12724 (12-08-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    IMPEDIMENTO-Haber sido contraparte  

La causal de impedimento invocada para el caso  presente,  es  la  consagrada en el artículo 103.4 del Código de Procedimiento  Penal (modificado por el art. 15 de la Ley 81 de 1993):   

          “Art.   103.-  Causales de impedimento. Son causales de impedimento:   

         

           (…)   

          “4°).  Que  el  funcionario judicial haya sido apoderado o defensor  de  alguno de los sujetos procesales, o sea o haya sido  contraparte  de  cualquiera  de  ellos,  o  haya  dado  consejo  o  manifestado  su  opinión  sobre  el  asunto  materia  del  proceso.   

          “(…)”. (Destacó la Sala).   

Con  relación  al  alcance  del  factor  de  inhibición  anotado,  la  Sala, con ponencia del Magistrado Dr. Páez Velandia,  en auto de 24 de octubre de 1996, precisó:   

“Aunque  ha sido criterio preponderante de la  Corte  que  la  causal de impedimento aducida en este caso se acoge sólo cuando  en  el  proceso  sometido  al  conocimiento  del funcionario judicial, existe la  calidad  de  contraparte  entre  él  y cualquiera de los sujetos legítimos que  actúan  en  dicho  asunto,  también la Sala ha reconocido que “podrán existir  otros  eventos  en  los  cuales  ser  o  haber sido contraparte de alguno de los  sujetos  procesales  conduzca  a  la  separación del funcionario, aunque lo que  determinará   tal  apartamiento  serán  las  condiciones  particulares  a  que  conduzca   dicha   relación  jurídico  procesal,  así  como  las  incidencias  concretas  que  dicha  calidad  pueda  tener  en los valores de la objetividad e  imparcialidad  con  que se debe asumir el acto de juzgar” (Rad. 9538, auto 12 de  diciembre, 1995. M. P. Dr. Mejía E.)”.   

Sin pretender establecer rígidos criterios de  interpretación  de  la causal aludida, resulta conveniente hacer las siguientes  precisiones:   

a).  Este motivo de excusación opera siempre  que  en el mismo proceso donde se alegue, se dé o se haya dado la condición de  contrapartes  entre  el  funcionario de conocimiento y cualquiera de los sujetos  procesales.   Tal   sería  el  caso  por  ejemplo,  cuando  al  funcionario  le  corresponde  conocer  de  un  asunto  donde  él  interviene  como  denunciante,  circunstancia  que  además  configuraría la causal 1° de la norma en cita, al  ser evidente el “interés en el proceso” por parte del juzgador.   

b).  Cuando  tal  condición  adversarial  se  presente   en   un   proceso  distinto,  deberán  examinarse  las  específicas  circunstancias  temporales  y  modales  que caracterizan esa relación jurídico  procesal,  y  determinar así la incidencia concreta que tal calidad pueda tener  en la objetividad e imparcialidad del funcionario.   

Será  entonces  el análisis de cada caso en  particular,  a  partir  de  la  fundamentación  que  haga el funcionario que se  declara  impedido,  o  el sujeto procesal recusante, los factores que determinen  la admisión o rechazo de la causal en comento.   

Lo   anterior  por  cuanto  una  pretérita  relación  de  contraparte  no afectará con la misma intensidad que una actual,  la  rectitud  del  funcionario judicial. Y mayor incidencia tendrá la relación  directa,  trabada  con  el  titular  de  la  acción,   que   la   surgida   con  su apoderado  -indirecta-, pues en este último caso la  confrontación  surge  con  quien,  en  su  condición de mandatario, representa  intereses ajenos.   

Todos  esos aspectos, aunados a la naturaleza  de  la  pretensión,  y  al grado de compromiso que tenga o haya podido tener el  debate   con  sus  particulares  connotaciones,  son  circunstancias  que  deben  sopesarse  a efecto de establecer si el funcionario judicial se halla incurso en  la  causal  aludida,  y  de  contera  separarlo  del  conocimiento  del  asunto.   

Y  si  bien por regla general, el funcionario  que  manifiesta  una causal de impedimento no está obligado a probarla, resulta  apenas  necesaria la manifestación de los motivos y circunstancias que permitan  una   valoración   razonada,   de  lo  contrario,  la  excusa  debe  declararse  infundada.    

Ello  es  así por cuanto como es sabido, las  causales  de  impedimento  y  de  recusación  son  taxativas  y  por  ende,  de  restrictiva  interpretación,  en  cuanto constituyen excepcionales motivos para  separar  del  conocimiento  de  un  asunto al funcionario en quien concurran o a  quien   fundadamente  se  le  atribuyan  factores  que  afecten  o  amenacen  la  imparcialidad de la Administración de Justicia.   

Proceso  No.  12724            

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

         Magistrado Ponente :   

         Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL.   

         Aprobado acta No. 94      

Santa  Fe  de  Bogotá,  D.C., doce (12) de  agosto de mil novecientos noventa y siete (1997).   

1. ASUNTO  

Resolver  el impedimento manifestado por el  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de Ibagué, doctor JUANHUGO SANCHEZ MALUCHE  para  conocer  del  proceso adelantado contra José Arnoldo Sánchez Castro, por  los  delitos  de  falsa  denuncia  contra  persona  determinada  y acceso carnal  violento,  el  cual  no  fue  aceptado  por los demás integrantes de la Sala de  Decisión Penal.   

2. ANTECEDENTES  

2.1.  El Fiscal Noveno de la Unidad Primera  de  Vida  de  la  ciudad de Ibagué (Tolima) profirió resolución de acusación  contra  JOSE  ARNOLDO  SANCHEZ  CASTRO  como presunto autor del delito de acceso  carnal  violento  (fl.  108 c. No. 1); y la Fiscal Trece de la Unidad Primera de  Patrimonio  Económico  de  la  misma  ciudad, lo acusó por el punible de falsa  denuncia contra persona determinada (fl. 161 c. No. 3).   

2.2.   El  trámite  de  las  dos  causas  correspondió  al  Juzgado  Décimo  Penal  del  Circuito  de  la  misma ciudad,  despacho  que,  a  solicitud de la defensa, decretó su acumulación (fl. 171 c.  No.  1), y lo condenó a las penas principales de ocho años de prisión y multa  de  tres  mil  pesos  ($3.000,oo)  como  autor  responsable  del delito de falsa  denuncia  contra  persona  determinada,  y  lo  absolvió  del punible de acceso  carnal violento (fls. 197 y ss. c. 1).   

2.3.  Por  apelación  interpuesta  por  el  defensor  del procesado y el apoderado de la parte civil, las diligencias fueron  remitidas  al  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Ibagué; y como el  defensor  del  procesado  manifestó  su  deseo de sustentar el recurso en forma  oral,  en desarrollo de la audiencia respectiva el Dr. JUANHUGO SANCHEZ MALUCHE,  quien   la  presidía,  se  declaró  impedido  para  conocer  del  asunto.  Las  siguientes    fueron    las   únicas   razones   esbozadas   para   optar   tal  determinación:   

         “El  doctor  ENRIQUE  ARANGO  HERNANDEZ  actúa como parte civil en  esta  audiencia,  y  él  a  su vez es apoderado de un ciudadano contraparte del  funcionario   que   se   expresa,   en   proceso   civil   por   responsabilidad  extracontractual,  que  se  tramita  en el Juzgado Tercero Civil del Circuito de  esta  ciudad,  por  lo tanto se presenta la situación del ordinal 4� del artículo 103 del C. P. Penal, por  ser  contrapartes  en  otro  proceso  el profesional mencionado y el Magistrado”  (fl. 29 c. No. 5).   

