13900g

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 13900  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                               Magistrado Ponente:   

                                Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                Aprobado acta No.  76   

Santafé  de  Bogotá D.C., mayo veinticinco  (25) de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

Vistos:   

Resuelve la Sala la solicitud de cesación de  procedimiento    elevada   por   el   defensor   del   procesado   OSCAR   OCHOA  LOPEZ.   

Antecedentes:  

Hacia  las  10:30  P.M.  del 17 de agosto de  1992,   en   la   vía   que  de  Cerrito  conduce  a  Cali,  frente  al  Barrio  Cincuentenario,   colisionaron  los  vehículos  identificados  con  las  placas  NGB-280  (bus)  y  KAB-029  (automóvil),  conducidos  respectivamente por OSCAR  OCHOA  LOPEZ  y JOSE OSCAR OROZCO OCAMPO.  Este falleció como consecuencia  del  impacto  y  el  primero fue procesado penalmente.  Se le vinculó a la  actuación  a través de indagatoria, se le detuvo preventivamente por el delito  de  homicidio  culposo  y  el  8  de  noviembre de 1994 fue acusado por el mismo  cargo.    Esta   decisión   quedó   en   firme   el   27   de   noviembre  siguiente.   

Se  tramitó  el  juicio y el 20 de enero de  1997  el  Juzgado  4º Penal del Circuito de Cali dictó sentencia.  Por el  mismo  hecho  punible  de  la   acusación  condenó al procesado a la pena  principal  de 2 años de prisión, multa de $1.000.oo, suspensión de un año en  el  ejercicio  de  conducción  de  automotores  y  a  la  sanción accesoria de  interdicción   de   derechos  y  funciones  públicas  por  el  término  de  2  años.     Igualmente    decidió   condenarlo   al   pago   de    los  correspondientes  perjuicios  materiales  y  morales a favor de los perjudicados  con  el  delito  y  se  le  concedió  la  condena  de  ejecución  condicional.   

Dicha providencia fue apelada por la defensa  y  confirmada en su integridad por el Tribunal Superior de Cali el 9 de julio de  1997.  Esta  decisión fue recurrida en casación y el proceso se encuentra para  resolver sobre la admisión o inadmisión de la demanda.   

Aunque en la fase del juzgamiento había sido  vinculada  en  calidad  de  tercero civilmente responsable la sociedad MANUELITA  S.A.,  dicha  decisión  fue  revocada.   En consecuencia, no fue condenada  civilmente en la sentencia.   

La defensa, con apoyo en el artículo 39 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  le  ha  solicitado  a  la  Corte  ordenar la  cesación   de   procedimiento   en   consideración   a   que  se  indemnizaron  integralmente los perjuicios ocasionados con el delito.    

Presentó   como   demostración   de  esa  circunstancia  copia  del  acta  de  la  conciliación llevada a efecto el 26 de  noviembre  de  1998  ante  el  Juzgado  5º Civil del Circuito de Palmira.   Según  la  misma, la sociedad MANUELITA S.A. llegó a un arreglo económico con  ALBA  NUBIA GARCIA, DORIS RIOS ROMERO, ROSALBA OCAMPO DE OROZCO, MARICEL DUEÑAS  HERNANDEZ  y  JOSE  ORLANDO  OROZCO  RAMIREZ,  quienes  estuvieron asistidos por  abogado.   El  acuerdo  indemnizatorio  fue  por la suma de $14.000.000.oo,  dicho  valor  fue  recibido por los demandantes y el acto tuvo lugar en el marco  de  un  proceso  de  responsabilidad  civil  extracontractual  que  se inició a  instancias  de  los mismos en contra de MANUELITA S.A., por la muerte del señor  JOSE OSCAR OROZCO OCAMPO ocurrida “en accidente de tránsito”.   

Dicha conciliación fue aprobada por el Juez  Civil  del  Circuito  a  través de providencia del 7 de diciembre de 1998, cuya  copia  también  se agregó a éste expediente.  Previamente a la misma los  demandantes  le  documentaron al Juez que desistían de la pretensión en virtud  de   que   MANUELITA  S.A.  canceló  en  su  integridad  los  perjuicios.   Igualmente,  por  la  misma  razón,  que  desistían  de la acción civil en el  proceso   penal   adelantado   contra   OSCAR  OCHOA  LOPEZ  por  el  delito  de  homicidio.   

Consideraciones de la Sala:  

Mediante  la sentencia de primera instancia,  confirmada  integralmente  por  el Tribunal Superior de Cali, el procesado OSCAR  OCHOA  LOPEZ  fue  condenado  a pagar $20.112.833.77, por concepto de perjuicios  materiales,  a favor de ALBA NUBIA GARCIA, MARICEL DUEÑAS y DORIS RIOS, quienes  se  constituyeron  en  parte  civil  en  representación  de  sus hijos CRISTIAN  MAURICIO  OROZCO  GARCIA,  OSCAR  ORLANDO  y  MARTHA  LILIANA  OROZCO DUEÑAS, y  VERONICA   OROZCO   RIOS,  respectivamente.   Igualmente  a  cancelar,  por  concepto  de  perjuicios  morales,  200  gramos  oro  a favor de cada uno de los  menores  mencionados  y 300 a los progenitores del occiso, JOSE ORLANDO OROZCO y  ROSALBA OCAMPO DE OROZCO RAMIREZ.   

No cabe duda, entonces, que las personas que  se  constituyeron  en parte civil dentro del proceso penal fueron las mismas que  conciliaron  la  pretensión  indemnizatoria  con  la sociedad INGENIO MANUELITA  S.A.  ante  la  Jurisdicción  Civil,  admitiendo  que  los  daños y perjuicios  ocasionados   con   el   homicidio   culposo   fueron   objeto   de  reparación  integral.   

El artículo 39 del Código de Procedimiento  Penal   contempla   como   causal   de   extinción  de  la  acción  penal,  la  indemnización  integral  del  daño  ocasionado  con  el  hecho  punible.   Procede  el  mecanismo  frente  a los delitos de homicidio y lesiones personales  culposas,  a  condición  de  que  no  concurra ninguna de las circunstancias de  agravación  punitiva  consagradas  en  los  artículos  330  y  341 del Código  Penal;   e  igualmente  en los delitos contra el patrimonio económico cuya  cuantía  no exceda de 200 salarios mínimos mensuales, con excepción del hurto  calificado y la extorsión.   

Las  condiciones  para  dar aplicación a la  norma son las siguientes:   

1. Que el delito respectivo corresponda a uno  de los relacionados.   

2.  Que  se  haya  reparado integralmente el  daño  ocasionado de conformidad con el dictamen pericial de perjuicios, a menos  de que medie acuerdo sobre su valor.   

3.  Que dentro de los cinco años anteriores  no  se  haya  proferido  en  otro  proceso  preclusión  de  la investigación o  cesación   de   procedimiento   en   favor   del   procesado   por   el   mismo  motivo.   

4.  Que la reparación tenga lugar antes del  fallo             de            casación.1   

En  el  caso  examinado  esos  requisitos se  cumplen.  No  ha  tenido lugar el proferimiento de la sentencia de casación, el  delito  por  el cual resultó condenado el procesado fue el de homicidio culposo  sin  la  concurrencia  de  ninguna de las circunstancias de agravación punitiva  consagradas  en  el  artículo  330  del  Código  Penal  y  voluntariamente los  perjudicados  acordaron  y recibieron el valor de la indemnización, disponiendo  con  ello  sobre  los  valores  por  los cuales resultó condenado civilmente el  sindicado   en   las   instancias.  Además,  de  acuerdo  con  la  información  suministrada  por  la  Fiscalía  General  de  la Nación, en sus archivos no se  encuentra  registrado  que  el  procesado  OCHOA  LOPEZ  haya sido objeto de una  medida similar a la que aquí se solicita.   

A pesar de que los perjudicados con el delito  no   podían   desistir   expresamente   de   la   acción   penal  –que  en  este  caso  no está sujeta a  querella—   y   que  la  reparación   integral   no   provino   directamente   del   procesado,   dichas  eventualidades  no  se  encuentran previstas como condición legal para declarar  extinguida  la  acción  penal  por  la  vía  del  artículo  39 del Código de  Procedimiento  Penal.   Basta  simplemente la satisfacción económica a la  víctima  del  hecho punible o a los perjudicados con el mismo, para que proceda  la  preclusión de la investigación o la cesación del procedimiento según sea  la  etapa  procesal en la que se produzca la reparación integral.  Esto en  consideración   a   que  el  contenido  de  la  institución  es  estrictamente  económico  y  de  allí  que  cuando  quien  indemnice no sea el procesado sino  cualquier  otra persona (obligada o no a hacerlo en virtud de la ley o cualquier  clase  de  título),  dicha  indemnización no imposibilita la aplicación de la  norma  que se comenta a excepción de la póliza de seguro en tanto la causa del  pago  deriva  de un negocio jurídico de naturaleza diversa, como se explicó en  decisión                  reciente.2   

Por  lo  demás,  aunque  para cualquiera es  evidente  que la suma que fue condenado a pagar el procesado en el proceso penal  era   significativamente   mayor  que  la  finalmente  acordada  y  pagada  como  indemnización  en  el  marco  del  proceso  civil, dicha circunstancia en forma  alguna  impide el proferimiento de la cesación de procedimiento por reparación  integral  de  los daños causados con el delito.  Simplemente se trataba de  un  derecho  económico  respecto del cual tienen  plena disponibilidad sus  beneficiarios,     los    cuales    –de  acuerdo  con la demanda civil presentada contra MANUELITA S.A. y  allegada   al  cuaderno  de  la  Corte—conocían  las sumas de la condena adoptadas en el proceso penal y a  sabiendas  de las mismas decidieron aceptar el arreglo de $14.000.000.oo ante el  Juez Civil.   

Así las cosas, procede en el caso examinado  la cesación de procedimiento solicitada por la defensa.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

1º.   DECLARAR   EXTINGUIDAS  la  acción  penal  y  la  civil  indemnizatoria  por  reparación  integral  de  los  daños  causados  con  el  hecho punible. En consecuencia, se  ordena  la  CESACION  DEL  PROCEDIMIENTO  adelantado  en contra del señor OSCAR  OCHOA LOPEZ.   

2º. Comunicar esta  decisión  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  para  los efectos legales  pertinentes (art. 39, inc. 2º del C. de P.P.).   

Notifíquese   y   cúmplase.           

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                   RICARDO CALVETE  RANGEL                        

JORGE        E.        CORDOBA  POVEDA                     CARLOS                                 A.                                 GALVEZ  ARGOTE                       

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                        CARLOS                                  E.                                 MEJIA  ESCOBAR                         

DIDIMO            PAEZ  VELANDIA                                NILSON PINILLA  PINILL A   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

    

1  .   En  tal  sentido  se  pronunció la Sala en el proveído de julio 21 de  1998. Radicación 9660. M.P. Dr. Carlos E. Mejía Escobar.   

2  Providencia   del   16   de   diciembre   de   1998.  M.P.  Dr.  Carlos  Gálvez  Argote.     

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