13651b

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                      Magistrado  ponente:   

                      Dr.  EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

                    Aprobado Acta  No.18   

Santafé de Bogotá D.C., once (11) de febrero  de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

          Mediante  este proveído la Sala inadmitirá la demanda de casación  presentada  por  el  defensor de JOSE DUVAN RAMIREZ CARDENAS contra la sentencia  de  diciembre  19  de 1996, por medio de la cual el Tribunal Nacional condenó a  dicho  procesado  a  27  años  2 meses de prisión por los delitos de secuestro  extorsivo, extorsión y porte ilegal de armas de defensa personal.   

LA SENTENCIA  

          Se  afirma  allí  que el 3 de mayo de 1995 Juvenal Henao Medina fue  secuestrado  en  Medellín por varios individuos que portaban armas de fuego sin  salvoconducto  y  le exigieron 40 millones de pesos por su rescate, pero no pudo  darles  sino  4  millones de pesos, luego de lo cual lo liberaron. El 2 de junio  subsiguiente  José  Duván  Ramírez  Cárdenas  fue capturado cuando desde una  cabina  telefónica  llamaba  a  la  residencia  del  mencionado  y “realizaba  llamada extorsiva”.   

LA DEMANDA  

Bajo  el título de “violación directa de  la ley” (fl.58 cdno. Trib.) el censor alega:   

1.- Se aplicó indebidamente el artículo 201  del  Código  Penal, pues no hay certeza sobre el porte ilegal de armas de fuego  de  defensa personal, para lo cual hace sus propias consideraciones con respecto  a  la  prueba  que  obra  en  el  proceso  y a la cual él le otorga su personal  mérito,  concluyendo  que la condena no procedía “ante la ausencia de prueba  sobre  el  porte ilegal de armas que la versión de mi cliente niega” (fl.59),  y apenas enuncia que “hay un error de derecho”.   

2.-  “En  segundo  lugar,  es  imposible  condenar  por  EXTORSION.  Cuando  hay  una custodia a la cabina telefónica, de  donde  presumiblemente  salió la llamada bajo control; cuando no hay entrega de  dinero,  solo  una conversación entre dos interlocutores; cuando el emisor pide  o  solicita  y  el  receptor, o sea, el Sr. Henao, alarga y prolonga la llamada,  con  el  ánimo  de  colaborar con la intercepción de dicha línea telefónica,  estando  en  su propio inmueble, seguro y protegido, solo asistimos como mínimo  a   actos   preparatorios  de  un  hecho  delictual,  dirigidos  a  su  probable  consumación más adelante.”. (fl. Cit.)   

Cita  el  artículo  22  del  Código Penal,  sostiene  con  respecto  a  la  tentativa  que  “¿NO  FUE  ESO  LO QUE PASÓ?  (fl.cit.infra)  e infiere que “de allí no se puede predicar FLAGRANCIA, sólo  tentativa de extorsión” (fl.60 supra, mayúsculas del original).   

Termina diciendo que el sentenciador no tuvo  en  cuenta  “el criterio del art.61 del C.P. respecto  de la fijación de  la pena” (id.) y pide:   

“1º.  Cásese  la  sentencia del Tribunal  Nacional  de  Orden  Público, por violación directa de la ley, por aplicación  indebida,  error  de Derecho, respecto de los delitos de porte ilegal de armas y  extorsión,    sobre    la   condena   emitida   contra   JOSE   DUVAN   RAMIREZ  CARDENAS   

2º.  Como  consecuencia  de  la  anterior  decisión,   rebájese   la   pena  impuesta  y  nuevamente  fíjense  criterios  diferentes    que    permitan    una   adecuada   doximetría.”(sic).   (fl.60  cit.).   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Es demasiado palpable que la anterior demanda  no   sigue   ninguna  de  las  exigencias  del  artículo  225  del  Código  de  Procedimiento Penal y por ello será indamitida. En efecto:   

1.-  Cuando,  como  en  este  caso, se alega  violación    “directa”   de   la   ley   resulta  contradictorio    y    excluyente   sustentarla   con  cuestionamientos   probatorios,  de  pertinencia,  sí,  en  tratándose  de  la  violación  “indirecta”  (es  decir  a  través  de  la  prueba)  de  la ley  (art.220-1 C.P.P. incisos 1º Y 2º).   

Además,  el  censor  no  sólo  se limita a  oponer  lacónicamente  sus  consideraciones  a  las del sentenciador, sino que,  literalmente deja en el mero  enunciado  el  “error de derecho” argüido, y no sobra recordarle que en tal  clase  de  error  se  incurre  cuando  la  prueba se practica sin los requisitos  esenciales  y  sin  embargo se la considera válida y se la valora (falso juicio  de    legalidad),   o,   excepcionalmente,  cuando  la  ley le determina previamente el valor y se desoye tal  cosa.  Y en cuanto a este último caso se dice que “excepcionalmente” porque  se  abolió  el  sistema  de  tarifa  legal o de prueba tasada, imperando hoy el  referido    a    la    sana    crítica    o   persuasión   racional   (art.254  C.P.P.).   

2.-  Dentro  del  mismo  cargo de violación  “directa”  controvierte  la  condena  por  el  delito  de  extorsión,  pero  sin citar la norma sustancial violada ni el sentido de  la   violación,  como  lo  exige  la  causal  1ª  de  casación,  aparte  que  de   su corta alegación sólo cabe inferir que lo  que  propone  es  una tentativa de dicho delito, pero se repite que sin realizar ninguna clase de sustentación.   

3.-  Finalmente,  mayor  es su error cuando,  sin  invocar  apoyo en las normas que disciplinan este  recurso  extraordinario,  afirma  que  el  fallador no  consideró  los  parámetros  que trae el artículo 61 del Código Penal para la  dosificación  de la pena, dejando a la Corte perpleja al respecto e imposibilitada para responderle.   

Así,  pues,  mediante  auto inimpugnable la  demanda se inadmitirá (arts.226 y 197 C.P.P.)   

En  mérito de lo expuesto, La Corte Suprema  de Justicia Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.-   INADMITIR  la  ameritada demanda de casación presentada a nombre  del procesado JOSE DUVAN RAMIREZ   

    

1. En   consecuencia,   declárase  desierta  dicha   impugnación  extraordinaria; devuélvase el expediente al Tribunal de origen.     

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase.   

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO    ARBOLEDA   RIPOLL                   RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE   E.   CORDOBA   POVEDA                   CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

EDGAR    LOMBANA    TRUJILLO                   CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

DIDIMO PAEZ VELANDIA                                        NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

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