2.4.  La  Sala  Dual  de Decisión Penal no  aceptó   la  circunstancia  invocada,  aduciendo  que  “el  H.  Magistrado  que  manifiesta     la     causal     toma     como     parte     al     apoderado  del ciudadano que lo demandó  en  proceso  civil  por  responsabilidad  extracontractual,  cuando en verdad su  contraparte     fue     el    ciudadano  de  quien  no  suministró el nombre. Si ese ciudadano actuara en  este  proceso penal, es obvio que se matarializaría (sic) la inhibición y esta  Sala no dudaría en admitir su separación del conocimiento”.   

Con esas premisas, concluyó:  

         “…  el  ser o haber sido contraparte de cualquiera de los sujetos  procesales  que  reclama  la  norma  invocada  (art.  103.4) no puede sufrir una  interpretación  tan  extensiva  que se involucre en su contenido a personas que  carecen   del   derecho   de   acción”.   (fl.   33   c.   No.  5).     

3. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  causal  de impedimento invocada para el  caso   presente,  es  la  consagrada  en  el  artículo  103.4  del  Código  de  Procedimiento   Penal   (modificado   por   el   art.   15   de  la  Ley  81  de  1993):   

         “Art.  103.-  Causales de impedimento. Son causales de impedimento:   

         

         (…)   

         “4�).  Que el  funcionario  judicial  haya  sido  apoderado o defensor de alguno de los sujetos  procesales,   o   sea  o  haya  sido  contraparte  de  cualquiera   de   ellos,   o  haya  dado  consejo  o  manifestado su opinión sobre el asunto materia del proceso.   

         “(…)”. (Destacó la Sala).   

Con  relación  al  alcance  del  factor de  inhibición  anotado,  la  Sala, con ponencia del Magistrado Dr. Páez Velandia,  en auto de 24 de octubre de 1996, precisó:   

         “Aunque  ha  sido  criterio preponderante de la Corte que la causal  de  impedimento  aducida  en  este  caso  se  acoge  sólo  cuando en el proceso  sometido  al  conocimiento  del  funcionario  judicial,  existe  la  calidad  de  contraparte  entre  él  y  cualquiera  de los sujetos legítimos que actúan en  dicho  asunto, también la Sala ha reconocido que ‘podrán existir otros eventos  en  los  cuales ser o haber sido contraparte de alguno de los sujetos procesales  conduzca  a  la  separación  del  funcionario,  aunque  lo que determinará tal  apartamiento  serán las condiciones particulares a que conduzca dicha relación  jurídico  procesal, así como las incidencias concretas que dicha calidad pueda  tener  en  los  valores de la objetividad e imparcialidad con que se debe asumir  el  acto  de  juzgar’  (Rad.  9538, auto 12 de diciembre, 1995. M. P. Dr. Mejía  E.)”.   

Sin pretender establecer rígidos criterios  de   interpretación  de  la  causal  aludida,  resulta  conveniente  hacer  las  siguientes precisiones:   

a). Este motivo de excusación opera siempre  que  en el mismo proceso donde se alegue, se dé o se haya dado la condición de  contrapartes  entre  el  funcionario de conocimiento y cualquiera de los sujetos  procesales.   Tal   sería  el  caso  por  ejemplo,  cuando  al  funcionario  le  corresponde  conocer  de  un  asunto  donde  él  interviene  como  denunciante,  circunstancia    que    además    configuraría    la    causal   1�  de  la norma en cita, al ser evidente  el “interés en el proceso” por parte del juzgador.   

b).  Cuando  tal  condición adversarial se  presente   en   un   proceso  distinto,  deberán  examinarse  las  específicas  circunstancias  temporales  y  modales  que caracterizan esa relación jurídico  procesal,  y  determinar así la incidencia concreta que tal calidad pueda tener  en la objetividad e imparcialidad del funcionario.   

Será entonces el análisis de cada caso en  particular,  a  partir  de  la  fundamentación  que  haga el funcionario que se  declara  impedido,  o  el sujeto procesal recusante, los factores que determinen  la admisión o rechazo de la causal en comento.   

Lo  anterior  por  cuanto  una  pretérita  relación  de  contraparte  no afectará con la misma intensidad que una actual,  la  rectitud  del  funcionario judicial. Y mayor incidencia tendrá la relación  directa,  trabada  con  el  titular  de  la  acción,   que   la   surgida   con  su apoderado  -indirecta-, pues en este último caso la  confrontación  surge  con  quien,  en  su  condición de mandatario, representa  intereses ajenos.   

Todos esos aspectos, aunados a la naturaleza  de  la  pretensión,  y  al grado de compromiso que tenga o haya podido tener el  debate   con  sus  particulares  connotaciones,  son  circunstancias  que  deben  sopesarse  a efecto de establecer si el funcionario judicial se halla incurso en  la  causal  aludida,  y  de  contera  separarlo  del  conocimiento  del  asunto.   

Y si bien por regla general, el funcionario  que  manifiesta  una causal de impedimento no está obligado a probarla, resulta  apenas  necesaria la manifestación de los motivos y circunstancias que permitan  una   valoración   razonada,   de  lo  contrario,  la  excusa  debe  declararse  infundada.    

Ello es así por cuanto como es sabido, las  causales  de  impedimento  y  de  recusación  son  taxativas  y  por  ende,  de  restrictiva  interpretación,  en  cuanto constituyen excepcionales motivos para  separar  del  conocimiento  de  un  asunto al funcionario en quien concurran o a  quien   fundadamente  se  le  atribuyan  factores  que  afecten  o  amenacen  la  imparcialidad de la Administración de Justicia.   

En  el  caso  presente,  el Magistrado que  alega  la  causal  se limitó a expresar que “El doctor ENRIQUE ARANGO HERNANDEZ  actúa  como  parte  civil  en esta audiencia, y él a su vez es apoderado de un  ciudadano  contraparte  del  funcionario  que  se  expresa, en proceso civil por  responsabilidad  extracontractual”, omitiendo exponer las circunstancias modales  que   enmarcan  la  relación  jurídico  procesal  a  que  lacónicamente  hace  referencia,  para  poder  establecer  así  la  injerencia  que  tal  situación  tendría   en  la  imparcialidad  y  objetividad  que  él  debe  ostentar  como  Administrador de Justicia.   

A     contrario    sensu,  de  la incipiente información suministrada lo que se evidencia  es  una relación adversarial indirecta y no personal, surgida no con el titular  de   la   acción,   sino   con  un  togado  que  representa  intereses  ajenos,  circunstancias  éstas  que por sí solas no tendrían la virtualidad de generar  compromiso   para   la  imparcialidad  con  que  ha  de  actuar  todo  juzgador.   

Así  las  cosas,  como el funcionario que  invoca  la  causal de excusación no expuso la forma en que esa relación con el  “apoderado   de   la   contraparte”  en  un  asunto  por  responsabilidad  civil  extracontractual,  podría afectar el equilibrio procesal y los derechos que él  debe  garantizar  a  las  partes  intervinientes  en  ese  trámite  de  segunda  instancia, la Sala no lo apartará de su conocimiento.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

        RESUELVE   

DECLARAR   INFUNDADO   el   impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  JUANHUGO  SANCHEZ MALUCHE para conocer de este  asunto;  y  en consecuencia, disponer que continúe interviniendo en el trámite  del mismo.           

Devuélvase  a  la  oficina  de  origen  y  cúmplase.   

        CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL            RICARDO  CALVETE RANGEL   

JORGE    CORDOBA    POVEDA             JORGE  ANIBAL   GOMEZ   GALLEGO                  

CARLOS   E.   MEJIA  ESCOBAR                     DIDIMO PAEZ VELANDIA   

NILSON   PINILLA   PINILLA              JUAN  MANUEL TORRES FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

   

    

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