16731(09-07-02)P

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 16731  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA    DE   CASACION   PENAL   

Magistrado Ponente  

Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado Acta No. 73  

Bogotá  D.C., nueve  (9)  de   julio   de  dos  mil  dos  (2002).   

V   I   S   T   O   S   

Decide la Corte lo que en derecho corresponda  respecto  del recurso de reposición presentado por el defensor del requerido en  extradición  HERMIS  DE  JESUS BETANCOURT RIOS en contra del auto por medio del  cual se negó la práctica de las pruebas solicitadas.   

E  L     R  E  C U R S O    

El  defensor  del  requerido  en extradición  HERMIS  DE  JESUS  BETANCOURT RIOS manifiesta su oposición al auto de la Corte,  en los siguientes términos:   

1.-            Respeto  de las pruebas relacionadas con  la validez formal de la documentación.   

Insiste  en señalar que el propósito de las  pruebas  solicitadas es la demostración de la violación al debido proceso y la  incursión  en  vicios  de  ilegalidad  durante  la práctica de las pruebas que  sustentan  el  Indictment.   Frente  a  la  afirmación  de  la Corte en el  sentido  de  que  el  trámite  de  extradición  no  señala ninguna formalidad  especial  para  la traducción de los documentos, el recurrente indica que deben  aplicarse   por   integración   los   artículos  259  y  260  del  Código  de  Procedimiento Civil,    

Así  mismo  insiste  en  que las pruebas que  sustentan  la  investigación  criminal  a  la  que  se  encuentra  vinculado el  requerido  HERMIS DE JESUS BETANCOURT RIOS son ilegales.  Para respaldar su  posición  trae  citas de sentencias de tutela de Salas de Revisión de la Corte  Constitucional   en  las  que  se  advierte  sobre  la  inconstitucionalidad  de  procedimientos   de   interceptación   de  comunicaciones  o  allanamientos  de  domicilio  sin  orden  judicial.   A  ello  agrega  que  las pruebas fueron  practicadas  en  territorio colombiano y por autoridades colombianas, por lo que  deben  ser  analizadas  de acuerdo con las normas constitucionales y legales del  país.   

2.-            Respecto de las pruebas en relación con  la plena identidad del solicitado.   

El  impugnante insiste en la práctica de las  pruebas  solicitadas  con  ese  aparente  fin  y  hace  especial  énfasis en un  análisis  fonoroespectográfico  y  de  cotejo  de  voces.  Para  demostrar  el  carácter  científico  de  ese  tipo de estudios cita en extenso los parte s de  una  ponencia  presentada  por una persona que, según el recurrente, es experta  en  ese  tipo  de  temas.   Aclara  que lo que pretende demostrar es que la  persona  capturada  en  Colombia  no es la misma persona a la que se le sigue el  proceso en los Estados Unidos.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

1.-            El defensor del requerido en extradición  BETANCOURT  RIOS, presentó recurso de reposición para insistir en la práctica  de   las   pruebas  que  había  solicitado  y  que  le  fueron  negadas  en  su  totalidad.   Los  argumentos  con  los  que  insiste, son los mismos que en  general  se  han  utilizado  en  otras  peticiones  similares.   A ellos ha  respondido la Corte de manera reiterada así:   

2.-            A  la  supuesta existencia de exigencias  formales  especiales  para  la traducción de los documentos que se agregan a la  petición  de  extradición  y específicamente en cuanto hace a la integración  de   normas   del   Código   de  Procedimiento  Civil,  el  antecedente  es  el  siguiente:   

“En   el   trámite  de  extradición  es  inaplicable  el  artículo 259 del Código de Procedimiento Civil, por cuanto la  esencia  de  aquel  es  asegurar dentro de las relaciones entre particulares que  rige  el  Código  Civil  la  autenticidad  de  los documentos que presentan las  partes  dentro  del  trámite  de  sus  asuntos o que allegan en las actuaciones  procesales  ante  el  Estado.   En tratándose de relaciones entre Estados,  que   se   regulan  por  las  convenciones  diplomáticas  y  consulares,  tales  ritualismos  son  superados  por la naturaleza de las Partes intervinientes y el  modo  específico en que se formaliza la petición de extradición, que no puede  ser  sino  por  vía diplomática y en casos excepcionales, por la consular o de  Gobierno  a  Gobierno  (artículo  551  del  Código de Procedimiento Penal)”.  (artículo 513 del Código vigente).   

“  (…)   En  torno  al  tema  de  la  traducción,  el  inciso  final  del  articulo  551 del Código de Procedimiento  Penal  solo  exige  que  se  haga  al  castellano, si fuere el caso, sin agregar  ninguna  formalidad especial o algún ritualismo riguroso.  En ese orden de  ideas  la  entrega por vía diplomática de los documentos que sirven de soporte  a   la  petición  de  extradición,  su  revisión  previa  por  parte  de  los  Ministerios  de  Relaciones  Exteriores  y  de  Justicia  y  del  Derecho,  y la  evidencia  física  de  que  han  sido  traducidos  al castellano, garantizan la  acreditación  formal  de  ese  requisito  legal.”1   En consecuencia no  se repondrá la decisión impugnada por este aspecto.   

3.-             Tampoco  hay  razón  para  reponer  la  decisión  recurrida  por la supuesta ilegalidad de las pruebas que sustentan la  actuación  procesal  en  el país requirente.  Ese tema alude directamente  al  juzgamiento  del  requerido  BETANCOURT RIOS, la validez de las pruebas como  consecuencia  de su legalidad es un tema que debe discutirse dentro del trámite  procesal  al  que  está  vinculado  el  requerido  en el país de origen.   Dentro  del  trámite  de  extradición tal tema no está contemplado en la ley,  por lo que la Corte no puede abordarlo.    

4.-            También se carece de razón para acceder  a  la reposición en cuanto tiene que ver con la prueba técnica que el defensor  de  HERMIS  DE  JESUS  BETANCOURT  RIOS,  dice  que  solicitó.  El explica  que   “la  finalidad  perseguida al decretar pruebas técnicas de voz, no  es  la  de desvirtuar la responsabilidad penal de mi cliente, sino justamente la  de  comprobar por medio de una prueba técnico científica que no se trata de la  misma  persona,  con  lo  que  se  coadyuva  su  proceso  de  identificación  e  individualización”.   

El  derecho  de defensa está limitado por la  racionalidad   de  los  medios  probatorios  solicitados,  cuya  medida  es  que  “conduzcan  a  establecer  la  verdad  sobre los hechos materia del proceso”  (artículo  235  del Código de Procedimiento Penal).  Es entonces a partir  de   la   identificación  del  objeto  procesal  de  la  actuación  que  puede  calificarse  la  conducencia  o  no de una prueba.  Ello precisamente es lo  que  ha  hecho  la  Corte  en  el caso concreto que es objeto de este recurso de  reposición.   

La  Corte  ha  rechazado  la práctica de las  pruebas  solicitadas  por  la defensa, porque, a pesar de lo que afirma  el  recurrente,  están  encaminadas a considerar que su representado no es la misma  persona  que está siendo juzgada en los Estados Unidos.  Esa razón que es  en  la  que  la  defensa  funda  la  práctica de las pruebas es ajena al objeto  procesal   de   la   actuación   de   extradición   en  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   

El  trámite en esta Corporación es única y  exclusivamente  para  que  la  Corte  determine  si  se  reúnen  o no todos los  requisitos  del  artículo  520  del  Código  de Procedimiento Penal y rinda un  Concepto  que  se  corresponda  objetivamente  con lo demostrado.  Si falta  alguno  de  los  requisitos  o  hay  alguna  razón constitucional que impida la  extradición,  el  Concepto  será  negativo;  en caso contrario será positivo,  pero en este evento no obliga al Gobierno Nacional.   

En  este  orden  de ideas, debe mantenerse la  decisión  objeto  del  recurso,  pues la defensa no ha demostrado que la prueba  científica  de cotejo de voces, conduzca a infirmar alguno de los requisitos de  la  norma  señalada.   El  defensor  no intenta demostrar que el ciudadano  colombiano   HERMIS   DE   JESUS  BETANCOURT  RIOS  sea  ajeno  al  trámite  de  extradición,  esto es que no sea la misma persona a la que alude la Nota Verbal  mediante  la cual se formalizó su pedido.  Lo que intenta demostrar es que  él  puede  no ser, ni siquiera que no sea, el sujeto del Indictment No. 99-6153  CR-RYSKAMP  [s]  [s]  [s]  [s],  dictado  el 18 de noviembre de 1999  en la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de la Florida,  División  de  Fort  Lauderdale.   Para  tal  propósito es que solicita el  cotejo  de voces.  De ese resultado pretende concluir que quien fue grabado  en  la  oficina  de  Alejandro  Bernal  Madrigal  no era su defendido, sino otra  persona.   Pasa  por  alto que la petición de extradición se refiere a su  defendido.   Si  él,   o un homónimo suyo es quien interviene en esa  conversación,  es  un  tema  atinente a la responsabilidad.  Tal asunto es  propio  del  juzgamiento,  justamente  lo  que  no  puede  hacerse  dentro de un  trámite  de  extradición,  que  es,  simple  y  llanamente,  un  mecanismo  de  cooperación  entre  Estados.  Por tanto no se repondrá el auto recurrido.   

Suficientes razones las expuestas para que, La  Sala de Casación Penal de la Corte   

Suprema de Justicia,  

R   E   S   U   E   L  V  A   

No reponer el auto por medio del cual se negó  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor del requerido en  extradición HERMIS DE JESUS BETANCOURT RIOS.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE  

ALVARO ORLANDO PEREZ  PINZON           

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                         JORGE                                 E.                                 CORDOBA  POVEDA                      

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS                            CARLOS A. GALVEZ ARGOTE   

                            

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO                                 EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

CARLOS         E.         MEJIA  ESCOBAR                                 NILSON PINILLA   PINILLA                                    

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1.-                      Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación  Penal;  Auto  del 11 de julio de 2001; Requerido en extradición: Nelson Alberto  Giraldo  Palacio;  Magistrado Ponente  Carlos Eduardo Mejía Escobar.      

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