10215 (21-02-95)

1995

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 10215  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                                  Magistrado ponente:   

                                                                  Dr. CARLOS E. MEJIA ESCOBAR.   

                                                                  Aprobado Acta No. 23.      

Santa  Fe  de  Bogotá  D.C.,  veintiuno  de  febrero de  mil                                     novecientos noventa y cinco.    

          V     I     S     T     O    S  :   

Decide  la  Corte  el  recurso de apelación  interpuesto  por  la doctora RUBIELA MARIN OROZCO VIUDA DE RAYO contra los autos  de  octubre  5 y diciembre 5 de l994, por medio del cual el Tribunal Superior de  Buga, negó la “libertad incondicional”.   

          ANTECEDENTES:   

1.  La doctora RUBIELA MARIN OROZCO VIUDA DE  RAYO  -ExJuez  15  de  Instrucción  Criminal  de  Cartago,  Valle- está siendo  juzgada  por  una  Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Buga, en  virtud  a  los  cargos  de peculado por apropiación en concurso con falsedad en  documento  público  que  le  fueron formulados en la resolución de acusación,  providencia  en  la cual se decretó la medida de aseguramiento de la detención  preventiva sin derecho a libertad provisional.   

2.  Actualmente  la  doctora OROZCO VIUDA DE  RAYO  se  encuentra privada de la libertad en su lugar de residencia en Santa Fe  de   Bogotá,   en  virtud  a  la  medida  de  aseguramiento  de  la  detención  domiciliaria.   

3. La audiencia pública se inició el 19 de  enero  de  l994  y  está suspendida desde el 23 de febrero, acto procesal en el  cual  la  doctora  OROZCO  VIUDA  DE  RAYO  hace  uso de la palabra y no ha sido  reanudada  por  las dificultades que se han presentado para que la procesada sea  trasladada a la ciudad de Buga.   

4. Mediante escrito con nota de presentación  de  septiembre  23  siguiente (folio 41 y s.s. del cuaderno original número 4),  la  acusada  previa  aclaración  de  que  no  pretende  la  revocatoria  de  la  resolución  de  acusación ni la medida de aseguramiento, solicita la “libertad  incondicional”,  pues  en  su  criterio,  han  surgido “PRUEBAS SOBREVINIENTES”,  “idóneas  para  destruir  los  `indicios y las inferencias’ que determinaron mi  detención,  me  considero  ILEGALMENTE  PRIVADA DE LA LIBERTAD”. Las pruebas en  que  apoya  su  pretensión así las precisa: “1. FALLO ABSOLUTORIO PROFERIDO EN  EL  PROCESO  DISCIPLINARIO.  2. CIRCULAR DE LA DIRECCION NACIONAL DE INSTRUCCION  CRIMINAL  A  LOS  JUECES  DE  INSTRUCTORES  RESPECTO A LA ENTREGA DE DIVISAS. 3.  DECLARACION  JURAMENTADA  DE TESTIGOS QUE TUVIERON CONOCIMIENTO DE LA ENTREGA DE  LAS  DIVISAS,  ENTRE ELLAS LA DEL DR. JULIO CESAR CHAVEZ. 4. SEGUNDA DECLARACION  RENDIDA  POR  EL DR. CARLOS ENRIQUE GUZMAN GUERRERO, JUEZ 53 PENAL MILITAR EN EL  PROCESO  DISCIPLINARIO  SEGUIDO CONTRA RUBIELA MARIN, EX-JUEZ 15 DE INSCRIMINAL.  5.  DENTRO DEL PROCESO SE ENCUENTRA EL ACTA DE INSPECCION JUDICIAL QUE DEMUESTRA  LA   EXISTENCIA   DE   DOS  PROCESOS  SEGUIDOS  SIMULTANEAMENTE  POR  DIFERENTES  FUNCIONARIOS  Y  POR  LOS  MISMOS  HECHOS  CONTRA  EL  CAPITAN OLIVERIO ESGUERRA  MURIEL.  6.  APARECE  DENTRO DEL PROCESO LA DECLARACION DEL DR. GERARDO GRAJALES  JUEZ  1o  ESPECIALIZADO DE BUGA Y LA RESPECTIVA INSPECCION JUDICIAL A LOS LIBROS  RADICADORES.   7.   AUTOS  INTERLOCUTORIOS  PROFERIDOS  POR  EL  JUZGADO  15  DE  INSTRUCCION    CRIMINAL    DENTRO    DEL   PROCESO   CONTRA   OLIVERIO   ESGUERA  MURIEL.”   

5.  El  Tribunal  Superior  de Buga -Sala de  Decisión  Penal-  mediante  providencia  de octubre 5 (folio 81 y s.s. del c.o.  No. 4) negó la libertad pretendida y para ello dijo:   

         

         

          “Una  vez  más  la  Sala  tendrá  que negar el otorgamiento de la  libertad  incondicional solicitada por la procesada RUBIELA MARIN OROZCO VDA. DE  RAYO,  como  ha  venido  ocurriendo  con  las  múltiples  peticiones  que, bajo  distintos  aspectos  o  fundamentos  como nulidades, cesación de procedimiento,  pruebas  sobrevinientes,  etc., viene haciendo la misma, con resultados adversos  y  con  lo cual no ha hecho más que prolongar o dilatar y hasta el cansancio la  terminación de este proceso.   

         Efectivamente,  la  penúltima  petición en el mismo sentido de la  que  aquí se resuelve, del 8 de abril del presente año, resuelta por esta Sala  por  auto interlocutorio del 4 de mayo inmediato (fs. 625 y ss. cdno. original #  3)  y confirmada por la Corte Suprema de Justicia en providencia del 27 de julio  último  (fs. 35 ss. cdno. # 6 Corte Suprema de Justicia), tuvo, en esencia, los  mismos  e  idénticos  argumentos  esbozados  ahora. Por consiguiente, si en esa  oportunidad  se  negó el pedimento de libertad, es obvio que esta última corra  la   misma   suerte  cuando  la  situación  jurídica  probatoria  en  nada  ha  cambiado.”   

6. En la oportunidad prevista por la ley, la  doctora   OROZCO   VIUDA   DE   RAYO  interpuso  el  recurso  de  reposición  y  subsidiariamente   el   de   apelación,   pretendiendo   con  estos  medios  de  impugnación  se  decrete  su “LIBERTAD INCONDICIONAL INMEDIATA”. En apoyo de su  pretensión  dice  que  el  artículo  454  del  Código  de Procedimiento Penal  prohíbe  a  los  juzgadores  diferir  el  estudio,  análisis  y evaluación de  pruebas  cuando  se  trata  de una solicitud de libertad y a la vez el artículo  412  ejusdem,  determina que la liberación que ella pretende debe ordenarse “EN  CUALQUIER  MOMENTO  de  la  actuación  procesal”  y  vuelve sobre los medios de  prueba  con  los  cuales  considera  se  demeritan  los  cargos  que le han sido  formulados.   

7. Por auto de diciembre 5 (folio 286 y s.s.  del  c.o.  No.  4) la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Buga, con  sustento  en  providencias de esta Corporación proferidas en este mismo asunto,  se  abstuvo  de  reponer  la  decisión  recurrida  y  concedió  el  recurso de  apelación. En su parte pertinente así razonó:   

         “Por  consiguiente,  como,  en  primer  lugar  los argumentos de la  reposición  que  aquí se resuelve son los mismos expuestos por la procesada en  su  petición  de  libertad  incondicional,  al  igual  que  los  mismos  en que  sustentó  peticiones  anteriores  (ya  citadas);  y,  en último término, como  procesalmente  es  improcedente  pedir  revocatoria  de medida de aseguramiento,  cesación  de  procedimiento  y  libertad incondicional con fundamento en prueba  sobreviniente  a  la  resolución  acusatoria,  iniciada  la audiencia pública,  máxima  cuando  hay  otro  u otros procesados, según el lógico criterio de la  Corte  Suprema  de Justicia que se acaba de exponer, la reposición impetrada no  tiene  cabida,  la  Sala  no  repondrá  su  auto  del 5 de octubre del presente  año.”   

8.  En  escrito  adicional  la doctora MARIN  OROZCO  VIUDA  DE  RAYO  precisa que en la etapa del juicio es perentorio que el  juez  resuelva  sobre las peticiones hechas por el procesado y como el artículo  412  del  Código de Procedimiento Penal ordena que en cualquier momento procede  la  revocatoria  de  la  medida  de aseguramiento, es el motivo que la condujo a  plantear  con  base  en  la  prueba  sobreviniente  allegada en el juicio que es  pertinente su “libertad incondicional”.   

         LA CORTE:   

Es claro que la doctora RUBIELA MARIN OROZCO  VIUDA  DE  RAYO,  ExJuez  15  de  Instrucción Criminal de Cartago, se encuentra  privada  de la libertad como consecuencia de la resolución de acusación que en  primera  y  segunda  instancia fue proferida por una Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Buga  y  que  con  la entrada en vigencia del Código de  Procedimiento   Penal   de  l991  confirmó  la  Fiscalía  Delegada  ante  esta  Corporación,  providencias  que le imputan los cargos de peculado y falsedad en  documento  público  y  en  ellas  se  decretó la medida de aseguramiento de la  detención   preventiva   sin   derecho   a   libertad  provisional,  medida  de  aseguramiento  que  posteriormente  esta  Sala por auto de 21 de febrero de l994  sustituyó por la detención domiciliaria.   

En  desarrollo  de  la audiencia pública la  doctora   OROZCO   VIUDA  DE  RAYO  clamó  porque  se  decretara  cesación  de  procedimiento,   revocatoria  de  la  medida  de  aseguramiento  y  reiteró  el  otorgamiento   de   la   “libertad  incondicional”,  aseverando  que  la  prueba  sobreviniente  al  pliego  de  cargos  -en su criterio- ha resentido la presunta  responsabilidad  que  le  ha sido atribuida y por lo tanto, debe ser liberada en  forma perentoria.   

En providencia de julio 27 de l994, M.P. Dr.  Gustavo  Gómez  Velásquez, la Corte al tratar los planteamientos hechos por la  exfuncionaria dijo lo siguiente:   

“El   Tribunal   no   ha   debido   hacer  pronunciamiento  alguno  respecto de la petición de cese de procedimiento, pues  el  artículo  454  del  Código  de  Procedimiento  Penal, faculta al juez para  diferir  cualquier  decisión relativa a la valoración probatoria que incida en  la  responsabilidad  del  acusado,  para  el momento del fallo, luego no resulta  práctico  para los fines del proceso que sin haber concluido las intervenciones  de  los  sujetos  procesales,  la  audiencia  se  suspenda  para  que  en  forma  anticipada,  se  califiquen  las  pruebas  sobrevinientes  a  la  Resolución de  Acusación,  so  pretexto  de  atender  peticiones de la naturaleza ya indicada.   

La  solicitud  de cesación de procedimiento  que  se  presente  en  el  desarrollo  de la audiencia pública, con base en las  pruebas  sobrevinientes  a  la  Resolución  de Acusación, el juez debe mirarla  como  el  sustento  de  una  pretensión  que debe resolverse en el fallo.   Además,  en  los  casos donde se juzga a más de un procesado, ninguno de ellos  puede  ser afectado con la suspensión del proceso para que el juez atienda, con  relación  a  uno,  peticiones  de  cesación de procedimiento, ya que según el  mandato  constitucional  previsto  en el artículo 29 de la Carta Política, les  asiste el derecho a ser juzgados sin dilaciones injustificadas.   

El artículo 36 del Código de Procedimiento  Penal,  impone  al  fiscal  en  el  sumario y al juez en la etapa del juicio, la  declaración   de   cesación   de  procedimiento  cuando  aparezcan  plenamente  demostradas  las  causales  allí  previstas.  En  cambio,  una vez concluido el  debate  público,  en  la sentencia, tal requisito no resulta perentorio, ya que  basta  con  la presencia de la duda sobre la responsabilidad del procesado, para  que  éste  sea  favorecido con un fallo absolutorio. Esta la razón para que el  legislador  faculte  al  juez  para  diferir  al  momento  de  dictar  el fallo,  peticiones de tal naturaleza.   

Ante  la  improcedencia  de  la  petición  principal,  la  revocatoria  de  la  medida  de  aseguramiento  y la consecuente  libertad  incondicional  reclamadas,  tampoco  pueden ser atendidas sin que ello  implique  el  desconocimiento  de la excepción prevista en el artículo 454 del  estatuto  procesal  penal, pues no podrán los sujetos procesales, se repite, en  forma  caprichosa  y  desordenada,  elevar solicitudes que lejos de favorecerlas  apuntan  a entorpecer el desarrollo de la audiencia pública, con detrimento del  debido proceso.”   

Ahora,  la  doctora  OROZCO  VIUDA  DE RAYO  insiste  en  obtener  su  libertad  haciendo  hincapié  en  la  aplicación del  perentorio  mandato  del  artículo  412  del  Código  de  Procedimiento Penal,  disposición  que el Tribunal desconoció y que en su caso no es posible diferir  la  determinación  que  anhela  para  el momento de la sentencia (artículo 474  ejusdem).   

Pues bien. El artículo 412 del Decreto 2700  de  l991  preceptúa  que:  “En  cualquier momento de la actuación procesal, de  oficio  o  a  solicitud  de  los sujetos procesales, el funcionario revocará la  medida     de     aseguramiento    cuando    sobrevengan    pruebas    que    la  desvirtúen.”   

La frase que contiene esta disposición “En  cualquier   momento   de   la   actuación   procesal”  no  puede  interpretarse  literalmente  -como  lo  sugiere la recurrente-, porque requiere su integración  sistemática  con el conjunto normativo que conforma el estatuto procesal penal.  Cuando  la ley establece la posibilidad de revocar la medida de aseguramiento de  conformidad  con  prueba  sobreviniente,  debe  entenderse  que  los  medios  de  comprobación  que  apuntan  en  este derrotero son aquellos que han surgido con  posterioridad a su proferimiento en la etapa del sumario.   

En  otras  palabras,  la  revocatoria de la  medida  de  aseguramiento  solamente  es  posible  en  la  fase  instructiva del  proceso,  pues la etapa del juicio se inicia con la ejecutoria de la resolución  de  acusación  que requiere como requisitos sustanciales la demostración de la  ocurrencia  del hecho y la prueba que comprometa la responsabilidad del imputado  (artículos  441 del Código de Procedimiento Penal). Por el contrario, para que  sea  admisible  el proferimiento de una medida de aseguramiento se exige “por lo  menos  un  indicio  grave de responsabilidad, con base en las pruebas legalmente  producidas  en  el  proceso” (artículo 388), de manera que es posible llegar al  momento  de  la  calificación  del  sumario  sin la existencia de una medida de  aseguramiento,  porque  lo  que  la  ley  veda  es  que  la investigación pueda  cerrarse  si  no se ha resuelto la situación jurídica del procesado (artículo  56  de  la  Ley  81  de  l993) y ella bien pudo haberse definido en su momento a  través  de  libertad  inmediata si no existió prueba que justificara la medida  de  aseguramiento.  En  esta hipótesis si al calificarse el mérito del sumario  se  encuentran  demostrados los requisitos para dictar resolución de acusación  es    indudable    que    debe   proferirse   la   correspondiente   medida   de  aseguramiento.   

Ante  la  presencia  de  la  resolución de  acusación  ejecutoriada  que  es  el  presupuesto para dar inicio a la etapa de  juzgamiento,   el  examen  sobre  la  prueba  aportada  en  esta  fase  procesal  concerniente  a  la  tipicidad,  a  la  antijuridicidad  o  a la culpabilidad, y  cualquier  decisión  sobre  estos  aspectos  se traslada a la sentencia, porque  como  ya  lo  dijo la Corte en este mismo asunto, no puede pretenderse que temas  jurídicos  que  deben  resolverse  en el fallo se anticipen a ese momento en el  cual  se  decidirá definitivamente sobre la responsabilidad o no del procesado,  ni  es  atendible  revivir  el  debate  probatorio previo a la calificación del  mérito  del  sumario.  Los  cargos  que  son  materia de debate en la etapa del  juicio  son  los contenidos en la providencia calificatoria y no en la medida de  aseguramiento,  así esta se haya adoptado en aquella como sucedió en este caso  en   virtud   de   la   ley   vigente   para   ese   entonces  (Decreto  050  de  l987).   

De otra parte, cuando el artículo 454 de la  ley  procesal  penal  determina  que  el  juez podrá diferir para el momento de  dictar  sentencia,  las  decisiones  que  deba  tomar respecto de las peticiones  hechas  por  los sujetos procesales en el curso del juicio “A menos que se trate  de  la libertad, de la detención del acusado, o de la práctica de pruebas”, lo  que  el legislador ha querido es que determinaciones relativas a las causales de  libertad  provisional  que  son pertinentes en el juicio (artículo 55 de la Ley  81  de  l991), la suspensión de la detención preventiva (artículo 407 ibidem)  o  la  detención  parcial en el lugar de trabajo o domicilio (artículo 409) se  resuelvan  en  las  oportunidades  que  la  ley prevé sin que deba esperarse el  momento  del  fallo,  pues  ellas  no  afectan  el  trámite  del proceso. Igual  acontece  con  la cesación del procedimiento por causales objetivas (muerte del  procesado,  prescripción  de  la  acción  penal,  desistimiento,  etc.) única  posibilidad    de    la    terminación    excepcional   del   proceso   en   el  juicio.   

Aquí la doctora MARIN OROZCO VIUDA DE RAYO,  como  ya  se  dijo, se encuentra privada de la libertad (medida de aseguramiento  de   la   detención  domiciliaria)  como  consecuencia  de  la  resolución  de  acusación  proferida  en  su  contra  por los delitos de peculado y falsedad en  documento  público,  de manera que es inadmisible pretender provocar el estudio  sobre  el  alcance probatorio de los medios de prueba existentes en el proceso y  aquellos  que ella aduce fueron aportados en la etapa probatorio del juicio para  por  esta  vía  obtener  la  revocatoria  de  la medida de aseguramiento y como  consecuencia  la  libertad inmediata, pues el fundamento del proceso descansa en  la  resolución  de  acusación  y  el  análisis  pretendido  se  hará una vez  concluya  la  audiencia  pública  a  través  de  la correspondiente sentencia.   

Hizo bien el Tribunal al negar la “libertad  incondicional” pretendida.   

Por  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

        R    E    S    U    E    L   V   E :   

CONFIRMAR  en  todas  sus  partes  las  providencias  de  octubre  5  y  diciembre  5  de l994,  proferidas por el Tribunal Superior de Buga.   

Devuélvase el asunto al Tribunal de origen  y cúmplase.   

NILSON    PINILLA   PINILLA                                                 RICARDO       CALVETE  RANGEL   

GUILLERMO           DUQUE  RUIZ                   CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

DIDIMO            PAEZ  VELANDIA                  EDGAR SAAVEDRA ROJAS   

JUAN  MANUEL  TORRES  FRESNEDA                                     JORGE ENRIQUE VALENCIA M.   

        CARLOS A. GORDILLO LOMBANA   

        SECRETARIO   

     

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