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1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 14770  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Nilson E. Pinilla Pinilla  

Aprobado Acta N°146  

Santafé de Bogotá, D. C., septiembre treinta  (30) de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

ASUNTO:  

Se  procede  a  resolver  el recurso de hecho  formulado  por  el  defensor de JOSE MARIA POLO HERNANDEZ, contra la providencia  del   Tribunal   Superior   de   Montería   que  no  le  concedió  el  recurso  extraordinario de casación.   

HECHOS Y SITUACION PROCESAL:  

De acuerdo con los fallos de primera y segunda  instancia,  la  noche  del  7  de  septiembre  de  1991,  la  joven Cielo María  Benavides  Rangel  estaba  con  su  novio  Javier González en una fiesta que se  celebraba  en  una  casa  del  barrio  Camilo  Torres  de Montería, de donde se  retiraron  hacia un potrero cercano, siendo abordados allí por varios muchachos  que  estaban  en  la  misma velada; intimidada con un revólver y un machete, la  accedieron  carnalmente  JAVIER  ENRIQUE  SAENZ  PELAEZ,  ALBERTO  DARIO PEDROZA  CASTILLO,  JOSE  MARIA  POLO  HERNANDEZ,  LUIS  MARIANO  GONZALEZ ESPITIA y LUIS  ALBERTO SAENZ.   

Adelantado  el correspondiente proceso, el 12  de  diciembre  de  1997  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito de Montería  condenó   por   acceso   carnal   violento   a   los   mencionados  individuos,  imponiéndoles  a  SAENZ  PELAEZ, PEDROZA CASTILLO y JOSE MARIA POLO HERNANDEZ 5  años  de  prisión,  y a GONZALEZ ESPITIA y LUIS ALBERTO SAENZ 4 años, además  de  la  correspondiente  interdicción  de  derechos  y funciones públicas y la  obligación de indemnizar los perjuicios ocasionados.   

Apelado  el  fallo  por  el  defensor de LUIS  MARIANO  GONZALEZ  ESPITIA, la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Montería,  el  5  de  mayo de 1998,  disminuyó la  prisión  y  la  interdicción de derechos y funciones públicas, para todos los  procesados,  a  3  años  y  8  meses,  confirmando  lo restante que había sido  impugnado.   

Interpuesto por el defensor de JOSE MARIA POLO  HERNANDEZ  el  recurso extraordinario de casación, el Tribunal no lo concedió.  El  recurrente  solicitó  la  reposición  de  dicho  auto  y  subsidiariamente  recurrió  de  hecho.  La  corporación  no   repuso  y ordenó remitir las  copias respectivas a la Corte.   

PROVIDENCIA RECURRIDA:  

El  Tribunal, citando pronunciamiento de esta  corporación,  denegó  la  admisión  del  recurso  extraordinario de casación  interpuesto  por  el representante judicial de JOSE MARIA POLO HERNANDEZ, porque  no  recurrió  contra  la  sentencia  de  primera instancia y “carece ahora de  legitimidad  para  postular  el  control  de legalidad especial que compete a la  Sala  de  Casación  Penal  de la H. Corte Suprema de Justicia, en contra de una  providencia  que  ni fue la consecuencia de su acción, ni afectó los intereses  de su asistido”.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNANCION:  

El  auto  que  resolvió  negativamente  la  reposición  formulada  por  el  defensor  contra el que no concedió el recurso  extraordinario,  cita  que el apoderado de JOSE MARIA POLO HERNANDEZ sostuvo que  la  finalidad  de  la  casación es la efectividad del derecho material y de las  garantías  debidas  a  las  personas  que  intervienen  en el proceso penal, la  reparación   de   los   daños  ocasionados  con  la  sentencia  atacada  y  la  unificación de la jurisprudencia.   

Según  lo que allí se indica, el recurrente  es  de  la  opinión  de  bastar  un  pronunciamiento  del  Tribunal, en segunda  instancia,  para  que  proceda  el recurso extraordinario, en un Estado social y  democrático  de  derecho  donde  se  busca constitucionalmente humanizar la ley  penal.  De no ser así, queda aislado quien quiere controvertir las providencias  que  no  comparte,  emitidas  por  los  administradores  de  justicia “en  cualquier instancia”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

Aunque  el recurrente no sustentó el recurso  de  hecho  dentro  del  término  fijado  por  el  artículo  209 del Código de  Procedimiento  Penal, nada se opone a que la Sala acometa su estudio al aparecer  satisfecha   la   sustentación  en  el  escrito  utilizado  para  interponer  y  fundamentar  la  reposición  contra el auto que no concedió el extraordinario,  subsidiariamente a la cual se planteó el de hecho.   

En   diversas  oportunidades  la  Corte  ha  reiterado  que  las  partes  deben  obrar  con  lealtad  y acatamiento frente al  carácter  preclusivo  de  las  etapas procesales y el postulado de la seguridad  jurídica.   Precisamente  por ello, no ha de pretermitirse la impugnación  de  la  sentencia de primera instancia, para después acudir en casación contra  un   fallo   que   no  contenga  razones  diferentes,  intentando  por  la  vía  extraordinaria lo que no se surtió en segunda instancia.   

La estructura del proceso y la regulación de  los  recursos  por  la  ley  procesal  penal  colombiana,  enseñan  que  no fue  consagrada  la  casación  per  saltum,  o  sea, no fue otorgada a las partes la  facultad   de  interponer  el  recurso  extraordinario  directamente  contra  la  decisión de primera instancia, prescindiendo de la apelación.   

En  el  caso  que  se  analiza, otro defensor  formuló  el  recurso  vertical ordinario, mientras el representante judicial de  JOSE  MARIA  POLO  HERNANDEZ  guardó  silencio.  Atendiendo aquella alzada, fue  proferida  sentencia de segunda instancia, con la única reforma de modificar la  punibilidad,  lo cual atañe también a POLO HERNANDEZ, pero favoreciéndole. No  obstante,  aunque  a  su  nombre  no  se  había  atacado  el  fallo  de primera  instancia,   ahora   pretende   su   defensor   impugnar   directamente   el  de  segunda.   

De esa actitud pasiva, al no haberse expresado  desacuerdo  hacia  la  decisión  de  primer  grado,  se infiere tácitamente la  aceptación  de  lo  decidido como justo, legal y acertado, para la parte que se  abstiene  de apelar. Si luego la sentencia de segunda instancia no causa agravio  al  no  recurrente  y  su  situación jurídica sigue idéntica, o menos gravosa  como  ocurre en el presente asunto, carece por tanto de interés para interponer  casación,   pues   la   determinación   del   ad   quem   nada   negativo   le  acarreó.   

Sobre ese interés para recurrir en casación,  la  Corte  tiene  determinado  lo  siguiente  (febrero  11/99,  rad. 9998, M. P.  Fernando E. Arboleda Ripoll):   

“Por  razones  de  técnica  legislativa,  derivadas  de  la  dificultad  e  inconveniencia  de  poder  regular con efectos  excluyentes  los  casos  en  los  cuales  faltaría  interés  para recurrir por  ausencia  de  perjuicio,  el  ordenamiento jurídico no contiene una regulación  expresa  al  respecto,  como  sí  lo  hace  cuando  introduce  restricciones al  ejercicio  del derecho de impugnación, sino que difiere al funcionario judicial  la  facultad de determinarlo en cada caso concreto, de acuerdo con los criterios  expresados.   

Entender, entonces, que el carácter lesivo de  una  decisión  judicial  no  constituye  presupuesto  necesario para acceder al  derecho  de  impugnación, o que el silencio de la parte afectada no priva de la  posibilidad  de  intentar en cualquier tiempo su remoción, contraría la razón  de  ser del instituto de la impugnación, y por ende de los recursos, concebidos  con  el  exclusivo  propósito  de  ofrecerle  a  las  partes  la oportunidad de  demandar  la  revisión  de  la  resoluciones  judiciales que sean lesivas a sus  intereses,   dentro   de   los   perentorios   términos   que   la  propia  ley  establece.   

… … …  

…  Retomando los planteamientos expuestos,  se  concluye  que  el  sujeto  procesal que no haya impugnado el fallo de primer  grado,  solo  tendría  interés  para  recurrir  en  casación  la sentencia de  segunda instancia, en los siguientes casos:   

a) Cuando por virtud del recurso interpuesto  por  otros  sujetos  procesales,  o  los  efectos vinculantes de la decisión de  segundo  grado,  el  pronunciamiento  afecte  su  situación  jurídica en forma  desfavorable;   

b)Cuando el fallo de primera instancia esté  sujeto  al  grado jurisdiccional de consulta, cualquiera que sea el contenido de  la decisión de segunda instancia; y,   

c)Cuando   la   casación   verse   sobre  nulidades.”   

         

Esa  falta de interés, cuando no fue apelado  el  fallo  de primera instancia ni modificada negativamente la situación del no  recurrente  en  la segunda, ni versa la casación sobre una nulidad no señalada  por   el  recurrente,  es  lo  que  ilegitima  acudir  directamente  a  la  vía  extraordinaria,  ya  que  la  ley  facultó  al sujeto procesal para que primero  manifieste  su  inconformidad  con  la  interposición  del recurso ordinario de  apelación   y,   de   no   prosperar   éste  y  cumplirse  los  requisitos  de  admisibilidad,  acudir  a  la  casación. Por dichas razones, encuentra la Corte  que  estuvo  acertadamente  denegado  el recurso de casación interpuesto por el  defensor  de  JOSE  MARIA  POLO  HERNANDEZ  contra la sentencia de segundo grado  proferida  por  el  Tribunal  Superior  de Montería. Esta actuación debe   enviarse  a  la mencionada corporación, para los efectos pertinentes y formará  parte del respectivo expediente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

DECLARAR que estuvo  bien  denegado el recurso de casación interpuesto por el defensor de JOSE MARIA  POLO  HERNANDEZ,  contra  la  sentencia  condenatoria  proferida por el Tribunal  Superior de Montería.   

Cópiese,   comuníquese   y   envíese  al  mencionado Tribunal, para los efectos pertinentes. Cúmplase.   

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO   E.   ARBOLEDA   RIPOLL                                    JORGE          E.         CORDOBA  POVEDA                     

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE           EDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                       

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                     CARLOS   EDUARDO  MEJIA  ESCOBAR           

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                  NILSON   E.  PINILLA  PINILLA                       

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

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