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1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO NO. 14845  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente   

          DR. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

          Aprobado Acta No.149   

Santafé  de  Bogotá, D.C., treinta (30) de  septiembre de mil novecientos noventa y nueve (1.999).   

         VISTOS:   

Contra la sentencia proferida por el Tribunal  Superior  de  Antioquia  el  27  de  marzo  del  año en curso, que confirmó la  dictada  por  el Juzgado Promiscuo del Circuito de Támesis, mediante la cual se  condenó  a  OMAR  DE  JESUS  SALDARRIAGA CARDONA como responsable del delito de  falsedad  ideológica  en  documento público a la pena principal de 3 años y 6  meses   de   prisión,   el   defensor   del   procesado  interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación,  cuya  demanda  sustentatoria  procede la Corte a  examinar  a  fin  de  establecer  si  cumple con los requisitos exigidos para su  admisibilidad por el art. 225 del C. de P.P.   

         HECHOS:   

Con  acierto  los  sintetiza  el  Tribunal  Superior en la sentencia impugnada, así:   

         “Se  desprende  de  autos,  que  el dia cinco (5) de junio del año  1.993,  se presentaron ante el Notario Unico del Círculo de Valparaíso (Ant.),  OMAR  DE JESUS SALDARRIAGA CARDONA, entre otras personas, las damas LUCIA EDILMA  CARDONA  URIBE y LUZ ELENA JIMENEZ ARBOLEDA, y se extiende la escritura Pública  Nro.77,  mediante  la cual la primera transfiere a título de venta a la segunda  una  casa  de  habitación  de  su propiedad situada en el área urbana de dicha  localidad.  Consciente  la  Sra.  NUBIA  ALICIA  CARDONA DE CEBALLOS, hermana de  LUCIA  EDILMA, del retraso mental que aqueja a ésta y de sus limitaciones en el  lenguaje,  eleva  la  denuncia penal correspondiente, con miras a que se elucide  lo  ocurrido;  por  considerar,  dadas las anteriores circunstancias, que ‘allí  hubo  algo  anormal’.  Se  inicia  la  investigación  del caso, que culmina con  decisión  de  reproche  en  contra  de  SALDARRIAGA  CARDONA,  por el delito de  Falsedad Ideológica en Documento Público”.   

         DEMANDA:   

El  defensor   de  SALDARRIAGA  CARDONA  ataca  el  fallo impugado, por estimarlo violatorio en forma indirecta de la ley  sustancial,  proponiendo  un  primer cargo  por  “error  de  hecho,  falso  juicio  de identidad” en que dice  incurrió  el  juzgador  al  distorsionar  la  “expresió  (sic) fáctica de los  medios probatorios”.   

Reproduce  enseguida  en extenso acápite la  respuesta  dada  por  el Tribunal al alegato de instancia tendiente a desvirtuar  la  culpabilidad  del procesado, haciendo lo propio con los testimonios de Elvia  Quirama,  Gabriel  Torres  y  Mario  López  Angel,  de  donde  infiere  que  el  sentenciador  para  afirmar  el  dolo en la conducta de SALDARRIAGA CARDONA, “se  circunscribe   a   los   apartes   que   en   su  sentie  (sic)  comprometen  la  responsabilidad del acusado, mas no asi lo que la exculpa”.   

De  ahí  que  para  el  actor,  siendo “los  declarantes  quienes condujeron a la compareciente hasta el despacho del Notario  y  que  aquella  manifestó  asertivamente  no  sólo querer vender, sino que se  firmara  por  ella”, en su criterio, “no se ve objetivamente elementos de juicio  para  aseverar  que  la  actuación  del  Notario fue dolosa, lo que si se ve de  bulto  es  una  inducción al error provocada por las personas interesadas en el  negocio jurídico de marras”.   

Afirma  como vulnerados los artículos 219 y  40  del  Código  Penal,  29  de  la  Constitución Política y 1, 2, 9 y 10 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  solicitando  se  case la sentencia recurrida  absolviendo al procesado.   

Como   segundo  cargo,  afirma  el  censor  que  la  sentencia “viola  directamente  la ley sustancial -por- falso juicio de existencia”, reproduciendo  nuevamente  extractos  del fallo donde se destaca la culpabilidad del procesado,  sirviéndole  además  como fundamento, según lo advierte, “la misma reseña de  la  prueba  testimonial” citada en precedencia, al que añade sendos dictámenes  médicos  sobre  el  estado  mental  de  Lucía  Edilma  Cardona,  de donde dice  inferirse   que   “El   error  del  Tribunal  está  en  echar  de  menos”  esta  prueba.   

