16806(30-05-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 16806  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                     Magistrado Ponente:   

                                     Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO   

                                     Aprobado Acta Nro. 58   

          Bogotá D. C., mayo treinta de dos mil dos.   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  acerca de la admisibilidad de la demanda de  casación    formulada    por    el    defensor   del   procesado   LUCIO  NICOLAS  PORTILLA  TOVAR, contra la  sentencia  dictada por el Tribunal Superior de Pasto el 17 de agosto de 1999 que  confirmó  con  modificaciones  la  proferida  por  el Juzgado Primero Penal del  Circuito  de  la misma ciudad, mediante la cual se impuso al citado procesado la  pena  principal  de  un  año  (1) de prisión por el delito de uso de documento  público falso, entre otras decisiones.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          Los  hechos  que  motivaron  las  causas finalmente acumuladas en el  presente  caso,  fueron  denunciados  por  autoridades del Escalafón Docente de  Nariño, en los siguientes términos:   

La   primera denuncia fue formulada por  la   Secretaría   Ejecutiva   de  la  Junta,  Mariela  Enríquez  de  Bolaños, contra la docente Cielo  Amparo  Benavidez  de Eraso, a quien  se  atribuye  haber  aportado  para  reconstruir  su  expediente extraviado, las  resoluciones  Nos.  1792  del 27 de abril de 1994 y 1793 sin fecha, mediante las  cuales  se le ascendía a los grados 7º y 10º respectivamente, del escalafón,  actos  administrativos que resultaron apócrifos pues se constató que realmente  correspondían a otros docentes.   

El segundo caso fue denunciado por el Jefe de  Escalafón  (E), Guillermo Chacón Vásquez,  contra el docente LUCIO NICOLAS PORTILLA  TOVAR,  quien no obstante ostentar legalmente el grado  11  en el escalafón, fraudulentamente figuró ascendido al grado 13 mediante la  resolución  apócrifa  No.1300  del 24 de marzo de 1994, supuestamente expedida  por la Junta Seccional de Escalafón Docente de Nariño.   

En   ambos   casos   se   estableció  que  Betty  Margot Jaramillo Cruz,  aprovechando  el  acceso  que  tenía  a  la  documentación  pues  desempeñaba  funciones  de  recepción  en el FER de la ciudad de Pasto, ejecutó la falsedad  de  las  mencionadas  resoluciones,  entregándolas  a los mencionados docentes,  quienes  las usaron para cobrar los sueldos correspondientes a los grados falsos  en el escalafón.   

En  la  segunda  investigación  se vinculó  mediante   indagatoria   a   la  citada  Betty  Margot  Jaramillo  Cruz  y  a  LUCIO  NICOLAS  PORTILLA  TOVAR,  contra quienes la Fiscalía  Décima  Seccional  de  Pasto  profirió  resolución  de  acusación  el  5  de  diciembre  de  1997 como coautores del delito de falsedad material de particular  en  documento público agravada por el uso, según la tipificación contenida en  los artículos 220 y 222 del Código Penal de 1980.   

El conocimiento del juicio estuvo a cargo del  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito de Pasto, despacho que mediante sentencia  fechada  el  17  de junio de 1999, entre otras decisiones, condenó al procesado  PORTILLA  TOVAR  a  la  pena  principal  de  un (1) año de prisión como autor del delito de uso de documento  público  falso, decisión que al ser impugnada por su defensor, se modificó en  la  sentencia  ahora  impugnada,  en  el sentido de absolver al procesado de los  cargos  formulados por el delito de falsedad material de particular en documento  público.   

LA DEMANDA  

Anunciando  un  solo  cargo  por  la  causal  tercera  del  artículo  220  del  anterior  Código  de Procedimiento Penal, el  censor  demanda  la  nulidad  de  la  actuación  procesal a partir “de la violación del debido proceso que  obliga  tener  en  cuenta las normas procedimentales y sobre todo los principios  constitucionales,  a  punto  que  es  el mismo Código procedimental el que trae  normas  expresa  como  los arts. 1º y 20, a fin de hacer prevalecer la igualdad  de  los  sujetos  procesales,  que  no  solamente  tiene  forma  permitiendo  su  intervención  y  planteamiento  de  pruebas  o  recursos,  sino en la respuesta  judicial            respectiva”.   

Bajo    lo   que   titula   “fundamentos   de   hecho”  destaca  que  una  fue  la decisión  tomada  respecto  a la procesada Cielo Amparo Benavides  de  Eraso  y  otra totalmente contradictoria la optada  respecto  a  LUCIO NICOLAS PORTILLA TOVAR, no  obstante  que  sus actuaciones como su relación con la también  procesada       Betty      Margoth      Jaramillo  Santacruz,  son  similares.  Significa  ello,  que  la  docente  Benavides  de Eraso,  recibió  de  la autora, sendos actos administrativos falsos e hizo uso de ellos  para  lograr  que  la  dependencia  respectiva  le  reconociera su ascenso en el  Escalafón  Docente  y  consecuentemente devengar una asignación salarial mayor  que la que le correspondía en realidad.   

