18212(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 18212  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.  FERNANDO  E.  ARBOLEDA RIPOLL   

Aprobado acta No. 201  

Bogotá, D. C.,  diecinueve de diciembre  del año dos mil uno.   

Se  pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda   de  casación  presentada  por  el  defensor  del  procesado  CAMILO    ERNESTO    GRACIANO    SERNA.   

Antecedentes.-   

La cuestión fáctica, la declaró el Tribunal  de instancia de la manera siguiente:   

“El  15 de marzo de 1999, falleció en esta  ciudad  (Barranquilla) el Sr. JAVIER ALEJANDRO SUAREZ AUDEN, quien se encontraba  en  coma  luego  de  que  el  6  de  esa  misma  calenda  le  fuese suministrado  benzodiazepina  en forma subrepticia mientras consumía licor en el ‘Estadero        Show’  en  compañía  del  sindicado,  Sr.  CAMILO  ERNESTO  GRACIANO  SERNA, quien le suministró el tóxico para facilitar  el  hurto  de  la  motocicleta  de la víctima y sustraerse de la obligación de  pagar   la   cuenta  en  el  Estadero  ‘Toby   Salsa’  lugar en el que se encontraba momentos antes”.   

Abierta  la  investigación por la Fiscalía  tercera  de  la  unidad  de  reacción  inmediata  de  Barranquilla  (fl. 9), se  vinculó  mediante  indagatoria a CAMILO ERNESTO GRACIANO SERNA (fls. 68 y ss.),  respecto  de  quien  la  Fiscalía cuarta delegada ante los juzgados penales del  circuito,  a  donde  fueron  reasignadas las diligencias, definió la situación  jurídica  con  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva (fls. 128 y  ss.).   

Posteriormente,  previa  clausura  del ciclo  instructivo  por  la  Fiscalía  treinta  y  tres  de la unidad investigativa de  delitos  contra  la  vida  que  asumió el conocimiento del asunto (fl. 210), el  veintiuno  de  julio  de mil novecientos noventa y nueve se calificó el mérito  probatorio  del  sumario  con resolución acusatoria en contra de CAMILO ERNESTO  GRACIANO  SERNA  por  el  concurso  de  delitos de homicidio preterintencional y  hurto  calificado-agravado  (fls.  18  y  ss-2),  mediante determinación que el  siete  de  octubre  siguiente  la  Unidad de fiscalía delegada ante el tribunal  superior,  confirmó  íntegramente  al  conocer  en  segunda  instancia  de  la  apelación   interpuesta   por   el   defensor   (fls.   3   y   ss.   cno  sda.  inst.).   

El juicio lo asumió el Juzgado quinto penal  del  circuito  (fl.  4-3),  donde  previa realización del debate oral (fl. 36 y  ss.-3)  el  seis de junio del año dos mil se puso fin a la instancia condenando  al  procesado  a  la pena principal de doscientos cuarenta y ocho (248) meses de  prisión  y  la accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas por  el  término de ocho (8) años, por hallarlo penalmente responsable del concurso  de  delitos  imputado  en  el  pliego  enjuiciatorio  (fls.  22  y ss), mediante  sentencia  que  el  veinticuatro  de noviembre siguiente el Tribunal superior de  Barranquilla  confirmó  en lo sustancial “con la sola modificación de que se  disminuye  la  pena de prisión, la cual quedará en 240 meses” (fls. 14 y ss.  cno.   trib.),   al   conocer   por   vía  de  apelación  interpuesta  por  la  defensa.   

En  la oportunidad prevista por el artículo  6º  de  la  Ley  553 de 2000 entonces vigente, contra el fallo de segundo grado  este  mismo  sujeto  procesal  presentó demanda de casación (fl. 30 y ss. cno.  Trib.),   sobre   cuya   admisibilidad   se   pronuncia   la  Corte.     

             La demanda.-   

Con apoyo en la causal primera de casación,  el  impugnante denuncia que la sentencia es directamente violatoria de normas de  derecho  sustancial,  “por aplicación indebida de los criterios dosimétricos  pertinentes…”.   

Sostiene  al  efecto,  que como resultado de  cotejar  lo dispuesto por los artículos 6, 26, 61, 64-1, 323, 325, 349, 350-2 y  351-2  del  Decreto  100  de  1980, resulta manifiesto que los sentenciadores de  instancia  “hicieron  caso  omiso  de  las  aludidas disposiciones y por tanto  aumentaron  de manera desproporcionada y caprichosamente la pena básica, habida  cuenta    que    no    se    trataba    de    un   homicidio   preterintencional  agravado”.   

