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1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 11351  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE:  

ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON  

APROBADO ACTA No. 143  

Santa  Fe  de  Bogotá,  D.C.,  septiembre  veintidós de mil novecientos noventa y nueve.   

VISTOS  

El 31 de marzo de 1995, el juzgado 2º. penal  del  circuito  de  Cali  condenó  a  Aldemar  Arango  Escobar  y  a  Juan José  Fernández  Marín.  Al  primero le impuso 30 meses de prisión por el delito de  estafa,  y  al segundo, 47 meses de prisión por falsedad material de particular  en  documento  publico,  agravado por el uso, fraude procesal y estafa, agravada  por  la  cuantía  y  por haberse cometido contra bienes del Estado. Les impuso,  además,  interdicción  del  ejercicio  de  derechos y funciones públicas y la  obligación  de  indemnizar.  De  otra  parte,  declaró  la prescripción de la  acción  penal  respecto  del  fraude  procesal  que  se  imputaba  a Arango. Y,  finalmente,  les  negó  la  condena  de  ejecución  condicional  y  dispuso la  captura.     

El  defensor  de  don  Juan José Fernández  Marín  interpuso  y  sustentó  el  recurso  de  apelación.  Por esta vía, el  Tribunal  de  Cali  se  ocupó del proceso y el 11 de julio de 1995 confirmó el  fallo en todas sus partes.   

Contra  este  último, el fiscal 49 delegado  ante  los  juzgados  penales  del  circuito  de  esa ciudad interpuso recurso de  casación, como también lo hizo el defensor de Fernández Marín.   

Transcurridos  los  términos  de traslados,  presentó  la  demanda el señor fiscal, no sustentó el togado que representaba  a  Marín  y  nadie  hizo uso del derecho dentro del lapso concebido para los no  recurrentes.   

Se declaró desierto el recurso para quien no  sustentó  y  se  remitió  el expediente a la Corte en razón de la actitud del  señor fiscal 49.   

HECHOS  

Con   fundamento   en   instrucciones  impartidas  por  el  secretario  de  servicios  generales  del  Valle del Cauca,  relacionadas  con  presuntas irregularidades en la documentación presentada por  algunos   ex-empleados   para   obtener  la  pensión  de  jubilación  ante  la  gobernación  del Valle, se estableció que las había frente a las logradas por  los  señores  Arango  Escobar  y  Fernández  Marín.  Consecuencia de ello, la  investigación  correspondiente  y  las  sentencias  a  que ya se hizo alusión.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

La fiscalía 49, unidad segunda especializada  en  delitos contra la administración pública, adelantó indagación preliminar  y   posteriormente  declaró  abierta  la  instrucción.  Se  vinculó  mediante  indagatoria  a   Aldemar  Arango  Escobar,  entre  otros,  a  quien  se  le  resolvió  la  situación  jurídica  con  medida  de  aseguramiento de caución  prendaria,  la  que posteriormente fue sustituida por detención preventiva, con  beneficio de la libertad provisional.    

Juan José Fernández Marín fue emplazado y  declarado  persona  ausente.  La  fiscalía le resolvió la situación jurídica  con  medida  de  aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva, por los  delitos  de  falsedad  de  particular  en  documento  publico, fraude procesal y  estafa. Y ordenó recabar la orden de captura.   

Cerrada  la  investigación, el mismo señor  fiscal    49    profirió    resolución    de   acusación   contra   los   dos  ciudadanos.   

El juzgado segundo penal del circuito de Cali  adelantó  la etapa de la causa y luego de practicada la diligencia de audiencia  pública,  dictó  sentencia  condenatoria  en  contra  de  los acusados, en los  términos consignados anteriormente.   

LA DEMANDA  

El fiscal delegado ante los juzgados penales  del  circuito  de  Cali,  invocó la causal primera de casación, inciso primero  del  artículo 220 del C. de P.P. Formuló un solo cargo contra la sentencia del  Tribunal:  consideró  que  el  fallo era violatorio de manera directa de la ley  sustancial,  por  falta  de  aplicación  de  los  artículos  103  a 110 del C.  P.,  y 14, 60, 61 y 62 del C. de. P. P.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO  

El  procurador  primero delegado en lo penal  solicitó  a  la  Corte  casar  parcialmente la sentencia recurrida, para que en  aplicación   del  principio  del  restablecimiento  del  derecho,  se  ordenara  “…la  suspensión  definitiva  o cancelación de las mesadas pensionales que  aún devenga el condenado Fernández Marín…”.   

           CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

          La  demanda  examinada tiene que ser desestimada, por las siguientes  razones:   

1.  El  comportamiento  procesal  del señor  fiscal  recurrente,  en  lo  relacionado  con  el  recurso  de casación, fue el  siguiente:   

1.1. Durante el debate propio de la audiencia  pública,  entre  otras cosas, solicitó el restablecimiento del derecho, basado  en  que  debían  ser  canceladas  o  suspendidas  definitivamente  las  mesadas  pensionales   que   fraudulentamente   había   obtenido  y  seguía  obteniendo  Fernández  Marín.   

1.2.  En  la  sentencia,  el  juzgado,  al  referirse  a la intervención de los sujetos procesales, señaló tal petición.  Sin  embargo,  no  se ocupó del tema en las consideraciones, como tampoco en la  parte resolutiva del fallo.   

1.3.   Durante   la  notificación  de  la  sentencia,  el señor fiscal mostró su allanamiento y conformidad, pues guardó  silencio.  Apeló,  sí,  y  sustentó,  el defensor del señor Fernández   Marín.  Durante  el  traslado  a los no recurrentes el señor fiscal tampoco se  pronunció.   

1.4.  El  11  de  julio  de  1995,   el  Tribunal  confirmó  en  todas  sus  partes la sentencia y tampoco se ocupó del  tema que inicialmente había preocupado al señor fiscal.   

1.5. El 13 de julio de  1995 se hicieron  las  notificaciones  del  fallo,  y  el  9  de  agosto  del mismo año el fiscal  interpuso recurso de casación.   

1.6.  El  15  de agosto de 1995, el Tribunal  concedió  el  recurso  e  inició  los  traslados  correspondientes.  El fiscal  presentó  la  demanda,  no  lo hizo el defensor y, tras la puesta del proceso a  disposición   de   los   no   recurrentes,  el  ad-quem  declaró  desierta  la  impugnación  respecto  de la defensa y, con relación al fiscal, el 16 de enero  de  1996  remitió las diligencias a la Corte para que se surtiera el recurso de  casación interpuesto.   

          1.7.  Como  se dijo, el señor fiscal recurrente planteó violación  directa  de  la  ley  sustancial,  causal  1ª. de casación, por ruptura de los  artículos  103 a 110 del C. P. y 14 y concordantes del C. de. P. P. Pidió, por  ello,  casar  parcialmente  la  sentencia  para  que  se ordenara la suspensión  definitiva  o  la  cancelación  de  las  mesadas  pensionales  que devengaba el  condenado  Fernández   Marín,  es  decir,  insistió  en  lo  que  había  impetrado en la audiencia, en 1ª. instancia.   

2.  La  Corte  ha  sostenido  que una de las  exigencias  para  la  validez  del  trámite  del recurso de casación es que el  sujeto  procesal  eventualmente recurrente en lo extraordinario haya interpuesto  el  recurso  de apelación contra la sentencia de primera instancia. Si no lo ha  hecho,  pudiendo  hacerlo,  o  lo  ha  hecho  pobremente  al punto de generar la  declaración  de desierto, le es imposible, entonces, pretender ser escuchado en  casación.    

En  detalle,  y  claramente, ha explicado la  Sala   que  si  “…cualquiera  de  los  sujetos  procesales  se  abstiene  de  interponer  o  de  sustentar  en  tiempo  el  recurso  de  apelación  contra la  sentencia   de   primera   instancia,   estando  en  condiciones  de  hacerlo, ha de entenderse que se muestra  conforme   con  la  decisión  proferida…”  (Corte Suprema de Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  Resolución  del  11  de febrero de 1999, M. P. Dr.  Fernando  Arboleda  Ripoll)  y  que,  por tanto, carece de razones o de interés  para acudir a la casación.   

          Exceptúa  la Corte varias hipótesis, por ejemplo, que la sentencia  sea  revisada  en  segunda  instancia   por  estar  previsto  el  grado  de  consulta;   que  se  haya  impedido  al  sujeto  procesal  la  interposición  y  sustentación  del  recurso;  que  el impugnante plantee nulidades procesales; o  que  notablemente se desmejore en segunda instancia el interés de quien aspira,  luego, al recurso extraordinario.   

         

          Esta  decisión  de  la Sala, de otra parte, tiene como antecedentes  varios  pronunciamientos suyos, vrg., del 9 de agosto de 1995 ( M.P. Dr. Dídimo  Páez  Velandia)  y  del 5 de agosto de 1997 ( M.P. Dr. Fernando Arboleda Ripoll  ),  entre  otros, y mantiene su vigencia pues ha sido reiterada, por ejemplo, en  recientes  sentencias  de  casación,  del 11 de agosto ( M.P. Dr. Edgar Lombana  Trujillo  )  y del 2 de septiembre (M. P. Dr. Jorge Córdoba Poveda) del año en  curso.      

3. Si comparamos los puntos 1. Y 2. de estas  Consideraciones,  es claro que el recurso de casación interpuesto por el señor  fiscal  49  de  Cali  era  improcedente  pues  no  impugnó la sentencia de 1ª.  instancia  a  pesar  de  haber  sido notificado,  con lo cual, sin duda, se  mostró  de  acuerdo  con  el  fallo  del a-quo. Tampoco conoció el Tribunal en  razón  del  grado  de  consulta,  la decisión no molestó las pretensiones del  señor  fiscal, ni éste recurrió en casación en búsqueda de anulación total  o  parcial  del proceso.  Basta recordar que el Tribunal confirmó en todas  sus  partes  la  decisión  de  1ª.  instancia,  sin hacer agregados de ninguna  naturaleza.    

         

Agréguese  que  fácilmente  se  percibe el  allanamiento  del  señor fiscal a la sentencia de 1ª. instancia pues si pidió  el  restablecimiento  del  derecho  desde la audiencia y el juzgado nada dijo al  respecto,  su mutismo enseña su conformidad.   

          Es  claro,  así,  que  el  impugnante  ante  la  Corte  carecía de  interés para efectos del recurso de casación.   

          Con  base  en  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala  de Casación Penal,   

RESUELVE  

Desestimar la demanda.  

          Cópiese  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.  Cúmplase.   

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                                JORGE   E.   CORDOBA POVEDA           

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE                       EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                  

         

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                        CARLOS. E.  MEJIA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON                                             NILSON  PINILLA  PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

    

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