12192 (30-10-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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    DEMANDA     DE    CASACION/    CASACION  DISCRECIONAL   

PROCESO                                    : 12192   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 154  

Santafé de Bogotá, D. C., Octubre treinta de  mil novecientos noventa y seis   

          Se  ocupa  la  Sala  de  la  aceptación  o  el  rechazo del recurso  extraordinario  de  casación  intentado por el defensor del procesado RIGOBERTO  MERA  SANDOVAL,  por  la  vía  excepcional del inciso 3° del artículo 218 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  en  relación  con  la  sentencia de segunda  instancia  proferida por la Sala Penal del Tribunal Superior de Cali, fechada el  12  de  julio  pasado,  por  la  cual se confirma integralmente la que dictó en  primera  instancia  el Juzgado Primero Penal del Circuito de la misma ciudad, de  fecha  8  de  febrero del año en curso, por cuyo medio se condenó al acusado a  la  pena  principal  de treinta y siete (37) meses de prisión y la accesoria de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas  por  tiempo igual al de la  sanción  privativa  de  la  libertad,  a  título  de  autor  responsable de un  CONCURSO  HOMOGÉNEO  Y SUCESIVO de delitos de CORRUPCIÓN AGRAVADOS, de acuerdo  con  las  previsiones  de  los  artículos  305  y  306, numeral 2° del Código  Penal.   

LA IMPUGNACIÓN:  

          Después  de  reseñar  brevemente el fallo contra el cual interpone  el  recurso  extraordinario  de  casación,  el  defensor del procesado dice que  acude  a  la  modalidad  excepcional de dicha impugnación prevista en el inciso  3°  del  artículo  218  del  Código de Procedimiento Penal, modificado por el  artículo  35  de  la  Ley  81  de 1993, “en virtud a que considera la defensa  necesario  la garantía de los sagrados derechos fundamentales” (fs. 266), sin  más motivación.   

LA CORTE CONSIDERA:  

          De  acuerdo con el artículo 218 del Código de Procedimiento Penal,  el  recurso  extraordinario  de  casación  exige  los  siguientes requisitos de  procedibilidad:   

          1.   La  acción  impugnativa debe intentarse contra sentencias  proferidas,  en  segunda  instancia,  por  el  Tribunal Nacional, los Tribunales  Superiores de Distrito o el Tribunal Penal Militar;   

          2.   La  impugnación  debe  proponerse  dentro del término de  ejecutoria  formal  del  fallo  de segunda instancia atacado, esto es, dentro de  los quince (15) días siguientes a la última notificación; y   

          3.   Que  el  delito  porque  se  procede  tenga señalada pena  privativa  de  la  libertad  cuyo  máximo  sea  o exceda de seis (6) años, con  posibilidad  de  que  se  extienda el recurso a otros hechos punibles que tengan  prevista  una  pena inferior, por razón de conexidad con el primero, aun cuando  la sanción impuesta haya sido una medida de seguridad.   

          De  manera  excepcional puede aceptarse el recurso extraordinario de  casación,  si no se cumple uno o los dos requisitos señalados en los numerales  1  y  3, cuando se considere necesario para el desarrollo de la jurisprudencia o  la  garantía  de  los derechos fundamentales, a discreción de la Sala Penal de  la   Corte.    Es   la   denominada   casación  discrecional  regulada  en el inciso 3° del artículo  218 citado.   

          La  redacción  del mencionado inciso 3°, cuando indica que la Sala  puede  aceptar  el  recurso  de  casación “en casos  distintos  de  los arriba mencionados” (nums. 1 y 3),  con   razón   prevé  la  subordinación  de la casación discrecional.  Es decir, esa especial vía de  casación,  matizada  por  la  apertura  en cuanto al órgano jurisdiccional que  produce  la  sentencia  de  segundo grado y al quantum  punitivo  máximo  para  optar al recurso, sólo puede  invocarse  cuando  no  se  alcanzan  aquéllos,  los  requisitos de la casación  genérica.   

          De  modo  que  si  el  fallo  fuere dictado en segunda instancia por  cualquiera  de  las corporaciones judiciales indicadas, y además se procede por  un  delito  que  estipula una sanción privativa de la libertad cuyo máximo sea  igual  o  superior  a seis (6) años, no queda al arbitrio del sujeto legitimado  para  hacerlo acudir a la casación excepcional, sino que irremediablemente debe  sujetarse  a  las exigencias ordinarias del recurso, si es que aspira a impugnar  la  sentencia por este medio extraordinario.  Lo contrario sería pensar en  que  un  medio impugnativo eminentemente rogado, taxativo y extraordinario, como  es  la  casación,  por  obra  de la amplitud o de la libertad en la escogencia,  desaparezca  como  tal  y  sucumba  ante una figura que se estableció de manera  excepcional y subordinada al funcionamiento de aquélla.   

          Precisamente  es  lo  que ocurre en el subjudice, pues no quedaba al  talante  del  recurrente  escoger  la  casación  excepcional,  supuesto  que la  sentencia  de  segundo  grado  que ataca fue dictada por el Tribunal Superior de  Cali  y  el  delito  por  el  cual  se  procede  tiene prevista una pena máxima  imponible  de  seis  (6)  años  de prisión, todo lo cual lo pone dentro de los  parámetros ordinarios del recurso de casación.   

          En   efecto,  de  acuerdo  con  el  fallo  impugnado,  el  ciudadano  Rigoberto  Mera Sandoval fue  acusado  y  condenado por un delito de corrupción agravado por la facilitación  del  hecho  en  razón  de  la  posición  del  victimario  en  relación con el  ofendido,   el   menor   Jhon  Fredy  Arboleda  Geovo  (C.  P.,  arts.  305 y 306-2).  Como la agravante  deducida  permite incrementar la pena de una tercera parte a la mitad, significa  que  el máximo imponible pasaría de cuatro (4) años, que es lo previsto en el  tipo  básico,  a  seis (6) años, salto que hace la sentencia  susceptible  del recurso de casación con exigencias ordinarias.   

          Bastante  se ha dicho por esta Corte en relación con la estimación  del  quantum punitivo para la  procedencia  de la casación, de tal manera que no se tiene como tal la cantidad  de  punición  impuesta  en la sentencia, porque entonces tal factor estaría en  contravía  del  reconocimiento  del  recurso  en  relación  con las sentencias  absolutorias  y  en  lo  que  atañe  a las que no imponen penas sino medidas de  seguridad;   tampoco   lo   es  la  sanción  máxima  del  delito  in  genere;  pero  si es la resultante de  una  operación en abstracto que involucra la pena prevista para el tipo básico  o  especial  y  para los factores o circunstancias legales de intensificación o  de  reducción  de la misma, que es en últimas el delito por el cual se procede  (el hecho medular con todas sus circunstancias específicas).   

          Tal  es  el  criterio jurisprudencial expuesto en los autos de 21 de  junio  y 9 de septiembre de 1957, reiterado en la providencia del 24 de julio de  1980,     al     decir     la     Corte     que     “…    el    quantum  se  determina  en  el  artículo  constitutivo  del  delito  o de cada uno de los delitos por los cuales se dictó  la  sentencia que se pretende impugnar, y la señalada  en  los  artículos  que  estructuran  las  circunstancias  específicas  que se  tuvieron  en  cuenta  para  aumentar  y  disminuir  la sanción con los aumentos  máximos   o   disminuciones   mínimas   que   pudieran  computarse.   Todo  lo  cual  dará  por  separado  la  sanción  máxima  imponible  en  cada  delito, que de resultar para uno solo de cinco o más años  (hoy  es  de  seis  o más años, se aclara), hará la sentencia susceptible del  recurso extraordinario de casación” (Énfasis añadido).   

          Así  pues,  si  tanto por el órgano jurisdiccional que proveyó en  segunda  instancia,  como  por  el quantum  de  pena deducible en abstracto, el recurrente debió impugnar por  la  vía  de  la  figura  básica  de  la  casación, y someterse entonces a sus  requisitos  de  procedibilidad  y al trámite inicial distintos, máxime que por  su  formación  letrada  se  le  exige  el  conocimiento de la diferencia con la  casación      discrecional,     la     Corte     inadmitirá     el     recurso  interpuesto.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

         INADMITIR   el   recurso   de  casación  excepcional   interpuesto   por   el   defensor   del   procesado   RIGOBERTO MERA SANDOVAL.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL  

RICARDO    CALVETE    RANGEL                           JORGE   CÓRDOBA  POVEDA   

CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   JORGE  ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO   

CARLOS   E.   MEJÍA   ESCOBAR                           DÍDIMO   PÁEZ  VELANDIA   

NILSON    PINILLA    PINILLA                        JUAN  MANUEL  TORRES  FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Secretaria.  

   

    

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