Advierte  que no por el hecho de tratarse de  un  concurso  de  delitos,  se  autoriza al juzgador para atemperar o agravar la  pena  pues  el  artículo 61 exige que se fije dentro de límites razonables sin  recurrir  a  criterios  subjetivos,  pues  aun  cuando  “no existe un criterio  categórico  absoluto  a  la  hora  de  establecer  a  cabalidad cada una de las  circunstancias  para atemperar u agravar la pena, en el presente caso aparece de  bulto  o ya como ostensiblemente exagerada la pena impuesta”, ya que “debió  atenerse  a la imposición punitiva del tipo básico, más la pena imponible por  el  segundo de los comportamientos (hurto agravado y calificado), sin recurrir a  un   exagerado   incremento  que  rebase  por  cierto  los  seis  (6)  años  de  prisión”.   

Concluye  afirmando que la pena privativa de  la  libertad  debió  ser  individualizada  “en  aproximadamente  178 meses de  prisión,  sin  acudir  a  un  exagerado  incremento,  que si bien no rebasa las  previsiones   del  artículo  26  del  Código  penal”,  no  armoniza  con  lo  establecido por los artículos 28 y 61 ejusdem.   

Con fundamento en lo expuesto solicita de la  Corte  casar  la  sentencia  impugnada  y  en  su  lugar  “redosificar la pena  impuesta por ser exagerada”.   

       

          SE CONSIDERA:   

Por  incumplir los presupuestos establecidos  en  el artículo 212 del Código de procedimiento penal  (ley 600 de 2000),  la  demanda  de  casación que se presenta a nombre del procesado CAMILO ERNESTO  GRACIANO   SERNA   amerita   su   inadmisión  por  la  Corte,  debiéndose,  en  consecuencia, devolver el expediente al Tribunal de origen.    

No  obstante  que  el  casacionista acata la  carga   de  identificar  los  sujetos  procesales  y  la  sentencia  materia  de  impugnación,  sintetizar  los hechos y resumir la actuación llevada a cabo, no  acontece  igual  con  la  obligación  que la ley adscribe, de indicar de manera  clara  y  precisa los fundamentos fácticos y jurídicos del motivo en que apoya  la pretensión invalidatoria del fallo de segunda instancia.   

Si bien parte de anunciar que la sentencia es  violatoria,  por  vía  directa de normas de derecho sustancial, por aplicación  indebida  de  los  artículos  6, 26, 61, 64-1, 323, 325, 349, 350-2 y 351-2 del  Decreto  100  de  1980,   para  concluir  que los juzgadores incurrieron en  error  en el proceso de individualización judicial de la pena, ningún esfuerzo  hace  para  desarrollar  y,  de contera, demostrar el desacierto, con lo cual la  propuesta impugnatoria no logra trascender siquiera su enunciado.   

Las  deficiencias  argumentativas son de tal  entidad  que  en  la  demanda  no  se  concreta cuáles fueron los razonamientos  realizados  por  los  juzgadores  para  establecer  el  quantum  de la pena  privativa  de  la  libertad  impuesta  en  el fallo a GRACIANO SERNA, ni en qué  parte  del  proceso  de  individualización  punitiva  se  incurrió  en  error,  condiciones  en  las cuales no puede establecerse por qué el resultado obtenido  es    violatorio    de    la   ley   sustancial   como   se   pregona   por   el  demandante.         

El  libelo  pone de manifiesto la oposición  del  impugnante  al juicio del juzgador, para señalar que la individualización  punitiva  está errada porque simplemente no coincide con su opinión. Tal forma  de  argumentar  resulta inaceptable en sede extraordinaria, dado que con ella no  logra  demostrarse  que la declaración judicial del derecho material se apartó  de la voluntad de la norma que se dice conculcada.    

Lo  que en últimas evidencia la demanda, es  el  ningún  apego  a las formalidades y principios que rigen la casación, y la  pretensión  por  que  la Corte realice una nueva tasación de la pena por fuera  del  proceso  de  concreción  que de ella hizo el juzgador, a manera de tercera  instancia  de  plena  justicia y contrariando el carácter técnico y rogado del  instrumento extraordinario.   

Entonces, como la demanda ostenta insalvables  defectos  de orden técnico y de fundamentación, y la Corte no puede corregirla  para  ajustarla  a  los  presupuestos  que  la hagan admisible por prohibirlo el  principio  de  limitación  que  preside  el instrumento a que se acude, no cabe  más  alternativa  que  inadmitirla,  declarar  desierto el recurso y ordenar la  devolución  del expediente al Tribunal de origen, conforme así se establece de  los  artículos  197  del decreto 2700 de 1991 y 213 de la ley 600 de 2000, dado  que esta decisión causa ejecutoria con su suscripción.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

INADMITIR la demanda  de    casación   presentada   a   nombre   de   los   procesados   CAMILO   ERNESTO   GRACIANO  SERNA,  y  en  consecuencia,   DECLARAR  DESIERTO  EL  RECURSO,   por   lo   anotado   en   la   motivación   de  este  proveído.     

Contra   este   auto   no  procede  recurso  alguno.   

Comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de  origen.   

Cúmplase.  

CARLOS   E.   MEJIA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL      JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  A.  GALVEZ  ARGOTE      

            

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO                  EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                 

ALVARO         O.        PEREZ  PINZON                            NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA    RUIZ  NUÑEZ   

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *