20435(05-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 20435  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N°  037  

Bogotá D. C.,  cinco (5) de mayo de dos  mil cuatro (2004).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la Corte el recurso de reposición  interpuesto  contra  la  providencia  del  23 de septiembre de 2003, mediante la  cual  se  inadmitió  la  demanda,  conforme  a los lineamientos de la casación  discrecional.   

SÍNTESIS   DE   LA  IMPUGNACIÓN   

Luego  de  informar  que  el fallo recurrido  transgredió   los   postulados   del  debido  proceso  y  normas  de  carácter  sustancial,  acota  que  la  providencia del Tribunal Superior Militar sólo fue  suscrita por dos magistrados.   

Por  consiguiente,  manifiesta que la citada  Corporación  vulneró el artículo 326 del Decreto 2550 de 1988, preceptiva que  transcribe.  Agrega que el segundo punto de inconformidad contra el fallo radica  en  que  se valoró de manera equivocada las pruebas, yerro que, en su criterio,  condujo  a  predicar  la  existencia  del  delito  por  el  que fue condenado su  representado.   

Además,  continúa, las dudas que surgen en  la  actividad  probatoria  debieron  ser  resueltas  a favor de su representado,  máxime  cuando la conducta atribuida a su poderdante no se adecúa a los verbos  rectores que consagra ese punible.   

Recuerda que cuando el procesado terminó su  turno  en  la  sub  Estación  de  Policía,  entregó  el  arma de dotación al  Comandante  de  Guardia,  motivo por el cual, insiste, no pudo haber cometido el  delito por el que fue condenado.   

Resalta  que  su defendido en la indagatoria  sostuvo  que  fue  a  conocer  un  caso  de  riña que se presentó en el lugar,  explicación  que  no  ha  sido  desvirtuada  en  el proceso, razón por la cual  impera dar aplicación al principio de presunción de inocencia.   

Después de informar que no existe la prueba,  en  grado  de  certeza, para proferir sentencia condenatoria y que el proceso se  encuentra  viciado  de  nulidad,  depreca  a  la  Corte  revocar  la providencia  impugnada  y,  en  su lugar, admitir la demanda de casación presentada a nombre  del procesado.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1. Mediante providencia del 23 de septiembre  de  2003 se inadmitió la demanda de casación presentada a nombre del procesado  Carlos   Alberto  López  Silva,  por  cuanto  el  libelo  no  cumplió  con  el  presupuesto  formal de indicarle a la Sala si la impugnación la orientaba hacia  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la protección de la garantía de los  derechos fundamentales.   

2.  Por consiguiente, teniendo en cuenta los  argumentos  expuestos  por  el  memorialista,  se  advierte que éstos no logran  modificar las conclusiones del auto recurrido.   

Ante  todo  recuérdese  que  el  recurso de  reposición,  como  lo  ha  dicho  la  Sala,  está  concebido  como una vía de  impugnación   que  tienen  los  sujetos  procesales  para  solicitar  al  mismo  funcionario  que profirió la providencia la revoque o la reforme o la adicione,  evidentemente  sobre  el  supuesto  que  el  juicio  de la autoridad judicial no  concuerda  con  los  elementos  que  le  sirvieron  de  sustento  a la decisión  adoptada.   

Así,  es  claro  que  la  finalidad de este  recurso  es  permitir  que el funcionario judicial reconsidere una decisión que  ha  adoptado,  sobre los mismos supuestos de hecho y de derecho que le sirvieron  de      fundamento      a      su      proveído.1   

En   este   evento   se  advierte  que  el  memorialista   reitera   los   mismos   argumentos   presentados  en  pretérita  oportunidad,  sin  que  evidencie  un  error  que  lleve a la Corte a reponer la  providencia.  Así,  en  el  escrito  no hace ninguna mención en torno a que el  libelo  fue  construido  con  estrictez  a  los presupuestos legales, puesto que  nuevamente  pretende  denunciar  unos  yerros  presuntamente  cometidos  por  el  sentenciador  de segunda instancia, poniendo en evidencia el desconocimiento que  tiene de las reglas que rigen a la casación.   

En esas condiciones, debió haber argumentado  que  el  libelo  fue  construido  con  estricto  apego  a lo estatuido en la ley  procesal,  es  decir,   que,  en acápite separado, dio las razones del por  qué  impugnaba  la  sentencia  del Tribunal a través de los lineamientos de la  casación  discrecional,  habida  cuenta  que  pretendía  el  desarrollo  de la  jurisprudencia  o  la  protección de un derecho fundamental, motivo por el cual  la demanda debe ser admitida.   

Por  ello,  como  quiera  que  las  razones  esgrimidas  por  el memorialista no son más que una extensión de su primigenio  escrito, la Corte no repondrá la providencia recurrida.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

NO   REPONER  la  providencia  fechada el 23 de septiembre de 2003, mediante la cual se inadmitió  la  demanda  de  casación presentada por el defensor del procesado CARLOS ALBERTO LÓPEZ SILVA.   

Contra  esta  decisión  no procede ningún  recurso.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                   ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO ORLANDO PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                              JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                              MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1 Ver  entre  otros,  auto  del  27  de mayo de 2003 M. P. Dra. Marina Pulido de Barón  y    auto   del   24   de   junio  de  2003.  M.P  Dr.Jorge  Luis  Quintero  Milanés.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *