22161(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 22161  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

                                                  Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 58   

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de junio de dos  mil cuatro (2.004).   

VISTOS:  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  instaurado  por la defensora del  procesado  AIMER  GIL, contra la sentencia emitida el 1º  de septiembre de  2003  por  el  Tribunal  Superior  de  Cali, mediante la cual confirmó el fallo  proferido  el  20  de  junio  del  mismo  año  por  el Juzgado Quince Penal del  Circuito  de  esa ciudad, que lo condenó a la pena de 146 meses de prisión por  las  conductas  punibles de acceso carnal violento agravado, lesiones personales  y porte de armas de fuego de defensa personal.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN:  

Al  amparo  de las causales primera y tercera  del  artículo  207  de la ley 600 de 2000, la actora acusa al Tribunal de haber  incurrido                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   en  un  error  de hecho en la apreciación de la prueba técnica y testimonial y  de haber dictado la sentencia en un juicio viciado de nulidad.   

Fundamenta  el  primer  cargo  en  un  yerro  “respecto  de  los  medios  demostrativos  de  los  hechos indicadores”, que  consistiría  en haber el Tribunal fijado su criterio o su conocimiento sobre la  experiencia  al apreciar el dictamen DNA-411-01, para justificar con base en él  los  cargos imputados al procesado, conclusión que correspondería a conjeturas  indemostrables.   

De  igual  modo  estima  que  si  las pruebas  hubiesen  sido  analizadas  y  confrontadas,  el  fallador habría advertido las  contradicciones  en  que  incurrió  la víctima relacionadas con los medios con  los  cuales  dijo  haber sido maniatada, como también hubiese puesto en duda su  afirmación  de  que el encausado la arrastró de su cabello ante la ausencia de  huellas  en  sus prendas de vestir, circunstancias probatorias que dejarían sin  peso jurídico la responsabilidad a él atribuida.   

El  reproche por haberse dictado la sentencia  en  un juicio viciado de nulidad,  tiene que ver con la incompatibilidad de  la  defensa  cuando el apoderado que asistió al procesado en su injurada fue el  mismo  que  representó  a  Andrés  Felipe  Batioja,  a  pesar de los intereses  encontrados  por  el  señalamiento   que a éste hiciera de ser uno de los  partícipes  en  el  atentado sexual y negar al mismo tiempo su coparticipación  en ese hecho.   

Esa   situación   implicaría   una  grave  irregularidad  que  afectaría  el derecho de defensa, cuando en el trámite del  juicio  volvió  a  incurrirse en ella por haberse otorgado poder al abogado que  representaba   los   intereses   del   procesado   y   luego  haber  asumido  la  representación  de todos los acusados un solo abogado, con lo cual la anomalía  se prolongó a lo largo del proceso.   

Con  base  en  lo  expresado  pide  casar  la  sentencia  y revocar el fallo, o declarar la nulidad de la actuación y disponer  la  libertad  provisional  del  enjuiciado, con fundamento en el numeral 4º del  artículo 315 del Código de Procedimiento Penal.   

CONSIDERACIONES:  

Las deficiencias de técnica que acompañan a  la  demanda  son  manifiestas  y  dan  al  traste con la misma, puesto que en su  desarrollo  el  casacionista  desconoce  u  olvida  los derroteros que de tiempo  atrás  ha  trazado  la Sala y cuyo cumplimiento se hace necesario en esta sede,  por tratarse de una impugnación extraordinaria.   

Se  ha  reiterado  que  cuando  se postula la  causal  primera  del  artículo  207  de la ley 600 de 2000, al actor le compete  inicialmente   el   deber  de  precisar  la  clase  de  violación  –directa  o  indirecta-  de  la norma de  derecho  sustancial  y  señalar  dentro  de la elegida la naturaleza del error.   

De  modo que cuando se opta por la violación  indirecta   de   la   ley  sustancial  –cuerpo   segundo-,   le   es   ineludible  determinar  si  el  vicio  corresponde  a  un  error  de  derecho  o a un error de hecho; si se trata de la  modalidad  del  primero, ha de indicar si obedece a un falso juicio de legalidad  o  a  un  falso  juicio  de  convicción,  pero si de la segunda se trata, ha de  mostrar  si tiene origen en un falso juicio de existencia, en un falso juicio de  identidad o en un falso raciocinio.   

La  sola  enunciación  del  sentido  de  la  violación   de  modo  alguno  satisface  los  requisitos  de  técnica,  porque  –además-  es  obligatorio  para  el  casacionista postular con claridad y nitidez el cargo de forma tal que  en  su  proposición  y desarrollo, la demanda oriente a la Sala en su estudio y  le  permita  determinar  sin dificultad cuáles son las pretensiones perseguidas  por el actor y que la hacen procedente.   

La actora se limita a denunciar la existencia  de  un error de hecho en la apreciación de la prueba sin especificarlo, pues si  lo  que  pretendía  era  demostrar  que  el  fallador  incurrió  en  un  falso  raciocinio,  ha  debido  de señalar la regla de la experiencia, el principio de  la  ciencia o el postulado de la lógica omitido y no anteponer sus conclusiones  probatorias  a las de aquel con el propósito de desvirtuar la doble presunción  de acierto y legalidad que acompaña a la sentencia.   

La  casacionista no cumple su cometido con la  sola  afirmación sobre la falsedad en la apreciación del dictamen pericial por  corresponder  a un acto subjetivo del fallador, ni porque asevere que si hubiera  apreciado  en  su  conjunto  la  prueba  la  conclusión sería otra, ya que las  breves  consideraciones  se  asemejan  más  a  un  alegato  de instancia que al  desarrollo del reproche bajo la técnica casacional ya indicada.   

De  otro lado, la Sala ha dicho que la causal  tercera  no es de libre alegación o formulación y que en su postulación deben  observarse  las exigencias técnicas que gobiernan a la casación, sin que a ese  fin  baste con identificar si se trata de un vicio de garantía o de estructura,  pues     se     hace    necesario    –además-  indicar  de  qué  manera la irregularidad advertida tiene  aptitud  para  derrumbar  lo  decidido  -principio  de trascendencia- y cómo no  existe  otro  remedio  procesal  distinto  para  subsanar  el yerro –residualidad-.   

En  la  demanda  se alude a la violación del  derecho  de  la  defensa  por  incompatibilidad  del  abogado que asistió en la  indagatoria  al  procesado y del que luego asumiera su representación cuando en  el  juicio recibió poder de quien había sido señalado por él como uno de los  autores,  sin  que  de  modo  alguno  se  precise  en qué incidió esa supuesta  irregularidad  en la garantía que se dice quebrantada y se explique si la misma  tiene la virtualidad para anular lo decidido.   

Al haber ignorado que el desarrollo del cargo  le  imponía  –asimismo- la  obligación   de  señalar  hasta  que  acto  procesal  debía  retrotraerse  la  actuación,  la  demandante  no cumplió con las exigencias técnicas requeridas  para  la  postulación de la causal de nulidad, sin que la Sala esté habilitada  para  enmendar  las  omisiones  y  desaciertos  anotados en virtud del carácter  rogado del recurso.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por la apoderada judicial del procesado AIMER GIL.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese  y  devuélvase el expediente al  juzgado de origen.   

Cópiese y Cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                                              ALFREDO    GÓMEZ   QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO            ÁLVARO     ORLANDO     PÉREZ  PINZÓN                         

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                                JORGE  LUIS  QUINTERO     MILANÉS                     

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                      MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *