16013j

1999

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No. 16013  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                      Magistrado  ponente:   

                      Dr.  EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

                    Aprobado Acta  No. 122   

Santafé  de  Bogotá D.C., dieciocho (18) de  agosto de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

Se pronuncia la Sala sobre la procedencia del  recurso  de casación discrecional interpuesto por el Fiscal Local 239 contra la  sentencia  anticipada  de  febrero  15  de 1.999, mediante la cual el Juzgado 27  Penal  del  Circuito  de  Santafé  de  Bogotá  en segunda instancia condenó a  FRANKLIN  HAROLD  GARCIA  IBAÑEZ y ADOLFO ARMANADIO QUIROZ OSPINA a 9 meses y 8  días  de  prisión,  y  7  meses de prisión, respectivamente, por el delito de  hurto calificado y agravado.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          1.-  Como  la sentencia impugnada fue proferida en segunda instancia  por  un Juzgado Penal del Circuito, el recurso de casación sólo procede cuando  la  Corte  lo  estime  necesario “para el desarrollo de la jurisprudencia o la  garantía  de  los  derechos  fundamentales”, según el inciso 3º., artículo  218   del   Código  de  Procedimiento  Penal,  necesidad  que,  como  lo  viene  sosteniendo  esta  Sala  (auto  de  octubre  18 de 1.992, entre otros), debe ser  fundamentada  al  momento  de  impugnar,  a  fin  de  que  la  viabilidad  de la  pretensión pueda ser examinada.   

          2.-   Al  recurrir  el  referido  fallo  de  segunda  instancia  que  modificó  en  cuanto  a  la  pena  el que dictó el Juzgado 72 Penal Municipal,  sustenta  el  fiscal 239 que se hace necesario desarrollar la jurisprudencia con  relación a dos puntos:   

–   “Cuando   los  sujetos  incriminados  solicitan  sentencia  anticipada  en  la  fase  instructiva, y al efectuarse los  peticionarios  no  aceptan  los  cargos,  y cuando ésta, el ciclo investigativo  clausurado vuelven y la piden” (fls.278, sic).   

–  Sobre  el  descuento  de  pena  que  por  reparación   consagra   el  artículo  374  del  Código  Penal,  dice  que  la  jurisprudencia  “no  hizo  claridad  sobre  si  se  debe  tener  en  cuenta la  capacidad  económica  y  qué  lapso  debe  operar para obtener esa merma de la  pena” (id.).   

3.-   Dichos  planteamientos  merecen  las  siguientes réplicas:   

     

a. El  artículo  37  del  Código de  Procedimiento  Penal  (mod.art.3º.  ley  81  de  1.993) claramente consagra dos  oportunidades  para  que  el  procesado  pueda  solicitar  sentencia anticipada:     

–   Desde  la  resolución  de  situación  jurídica hasta el cierre de investigación.   

– Desde la resolución  acusatoria hasta  antes  de  que  se  fije  fecha  para  la celebración de la audiencia pública.   

          Si  el  procesado  opta  por  la  primera de dichas hipótesis (que,  entre  otras  cosas,  comporta  una  rebaja  de  pena mayor), pero no admite los  “cargos”   que  contiene  la  resolución  que  ha  definido  su  situación  jurídica,   no   se  ve  razón  alguna  para  dudar  de que, no obstante ello, pueda perfectamente acudir a  la  segunda  hipótesis,  en  la  cual ya enfrenta los cargos propiamente dichos  contenidos en la resolución acusatoria.   

          Ni  del  mencionado  artículo  37, ni de otra u otras disposiciones  que  tengan relación con éste, cabe siquiera inferir la prohibición de que el  implicado   haga  uso  de  los  dos  eventos  allí  previstos   y  que  se  extractaron líneas atrás.   

          Es  sabido  que  la  hermenéutica  jurisprudencial  sólo se exhibe  necesaria  cuando  el correspondiente texto constitucional o legal le da cabida;  pero   si,   como   en  este  caso,  “no  hay  nada  qué  interpretar”,  la  jurisprudencia  devendría superflua o como mínimo redundante, en el sentido de  que  ante la respectiva claridad, aparte de “repetir”, y por sustracción de  materia, nada tiene que aportar.   