De  allí  concluye que la actitud delictiva  nació      “motu  propio”  de  la  sindicada  Jaramillo Santacruz ya que la  docente  confió  únicamente el trámite de su derecho, situación que es igual  a   la   del   procesado   LUCIO   NICOLAS   PORTILLA  TOVAR,   con   la   única   diferencia  “que no lo es tanto es que la Benavides  de  Eraso  pagó  (aceptó  la  concusión)  y  PORTILLA TOVAR le prestó dinero  garantizando   con   una   letra   de   cambio   ejecutada  legalmente  a  dicha  sindicada”   

Agrega   que   respecto   del   procesado  PORTILLA  TOVAR se cuenta con  la   denuncia   presentada   por   Guillermo  Chacón  Vásquez  que  lo involucra junto con catorce docentes  más.  La  explicación  ofrecida  por  aquél  es  similar a la de la procesada  Jaramillo  Santacruz, lo cual  obliga  a  concluir que “no  tuvo  intención  de falsear nada y que todo fue producto de la indebida actitud  supuestamente  consecuente”  de la última.   

A  renglón  seguido afirma que otro aspecto  alegado  desde  la  apelación  de la sentencia se relaciona con la intempestiva  actitud  judicial de variar la calificación típica de la conducta sin permitir  al  sindicado  las  explicaciones  propias  de  cada  caso, pues es diferente la  imputación    de   “un  agravante  por  uso  del documento falso elaborado o co-elaborado…a ser agente  de    un    delito   específico   de   uso   de   documento   falso”  ,  así  en  este último caso la consecuencia punitiva sea menor.   

La actitud jurídica del Tribunal al dar por  sentado  el  tipo  penal  de  uso  de  documento  falso conlleva a que no exista  congruencia   entre   la   resolución   de   acusación  y  la  sentencia,  con  desconocimiento  del  derecho  de  defensa que se expresa fundamentalmente en el  derecho  del procesado de explicar las imputaciones que se le hacen. También se  viola  el debido proceso ante la inesperada nueva acusación sin haberse surtido  el trámite respectivo.   

Otro evento que genera nulidad, agrega, tiene  que  ver  con  el  hecho de que mientras para la procesada Benavides de Eraso se  tomó   una   decisión   de   preclusión,   para   el  procesado  PORTILLA  TOVAR  se opta por lo contrario,  con  lo  cual se viola el derecho a la igualdad consagrado en el artículo 13 de  la  Constitución Nacional el cual debe reflejarse en las decisiones estables de  los órganos jurisdiccionales.   

Para  resolver  el  presente  caso  ha  de  recurrirse  a  la  filosofía o fines del recurso extraordinario, entre ellos la  unificación  de  la  jurisprudencia, pues si esa es la pretensión de la Corte,  “con  mayor  razón  debe  haber  una  seguridad  en los fallos o decisiones de todos los jueces y fiscales  de  la  República” , pues  no   pueden   resolverse   con   distintos   criterios  casos  semejantes.    

Finaliza solicitando que se case la sentencia  impugnada.   

          CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

Como   repetidamente   lo   ha   dicho  la  jurisprudencia  de  esta  Sala,  por  el  carácter  rogado  y dispositivo de la  casación,  ninguna  de sus causales escapa al rigor de las exigencias técnicas  previstas  en el artículo 225 del anterior estatuto procesal, hoy artículo 212  del  nuevo  Código de Procedimiento Penal, para una demanda en forma; por ello,  si  la aducida para quebrar el fallo de segunda instancia es la tercera, compete  al  actor  señalar  las  normas  que  han  sido  transgredidas en el fallo cuya  ilegalidad  se  denuncia  y especificar la clase de nulidad que se invoca con la  indicación  clara  de  sus  fundamentos.  Es  también  su  deber  precisar  la  irregularidad  de  que  se  duele  la actuación, con la indicación de la forma  como  afecta  las  garantías  de  los  sujetos procesales o desconoce las bases  fundamentales de la instrucción y el juzgamiento.   

         

En  el  presente  caso  se  tiene  que  el  demandante  no  concreta  el  reproche,  pues  al  tiempo  que  se  aduce que la  sentencia  fue  proferida  en  un  juicio  viciado de nulidad por violación del  debido  proceso,  el  discurso  se  dirige  a  sostener  que  el fallo no guarda  consonancia   con  la  resolución  acusatoria,  planteamientos  que  ameritaban  postulación,  desarrollo  y demostración en capítulos separados, por obedecer  a  causales  distintas,  y  bajo  expresa  mención  de  subsidiariedad, como se  establece  del  artículo  225  numeral  4º  del Código de Procedimiento Penal  vigente  a  la  sazón   (hoy  artículo  212, numeral 4º de la ley 600 de  2000).   

Lo  anterior porque si bien es cierto que la  Sala  ha  sostenido  que  el  vicio  de  incongruencia  entre  la resolución de  acusación   y   la   sentencia  es  de  carácter  in  procedendo,  que  no  sólo  compromete  la estructura  conceptual  del  debido  proceso,  sino que puede llegar a afectar el derecho de  defensa  cuando  al  procesado  se le sorprende en la sentencia con imputaciones  fácticas  o  jurídicas  que  no  ha  tenido posibilidad de controvertir por no  haber  sido  deducidas  en  el  pliego  de  cargos,  caso  en  el cual no sería  desacertado  postular  el  cargo  con  apoyo  en  la  causal  tercera,  una  tal  eventualidad  no  faculta al demandante en sede extraordinaria para entremezclar  ambos  motivos  de casación y postularlos como si obedecieran al mismo supuesto  fáctico  y  jurídico,  pues por virtud del principio de autonomía cada causal  de  casación  se  inspira  en  unos  determinados motivos, está sometida a una  precisa   técnica   en   su   demostración   y  tiene  adscritas  sus  propias  consecuencias jurídicas.   

Si  la  causal  segunda  se  funda  en  la  inconsistencia  entre  la sentencia y la imputación formulada en la resolución  acusatoria,  a través de su postulación en casación no puede perseguirse nada  distinto  a  que  se  ajuste  el  fallo  a esta última, lo que supone partir de  reconocer  válida  la  acusación  contenida  en la resolución calificatoria y  aceptar  la responsabilidad del procesado en relación con los cargos formulados  en  ella,  cosa  distinta  a  cuando  se  acude  a  la causal tercera y el vicio  trasciende   la   sentencia,   pues   en   tal   evento   la   solución   será  indefectiblemente la nulidad de la actuación en todo o parte.   

De otro lado el impugnante sostiene que a su  representado  se  le vulneró el derecho a la igualdad, pero no demuestra que se  le  hubiere  sometido  a  un  tratamiento inequitativo frente al recibido por la  procesada  Cielo Amparo Benavides de Eraso,  pues  en  este punto ha de tenerse en cuenta que la existencia de  decisiones  contrarias,  basadas  en  supuestos  aparentemente  similares, no es  argumento  a  considerar para fincar en él la supuesta vulneración del derecho  fundamental  a  la  igualdad,  ni  para  apoyar  un presunto defecto sustancial,  porque  en  estos  casos, las diversas reflexiones posibles que conducen a tomar  la  decisión  judicial,  pueden  provenir  de elementos objetivos que emanan de  circunstancias   distintas,   o  que  de  suyo,  por  la  facultad  relativa  de  interpretación  de  que  está  revestido  el  juez,  permiten  un  trato y una  conclusión  diferente,  ya  sea  por  exigirlo  así  una  concreta  situación  fáctico probatoria, o una especial situación procesal.   

Tampoco  refiere el demandante que dentro de  este  proceso se haya discriminado negativamente a su representado, ni que se le  hubieren  recortado  en  forma  diferencial  las  oportunidades para ejercer sus  derechos en el asunto bajo estudio.   

De  otro lado, si pretendía una nulidad por  esta  última  razón  el  demandante  debió  así  mismo,  señalar desde qué  momento  se debía invalidar el trámite, con la explicación de los motivos por  los  cuales  la nulidad como último remedio debe declararse desde esa etapa del  proceso.   

Así, ante los insalvables defectos de orden  técnico  y  de  fundamentación  que  la Corte no puede enmendar por virtud del  principio  de  limitación  que  gobierna  la casación, como ya se anunció, se  inadmitirá la demanda y se declarará desierto el recurso.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACION PENAL,   

         

          R E S U E L V E:   

         INADMITIR   la  demanda  de casación presentada a nombre del procesado  LUCIO NICOLAS PORTILLA TOVAR,  y   en  consecuencia  DECLARAR  DESIERTO  el  recurso,  por  lo  anotado  en  la  motivación    de    este    proveído.     

Contra  este auto no procede recurso alguno,  en  virtud de lo dispuesto en los artículos 226 y 197 del Decreto 2700 de 1991,  aplicables al caso.   

          Cópiese,  comuníquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal de  origen.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL            JORGE E.  CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS            CARLOS      A.      GÁLVEZ  ARGOTE                         

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR                         NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa Ruíz Núñez  

Secretaria  

         

         

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *