23187(13-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23187   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 024.  

          Bogotá D.C., abril trece (13) de dos mil cinco (2005).   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por el apoderado especial de  FERNEY   OSPINA   OCAMPO,  condenado  el 5 de febrero de 2003 por el Juzgado Penal del Circuito de Salamina  a  la  pena  principal de veintiséis (26) años y tres (3) meses de prisión, a  la  accesoria  de  interdicción  de derechos y funciones públicas por el mismo  lapso  y  al pago de la correspondiente indemnización de perjuicios, como autor  penalmente  responsable  del  concurso  de  delitos  de  homicidio  agravado  en  José    Dorian    Velásquez    Gallego  y  porte  ilegal de arma de fuego de defensa personal, providencia  confirmada  por  el Tribunal Superior de Manizales mediante fallo del 30 de mayo  de 2003.   

HECHOS  

Aproximadamente a las cinco de la tarde del 5  de   diciembre   de   2001,   en   el   sector   “La  cuchilla”  del  municipio  de Salamina, un individuo  descendió  de  una  motocicleta  DT  125  de  color blanco, aguardó por algún  tiempo   y   luego   de   observar   a   José  Dorian  Velásquez,  procedió  a  dispararle  con  un arma de  fuego  en  varias  ocasiones, causándole múltiples heridas que determinaron su  deceso momentos después en el hospital Felipe Suárez.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

Dispuesta la apertura de la instrucción, la  Fiscalía   vinculó  mediante  indagatoria  a  FERNEY  OSPINA  OCAMPO,  Pedro  Luis  Rodas Cano y Mariela   de   Jesús   Cano   de   Rodas,  definiéndoles   su   situación   jurídica  con  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  sin  derecho  a libertad provisional como posibles   autores  del  delito  de  homicidio  agravado y porte ilegal de arma de fuego de  defensa personal.   

Cerrada  la  investigación,  el sumario fue  calificado  el  17  de  junio  de  2002  con  resolución  de  acusación contra  FERNEY  OSPINA  OCAMPO  como  presunto   autor   del   concurso   de  delitos  que  determinó  la  medida  de  aseguramiento   y  preclusión  de  la  investigación  respecto  de  los  otros  vinculados.  Impugnada  la calificación, la Fiscalía Delegada ante el Tribunal  de Manizales la confirmó.   

La etapa del juicio correspondió adelantarla  al  Juzgado Penal del Circuito de Salamina, despacho que luego de surtir el rito  pertinente  profirió sentencia el 30 de mayo de 2003, por cuyo medio condenó a  FERNEY  OSPINA  OCAMPO a las  penas  señaladas en el introito de esta decisión, fallo confirmado, como allí  también se indicó, por el Tribunal Superior de Manizales.   

LA  DEMANDA   

El  defensor solicita la revisión del fallo  con  fundamento  en  el numeral 3° del artículo 220 de la Ley 600 de 2000, por  considerar  que  con  posterioridad  a  la  providencia cuya rescisión pretende  “han     surgido    nuevas    pruebas”  desconocidas  por ello al tiempo de los debates, con fundamento  en  las  cuales  se  establece  la  inocencia  plena  de  su  representado  y la  responsabilidad   penal  de  Fabian  Rodas.   

Para   apoyar   su   pretensión   aporta  declaraciones    extraproceso    rendidas    ante   Notario   por   Luis  Eduardo  Serna  Montes,  Patricia  Ocampo,  Alba  Rosa  Galvis  González,  Juan  Carlos Ceballos Galvis, Alexander Ceballos Galvis, Floro Duque  Duque,  José Germán Pineda Duque, José Gilberto Ospina González,      José      Gildardo      Cuartas  Restrepo  y  Martha  Lucía  González  González, así como certificación expedida  por  la  Sala  Civil  del  Tribunal  de  Manizales  referida  a que se encuentra  pendiente  de  resolver el recurso de apelación interpuesto por la parte actora  en  el proceso ordinario de nulidad promovido por José  Dorian   Velásquez   Gallego   contra   Pedro Luis Rodas Cano.   

El  apoderado  transcribe  apartes  de  las  mencionadas  pruebas, a partir de los cuales concluye que el autor del homicidio  de  José Dorian González fue  Fabian    Rodas   y   no,  FERNEY OSPINA.   

          Afirma  que  la  única  prueba con base en la cual se condenó a su  asistido  fue la declaración de Sandra Milena Valencia  Tabares,  quien  inicialmente  dijo  que  no estaba en  condiciones  de  identificar  al homicida porque el sitio estaba oscuro, como en  efecto  fue  corroborado  por  María Esperanza Osorio  Gómez,  Floralba Velásquez  Gaviria  y  Esperanza Montoya  González, pero luego, en ampliación de su testimonio  suministró  detalles  sobre  la ocurrencia del suceso. Por tanto, considera que  los  falladores otorgaron crédito a lo expuesto por la declarante, sin tener en  cuenta  sus  contradicciones,  más  aún si la descripción que dio del agresor  como   “monito   …   no  era  alto  ….  cabello  castaño”,  no  coincide con las características de  su  procurado “de piel trigueña, es alto de estatura  alta  (sic),  vale  decir de  1.73  cms,  no  es  de  cabello  castaño, pero sí de cabello negro”.   

          Agrega  que  se tuvo en cuenta en el fallo objeto de revisión tanto  lo  expuesto  por  María Esperanza Osorio  que  corresponde  a una declaración de oídas, así como lo dicho  por   Bertha  Leonor  Velásquez  Gallego,  cuyo  “testimonio, es tan falso, como  lo   es   el   reconocimiento   que   hizo   en   fila  de  personas”,  dado  que  no  estuvo  en  el  sitio  de  los hechos y resulta  sospechosa por ser hermana del occiso.   

          También  asevera  que  la  sentencia  de condena se sustentó en la  declaración    de    Patricia    Ocampo,  quien  para  la  época  en  que  rindió  su  testimonio  tenía  dieciséis  años,  era compañera del sentenciado y había tenido recientemente  una  fuerte  discusión  con este, el cual la hirió con una navaja en el muslo,  circunstancias   que   permiten   concluir   que   la  referida  testigo  tenía  animadversión     a    FERNEY    OSPINA.   

          Dice   el  demandante  que  los  falladores  erraron  acerca  de  la  valoración     del     testimonio    de    Patricia  Ocampo  al concluir que el sentenciado estuvo entre el  4  y  el  11 de diciembre de 2001 en Salamina, cuando ello no es verdad, pues en  sus  ulteriores  respuestas  consigue  establecerse  que  en  el  referido lapso  aquella no se entrevistó con este.   

Adicional  a  lo  anterior,  expresa  que la  Fiscalía  violó  los  derechos  fundamentales  al  debido  proceso,  defensa y  presunción  de  inocencia  de  su representado en la diligencia de indagatoria,  que  el  señalamiento  que  tuvo lugar en el reconocimiento en fila de personas  fue  falso  y programado, que no podía sindicársele del delito de porte ilegal  de  armas  de fuego en cuanto no aparece la incautación de arma alguna y que el  procesado no contó con una adecuada defensa técnica.   

          Con  base  en  lo anotado, el defensor depreca a la Corte revisar la  sentencia  condenatoria  proferida contra FERNEY OSPINA  OCAMPO y ordenar su libertad inmediata.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Dado  que la acción de revisión tiene como  finalidad  la  remoción  de  la  intangibilidad  propia  de la cosa juzgada, el  legislador  ha  previsto  como  condición  de  admisibilidad  de la demanda que  apunte  en tal sentido, el cumplimiento de rigurosas y taxativas exigencias, que  no  son  otras  que  las  señaladas  en  el  artículo  222  de  la  Ley 600 de  2000.   

Ahora,   como   esta   acción   procede  exclusivamente  contra  decisiones  ejecutoriadas  (sentencias,  resoluciones de  preclusión  de  la  investigación  o  autos de cesación de procedimiento), es  deber  del  actor  allegar  con el libelo copia de las providencias de primera y  segunda  instancia  cuya rescisión pretende, junto con la respectiva constancia  de su ejecutoria.   

Cuando la causal invocada es la contenida en  el  numeral  3º  del artículo 220 del estatuto procesal penal, esto es, por la  aparición  de  hechos nuevos o el surgimiento de pruebas de igual naturaleza no  conocidas  al  tiempo  de los debates con virtud para acreditar la inocencia del  condenado  o su inimputabilidad, tales novedosos elementos probatorios deben ser  aportados  junto  con la demanda y ser idóneos para demostrar cualquiera de las  finalidades antes precisadas.   

En  el caso objeto de estudio se observa que  el  actor  allega  copias de las sentencias de primera y segunda instancia, así  como  la  constancia  de  su  ejecutoria,  con  lo  cual  satisface  una  de las  exigencias legales para la admisión de la demanda.   

No obstante, si bien al libelo se anexan las  declaraciones   extraproceso  de  Luis  Eduardo  Serna  Montes,  Patricia  Ocampo,  Alba  Rosa  Galvis  González,  Juan Carlos Ceballos  Galvis,  Alexander  Ceballos  Galvis,  Floro  Duque  Duque, José Germán Pineda  Duque,  José  Gilberto  Ospina González, José   Gildardo   Cuartas   Restrepo   y  Martha    Lucía   González   González,  así  como  la  certificación  expedida  por  la  Sala Civil del  Tribunal  de  Manizales  referida  a  que  se encuentra pendiente de resolver el  recurso  de  apelación  interpuesto por la parte actora en el proceso ordinario  de  nulidad  promovido  por  José  Dorian  Velásquez  Gallego  contra  Pedro  Luis  Rodas  Cano, de su contenido material no emerge nítido  su  anunciado  carácter  novedoso,  ni  la suficiencia para derruir en la forma  prevista   en   la  causal  invocada  el  soporte  probatorio  que  sustenta  la  atribución  de  responsabilidad  que  se  considera  injusta,  en  cuanto  nada  trascendental  informan  de  manera directa o indirecta respecto de la inocencia  del   condenado   o   acerca   de   su   inimputabilidad,   por  las  siguientes  razones:   

1.            El  actor  no procede a señalar de qué  manera  la  declaración  extraproceso  de Luis Eduardo  Serna    Montes   desvirtúa   los   testimonios   de  Sandra    Milena    Valencia    Tabares   y   María   Esperanza  Osorio  Gómez  quienes  observaron  y  declararon  sobre los momentos  anteriores  al  delito  y  su  comisión,  con base en los cuales se edificó el  fallo de condena.   

          Adicionalmente  es  oportuno señalar que resulta curioso, por decir  lo   menos,   que   Luis  Eduardo  Serna  esperara  algo  más  de  tres  años  posteriores  al  delito  para  proceder  a  declarar  extraproceso  sobre los hechos que dice haber percibido y  que  el  defensor,  sin  más,  aporte  su  testimonio,  sin  explicar de manera  pormenorizada  los  motivos  de  su  tardía  aparición, más aún cuando no es  mencionado en la actuación.   

2.            Respecto del testimonio extraprocesal de  Patricia Ocampo (excompañera  del  sentenciado)  se tiene que no suministra detalle alguno que permita otorgar  veracidad  a  las  variaciones de su declaración inicial y además, el defensor  no  se esfuerza por explicar a la Corte de que manera se desvirtúan las pruebas  que   sirvieron   para   soportar  el  fallo,  esto  es,  las  declaraciones  de  Sandra  Milena  Valencia  y  María   Esperanza  Osorio,  quienes,  como ya se dijo, observaron el desarrollo de los hechos investigados y  la  última  reconoció  a  FERNEY  OSPINA en fila de personas.   

          3.        En   cuanto   se   refiere   a  las  declaraciones  extraproceso  de  Alba  Rosa  Galvis González,  Juan Carlos Ceballos Galvis y  Alexander  Ceballos Galvis se  advierte,  de  una  parte,  que  son  familiares del condenado circunstancia que  impone  un análisis más severo de sus exposiciones y, de otra, que únicamente  se  refieren a la estadía de FERNEY OSPINA  en  Manizales  en la noche del 4 al 5 de diciembre de 2001, cuando  es  lo  cierto  que  los hechos que motivaron la investigación ocurrieron a las  siete  de  la  noche  del  último  de  los  días  mencionados  y  por ello, la  información    suministrada   por   tales   medios   probatorios   deviene   en  intrascendente  en  punto de desvirtuar los fundamentos del fallo cuya revisión  se solicita.   

4.             Con   relación   al   testimonio   de  Floro Duque Duque (cuñado de  FERNEY  OSPINA) se encuentra  en  primer  término que este rindió testimonio en el diligenciamiento, el cual  fue  valorado  tanto  en  el  fallo  de  primera instancia como en el de segundo  grado,   motivo   por  el  cual  carece  de  la  condición  de  “prueba  nueva” que pretende otorgarle el  demandante.   

          En   efecto,   en   la   sentencia  de  primer  grado  se  dijo  que  “en   favor  del  implicado  OSPINA  OCAMPO,  obran  testimonios  con  los  cuales se pretende demostrar que el acusado se hallaba en  lugar  diferente  al  teatro  de  los acontecimientos la fecha de marras y donde  trágicamente  terminó  con  la  existencia  de  VELASQUEZ  GALLEGO.  Sobre  el  particular  declaran  las  hermanas  del implicado, algunos familiares y vecinos  (…)  dichos  testimonios  no  deben  acogerse,  por considerarsen (sic)   inseguros   y   no   dignos   de  credibilidad,  a  raíz  de  las  contradicciones  en que incurren al narrar los  hechos”.   

          A  su  vez, en el fallo de segunda instancia se dijo al respecto que  “las  declaraciones  que  se arrimaron al expediente  sobre  personas  que  dan  cuenta  de  su  estadía (de  FERNEY    OSPINA,    se  aclara)  en  Medellín,  a  pesar  de  que trataron de  sacarlo   en   limpio,   no   pudieron   concretarse   a   la  hora  de  afirmar  categóricamente  si su llegada a esa ciudad había sido el 3 de diciembre. Como  si  fuera  poco,  las  personas  que dieron esta declaración, demuestran cierto  parentesco  y familiaridad con el sindicado (…) lo que les resta credibilidad,  no   sólo  por  este  hecho,  sino  por  mostrarse  ambiguas  en  cuanto  a  la  localización   de  días  y  fechas  y  no  encontrar  explicación  a  ciertas  contradicciones”.   

          En  segundo  lugar se consigue verificar que tampoco la información  suministrada  por  este  testigo  tiene  la  virtud  de  desvirtuar los soportes  probatorios de la sentencia condenatoria.   

          5.        Sobre  la  declaración  de  Germán Pineda  Duque   quien   fue   la   persona  que  contrató  a  FERNEY   OSPINA  para  que  efectuara  mantenimiento  a  la  maquinaria de la panadería de su propiedad, se  puede  establecer  que  no  precisa  exactamente  el  día en que este arribó a  Medellín,  pues únicamente informa que prestó sus servicios en forma temporal  “A  PRINCIPIOS  DEL  MES  DE DICIEMBRE DE 2001, SIN  RECORDAR  QUE  DIA  INICIO  Y  TERMINO  SUS LABORES”,  circunstancia  que  denota  ambigüedad  y que por tanto no consigue derruir las  pruebas que soportaron el fallo de condena.   

          6.        Acerca  de  la  declaración  de  Gilberto  Ospina  González,  el  cual  refiere que Bertha   Leonor   Velásquez   Gallego  le  comentó  que  los miembros del Cuerpo Técnico de Investigación le insistieron  para  que  concurriera  a  reconocer  a  FERNEY OSPINA  como  el  homicida  de  su  hermano,  para  lo cual le  llevaron  fotos  de  aquél,  es  suficiente  señalar que si no fue con base en  dicho  testimonio  que  se  edificó  el fallo cuya revisión se solicita, inane  resulta  cualquier  alusión  que para censurar su ponderación se realice, pues  de  ninguna  manera  consigue derruir la atribución de justicia declarada en la  sentencia.   

          7.        Con  relación a las declaraciones de José  Gildardo  Cuartas  Restrepo  (apoderado  principal  de  FERNEY OSPINA) y Martha  Lucía González González, quienes  expresan     que     María     Esperanza    Osorio  Gómez   y   Bertha  Leonor  Velasquez  Gallego les comentaron en el mes de abril de  2004  que  reconocieron  en  fila  de personas a FERNEY  OCAMPO  en razón a la insistencia de los miembros del  Cuerpo  Técnico  de  Investigación,  es pertinente afirmar que una vez más el  demandante  omite  señalar  de  que  manera  con  tales  medios  de  prueba los  fundamentos del fallo resultan desvirtuados.   

          8.        En  cuanto  atañe  a  los  reconocimientos  en fila de personas que  efectuaron  María Esperanza Osorio Gómez     y    Bertha    Leonor    Velásquez  Gallego  del condenado OSPINA  DELGADO, considera la Sala que tales pruebas no tienen  ninguna   calidad   novedosa   ulterior  al  fallo  y  fueron  sopesadas  en  su  oportunidad.   

Además, si lo pretendido por el defensor es  censurar  el  valor  probatorio  otorgado  al reconocimiento en fila de personas  realizado   por  María  Esperanza  Osorio    o    al    testimonio   de   Patricia  Ocampo  le  correspondía  acudir  en  su  momento  al  recurso  extraordinario  de  casación  y no a esta acción instituida con fines  diversos, como inicialmente se advirtió.   

          Y  si el propósito del apoderado se encontraba orientado a poner de  presente  la falsedad en la declaración y el reconocimiento en fila de personas  que     realizó     Bertha    Leonor    Velásquez  Gallego,  es  evidente  que  debía  invocar la casual  quinta  de revisión, con el deber de asumir las cargas demostrativas inherentes  a ella.   

9.            En lo relativo a certificación expedida  por  la  Sala  Civil  del  Tribunal  de  Manizales  referida  a que se encuentra  pendiente  de  resolver el recurso de apelación interpuesto por la parte actora  en  el proceso ordinario de nulidad promovido por José  Dorian   Velásquez   Gallego   contra   Pedro  Luis  Rodas  Cano,  el  defensor no  señala,  ni  la  Sala  advierte,  cuál  es  su  aporte novedoso relevante para  demostrar  la  inocencia  o  inimputabilidad  de FERNEY  OSPINA  OCAMPO, pues únicamente acredita lo que ya se  encuentra  demostrado  en la actuación, esto es, que el occiso había promovido  varias  acciones  tanto civiles como penales con relación al derecho de dominio  que  alegaba  tener  sobre  la  Finca  El  Encanto  en condición de heredero de  Emma     Gallego     de     Velásquez.   

10.           Como  finalmente el demandante aduce que  la  Fiscalía  violó  los  derechos  fundamentales al debido proceso, defensa y  presunción  de  inocencia  de  su representado en la diligencia de indagatoria,  que  el reconocimiento en fila de personas fue falso y programado, que no podía  sindicársele  del delito de porte ilegal de armas de fuego en cuanto no aparece  la  incautación  de  arma  alguna y que el procesado no contó con una adecuada  defensa  técnica,  nuevamente  se  advierte  sin  dificultad que tales aspectos  debió  abordarlos  interponiendo  recurso extraordinario de casación contra el  fallo  de segundo grado y no, a través de esta acción dispuesta por legislador  para otros cometidos.   

Por tanto, estima la Sala que ninguna novedad  sobre  la  inocencia  o  inimputabilidad  del  sentenciado  plantean  los medios  demostrativos  allegados con posterioridad a la ejecutoria del fallo de condena,  con  base  en  los  cuales  el  defensor  solicita  su  revisión,  dado que sus  eventuales  aportes  ya fueron objeto de valoración por parte de los falladores  para   proferir  la  sentencia.  Además,  las  pruebas  nuevas,  esto  es,  las  declaraciones    extraproceso    rendidas    ante   Notario   por   Luis  Eduardo  Serna Montes, Alba Rosa Galvis González, Juan Carlos  Ceballos  Galvis,  Alexander  Ceballos Galvis, José Germán Pineda Duque, José  Gilberto     Ospina     González,     José   Gildardo   Cuartas   Restrepo   y  Martha    Lucía   González   González,  así como la mencionada certificación expedida por la Sala Civil  del  Tribunal  de  Manizales,  no desvirtúan de manera alguna la atribución de  responsabilidad  contenida  en  la  providencia  condenatoria  contra la cual se  dirige  esta  acción,  motivo  por  el  cual  resulta  improcedente disponer la  revisión solicitada.   

          Así  las  cosas,  dado  que  la  acción  de  revisión  según  la  concepción  legislativa  no  constituye  una  prolongación  del  juicio ni una  instancia  adicional  con  virtud  para franquear el acceso a una pretensión de  lograr  enmienda  a  supuestos  errores  de procedimiento o de juicio en los que  pueda  haber  incurrido  el  sentenciador  al  valorar  las pruebas, como parece  entenderlo  el  demandante, para lo cual contó con las oportunidades que la ley  tiene  establecidas  en  las  instancias  y,  agotadas  estas, con el recurso de  casación,  es  claro  que  el  libelo  que  viene  de examinarse no apunta a la  finalidad  de  este  instituto,  sino  apenas, a suscitar una nueva ponderación  probatoria,  con  base en elementos de juicio despojados de la aptitud requerida  para ello.   

Como  el  escrito  incumple  básicamente la  exigencia  formal  que  para su admisión establece el numeral 3º del artículo  222  de la Ley 600 del 2000, resulta imperiosa su inadmisión de conformidad con  lo indicado en el artículo 223 del mismo estatuto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         1.                      RECONOCER  personería  a  los  doctores  José  Gildardo  Cuartas Restrepo y Gustavo Sánchez Agudelo, como apoderados principal  y  suplente,  respectivamente, del señor FERNEY OSPINA  OCAMPO,   en   los  términos  y  para  los  efectos  señalados en el poder otorgado.   

         2.                      INADMITIR  la  demanda  de revisión presentada  por  el  defensor  del mencionado ciudadano,   de   conformidad   con  las  razones  consignadas en la anterior motivación.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                 HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        ÉDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

Permiso  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

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