárcel de ese  lugar  no  se halla incluida en la sede de su competencia, lo que de no ser así  resultaría  incomprensible,  habida  consideración  que  “ninguna proximidad  existe   entre   la  sede  de  este  juzgado  y  los  condenados  que  allí  se  encuentren” (f. 31).   

La Jueza de Valledupar aceptó el conflicto y  remitió  las diligencias a esta Corporación para que lo dirima, insistiendo en  que,  de  conformidad  con  el  artículo primero, numeral 26 del Acuerdo 472 de  1999,  quien  debe  ejecutar  la  pena  es su homólogo de Santa Marta, pues ese  Distrito   Judicial   comprende,   entre  otros,  el  Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de Santa Marta, con competencia sobre los municipios de Ciénaga, El  Banco,  El  Plato  y  Santa  Marta;  mientras que el artículo 30 expresa que el  Distrito  Judicial  de  Valledupar,  comprende  el  circuito  judicial del mismo  nombre,  con  competencia  sobre  los  municipios  de  Aguachica  y  Valledupar.   

3. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Ha precisado la Sala que los conflictos como  el  aquí  planteado, consistente en la divergencia de criterios acerca de cuál  es  el  funcionario  que  debe  conocer  de  la  ejecución  de  la  condena, no  constituyen  en estricto sentido una “colisión de competencias”, pues ésta, de  conformidad  con  el  artículo  97 del Código de Procedimiento Penal, sólo se  presentaría  en  la  fase de juzgamiento,  etapa  procesal debidamente delimitada, que de conformidad con el  artículo  444  ejusdem  comienza a partir de la ejecutoria de la resolución de  acusación,  y  culmina con la ejecutoria de la sentencia, momento en el cual se  inicia  la fase de ejecución del fallo condenatorio y adquieren competencia los  Jueces  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad, de conformidad con los  artículos    75    y    500    ejusdem.   

El  principio  general  que  rige la materia  establece  que  la  solución de los conflictos de competencia  corresponde  al  superior jerárquico común de los funcionarios en  litigio  (arts. 18 de la Ley 270 de 1996, 70.5 y 72.3  del  Código de Procedimiento Penal). Por ello, la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia  es competente para conocer “De los conflictos de  competencia  que  se  susciten  en  asuntos  de la jurisdicción penal ordinaria  entre  tribunales  o  juzgados  de  dos  o  más  distritos judiciales; entre un  tribunal  y  un  juzgado de otro distrito judicial; entre tribunales, o entre un  juzgado   penal  del  circuito  especializado  y  cualquier  juez  penal  de  la  República” (art. 68.5° ejusdem).   

En aplicación del principio anterior, y para  evitar  injustificadas  dilaciones  que  traducirían  la  vulneración  de  los  derechos  fundamentales  de  quienes  se  encuentran  purgando una pena, la Sala  dirime  las  diferencias  que  se susciten con posterioridad a la ejecutoria del  fallo.   

Sabido  es que la competencia asignada a los  Jueces  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad, cuando el condenado se  encuentra  privado  de  la  libertad,  no  está  fundada  en  los criterios que  regularmente  orientan  la  materia  -como la naturaleza del hecho por el que se  profirió  sentencia, el tipo de despacho que profirió el fallo, etc.-, sino en  un  factor  personal, referido al lugar donde el condenado se encuentre purgando  la pena.   

Como el condenado GERARDO ENRIQUE VILLALOBOS  RIVERA   fue  trasladado  a  la  Cárcel  del  Circuito  Judicial  de  El  Banco  (Magdalena),  el  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de  Valledupar  -donde  estaba  recluido  el  prenombrado-, perdió competencia para  seguir  conociendo  de la ejecución de la condena, a la vez que la adquirió su  homólogo  de  la  ciudad  de  Santa  Marta,  pues  a  contrario  de  lo por él  sostenido,  de  conformidad  con  el  artículo  26.1° del Acuerdo 548 de 1999,  emanado  de  la  Sala  Administrativa  del Consejo Superior de la Judicatura, el  municipio  de  El  Banco  sí  se  halla  adscrito  al  Circuito Penitenciario y  Carcelario de Santa Marta:   

“26. El Distrito  Judicial   de  Santa  Marta  comprende  el  siguiente  circuito penitenciario y carcelario:   

“Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Santa  Marta,  cuya  cabecera  es  la  ciudad  del mismo nombre, con competencia sobre los municipios  de:   

Ciénaga  

El Banco  

Plato  

Santa Marta” (Resaltó la Sala).  

No le asiste razón al Juez de Santa Marta al  pretender  derivar  su  incompetencia  de  factores  extraños  a la específica  regulación  de  la  materia,   invocando  para ello la distancia existente  entre  la sede del juzgado y la cárcel en referencia; y pretendiendo justificar  su   decisión   en   el  desconocimiento  del  Acuerdo  invocado  por  el  juez  colisionante.   

Finalmente,  resulta pertinente advertir que  el  Acuerdo  472  de abril 6 del presente año, en el que la Jueza de Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Valledupar finca su incompetencia, y el Juez  de  Santa  Marta  “no  logró  encontrar”,  fue expresamente derogado por el  citado Acuerdo 548 de julio 22 de 1999.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         RESUELVE   

ADSCRIBIR  la COMPETENCIA para conocer de la  ejecución  de  la  pena impuesta a Gerardo Enrique Villalobos Rivera al Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Santa Marta, a donde se  devolverá  el  expediente,  enviando  copia de esta decisión a su homólogo de  Valledupar.   

         Notifíquese y cúmplase.   

         JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL       JORGE E. CORDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE    EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                 

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                   CARLOS    E.    MEJIA    ESCOBAR           

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON              NILSON PINILLA PINILLA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

    

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