15655(11-03-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 15655  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado en Acta No. 30  

          Bogotá, D. C., once (11) de marzo de dos  mil dos (2002).   

           Examina  la  Corte  la  viabilidad  de  proseguir   la   acción   penal   adelantada  en  el  presente  proceso  contra  CARDENIO  VALENCIA  CHAVERRA  por  el delito de enriquecimiento ilícito, conforme a la solicitud de cesación  de procedimiento elevada por la Procuradora Cuarta Delegada.   

          HECHOS   

          De  los  fallos  de instancia se sabe que el 26 de julio de 1998, el  congresista  Luis  Jorge  Contreras  Sosa  solicitó a la Procuraduría Delegada  para   la   Contratación  Administrativa  la  conformación  de  una  comisión  especial,  para  que conjuntamente con los demás miembros de la subcomisión de  Aduanas  y  Fondo  Rotatorio, designada por la Comisión Octava de la Cámara de  Representantes,  iniciara  una investigación preliminar encaminada a establecer  las irregularidades puestas de presente en algunas denuncias.   

          En  el mes de diciembre de 1989, funcionarios adscritos a la Oficina  de  Investigaciones  Especiales  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación  realizaron  una visita a las dependencias de la División de Recursos Humanos de  la  Dirección General de Aduanas, durante la cual constataron que en la carpeta  correspondiente  a  Inés Vega de Morantes, quien no era ni había sido empleada  de  esa  entidad,  reposaban  los  extractos correspondientes a una cuenta de la  Corporación  de Ahorro y Vivienda Davivienda de la que era titular CARDENIO  VALENCIA  CHAVERRA,  almacenista  supernumerario de la Administración de Aduanas de Bogotá.   

          En     las     diligencias     adelantadas    contra    VALENCIA   CHAVERRA  por  razón  de  este  hallazgo,  luego  de  confrontarse  los  salarios devengados en su condición de  servidor  público  con  las  cantidades  consignadas  en  sus cuentas del Banco  Central  Hipotecario  y  de  las  Corporaciones  Davivienda  y  Granahorrar,  se  determinaron  unas  diferencias  a  justificar  por  las  sumas  de $12.598.000,  $1.807.000   y  $1.425.000,  correspondientes  a  los  años  de  1988,  1989  y  1990.   

ACTUACION PROCESAL  

          1.  Con fundamento en los resultados  de  la  actuación  disciplinaria,  la  Fiscalía Seccional de Bogotá abrió la  investigación  penal en resolución del 26 de agosto de 1994, vinculó mediante  indagatoria    al    imputado    CARDENIO   VALENCIA  CHAVERRA  y  resolvió  su  situación  jurídica  en  providencia  del  24  de octubre del mismo año por el delito de enriquecimiento  ilícito tipificado en el artículo 148 del Código Penal.   

           Finalizada   la   etapa  sumarial,  el  instructor  calificó  su  mérito  probatorio  en decisión del 31 de agosto de  1985,  mediante la cual profirió resolución de acusación en contra del citado  procesado   como   autor   del   hecho   punible   imputado   en  la  medida  de  aseguramiento,   confirmada  el  19  de  julio  de  1996  por  la Fiscalía  Delegada  ante  los  Tribunales  Superiores de Bogotá y Cundinamarca (fs. 327 a  335, cd. 3; 5  a 9, cd. Fiscalía ad quem).   

          2.   El Juzgado 15 Penal del Circuito  de  Bogotá  asumió el conocimiento de la causa, celebró la audiencia pública  y  el  25  de  junio  de 1998 profirió el fallo en el que condenó al sindicado  VALENCIA   CHAVERRA,   en  consonancia   con   la   resolución   de  acusación,  a las penas principales de doce (12) meses de prisión  y multa de cincuenta mil pesos ($50.000).   

          En  sentencia  del  16  de  septiembre  del  mismo año, el Tribunal  Superior  de  Bogotá confirmó en su integridad el pronunciamiento del a quo al  resolver  la  apelación interpuesta por la defensa, decisión que fue objeto de  la impugnación extraordinaria.   