Pese  a la anterior afirmación, sostiene, a  renglón  seguido, que “Una apreciación correcta de la pruebas reseñadas (sic)  hubiese  traído  como conslución que el encartado fue inducido a error por las  personas  compaercientes  (sic) a la Notaría que llevaron allí a Lucía Edilma  a  celebrar  el acto jurídico plurimencionado”, de donde si hubiere el Tribunal  estimado  “en  debida  forma”  los  dictámenes  surgía con precisa claridad la  contradicción  irreconciliable existente entre “dichos experticios” y por ende,  la duda que debía favorecer al procesado.   

Solicita  se  declare probada la causal y se  absuelva a su representado.   

         CONSIDERACIONES:   

1.  Dentro de los  lindes  de  la  causal  primera de casación, el defensor de SALDARRIAGA CARDONA  propone  un  primer  cargo  contra  la  sentencia  por  presuntos  errores  de  hecho  por  falso  juicio de  identidad.   

Siendo ello así, debe recordarse tal y como  profusamente  lo  tiene dicho la jurisprudencia en armonía con antigua doctrina  sobre  esta materia, que el error de hecho por falso juicio de identidad implica  la  tergiversación  por parte del Tribunal del objetivo contenido de los medios  probatorios;  de  ahí que quien bajo este supuesto casacional formula el ataque  a  la  sentencia,  debe señalar dentro de su lógico desenvolvimiento, cuál es  concretamente  la  prueba testimonial, pericial, indiciaria, etc., sobre la cual  recae   el   yerro   y  su  particular  significación  o  trascendencia  en  la  composición del fallo.   

2. Este no ha sido,  ciertamente,  el  desarrollo  del  reproche  por  parte  del actor, pues al  tiempo   que  omite  señalar  con  claridad  cuáles  son las pruebas cuyo  sentido  alteró  el  Tribunal,  ni en qué particulares aspectos se observa esa  falencia,  procede  es  a  criticar la valoración que del conjunto de  ellas  hiciera,  cuando  simplemente  destaca  como  juicio  conclusivo que  desde  su  perspectiva   de  análisis  no está demostrado el “dolo” en la  conducta  de  SALDARRIAGA  CARDONA,  y   antes  por  el contrario que éste  habría  sido  inducido en error, afirmación que hace al margen de la postulada  distorsión  probatoria  y  como evidencia de que no ha sido ciertamente este el  vicio  de  que  se ha ocupado, sino de una típica pugnacidad valorativa, que al  tiempo  de  no  servir  de  fundamento  a  la  causal esgrimida, demás no tiene  ninguna posibilidad de ataque en casación.    

3. Las falencias en  los    requisitos    formales    también    predominan   en   el   segundo cargo propuesto.   

Sin  embargo,  los  desaciertos en este caso  resultan  mucho  más  críticos  en  la  medida  en que pese a afirmarse que la  censura  lo  es  por violación directa de la ley sustancial, lo cual supone una  peculiar  fundamentación  y  ámbito de desarrollo, como que debe aceptarse los  hechos  y  la  valoración  de  las  pruebas  en  que se apoya el fallo, dícese  sustentar  la  misma  en  un  “falso  juicio  de existencia” lo que ya de por si  sería propio de la vía indirecta.   

4.  Pero  aún  aceptando  que es este el sentido de la violación a la ley sustancial realmente  escogido  por  el actor, al afirmar que “El error del Tribunal está en echar de  menos”  sendos  dictámenes  periciales,  no  se  compadece  en  modo  alguno la  anterior  expresión  con la referencia que en su apoyo hace a “la misma reseña  de  la  prueba  testimonial”  citada  en  el  primer reproche, menos aún que se  sostenga  que  de  una  correcto entendimiento de ella se habría podido colegir  “que  el  encartado  fue inducido a error”, o la alternativa propuesta según la  cual   de  la  evidente  contradicción  irreconciliable  existente   entre  “dichos  experticios”   era  deducible  la  duda  que debería favorecer al  procesado,  pues como es elocuente, estas distintas proposiciones no expresan en  forma  clara y menos precisa los fundamentos del cargo, inobservándose por ende  los requisitos  exigidos por el artículo 225 del C. de P.P.   

Así  las cosas, deberá la Sala rechazar la  demanda,      declarando     en     consecuencia     desierto     el     recurso  interpuesto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         RESUELVE:   

1.  RECHAZAR  IN LIMINE la demanda presentada  por el defensor del procesado OMAR DE JESUS SALDARRIAGA CARDONA.   

2. DECLARAR  en consecuencia DESIERTO  el  recurso  extraordinario  interpuesto ante el Tribunal Superior de Antioquia.   

Esta decisión no es susceptible de recurso  alguno, de conformidad con el art. 197 del C. de P.P.   

Cópiese,  devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de orígen y cúmplase.   

          JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL      JORGE ENRIQUE CORDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE  EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES           CARLOS  EDUARDO  MEJIA  ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON    NILSON PINILLA PINILLA       

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria     

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