15379b

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado acta N° 22  

Santafé de Bogotá, D.C., dieciocho (18 ) de  febrero de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Corte la colisión negativa de  competencias  surgida entre el Juzgado Penal del Circuito de Chiriguaná (Cesar)  y  un  Juzgado  Regional  de  Barranquilla, dentro del proceso adelantado contra  ARMANDO  LUIS MEJÍA SOLANO  y  otro,  por  el  delito de porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.   

A N T E C E D E N T E S  

Los  hechos  fueron  sintetizados  por  la  Fiscalía General de la Nación, así:   

          “Del  informativo se tiene que el día 5 del mes de agosto de 1994,  siendo  aproximadamente  las  16:00  horas,  en operativo realizado por personal  adscrito  a  la  Estación  de  Policía de Codazzi, fueron aprehendidos ARMANDO  LUIS  MEJÍA  SOLANO  y  JORGE  LUIS OVALLE MENDOZA, cuando se movilizaban en el  vehículo  campero,  marca  Toyota,  color  azul, cabina blanca, modelo 77, y al  practicárseles  una  requisa,  se  les  hallaron  ‘encaletadas’  las siguientes  armas:  revólver  Smith  &  Wesson, calibre 3.57, cromado, N° 45306J con 6  cartuchos  para  el  mismo;  revólver  Smith  &  Wesson,  calibre 38 largo,  número  original  borrado y regrabado como 66229, pabonado, 6 cartuchos para el  mismo;  un  revólver  marca  LLama,  calibre  38  largo,  cañón  6  pulgadas,  pabonado,  N°  IM4824A,  con 6 cartuchos para el mismo, y una pistola calibre 9  milímetros,  sin  marcas,  en  la  parte  superior  aparece  el  N° 254625, un  proveedor, 7 cartuchos y 2 vainillas para la misma”.   

1.-  Por los anteriores hechos, y luego  de  la  correspondiente investigación, la Fiscalía 24 Delegada ante el Juzgado  Promiscuo  del  Circuito de Chiriguaná, mediante resolución del 30 de abril de  1996,  acusó  a  Armando Luis Mejía Solano y Jorge Luis Ovalle Mendoza por los  delitos  de  porte  ilegal  de armas de fuego de defensa personal y de munición  para el mismo tipo de armas.   

2.-  Ejecutoriada la anterior decisión,  el  Juzgado  Promiscuo  del Circuito de Chiriguaná, una vez que dio inicio a la  etapa  del  juzgamiento  y  cumplida  la  diligencia  de  audiencia pública, se  declaró  incompetente  para  conocer  del  asunto,  ya  que  estimó que era de  conocimiento  de  los juzgado regionales, toda vez que del estudio de los hechos  averiguados  se  deducía  claramente  que  además  de las armas incautadas, se  decomisó  una munición que excedía la carga natural de las mismas, lo que, en  su  criterio,  tipificaba  el  porte  de munición, originándose un concurso de  delitos,    siendo    éste    último    de    competencia   de   la   justicia  regional.   

Por   esa  razón  se  abstuvo  de  seguir  conociendo  de  la  actuación,  disponiendo  el  envío del expediente, con sus  elementos,   a   los   jueces   regionales   de   Barraquilla,   proponiendo  la  correspondiente colisión de competencia.   

3.-   Por su parte, el juzgado regional  de  la  citada  ciudad  dijo  que  cuando  se  hallaron  tanto las armas como la  munición  en  el  automotor,  “las  llevaban  en  custodia,  alcance, dominio y  disposición,  conducta  entendida como porte ilegal, que se extiende igualmente  a  las  municiones que por las características asimiladas al artículo 11 y 47,  numeral   1°,   del   decreto   2535   de   1993,  son  igualmente  de  defensa  personal.   

Concluye afirmando:  

          “No  se  puede  excluir  el  porte  de municiones por un lado y las  armas  con iguales características de defensa personal por otro, como conductas  independientes  y  predicar  la  conexidad  para  asumir  una competencia por el  punible  más  grave, pues es un atentado contra el principio non bis in ibidem,  debido  que  es  un  mismo  bien  jurídico  el afectado con el comportamiento”.   

Por  lo  expuesto,  acepta  la  colisión de  competencias  propuesta y ordena remitir el proceso a la Sala de Casación Penal  de  la  Corte  Suprema,  con  el  fin  de  que  se  dirima de plano el conflicto  suscitado.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.-   La Sala de Casación Penal de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  es  la competente para desatar el conflicto de  competencia  negativo  suscitado  entre  el  Juzgado  Promiscuo  del Circuito de  Chiriguaná  y  un  Juzgado  Regional de Barranquilla, según así lo dispone el  numeral 5° del artículo 68 del Código de Procedimiento Penal.   

2.-    La  Corte  advierte  que la  discrepancia   entre   los   juzgados   trabados   en  conflicto  radica  en  la  calificación  que  debe  darse  a  la  cantidad  de  munición  incautada a los  procesados,  pues  para  el primero no constituye la carga natural, en tanto que  para el segundo sí.   

Ante  todo,  e  independientemente  de si se  está  o  no  en  presencia  de la carga natural de las armas y, por ende, de un  concurso  de hechos punibles, es necesario señalar, con relación a éstas, que  la  tipificación  dada  por  la  fiscalía,  compartida  por  los  juzgados  en  conflicto,  es desacertada y no guarda consonancia con lo que aparece acreditado  en el proceso.   

En  efecto,  demostrado  está  que  el 5 de  agosto  de  1994, cuando los procesados se dirigían del municipio de Codazzi al  de  Chiriguaná  (Cesar),  les  fueron  halladas  cuatro  armas  de  fuego y una  determinada  cantidad  de  munición para las mismas, todas de defensa personal,  las   cuales  se  encontraban  “encaletadas”  en  el  vehículo  en  el  que  se  desplazaban.   

De  otro lado, según el informe rendido por  el  Comandante  de  la  Estación  de  la  Policía  de Codazzi, se sabe que los  capturados  forman  parte  “de una tenebrosa banda dedicada a cometer toda clase  de   ilícitos,   especialmente  extorsión,  hurto  y  expendio  de  sustancias  alucinógenas”,  además  de  que los mismos, en sus diligencias de indagatoria,  admitieron  que  dichas  armas,  en  número superior al de las personas que las  llevaban,  estaban  camufladas  en  el  vehículo  al  momento  de  la  requisa,  circunstancias  éstas  que,  sin  mayores  disquisiciones, permiten deducir con  lógica  que la intención de los sindicados no era simplemente la de portar las  armas  sino  la  de  transportarlas,  esto  es, llevarlas de un lugar a otro con  objetivos  desconocidos,  comportamiento que le otorga competencia a la justicia  regional.   

Así,  entonces, no se está en presencia de  un  porte de armas de defensa personal, de competencia del Juzgado Promiscuo del  Circuito  de Chiriguaná, sino de transporte, cuyo conocimiento corresponde a la  Justicia  Regional, al tenor de lo dispuesto por el numeral 4° del artículo 71  del  Código  de  Procedimiento Penal, modificado por el artículo 9° de la ley  81  de  1993,  según el cual son de su competencia los delitos a que se refiere  el  Decreto  2266 del 1991, con la excepción del simple porte de armas de fuego  de defensa personal.   

En  lo  concerniente  a  las  municiones, es  preciso  determinar  si constituyen la carga natural de las armas transportadas,  en  forma  tal que la tenencia del conjunto implique una sola conducta o si, por  el  contrario, se estructura un concurso efectivo de tipos penales de transporte  de armas y transporte de munición.   

En el caso que ocupa la atención de la Sala,  en  la resolución de acusación se imputó a los procesados la comisión de dos  hechos  punibles,  a saber: porte ilegal de armas de fuego defensa personal y de  munición  de  defensa  personal, aun cuando en lo atinente a este último no se  trajo ninguna motivación.   

   

En  el  expediente  aparece que fuera de las  armas  relacionadas  , en el vehículo en donde se desplazaban los procesados se  encontró  escondida  “una  carterita  con  14  cartuchos calibre 38 largo y dos  chapuzas para revólver”.   

De  acuerdo  con  el  informe  policial y la  diligencia  de  inspección  judicial  (fls 1 y 25), se sabe que los revólveres  Smtih  &  Wesson  y LLama son calibre .38, armas con capacidad para seis (6)  proyectiles, los cuales llevaban su correspondiente carga.   

Entonces,  tal  como  lo  predica el Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de  Chiriguaná,  los  otros  catorce  (14)  cartuchos  excedían  la  carga  natural de las citadas armas, que además de su provisión  completa  de  seis  (6)  proyectiles  cada  uno,   contaban  con  siete (7)  proyectiles más.   

Significa  lo anterior que los procesados no  sólo  transportaban ilegalmente varias armas de fuego de defensa personal, sino  que  además  ilícitamente  llevaban  un  número  de munición que superaba la  carga  natural  de  dos  de ellas, con lo que podría tipificarse un concurso de  delitos.   

Ahora  bien,  el conocimiento del punible de  transporte  de  munición también radica en los jueces regionales, ya que, como  anteriormente  se  advirtió, al tenor de lo dispuesto en el artículo 9° de la  Ley  81  de  1993, que modificó el 71 del Código de Procedimiento Penal, estos  funcionarios   judiciales  conocen  de  los  “Delitos  contra  la  existencia  y  seguridad  de  Estado  y  de los delitos a los que se refiere el Decreto 2266 de  1991,  con la excepción del simple porte de armas de  fuego  de  defensa  personal, de la interceptación de  correspondencia oficial y delitos contra el sufragio”.   

En  consecuencia, el competente para conocer  del  presente  asunto  es  el  Juzgado  Regional  de  la ciudad de Barranquilla,  despacho  a  donde  se  dispondrá  la  remisión  del  proceso  para  lo  de su  cargo.   

Por lo expuesto, LA  CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,    SALA    DE   CASACION   PENAL,   

R E S U E L V E  

DECLARAR  que  la  competencia  para  conocer  de  este  proceso corresponde al Juzgado Regional de  Barranquilla.  Por  lo  tanto,  remítasele el expediente e infórmesele de esta  decisión    al    Juzgado    Promiscuo   del   Circuito   de   la   Chiriguaná  (Cesar).   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JORGE ANIBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL                                                RICARDO  CALVETE  RANGEL   

JORGE  E.  CÓRDOBA  POVEDA                                              CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE   

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                                              CARLOS    E.    MEJIA  ESCOBAR   

DIDIMO   PAEZ   VELANDIA                                                                                   NILSON    PINILLA   PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

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