          Admitida  la  demanda  de  casación presentada oportunamente por el  apoderado  en  auto del 16 de abril de 1999, en esa misma providencia se dispuso  el  traslado  previsto  en  el  artículo 226 del Código de Procedimiento Penal  entonces vigente.   

          SOLICITUD DEL MINISTERIO PÚBLICO   

          La   Procuradora   Cuarta  Delegada  en  lo  Penal  se  abstiene  de  conceptuar  de  fondo  sobre  los  cargos de la demanda porque advierte que como  efecto  de  la  vigencia  de  la  Ley 599 de 2000, y por favorabilidad, no queda  alternativa   distinta  a  la  de  reconocer  la  prescripción  de  la  acción  penal.    En  la  sustentación de tal aserto aduce de antemano que el  actual  estatuto  punitivo  modificó  el cómputo de dicho fenómeno extintivo,  tratándose  del  delito  cometido  por  servidor  público  en ejercicio de sus  funciones, de su cargo o con ocasión de ellos.   

          Precisa  seguidamente  que el ilícito por el cual se procede tenía  señalada  en  el artículo 148 del Decreto 100 de 1980 una pena máxima de ocho  (8)  años  de  prisión,  que incrementada en una tercera parte en virtud de lo  dispuesto  en  el  artículo  83  de  la  Ley 599 de 2000, determina un lapso de  prescripción  de diez (10) años y ocho (8) meses; sin embargo, como en el caso  examinado  se produjo la interrupción del término prescriptivo con ocasión de  la  ejecutoria  de la resolución de acusación, a partir de entonces y al tenor  del  artículo 86 ibídem debe contabilizarse un lapso igual al colegido atrás,  esto  es,  de cinco (5) años y cuatro (4) meses, que se consolidó el pasado 19  de noviembre de 2001.     

          Así las cosas, concluye la Delegada, ha  ocurrido  la prescripción de la acción penal, cuya declaratoria reclama con la  consecuente   cesación   de   todo   procedimiento   a  favor  de  VALENCIA  CHAVERRA  por  razón del delito  imputado en estas diligencias.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          1.    Le   asiste  razón  al  Ministerio  Público,  como  fue  dilucidado  por la Sala en recientes providencias, algunas de ellas con ponencia  de  quien  cumple aquí idéntico cometido, cuando afirma que el actual estatuto  penal  introdujo  modificaciones  al  cómputo  del  término  de  prescripción  tratándose  de  los delitos cometidos por servidor público en ejercicio de sus  funciones,  de  su  cargo o con ocasión de ellos, disposiciones que reclaman en  el   caso   de  autos  aplicación  retroactiva  por  virtud  del  principio  de  favorabilidad,  de  arraigo constitucional y consagración legal en el artículo  6º de la Ley 599 de 2000, según pasa a examinarse.   

          En  efecto,  de  acuerdo  con  las  previsiones del artículo 82 del  derogado  Código  Penal  (Decreto 100 de 1980), el término de prescripción de  la  acción  cuando  el delito por razón del cual se procede fuere cometido por  servidor  público en ejercicio de sus funciones o de su cargo o con ocasión de  ellos, se aumenta  en una tercera parte.   

          Ahora  bien,  en  cuanto a la forma como  operaba   dicho   incremento,   la   Corte   en  criterio  de  mayoría  sostuvo  insistentemente  que  tenía  alcance  tanto en la etapa de instrucción como de  juzgamiento  y  en  tal  comprensión  afirmó su incidencia, en cuanto interesa  para  los  actuales  fines, sobre el término de prescripción establecido en el  artículo  84 ibídem, computable a partir de la ejecutoria de la resolución de  acusación,  de manera que en la fase del juicio y en los eventos precisados, el  lapso  requerido  para la producción de dicho fenómeno extintivo no podía ser  inferior  al  mínimo  de  cinco  (5)  años  allí señalado, adicionado en una  tercera parte, esto es, de seis (6) años y ocho (8) meses.   

          En  este  entendimiento  y  de  no  haberse  presentado el tránsito  legislativo,  ponderada  además  la ejecutoria de la resolución de acusación,  acontecida  el  19  de  julio de 1996, la acción penal generada de la comisión  del    delito    imputado   al   procesado   VALENCIA  CHAVERRA      en     manera     alguna     habría  prescrito.   

          2.   Sin embargo, situación del todo diferente se configura al  examinar  el  asunto  al  tenor  del estatuto punitivo de actual vigencia.   Ciertamente,  el  enriquecimiento ilícito de servidor público tenía señalada  en  la norma preexistente a los hechos investigados en este proceso, esto es, en  el  original  artículo  148  del Decreto 100 de 1980, la pena de uno (1) a ocho  (8)  años de prisión, además de multa de veinte mil a dos millones de pesos e  interdicción  de  derechos  y funciones públicas de dos (2) a diez (10) años,  de  indubitada  aplicación  ultractiva  favorable respecto de las disposiciones  que  desde  la  época  de  comisión  del  delito  investigado  a  la fecha han  concurrido  a  su represión, es decir, frente a los artículos 26 de la Ley 190  de  1995  -norma  intermedia-  y  412 de la Ley 599 de 2000 -norma imperante- en  cuanto previeron para él una sanción de mayor drasticidad.   

Así  las  cosas,  el máximo de pena atrás  señalado,  de  ocho (8) años de prisión, incrementado en una tercera parte al  tenor  del  artículo  83  de  la Ley 599 de 2000, por tratarse de hecho punible  cometido  por servidor público en ejercicio de sus funciones, de su cargo o con  ocasión  de ellos, determina un término prescriptivo de diez (10) años y ocho  (8)  meses,  pero  en  firme  la  resolución  acusatoria, de conformidad con el  artículo  86  ibídem, a partir del día siguiente y para dicho efecto corre un  tiempo  igual a la mitad del anteriormente precisado, esto es, cinco (5) años y  cuatro  (4)  meses,  que  se habrían vencido el 20 de noviembre de 2001, cuando  aún  el  expediente  se  encontraba  en la Procuraduría Delegada pendiente del  concepto  de  rigor  sobre los cargos de la demanda de casación.   En  este  orden  de  ideas,  evidentemente  la  nueva  regulación  del  término de  prescripción  de la acción penal resulta más favorable para los intereses del  procesado,  por  lo  tanto,  el  nuevo  Código  Penal  es  el aplicable en este  caso.    

De  las  anteriores  premisas  se  colige,  entonces,  que  ninguna actuación diversa a la declaratoria de la prescripción  resulta   viable  en  el  presente  asunto,  que  la  Corte  dispondrá  con  la  consecuente  cesación  de todo procedimiento a favor del encausado respecto del  delito  que le fue imputado en esta actuación.  Así mismo, el funcionario  de  primera instancia devolverá la caución prendaria otorgada por el sindicado  VALENCIA   CHAVERRA   para  acceder  a  la  libertad  en  la  etapa  del  sumario  y  mediante  la  cual  se  garantizaron   las   obligaciones  impuestas  al  concedérsele  la  condena  de  ejecución condicional (fs. 33 y 37 cd. 3).   

          Ninguna  otra  decisión  habrá de disponerse, pues en la sentencia  de  primera  instancia  se  ordenó la expedición de copias del proceso para el  trámite  de  la  acción  de  extinción  de  dominio regulada en la Ley 333 de  1996.   

          Contra     esta     providencia     procede     el     recurso    de  reposición.   

            

          En  mérito  de  lo  expuesto  la  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

          RESUELVE   

           1.  DECLARAR  la  prescripción  de  la acción penal en el presente  proceso,  adelantado  contra CARDENIO VALENCIA CHAVERRA  por   el   delito  de  enriquecimiento  ilícito.  En  consecuencia,  decretar  la  cesación  de  todo  procedimiento  por  razón del  mismo.   

           2.  El  Juzgado  a  quo  devolverá  la  caución   prendaria   otorgada   por   el  sindicado  al  obtener  su  libertad  provisional.   

          Cópiese,  notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal de  origen,   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO  ARBOLEDA  RIPOLL                          JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN   GALÁN  CASTELLANOS               CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE      

Salvamento de voto  

JORGE   A.   GÓMEZ  GALLEGO                                ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO   

CARLOS   E.    MEJÍA   ESCOBAR                                     NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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