13750a

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta No. 16  

          Santafé  de  Bogotá,  D.C., febrero  nueve de mil novecientos  noventa y nueve.   

VISTOS  

          Decide  la  Corte sobre el aspecto formal de la demanda de casación  presentada  por  el  defensor del procesado JOSÉ LUIS GONZÁLEZ en contra de la  sentencia  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, mediante la cual  confirmó  la que había proferido el Juzgado 8° Penal del Circuito de la misma  ciudad  en contra de éste por el delito de acceso carnal violento imponiéndole  la  pena  principal  de  24 meses de prisión y la accesoria de interdicción de  derechos y funciones públicas por idéntico lapso.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          El  25 de octubre de 1993, vecinos del sector de Cristo  Rey en  la  ciudad  de  Cali  capturaron  y pusieron a disposición de la policía a los  sujetos  AMALIO  CHOCÓ  RODRÍGUEZ -menor de edad- y a JOSÉ LUIS GONZÁLEZ, de  quienes dijeron intentaban violar a tres jóvenes.   

          Al  ser  identificado  GONZÁLEZ por Nohora Herlinda Durango como la  persona  que  días  atrás  la  había  accedido  carnalmente  a  la fuerza, la  Fiscalía  inició  en  su  contra  la respectiva acción penal, mientras CHOCÓ  RODRIGUEZ fue puesto a disposición de los Juzgados de Menores.   

          Escuchado  en indagatoria JOSE LUIS GONZALEZ, fue luego afectado con  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  por  el punible de acceso  carnal  violento  y el cinco de septiembre de 1996 acusado por el mismo injusto,  cargo  por  el  cual  terminó  siendo  condenado  por  el Juzgado 8° Penal del  Circuito  de Cali en sentencia que el 19 de junio de 1997 confirmó en todas sus  partes el Tribunal Superior de ese Distrito Judicial.   

LA DEMANDA  

          Para  pedir  la  casación  del  fallo de segunda instancia, dice el  censor  que  el  Tribunal  “ha calificado la conducta  de:  José  Luis  Gonzáles  (sic)  Soto,  por  los  hechos investigados  y  juzgados,  que  nos  encontramos  frente  a  un  inimputable,  que  no  requiere  tratamiento  penitenciario,  sino  una  medida  de  seguridad  que  le brinde un  tratamiento   siquiátrico   o  sicológico,  de  acuerdo  al  trastorno  mental  transitorio  que  padece  y que según la Sala, califica como: PERSONALIDAD ESTA  TOCADA DE CIERTA CONFUSION Y ETICA SEXUAL.”   

          Con  tal  argumento  considera  que  el  procesado  padece   un  trastorno  mental  o inmadurez psicológica, fenómenos puestos en evidencia con  la  conducta  desplegada  por  aquél  “en tan corto  tiempo  y  sobre  objetos  diferentes”, pues exhibió  sus  genitales  a  unas  menores  y accedió carnalmente a mujer mayor, de donde  sigue la aplicación del artículo 31 del Código Penal.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          En  la  demanda  de  casación  el señalamiento de la causal que se  aduzca  con  indicación  clara  y  precisa  de  sus  fundamentos,  es  carga de  imprescindible  cumplimiento  de  parte  de  los  censores, so pena del temprano  rechazo  del  libelo  por la imposibilidad  que tiene la Corte de conocer a  ciencia  cierta  cuál  o  cuáles  son  los errores in  procedendo  o in iudicando que supuestamente afectan la  legalidad  del fallo atacado, deficiencia que implica la inexistencia del juicio  técnico  habilitador  del  estudio  de  fondo  del  asunto, constituyéndose el  libelo  que  de  tal  falla  adolece  en  un  escrito  ajeno  a  los  fines  del  extraordinario  recurso  que  como  bien  se sabe tiene supeditados los temas al  límite  impuesto por el impugnante en una demanda en forma, sin que el Tribunal  de casación pueda llenar los vacíos dejados por éste.   

En el caso a estudio, por ningún lado se ve  -porque  dejó  de  hacerlo el actor-   cuál  es  la  causal  que  se  aduce  ni de qué errores se halla  afectado  el  fallo  que  se  impugna,  y  si en gracia de discusión se pudiera  pensar  que lo pretendido por el recurrente es denunciar la falta de aplicación  del  artículo  31  del  Código  Penal,  esto  es  que  se  ha  incurrido en la  violación  directa  de  la  ley  sustancial,  no existe dato alguno que ofrezca  apoyo  a  esa  opción  de  ataque  en la medida en que el libelista al desgaire  reduce   el  discurso  a  afirmar  que  el  Tribunal  reconoció  el  estado  de  inimputabilidad  del  procesado, pero sin  entregar argumentos tendientes a  desarrollar  la  idea de que en realidad el Juzgador aceptó tal hecho olvidando  su reconocimiento en la parte resolutiva de la sentencia.   

De sus escuetas afirmaciones sólo se observa  que  el  censor pretende darle alcances interpretativos a la sentencia, adobados  de  consecuencias  tales  como  que de la lectura de la pieza procesal se deriva  que   el   procesado   “no   requiere   tratamiento  penitenciario,  sino  una  medida  de  seguridad  que  le  brinde un tratamiento  siquiátrico  o  sicológico”,  mas  no  deja ver en  cuál  aparte de la sentencia se encuentra el fementido comentario, todo lo cual  permite  concluir  que  en la demanda no se promociona ningún ataque casacional  debidamente  formulado, por lo que a la Corte no le queda alternativa distinta a  la  de  rechazarla por no satisfacer siquiera en mínima parte los requisitos de  forma  que  establece  el  artículo  225 numeral 3 del Código de Procedimiento  Penal,    declarando    en    consecuencia    la    deserción    del    recurso  interpuesto.   

En  tal  virtud, LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1.   RECHAZAR  IN  LIMINE  la  demanda  de  casación    presentada    por    el   defensor   del   procesado   JOSÉ   LUIS  GONZÁLEZ.   

          2.   DECLARAR   DESIERTO   el  recurso  de  casación  concedido  por  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Cali  dentro del presente asunto.   

          3.  DEVOLVER  el  expediente a su lugar de  origen.   

          Esta  decisión  no  admite recurso alguno, conforme lo disponen los  artículos 197 y 226 del C.P.P.   

Comuníquese y Cúmplase  

JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                RICARDO     CALVETE  RANGEL   

JORGE        E        CÓRDOBA  POVEDA                        CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                       

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                                          CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR   

DÍDIMO    PAEZ    VELANDIA                                                        NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Secretaria    

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