STP4071-2021

2021 marzo

Asistente Jurídico Inteligente

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FABIO  OSPITIA GARZÓN  

Magistrado  Ponente  

STP4071  – 2021  

Tutela  de 2ª instancia No. 114984  

Bogotá  D.C., dieciséis (16) de marzo de dos mil veintiuno (2021)  

ASUNTO  

Resolver  la impugnación interpuesta por Protección S.A., contra  el fallo de tutela proferido por la Sala de Casación Laboral  de la Corte Suprema de Justicia el 25 de noviembre de 2020,  que concedió  el amparo constitucional invocado por JOSÉ EDGAR OLARTE,  contra la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Bogotá, y el Juzgado 14 Laboral del Circuito de esa ciudad.  

HECHOS  Y FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN  

            

1. JOSÉ          EDGAR OLARTE demandó en proceso ordinario laboral a          Protección S.A. y Colpensiones S.A., para obtener la          ineficacia del traslado del régimen de prima media con          prestación definida a ahorro individual con solidaridad, que          se dio el 26 de febrero          de 1997.  

            

2. La          demanda correspondió en primera instancia al Juzgado 14          Laboral del Circuito de Bogotá, que el 9 de noviembre de 2018          negó las pretensiones.  

            

3. La          parte demandante apeló. El 20 de febrero de 2019, la Sala          Laboral del Tribunal Superior de esa ciudad confirmó la          sentencia de primera instancia.  

            

4. Para          el accionante, las sentencias dictadas por las autoridades          judiciales accionadas, i)          adolecen de un defecto fáctico, pues no se valoraron          íntegramente las pruebas, y ii)          desconocen el precedente en cuanto a la temática que se          debate.  

            

5. Por          tanto, solicitó el amparo de debido          proceso, acceso a la administración de justicia, defensa,          igualdad, vida digna y seguridad social y,          en consecuencia, i)          se dejen sin efecto las providencias atacadas, y ii)          se ordene la          emisión de una sentencia que reconozca sus derechos.  

TRÁMITE  EN PRIMERA INSTANCIA  

Mediante  auto de 11 de noviembre de 2020, la Sala de Casación Laboral  de esta Corte admitió la demanda. Vinculó a  Colpensiones S.A., Protección S.A.  y las demás partes e intervinientes en el proceso judicial  originario de la queja constitucional.  

            

Agregó  que, en este caso, no se estructura ninguna de las causales de  procedibilidad de la acción de tutela contra providencias  judiciales. Recordó que esta acción no es una tercera  instancia para analizar el litigio objeto de debate, en contravía  de la independencia judicial y el principio de cosa juzgada.  

Señaló  que, si el actor pretendió la nulidad del traslado de régimen  pensional, debió probar todos los presupuestos que se exigen  para ello, como los vicios en su consentimiento, lo cual es acorde  con el principio de carga de la prueba.  

Aseguró  que la decisión de la Sala accionada es coherente y razonable,  y que accederse a las pretensiones del accionante afecta el sistema  pensional, pues causa un grave impacto fiscal.  

Afirmó  que no existe lesión a derechos fundamentales, ni se probó  la existencia de un perjuicio irremediable que evitar.  

            

2. El          Juzgado 14 Laboral del Circuito de Bogotá remitió el          expediente digitalizado.  

            

3. Protección          S.A. aseguró que la acción de tutela es improcedente,          por cuanto, la decisión judicial criticada está en          firme, pues el accionante omitió interponer el recurso          extraordinario de casación.  

También  afirmó que, en materia de tutela contra providencias  judiciales, el juez constitucional solo puede analizar si se presentó  una violación al debido proceso, más no estudiar de  fondo la decisión.  

            

4. La          Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá aportó          copia de la decisión que adoptó en el proceso          correspondiente.  

EL  FALLO IMPUGNADO  

La  Sala de Casación Laboral admitió que en este caso no se  propuso el recurso extraordinario de casación. No obstante,  explicó que su doctrina permite  flexibilizar  el presupuesto de subsidiariedad de la tutela, cuando el  desconocimiento  de su precedente jurisprudencial genera una evidente vulneración  de los derechos fundamentales al mínimo vital y la seguridad  social del afiliado, como ocurrió en el asunto particular,  motivo por el cual, concedió el amparo.  

En  consecuencia, dejó sin efecto la sentencia de 20 de febrero de  2020 y ordenó a la Sala Laboral del Tribunal Superior de  Bogotá proferir una nueva decisión, teniendo en cuenta  su precedente judicial, en cuanto a la temática debatida.  

LA  IMPUGNACIÓN  

Protección  S.A. apeló. Se refirió a la intangibilidad de la  sentencia censurada por constituirse en cosa juzgada, frente a la  cual no se presentó recurso de casación.  

Aseguró  que la Sala de Decisión accionada observó los  presupuestos que se exigen para apartarse del precedente vertical.  Anunció el antecedente judicial que abandonó y entregó  las razones para separarse de él, concretamente, que el  caso de JOSÉ EDGAR Olarte  no era “análogo”  a los asuntos analizados por la Sala de Casación Laboral,  puesto que él no es beneficiario del régimen de  transición.  

Reiteró  las excepciones que presentó en el proceso laboral ordinario.  En síntesis, que (i) cumplió el deber de información  que se exige para traslado de régimen pensional, como se  prueba con el formulario de afiliación, (ii) buena fe, (iii)  el actor no señaló sobre qué elemento del  negocio jurídico recayó el vicio, y de acuerdo con el  artículo 1509 del Código Civil, el error de derecho no  constituye uno, (iv) la variación del monto de la pensión  no constituye vicio del consentimiento ni causal de ineficacia. (v)  no se le puede exigir el cumplimiento de deberes impuestos en leyes  posteriores a la afiliación del usuario, (vi) la acción  de nulidad relativa esta prescrita, (vii) el actor no acudió a  los medios legales que tenía para volver al régimen de  prima media, (viii) no se le ocasionó una lesión a su  derecho pensional, (xi) alteración de la sostenibilidad  fiscal.  

Por  tanto, pidió revocar la sentencia de primera instancia y  declarar improcedente la acción.  

CONSIDERACIONES  DE LA SALA  

Competencia  

De  conformidad con el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991, en  concordancia con los artículos 44 y 45 del Reglamento Interno  de la Corte Suprema de Justicia, esta Sala es competente para  resolver la impugnación contra el fallo de primera instancia,  proferido por la Sala de Casación Laboral.  

Problemas  jurídicos  

(i)  Establecer si en este caso es improcedente la acción de  tutela, por cuanto, el demandante no presentó recurso de  casación contra la sentencia de 20 de febrero de 2020,  proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá.  

(ii)   Determinar si la referida sentencia, confirmatoria del fallo  proferido el 9 de noviembre de 2018 por el Juzgado 14 Laboral del  Circuito de Bogotá, desconoce el precedente vertical sobre la  ineficacia de traslado de régimen pensional por información  deficiente.  

Análisis  del caso concreto  

            

1. La          acción de tutela es un mecanismo judicial creado por el          artículo 86 de la Constitución Nacional para la          protección de los derechos constitucionales fundamentales          cuando sean vulnerados o amenazados por la acción u omisión          de las autoridades públicas o de los particulares en las          situaciones específicamente precisadas en la ley.  

            

2. Se          caracteriza por ser un trámite subsidiario e informal, que          tiene lugar ante la ausencia de otro medio de defensa que permita la          protección del derecho fundamental, o cuando existiendo          carece de eficacia para su protección. Y excepcionalmente,          para evitar la materialización de un perjuicio irremediable.  

            

3. Cuando          esta acción se dirige contra providencias judiciales es          necesario, para su procedencia, que se cumplan los presupuestos          generales fijados en la C 590 de 20051,          entre ellos el de subsidiariedad, y se acredite que la decisión          judicial incurrió en un defecto orgánico,          procedimental, fáctico, material o sustantivo, de motivación,          error inducido, desconocimiento del precedente o violación          directa de la constitución2.  

                              

1. El presupuesto                  de subsidiariedad, implica que quien acude a la acción de                  tutela debe haber agotado todos los mecanismos de defensa judicial                  que el ordenamiento jurídico pone a su disposición en                  el proceso que la motiva para salvaguardar sus derechos, en aras de                  la protección de los postulados de autonomía e                  independencia de la función jurisdiccional, legalidad y juez                  natural.    

                              

2. El                  defecto por desconocimiento                  del precedente, tema que es también objeto de debate en este                  asunto, se configura cuando el funcionario judicial se aparta sin                  justificación jurídica alguna de las sentencias                  emitidas por los tribunales de cierre, o de las dictadas por él                  al resolver asuntos que presentan una situación fáctica                  similar a la que es objeto de decisión3.    

                              

3. Para                  la Corte Constitucional, “el                  juez solo puede apartarse de la regla de decisión contenida                  en un caso anterior cuando demuestre y cumpla los siguientes                  requisitos: (i) haga referencia al precedente que abandona, lo que                  significa que no puede omitirlo o simplemente pasarlo inadvertido                  como si nunca hubiera existido (principio de transparencia); y (ii)                  ofrezca una carga argumentativa seria mediante la cual explique de                  manera suficiente y razonada los motivos por los cuales considera                  que es necesario apartarse de sus propias decisiones o de las                  adoptadas por un juez de igual o superior jerarquía”4.    

            

4. En el caso que se          estudia, la impugnante afirma que no se cumple el requisito de          subsidiariedad, porque el accionante no interpuso el recurso de          casación contra el fallo de segunda instancia, que ahora          cuestiona por vía de tutela, y que esta omisión          obligaba a la Sala de Casación Laboral a declarar la          improcedencia de la acción.  

1. Sobre                  este tema, es indispensable precisar                  que la Sala de Casación Laboral de esta Corporación                  no ha tenido una línea unificada frente a la procedencia en                  estos casos del recurso,                  situación                  que determina que la exigencia de su interposición no pueda                  exigirse como presupuesto perentorio para la procedencia de la                  acción de tutela.    

                              

2. Muestra                  de ello son las decisiones AL2079-2019 del 22 de mayo de 2019 y                  AL2182-2019 del 30 de mayo de 2019, entre muchas otras, en las que                  la Sala de Casación Laboral ha inadmitido demandas de                  casación por considerar que se carece de interés                  jurídico para activar la procedencia del recurso.    

            

5. La          impugnante plantea que la Sala Laboral del Tribunal de Bogotá          justificó la inaplicación del precedente de la Sala          Especializada, en cuanto al tema de la ineficacia del traslado de          régimen pensional, en la consideración que el asunto          no guardaba          identidad fáctica con los casos analizados por el órgano          de cierre, puesto que el señor OLARTE no es beneficiario del          régimen de transición.  

            

6. Tras          revisar la sentencia de 20 de febrero de 2019, se establece que la          Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá confirmó          la absolución que dictó el Juzgado 14 Laboral de esa          ciudad, por cuanto,  

                              

1. El                  demandante no es beneficiario del régimen de transición.    

                              

2. De                  acuerdo con el contenido del formulario de afiliación de                  Protección S.A., el 26 de febrero de 1997, el actor tomó                  la decisión de trasladarse de régimen de manera                  voluntaria, libre de apremio, pues no hay prueba contraria que lo                  desvirtúe.    

                              

3. Para                  la época que el demandante se trasladó, era imposible                  determinar el monto de su mesada pensional.    

                              

4. La                  obligación legal de suministrar doble asesoría a los                  afiliados y hacer proyecciones pensionales cuando deseen                  trasladarse de régimen, solamente surgió con la                  expedición de la Ley 1748 de 2014.    

                              

5. Según                  lo confesado en la demanda, el actor se ocupó de verificar                  su futuro pensional en 2016, cuando ya contaba con 61 años                  de edad, se encontraba a menos de 10 años para acceder a la                  pensión en prima media, y no era procedente su traslado de                  conformidad con lo dispuesto en la Ley 797 de 2003.    

                              

6. El                  actor no había reunido los requisitos para acceder a la                  pensión en prima media, ni acreditó 15 años                  cotizados para poder regresar en cualquier tiempo, tal como lo                  definió la Corte Constitucional en sentencia SU 062 de 2010                  y SU 130-2013.    

                              

7. El                  demandante no fue víctima de algún engaño o                  falta de información que le ocasionara un perjuicio en el                  reconocimiento de su pensión.    

                              

8. Existió                  un error de derecho, pues versó sobre las consecuencias de                  las normas aplicables al régimen del demandante, pero no                  puede declararse la nulidad alegada, pues el demandante debe asumir                  su implicación (CC 993 de 2006).    

9. No                  se está cercenando el derecho a la pensión del actor,                  solo se definió el régimen en el cual le otorgarán                  ese beneficio.    

            

7. Este          recuento muestra, contrario a lo afirmado por la impugnante, que la          Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá  interpretó          erradamente el precedente de la Sala de Casación Laboral en          cuanto a la temática que se debate, reiterado en la          SL1452-20195,          pues sus razonamientos distan del criterio del órgano de          cierre de la jurisdicción del trabajo que tiene dicho que:  

                              

1. Las                  administradoras                  de fondos de pensiones deben suministrar al afiliado información                  clara, cierta y comprensible acerca de las características,                  condiciones, beneficios, diferencias, riesgos y consecuencias del                  cambio de régimen pensional, so                  pena de declarar ineficaz ese tránsito.    

                              

2. Para                  1993, lo que exigían las normas vigentes era dar a conocer                  “la                  información necesaria para lograr la mayor transparencia en                  las operaciones que realicen, de suerte que les permita, a través                  de elementos de juicio claros y objetivos, escoger las mejores                  opciones del mercado”.                  (numeral                  1º, artículo 97 Decreto 663 de 1993).    

                              

3. La                  suscripción del formulario de vinculación en modo                  alguno puede entenderse como un consentimiento informado.    

                              

4. Si                  el afiliado asegura que no recibió información veraz                  y suficiente de la AFP, para el cambio de régimen pensional,                  corresponde a su contraparte probar que sí la brindo, dado                  que, es quien está en posición de hacerlo.    

                              

5. La                  ineficacia                  del traslado no requiere una expectativa pensional, o la                  consolidación del derecho, y no es ineludible que el                  afiliado pertenezca al régimen de transición.    

            

8. Además,          en la SL1688 de 2019, estimó que la reacción del          ordenamiento jurídico (artículos 271 y 272 de la Ley          100 de 1993) a la afiliación desinformada es la ineficacia, o          la exclusión de todo efecto jurídico del acto de          traslado. Por este motivo, el examen del acto del cambio de régimen          pensional, por transgresión del deber de información,          debe abordarse desde la institución de la ineficacia en          sentido estricto y no desde el régimen de las nulidades          sustanciales. De ahí que, resulta equivocado exigirle al          afiliado demostrar la existencia de vicios del consentimiento          (error, fuerza o dolo), o admitir el saneamiento del acto, por el          paso del tiempo, o ratificación, en cuanto no es posible          sanear aquello que nunca produjo efectos.  

            

9. En          la SL1421 de 2019 explicó que las pretensiones encaminadas          a obtener la ineficacia del traslado de régimen y sus          respectivas consecuencias, se relacionan con el deber de examinar la          expectativa del afiliado a fin de recuperar el régimen de          prima media con prestación definida, y          en tal virtud acceder al reconocimiento de la prestación          pensional,          previo          cumplimiento de los presupuestos legales establecidos para tal fin.  

            

10. Ante          las circunstancias anotadas, la          Sala de Casación Laboral de esta Corporación acertó          al conceder el amparo promovido por JOSÉ EDGAR OLARTE, por          lo que, los demás reparos formulados por la recurrente          devienen imprósperos.  

            

11. Se          agrega, para dar cabal respuesta a los planteamientos de la          apelante, que la Sala de Casación Laboral, en su decisión,          descartó la aplicación del término prescriptivo          de          4 años, contemplado en el artículo 1750 Código          Civil, o los 3 años del artículo 151 del Código          Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, en procesos por          ineficacia del          traslado de régimen pensional, por          su nexo de causalidad con un derecho fundamental irrenunciable e          imprescriptible, acorde          a los lineamientos normativos del artículo 48 de la          Constitución Nacional.  

            

12. Y,          en la SL2877-2020, concluyó que la declaratoria de ineficacia          del traslado no          viola el principio de sostenibilidad fiscal del sistema general de          pensiones, “puesto          que los recursos que deben reintegrar los fondos privados accionados          a Colpensiones serán utilizados para el reconocimiento del          derecho pensional, con base en las reglas del régimen de          prima media con prestación definida, lo que descarta la          posibilidad de que se generen erogaciones no previstas”.  

Se  confirmará, por tanto, el fallo impugnado.  

Por  lo expuesto, la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL – SALA DE  DECISIÓN DE ACCIONES DE TUTELA N. º 2,  administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley,  

RESUELVE  

1.  Confirmar  la decisión impugnada, por  las razones expuestas en la anterior motivación.  

2.  Enviar  la actuación a la Corte Constitucional para su eventual  revisión.  

NOTIFÍQUESE  Y CÚMPLASE  

FABIO  OSPITIA GARZÓN  

LUIS  ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

HUGO  QUINTERO BERNATE  

Secretaria  

1          “a) Que la cuestión que se          discuta resulte de evidente relevancia constitucional, b) que se          hayan agotado todos los medios -ordinarios y extraordinarios- de          defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se          trate de evitar la consumación de un perjuicio          ius-fundamental irremediable, c) que se cumpla el requisito de la          inmediatez, es decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un          término razonable y proporcionado a partir del hecho que          originó la vulneración, d) cuando se trate de una          irregularidad procesal, debe quedar claro que la misma tiene un          efecto decisivo o determinante en la sentencia que se impugna y que          afecta los derechos fundamentales de la parte actora, e) que la          parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que          generaron la vulneración como los derechos vulnerados y que          hubiere alegado tal vulneración en el proceso judicial          siempre que esto hubiere sido posible, y g) que no se trate de          sentencias de tutela”  

2          C-590/05 y T-332/06.  

3          T – 459 de 2017.  

4          Criterio          reiterado en la SU 354 de 2017.  

5          Ver entre otras, SL19447-2017,          reiterada en SL4426-2019 y STL11385-2017.      

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