15309h

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 15309  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                      Magistrado Ponente:   

                                                      DR.MARIO MANTILLA NOUGUES   

                                                      Aprobado Acta No.095   

                                                       Santafé  de Bogotá, D.C., veintinueve  (29) de junio de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

          Decide  la  Corte  el  recurso  de  casación interpuesto contra la  sentencia  proferida  el  1o. de septiembre de 1998 por el Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Manizales,  mediante la cual, por confirmación de la de  primera  instancia,  condena  a  CÁNDIDO PRADA   ROMERO  a  la pena principal de 28 meses de prisión,  multa  de  $1.666  pesos  y  suspensión en el ejercicio del oficio de conductor  de   vehículo automotor por el término de 14 meses y a la accesoria   correspondiente,  en  calidad  de autor del delito de homicidio culposo agravado  de  David  Guevara.  En el  mismo  fallo  se  condenó  a  la  empresa ´Transportes Rápido Tolima S. A.´,  vinculada  como  tercero  civilmente   responsable  y  a  la  ´Aseguradora  Colseguros S. A.´, llamada a responder en garantía.   

          HECHOS Y ACTUACION PROCESAL   

          El  6  de  marzo  de 1992, siendo aproximadamente las nueve de  la  noche,  cuando por el carril derecho de la autopista Bogotá-Medellín en el  barrio   ´Tres  esquinas´  del  municipio  de Puerto Salgar se desplazaba  montando   una   bicicleta  el  joven  David  Guevara  Peña, fue atropellado, perdiendo su vida, por el bus  de  servicio público afiliado a la empresa ´Rápido Tolima´  distinguido  con  las  placas WT-4770, que conducía CÁNDIDO PRADA  ROMERO,  quien no detuvo la marcha sino que continuó  transitando  hasta  el  municipio  de  Puerto  Boyacá,  hacia donde se dirigía  cubriendo su ruta.   

          El    sindicado   fue   vinculado   mediante   indagatoria   a   la  investigación  penal  adelantada  en su contra, fue asistido por un defensor de  oficio  no  abogado,  y  posteriormente  le  otorgó  poder a un profesional del  Derecho  (fls.  21,  64 y 67 cd. ppl.). La Fiscalía al calificar el mérito del  sumario  profirió  resolución de acusación el 30 de  mayo    de   1994,   en   contra   de   Prada  Romero  (fol.187 v) por el delito  de  homicidio  culposo  en accidente de tránsito, agravado,  (fls. 177-186  cd.  ppl.)  por  haber  abandonado  sin  justa  causa  el lugar de comisión del  dehecho  punible.   Así  mismo,  fue  vinculada la empresa ´Rápido   Tolima´  en calidad de tercero civilmente responsable.   

          Esta  providencia  fue  dictada por la fiscalía 27 de la Unidad de  Fiscalía  de Guaduas  -Cundinamarca-, de donde pasó el proceso al Juzgado  Promiscuo  del Circuito de la misma localidad, quien continuó el trámite hasta  la  celebración  de  la audiencia pública el 16 de octubre de 1997 (fls. 223 y  ss.).  Mas  como  el  1o.  de  julio  de  1996   entró  a  regir  la nueva  distribución  territorial  para  efectos  judiciales  que originó el cambio de  competencia  para  el  conocimiento  de  los  hechos  delictivos cometidos en la  jurisdicción  del  municipio  de Puerto Salgar, por reparto le correspondió el  proceso  al  Juzgado 2o. Penal del Circuito de la Dorada (Caldas) quien declaró  nula  la  actuación  adelantada por el Juez del Circuito de Guaduas  (fls.  231  á  241  cd. ppl.) y una vez repuesta la actuación invalidada profirió la  sentencia  de  primera  instancia en sentido condenatorio.  (fls. 335 y ss.  cd. ppl.).   

          Al  desatar  la  apelación interpuesta por la defensa y el tercero  civilmente  responsable,  el  Tribunal  Superior del Distrito  confirmó el  fallo  a quo, a través de la sentencia que ha sido  impugnada en casación  por  el  profesional que lleva la representación de los dos mencionados sujetos  procesales.   

          LA DEMANDA   

          Con  fundamento  legal en la causal 3a. del artículo 220 del C. de  P.P.  afirma  el  señor demandante que la sentencia se dictó en juicio viciado  de  nulidad  por  quebranto de las garantías del derecho de defensa y el debido  proceso,   que   según   dice,   el   Tribunal   dejó   de   advertir   en  su  oportunidad.   

          Hace  radicar el vicio en el hecho de que el procesado fue oído en  indagatoria  con  la  asistencia  de  un ciudadano que carecía de la calidad de  abogado,  pues  la  persona  que  fungió  como  defensor para ese efecto jamás  presentó  su  tarjeta  que  lo acreditara como profesional del derecho. Afirma,  primero,  que la diligencia se cumplió el 10 de marzo  de  1998  y  renglones  adelante,   que  se  llevó   a   cabo   en   la   misma   fecha   pero   del  año  de  1992,  discurriendo a continuación  extensamente  sobre  la  razón  de  ser  de la irregularidad y su trascendencia  jurídico  procesal  a  la  luz  de  la Constitución Nacional hoy vigente, para  terminar formulando la petición casacional.   

          EL MINISTERIO PÚBLICO   

          Conceptúa  el  señor  Procurador  Segundo Delegado en lo Penal de  manera  adversa  a  la  pretensión  del recurrente, porque, aunque en verdad el  procesado  rindió  indagatoria  asistido  por  un  ciudadano que no era abogado  cuando  ya  regía  la actual Constitución Nacional,  el 10 de  marzo  de  1992,  para  esta  fecha  aún  tenía  plena  vigencia el primer inciso del  artículo  148  del  C.  de  P.P. que autorizaba la designación de un ciudadano  honorable  no  abogado  para  asistir  al  sindicado  al  momento  de  rendir su  injurada,  siempre  y  cuando no hubiese en el lugar abogado que pudiese cumplir  esta función.   

      La  designación  del  defensor  de  que  se  habla  obedeció  a  la  circunstancia  registrada por la  Fiscalía  instructora  de  que  en  el   lugar  de la diligencia no había  “abogado  ejerciendo  habitualmente  la  profesión”   ya  que el sindicado  había  solicitado  que  se le  designara defensor de oficio;  y, como  la  norma  mencionada  fue declarada inexequible apenas el 8 de febrero de 1996,  esa   designación fue válida y no vulneró las garantías de que habla el  demandante.    Para   respaldar   su   posición   cita   en   extenso   un  pronunciamiento  jurisprudencial  de  esta  Sala  y  sugiere  que  no se case la  sentencia.     

        CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

         En    la    fecha    en    que    el    sindicado    rindió    su  indagataria,     el    10    de    marzo   de  1992 (fls. 21-25 cdd. ppl.)  en el municipio de  Puerto    Salgar,   según   la   constancia   dejada   por   la  Fiscalía  instructora,   no  había  abogado  ejerciendo permanentemente, por lo que,  atendiendo  la  petición  del mismo sindicado, hecha al notificarse del auto en  que  esa  dependencia  tan  pronto él se presentó voluntariamente  había  dispuesto  la  apertura  de  investigación  y  dentro  de ella,  oírlo en  indagatoria   (fls.  14-14v.  cd.  ppl.),  le nombró como defensor de  oficio  y  solo  para  esa  diligencia al ciudadano Rafael  Joaquín Acosta  Plata,  de  quien  afirmó,  era  persona  “de  reconocida honorabilidad en esta  ciudad” .   

         Para  esa  fecha  se hallaba vigente el C. de P. P. de 1987, no el  actual  Código  Procesal  porque  éste comenzó su regencia el 1o. de julio de  1992,  es  decir,  el  Decreto  050  de  aquel  año, cuyo artículo 139, primer  inciso,  al  igual  que  el  del  artículo  148  del  actual  C.  de  P.P.  que  equivocadamente  cita  la Procuraduría,   habilitaba transitoriamente  para  la  defensa  del  imputado,  pues  solo  lo  eran  para  la indagatoria, a  ciudadanos  de  las  condiciones  descritas,  siempre  que  no  fueran empleados  públicos.   Avalaba  pues la legalidad de la práctica de la diligencia en  esas  circunstancias,   en  la medida en que el precepto la autorizaba bajo  las condiciones conocidas.   

         Tiénese  entonces  que la actuación glosada por el demandante se  cumplió  dentro de los parámetros de la legalidad imperante para el momento en  que  se  realizó,  y  por  ende,  el  debido  proceso permaneció indemne en la  diligencia de indagatoria.     

         De  otro  lado, ni el demandante lo demuestra, ni la actuación lo  revela,  que  a  causa  de  esa  representación  oficiosa  el procesado hubiera  padecido  mengua  o desconocimiento de su derecho de defensa, pues contó con la  posibilidad  de  su  ejercicio  a  través  del   defensor  contratado  que  posteriormente designó, para tal efecto;   

luego  en  momento  alguno  se  vulneró el  referido derecho.   

         Y  no  cambia la situación por el hecho de que solo hasta el 8 de  febrero  de  1996  la Corte Constitucional haya declarado la inexequibilidad del  artículo  148  del C. de P.P. vigente desde el 1o. de julio de 1992 que como se  dijo,  reprodujo  el artículo 139 del C. de P. P. de 1987, porque una decisión  en tal sentido deja   

sin  vigencia  pero  hacia  el futuro   -pues  que  es  este el efecto de esta clase de fallos-,  su aplicabilidad,  que  en  caso  de repetirse marca la invalidez de las diligencias de indagatoria  que  en  lo  sucesivo  se  realizaren  sin  la  asistencia  de  defensor abogado  titulado.   

         El cargo no prospera.   

         Por  lo  expuesto,  la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA   en   SALA  DE  CASACION  PENAL,  oído  y  parcialmente   acogido   el  concepto  del  Ministerio  Público,  administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley,   

        R E S U E L V E   

         NO  CASAR  la sentencia recurrida.  En  firme,  DEVUELVASE el  expediente al Tribunal de origen.   

         CÓPÍESE Y CÚMPLASE.   

                                    JORGE    ANIBAL    GOMEZ  GALLEGO   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                        RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE   E.   CORDOBA   POVEDA                                                     CARLOS A. GALVEZ ARGOTE   

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                                                     MARIO MANTILLA NOUGUES   

CARLOS   E.   MEJIA   ESCOBAR                                                     NILSON PINILLA PINILLA   

                                           PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

                                                                                       Secretaria     

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