          Al  respecto  bien  dice  el  artículo  27  del  Código  Civil que  “cuando  el sentido de la ley sea claro, no se desatenderá su tenor literal a  pretexto de consultar su espíritu”.   

          Entonces  en este punto no se presenta, a contrario de lo que estima  el actor, necesidad de desarrollar la jurisprudencia.   

          b)  A igual conclusión se llega con respecto a la “reparación”  contemplada  en  el  artículo  374  del  Código Penal y que autoriza al juez a  disminuir  las  penas señaladas en los delitos contra el patrimonio económico,  “de  la  mitad a las tres cuartas partes”, si antes de dictarse sentencia de  primera  instancia  se  restituye  el objeto material del delito o su valor y se  indemnizan los perjuicios causados con el delito.   

–   “La   capacidad  económica”,  del  sindicado   que   plantea   el  recurrente,  no  tiene  incidencia   alguna   en   dicha   atenuante   por   reparación,   pues  tanto  el  objeto material del delito, como los perjuicios por  éste    ocasionados,   responden   imprescindiblemente   a   una   cuantificación  OBJETIVA,  bien fijada por  el  perjudicado,  ora  por  el  perito o finalmente por el Juez (CP.P. arts.295,  264.  C.P. arts.106 y 107), teniendo en cuenta obviamente cada caso concreto. Es  decir  que  la  referida  capacidad económica del implicado resulta enteramente  extraña  a la hora de determinarse el monto del objeto material del delito y de  los perjuicios correspondientes.   

En  cuanto  a la expresión “podrá” que  utiliza  el  citado  artículo  374,  y sobre el cual discurre el recurrente, ya  dijo  esta  Sala  en  sentencia  de casación de noviembre 23 de 1.998 (M.P. Dr.  Fernando Arboleda Ripoll):   

          “La  inflexión  verbal  “podrá”, a la cual se ha hecho alusión,  está  referida a la facultad que tiene el Juez de reducir la pena de la mitad a  las  tres  cuartas  partes, es decir, a la posibilidad de fijar el quantum   entre  los límites mínimo y máximo que la propia norma consagra, teniendo por  norte  los  criterios establecidos en los artículos 61 y siguientes del Código  Penal.   

         Con   dicha  directriz  sólo  se  pretendió  fijar  un  marco  de  racionalidad  en  la  aplicación de la consecuencia jurídica, en manera alguna  condicionar  al  criterio  del  juzgador  la  procedencia  de la norma misma”.   

c)  En cuanto a “qué plazo debe operar”  para  se  acreedor  a  la  aludida  rebaja  “por reparación”, igualmente el  citado  artículo 374 es expreso y nítido al determinar que la misma debe darse  “antes   de   dictarse   sentencia  de  primera  instancia”;  claridad  que,  repítese,  hace  innecesaria  cualquier  intervención  de la jurisprudencia en  este punto.   

Como no se da el mencionado requisito, no se  concederá  el  recurso y el fallo impugnado queda entonces en firme. El proceso  será  devuelto  al  Juzgado  27  Penal  del  Circuito  de  Santafé de Bogotá.   

En  mérito de lo expuesto, La Corte Suprema  de Justicia Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.     NO     CONCEDER    el   recurso  de  casación discrecional interpuesto por el por  el  Fiscal Local 239 contra la sentencia anticipada de febrero último, mediante  la  cual  el  Juzgado  27  Penal  del Circuito de Santafé de Bogotá en segunda  instancia  condenó  a  FRANKLIN HAROLD GARCIA IBAÑEZ y ADOLFO ARMANADIO QUIROZ  OSPINA  a 9 meses y 8 días de prisión, y 7 meses de prisión, respectivamente,  por el delito de hurto calificado y agravado.   

    

1. En firme este auto, devuélvase el  proceso a dicho Juzgado.     

Cópiese,   Notifíquese   y   Cúmplase.   

JORGE ÁNIBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                          JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE                                 EDGAR      LOMBANA  TRUJILLO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUÉS                                          CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                                 NILSON      PINILLA  PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *