13655b

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                      Magistrado  ponente:   

                      Dr.  EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

                    Aprobado Acta  No.21   

Santafé  de Bogotá D.C., diecisiete (17) de  febrero de  mil novecientos noventa y nueve (1999).   

          Decide  la  Sala  la  inadmisibilidad  de  la  demanda  de casación  presentada  por  el defensor de WILSON TOVAR RIVERA contra la sentencia de marzo  20  de  1997,  mediante  la  cual  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Florencia  (Caquetá)  condenó  a dicho procesado a la pena de 15 años por dos  delitos  de  homicidio  tentado.  Así  mismo  en esa providencia se confirma la  absolución  de  Tovar  Rivera por el delito de porte ilegal de armas de defensa  personal.   

         

LA SENTENCIA  

          Se  dice  allí que en el municipio de Valparaíso (Departamento del  Caquetá),  luego  de una riña que se presentó en la cafetería “Superior de  los  Camachos”,  Wilson Tovar Rivera accionó su revólver contra Gonzalo Melo  y    Joselito    Topal    Melo,    ocasionándoles   graves   heridas   en   sus  humanidades.   

          El  13 de mayo de 1996 fue capturado dicho imputado, quien luego fue  acusado  y  condenado por doble tentativa de homicidio.            

LA DEMANDA  

Unico cargo.  

Dice  el  censor: “Me permito invocar como  causal  de  casación la primera de las indicadas en el artículo 220 del C.P.P.  por   considerar  la  sentencia  objeto  del  recurso  como  violatoria  de  los  artículos  29  de  la  C.N. y 334 num. 3 del C.P.P. y 247 del mismo código”.  (fl.62 cdno. Trib.).   

Argumenta  que  “no  puede   existir  tentativa  de  homicidio sino lesiones personales”. Reitera la mención de los  anteriores  artículos, habla sobre los motivos determinantes”, la ira (art.60  C,P.)  y de las causales de atenuación punitiva previstas en los numerales 3, 5  y  7  del  nombrado  Código,  anotando que tal  “desconocimiento de esas  normas  viola  el  debido  proceso  consagrado  en  el  artículo  29 de la C.N.  (fl.cit.infra).   

Luego  se refiere al “poder mortífero del  arma  empleada  y  a  “la  reiteración de los golpes; como se dijo antes solo  hubo  3  disparos  uno a GONZALO y dos a JOSELITO, si la intención hubiese sido  la    de    matar,    seguramente    mi    defendido    hubiera    disparado   6  veces.”.   

Estima   que  “no  se  afectaron  partes  vitales”  en  las  humanidades de las víctimas y afirma que “está también  demostrado  que  mi defendido no conocía a los heridos antes del incidente, por  lo  tanto  no  tenía  motivos  para  desear su muerte y su conducta fue lógica  reacción  de  defensa  ante  el ataque sorpresivo e injusto a que estaba siendo  sometido su hermano”.   

Se  refiere, también con consideraciones de  tipo  meramente  personales,  a  “los  antecedentes”  de  los hechos y a sus  circunstancias   “concomitantes”,   afirmando   que   varias   declaraciones  confirman  que la víctima “Joselito” hizo el ademán de sacar un arma, ante  lo cual el procesado se defendió.   

Seguidamente  alude  a la “personalidad”  del  ofendido  Gonzalo  Melo,  a quien señala como “el primer agresor y quien  inició  la  trifulca”  (fl.64),  precisando  que  el  mismo  es  concejal  de  Valparaíso y suegro “de quien agredió”.   

Habla  de  la  “ira e intenso dolor” que  tuvo  el  procesado  cuando  usó  su  revólver  para defender a su hermano del  ataque  de “Gonzalo”, como también para prevenir la agresión que dejó ver  “Joselito” al llevarse la mano a la cintura.   

Finalmente  hace  ver  “el  resarcimiento  voluntario  de los daños por parte del acusado, el cual “inexplicablemente no  fue  presentado  oportunamente  al  proceso  y que seguramente hubiera terminado  anticipadamente  el  proceso y extinguido la acción penal respecto a los daños  sufridos por GONZALO.”. (fl.64, infra).   

Pide  entonces  la casación de la sentencia  “y  en su lugar disminuir la pena que corresponda a las lesiones personales”  (fl.64 infra y 65).   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  demanda  que  se  acaba de resumir en lo  esencial,        será        inadmitida,        ya       que       ostensiblemente    incumple    con   los  presupuestos   que   al   respecto  prevé  el  artículo  225  del  Código  de  Procedimiento Penal. En efecto:   

El  actor  invoca  la  causal  primera  de  casación    (violación    de    la   norma   sustancial),    pero  equivocada y deficientemente pretende  respaldarla  con la cita del artículo 29 de la Carta Política y la afirmación  de  que  “se  violó  el  debido  proceso”,  lo cual corresponde a la causal  tercera  de nulidad (art.220-3 C.P.P.), máxime que a renglón seguido aduce que  el  delito  cometido  es el de lesiones personales, y no el de homicidio tentado  por  el cual fue condenado su defendido, consideración esta última que podría  conducir  a una errónea calificación y en este caso a una falta de competencia  por la naturaleza del hecho (art.304 C. cit.).   

Ello sin perjuicio de que, además, el censor  no  dice  mediante  qué  errores el Tribunal arribó a la conclusión de que la  “intención  homicida”  estaba  plenamente  probada  y, por otro lado, a las  simples  estimaciones  personales  que  hace  el  libelista para controvertir el  homicidio  tentado,  agrega  la cita de unas normas del  todo  impertinentes  de  cara  al cargo formulado, como  son  “los  motivos  determinantes”,  la  “ira”  y  varias circunstancias  genéricas  de  atenuación  punitiva  (art.334,  60  y  64 C.P.), como también  resulta  en  ese  sentido incoherente al recordar “el resarcimiento voluntario  de los daños” por parte de acusado.   

Ese lacónico escrito desde ningún ángulo,  pues,  puede ser estimado como una “demanda de casación”, por lo cual será  inadmitido  en  auto  inimpugnable y el recurso declarado desierto, (arts. 226 y  197 C.P.P.).   

En  mérito de lo expuesto, La Corte Suprema  de Justicia Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.-   INADMITIR  la  ameritada demanda de casación presentada a nombre  del procesado WILSON TOVAR RIVERA.   

    

1. Por  lo  tanto,  declárase  DESIERTO  dicho recurso. Devuélvase el  proceso al Tribunal de origen.     

Cópiese, entérese y cúmplase.  

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO    ARBOLEDA   RIPOLL                   RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE   E.   CORDOBA   POVEDA                   CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

EDGAR    LOMBANA    TRUJILLO                   CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

DIDIMO PAEZ VELANDIA                                        NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

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