18757(05-12-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  18757   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta No. 153  

Bogotá,  D.C, cinco de diciembre de dos mil  dos.   

V   I   S   T   O   S   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal  de la demanda de casación presentada por el apoderado de la parte civil  contra  el  fallo  de  segundo grado de fecha mayo 17 de 2001, por cuyo medio el  Tribunal  Superior  de Antioquia revocó la sentencia condenatoria proferida por  el  Juzgado Primero Penal del Circuito de Andes el 18 de enero del mismo año, y  en  su  lugar absolvió al procesado LUIS ALFREDO PASPUR MICANQUER de los cargos  que  por  el  doble  delito  de homicidio culposo se habían hecho en su contra.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          El  31  de julio de 1993 aproximadamente a las siete y treinta de la  noche,  Enever  de  Jesús  y  Javier  Alonso Araque Díaz se movilizaban en una  motocicleta  en  zona  urbana  del municipio de Andes, cuando cerca al Batallón  Cacique  Nutibara  colisionaron  con  una volqueta Chevrolet, conducida por LUIS  ALFREDO  PASPUR  MICANQUER,  quien  huyó  inmediatamente. Los tripulantes de la  motocicleta  sufrieron  lesiones que determinaron su muerte en el mismo lugar de  los hechos.   

Abierta   la   investigación  y  ante  la  imposibilidad  de  lograr  la  captura  del  imputado  PASPUR  MICANQUER,  se le  vinculó  mediante  declaración  de  persona  ausente. El 2 de marzo de 1995 se  definió  su  situación  jurídica  con  medida  de aseguramiento de detención  preventiva sin excarcelación..   

          Mediante  resolución de junio 17 de 1998 la Fiscalía 112 Seccional  de  Andes,  Antioquia,  acusó  al procesado como presunto responsable del doble  delito  de  homicidio  culposo  agravado  por  la  circunstancia  prevista en el  numeral 2º del artículo 330 del Código Penal de 1980.   

          El  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Andes conoció del juicio  y  por  decisión del 18 de enero de 2001, finiquitó la instancia condenando al  procesado  LUIS ALFREDO PASPUR MICANQUER a la pena principal de cuarenta y cinco  (45)  meses  de  prisión,  multa  por  la  suma  de  $5.000 y suspensión en la  conducción  de  vehículos  automotores por el término de tres (3) años, como  autor  de  los  delitos  especificados en la acusación, decisión que impugnada  por  el  tercero civilmente responsable se revocó íntegramente por el Tribunal  Superior  de  Antioquia,  en  los  términos arriba señalados, el 17 de mayo de  2001, fallo que es ahora objeto de este extraordinario recurso.   

          LA DEMANDA   

          Un  único cargo al amparo de la causal primera de casación propone  el  apoderado  de  la  parte  civil, acusando la sentencia de ser violatoria por  vía  indirecta  de  los  artículos  329  y  330 del Código Penal de 1980, hoy  artículos  109  y  110  de  la ley 599 de 2000, “por  grave  y manifiesto error de hecho en la apreciación y valoración de la prueba  demostrativa  de su culpabilidad y consecuente responsabilidad penal”.   

          En  orden  a  la  concreción  del  error,  aduce  que  el  Tribunal  incurrió  en  un  falso  juicio  de  existencia  al no apreciar “la  total  y  absoluta  contumacia  procesal del acusado”,  quien  desde  el  primer  instante se evadió del lugar de los  hechos  y  jamás  ha comparecido ante la justicia ni ante los familiares de las  víctimas.   

          Y  aunque  la  jurisprudencia  y  la  doctrina  coinciden  en que la  ausencia  procesal  del  implicado  no  constituye  por  sí  sola  prueba de su  culpabilidad,  en  este  caso  el error de hecho “consiste en haberlo amparado  con  el  principio  de  duda”, cuando el acusado no hizo nada por demostrar su  inocencia,  pues  ni  siquiera  otorgó  poder a un abogado para que asumiera su  defensa.   

          En  tales circunstancias, agrega, tal actitud renuente se constituye  en  un  indicio grave de responsabilidad “que sumado con las otras pruebas que  lo  señalan  (al procesado) como responsable”, son elementos suficientes para  hacerlo  acreedor  a  un pena, como fundadamente lo concluyó el juez de primera  instancia.   

          La  conclusión y análisis del Tribunal es violatoria del principio  según  el  cual “nadie puede alegar su propio dolo y  culpa    a  su  favor”.  Si  el  procesado  era  inocente,   habría   desplegado   otro   comportamiento  distinto  a  la  total  contumacia.   

          Finaliza  solicitando  que  se  case  la  sentencia y en su lugar se  profiera  la  que  en  justicia  corresponda  declarando  la responsabilidad del  procesado,    con    la    consecuente    condena   a   la   indemnización   de  perjuicios.   

      CONSIDERACIONES  DE LA  SALA   

Del  resumen  que se acaba de hacer a simple  vista  se deduce que el remedo de demanda no tiene la más mínima aproximación  a  los  requisitos  formales que para su admisión consagra el artículo 225 del  estatuto  procesal  penal  vigente  para  la  época  de  su  confección  (hoy,  artículo  212  de la ley 600 de 2000), en procura de su curso legal con miras a  un  pronunciamiento de fondo, constituyéndose el escrito en prueba palmaria del  absoluto  desconocimiento  de  lo  que  es  la  técnica  de este extraordinario  recurso.   

En efecto, anunciando la violación indirecta  de  la  ley  sustancial  derivada de un error de hecho que identifica como falso  juicio  de  existencia,  el  censor se limita a señalar que el Tribunal omitió  considerar  como  prueba de la responsabilidad  del procesado la contumacia  observada  por  el  mismo  durante  todo  el trámite procesal y desde instantes  después  de ocurridos los hechos, lo cual lejos está  de   configurar   un   verdadero  cargo  en  esta  sede  extraordina­ria,       pues      resultaba  obvio  que  el  demandante  empezara precisando la prueba  omitida  o  supuesta y en seguida demostrara a la Corte que otra habría sido la  orientación  del  fallo  en  el evento de que el error no hubiera tenido lugar,  ejercicio  que  le  implicaba  necesariamente  enfrentar  los  fundamentos de la  sentencia,   los   cuales   ni   siquiera  trae  a  colación  como  referentes.   

Así  las cosas, como en el presente caso el  demandante  no  especificó  cuál  fue  el medio probatorio omitido o supuesto,  dejando  a  la  Corte  sin  saber en qué radicó el falso juicio de existencia,  no  otra  alternativa  queda que la de la inadmisión  del libelo.   

         En  mérito  de  lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACION PENAL,   

         

         R E S U E L V E:   

         INADMITIR  la  demanda  de  casación presentada por el apoderado de la parte civil,  y en consecuencia DECLARAR DESIERTO el  recurso,  por  lo  anotado  en  la  motivación  de  este  proveído.     

Contra   este   auto  no  procede  recurso  alguno.   

          Cópiese,  notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal de  origen.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL            JORGE E.  CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS            CARLOS      A.      GÁLVEZ  ARGOTE                         

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                    YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *