17126(28-06-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17126  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado acta No. 92     

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Bogotá, D. C., veintiocho de junio  del  año dos mil uno.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda   de  casación  presentada  por  el  defensor  del  procesado  JAHIRZINIO LOPEZ YEPES.   

          Antecedentes.-   

A  las  9:20 minutos de la mañana del 29 de  noviembre  de 1998, ante la Fiscalía tercera delegada ante los juzgados penales  del  circuito  de Neiva, la señora VIRGINIA JIMENEZ, quien reside en la segunda  planta  de  la  vivienda  ubicada en la calle 94 No. 8-75 de dicha ciudad,   denunció  que  la  noche anterior un individuo armado de cuchillo ingresó a su  habitación,  la  sometió  sexualmente  contra  su voluntad y se apoderó de la  suma de $38.000,00 que guardaba en su cartera.   

Abierta  la  investigación  (fl.  11)  se  vinculó  mediante  indagatoria  a  JAHIRZINIO  LOPEZ YEPES (fl. 14), a quien se  definió  su  situación  jurídica  con  medida  de aseguramiento de detención  preventiva   (fls.   43  y  ss.).  Posteriormente,  previa  clausura  del  ciclo  instructivo  (fl.  79),  el dos de febrero de mil novecientos noventa y nueve se  calificó  el  mérito  probatorio  del  sumario  con  resolución acusatoria en  contra  del  procesado,  por  el concurso de delitos de acceso carnal violento y  hurto  calificado (fls. 90 y ss.), mediante providencia que cobró ejecutoria en  esa   instancia   por   no   haber   sido   objeto   de  impugnación  (fls.  96  vto.).        

El  juicio  lo tramitó el Juzgado segundo  penal  del  circuito, donde previa realización de la vista pública (fls. 122 y  ss.),  se  culminó  la  instancia  condenando  al  procesado  JAHIRZINIO  LOPEZ  YEPES   a  la  pena  principal  de  ocho  (8)  años  y  cinco (5) meses de  prisión,  y la accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas por  término  igual  al  de  la  pena  privativa  de  la  libertad,  al  encontrarlo  penalmente   responsable   del   concurso  de  delitos  imputado  en  el  pliego  enjuiciatorio  (fls.  164  y  ss.),  mediante sentencia que el Tribunal Superior  confirmó  íntegramente  al conocer en segunda instancia por vía de apelación  interpuesta por el procesado y su defensor.   

Contra  este  último  fallo,  el  procesado  interpuso  recurso  extraordinario de casación (fl. 31 cno. trib.), el cual fue  concedido  por  el  ad  quem  (fl.  34),  presentándose  por su defensor, en el  término  legal,  el  respectivo  escrito  con  el cual se persigue sustentar la  impugnación,  y  sobre  cuya admisibilidad se pronuncia la Corte (fls. 37 y ss.  Ib.).   

    

             La demanda.-   

Alegando  la  configuración  de  la  causal  primera  de  casación,  cuerpo segundo, un cargo postula el recurrente al fallo  del Tribunal. Sus fundamentos son en síntesis, los siguientes:   

– El juzgador incurrió en error de hecho en  la  apreciación  probatoria,   por  haberle dado a la prueba “un sentido  que  no  tiene  y en consecuencia le hace producir efectos probatorios que no se  derivan de su contexto”.   

– En ninguna de las instancias los juzgadores  apreciaron  la  prueba  en  forma  integral,  dado que no tuvieron en cuenta las  circunstancias  que  para  el  defensor  permitían  calificar  como  dudosa  la  exposición de la denunciante.   

–  Al procesado no se tomó muestra de semen  para  cotejarla  con  la  tomada a la ofendida y complementar la prueba técnica  obrante  en  el  proceso, por la posibilidad de que los espermatozoides hallados  correspondieran  al  compañero  permanente  de aquella ya que dijo haber tenido  relaciones sexuales la tarde del 26 de noviembre de 1998.   

–  Sólo  se  dio crédito a lo dicho por la  denunciante,  y  no  se  tuvo  en  consideración  lo advertido por el procesado  cuando  explicó  haber  mostrado  su ropa interior por estar seguro de no tener  nada que ocultar.   

–  Para valorar los resultados del examen de  alcoholemia  no  se  tuvo  en  cuenta que el procesado había dejado de consumir  licor  desde  las  11  de la noche anterior, por lo que “no es preciso deducir  que,  de  43  mg. X 100 ml., por no ser alto el grado de concentración, se deba  predicar  que  perfectamente  calculaba  movimientos  y  actitudes, previendo la  comisión de los hechos que se le imputarían”.   

– Los juzgadores no tomaron en consideración  cómo  es que la ofendida pudo reconocer su cuchillo de la cocina, y el color de  la   ropa   interior   del   agresor,   pero   no   identificar   el  rostro  de  éste.   

–  Tampoco mereció análisis la posibilidad  pregonada  por  la defensa, en el sentido de que el agresor pudo haber ingresado  desde  la  calle,  por  existir  un  montículo  de  arena que permite saltar al  balcón de la residencia.   

–  La  denunciante no ofrece credibilidad en  aspectos  relacionados con el supuesto mensaje enviado por el procesado para que  le  retirara la denuncia, y la aparición del cuchillo utilizado en el hecho, en  la casa de Lisinio Navarro.   

Con base en esta argumentación considera que  los   juzgadores   no   apreciaron   las   pruebas  en  conjunto  ni  expusieron  razonadamente  el  mérito  asignado  a  cada  una  de las allegadas al proceso.  “Simplemente,  prosigue,  se  trató  de dar credibilidad total a la ofendida,  sin  contemplar otras posibilidades de llegar a la verdad. Lo menos que surge de  cada  uno  de  los  puntos  relacionados  precedentemente, es que son muchas las  dudas  que  sobrevienen  y  en  tales  condiciones  no se cumple el principio de  certeza  que  debe acompañar toda sentencia condenatoria, tal como lo establece  el artículo 247 del Código de procedimiento penal”.   

Solicita,  finalmente,  revocar  la  condena  impuesta al procesado LOPEZ YEPES.   

         

SE CONSIDERA:  

El artículo 225 del Código de Procedimiento  Penal  prevé  los  requisitos  a cumplir por la demanda de casación, que de no  reunirse  a  plenitud dará lugar a su rechazo por la Corte, y, en consecuencia,  tener  que  declarar  desierto el recurso, en acatamiento de lo dispuesto por el  artículo 226 ejusdem.   

La  que  a  nombre  del procesado JAHIRZINIO  LOPEZ  YEPES  se  presenta,  acusa  la  omisión  en  integrar  la  proposición  jurídica  del cargo que postula; no se indica el sentido de la transgresión de  la  ley,  requisito  consustancial a la causal que se aduce configurada, y no se  señala  la  norma  o normas de derecho sustancial  indebidamente aplicadas  por  el  juzgador,  ni  aquellas  cuya aplicación debió expresarse en la parte  resolutiva del fallo ameritado.   

Esta  falta  de  concreción  adquiere mayor  relevancia  si  se  da en considerar que el procesado JAHIRZINIO LOPEZ YEPES fue  convocado  a  responder  en juicio criminal y posteriormente sentenciado bajo la  imputación  de haber realizado el concurso de delitos de acceso carnal violento  y  hurto  calificado,  sin  que  la  Corte  pueda  suponer sobre cuál de dichas  hipótesis  delictivas  se  concreta  el  yerro  que  se  denuncia,  ni cuál su  incidencia   en   las   conclusiones   del  fallo  de  segunda  instancia.    

Y si bien el casacionista alega la incursión  por  el  juzgador  en  errores en la apreciación probatoria, los cuales, por el  enunciado  propuesto, podrían corresponder a los denominados de hecho por falso  juicio  de identidad, no sólo deja de demostrarlos, sino que sin desarrollar un  capítulo   distinto,  como  corresponde  proceder  cuando  se  plantean  varias  causales  de  casación,  inopinadamente  sugiere la violación del principio de  investigación  integral  por  no  haberse  practicado  la  muestra  de semen al  procesado,  y  cotejarla  con la hallada en el cuerpo de la ofendida, con lo que  impide  desentrañar  el  rumbo  que  quiere  dar a la censura,  pues de la  argumentación  propuesta  no surge nítido si la finalidad perseguida es que se  case  el  fallo  y  se  decrete  la  nulidad  de lo actuado por la existencia de  irregularidades  sustanciales que afectan el debido proceso,  o se disponga  el    desquiciamiento    de    la   sentencia   y   se   dicte   la   que   deba  reemplazarla.   

Y  si  contrariando  el  enunciado  de  la  propuesta  se  optara  por  la  denuncia  de  no  haberse  practicado  el examen  científico  que,  según  se afirma, fue oportunamente solicitado, la solución  que  se  ofrece  no  resultaría más afortunada, dado que no se indica cómo de  haberse  recaudado  la  prueba  echada  de  menos,  apreciada  en  un  plano  de  razonabilidad  y  confrontada  con  las  restantes  debidamente  allegadas  a la  actuación,  tendría  la  potencialidad de modificar las conclusiones del fallo  ameritado;   menos   se   informa   de   qué  manera  habría  desaparecido  la  configuración  típica  de todos, o al menos de alguno de los delitos de que se  acusa a LOPEZ YEPES.   

A  este  desacierto, de suyo suficiente para  disponer  el  rechazo  de  la  demanda, se agrega otro no menos relevante. En la  demanda  se guarda silencio acerca de los medios de prueba en que se soportó la  decisión,  no  se informa qué concretamente dicen ellos, cómo los ponderó el  juzgador,  en  qué  consistió  el  yerro  o yerros que se les atribuyen, ni se  demuestra  cómo  el  fallo  habría  tenido  diverso  contenido  de  no haberse  incurrido en ellos.   

Dado entonces que la demanda no reúne   los  mínimos  presupuestos de admisibilidad legalmente establecidos, pues, como  se  deja  expuesto,  en  ella  no  se  logra establecer clara y precisamente los  fundamentos  de  la  causal  que  se  aduce,  y la Corte no puede corregirla por  virtud  del  principio  de limitación que rige el ejercicio de la casación, lo  procedente  será  rechazarla, y declarar desierto el recurso en cumplimiento de  las    previsiones    del   artículo   226   del   Código   de   Procedimiento  Penal.   

Puesto  que  esta decisión causa ejecutoria  con  su  suscripción,  según  lo  disponen  los artículos 197 y 226 del   Estatuto  que  viene  de  ser  citado, se ordenará la devolución inmediata del  expediente   al   Tribunal   de  origen,  previa  comunicación  a  los  sujetos  procesales.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

RECHAZAR la demanda  de    casación    presentada    a    nombre    del    procesado    JAHIRZINIO  LOPEZ YEPES por lo anotado en  la  motivación  de  este  proveído.  En  consecuencia  SE  DECLARA DESIERTO el  recurso.   

Comuníquese  y  devuélvase  al Tribunal de  origen.   

Cúmplase.  

CARLOS   E.   MEJIA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL      JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN           GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  A.  GALVEZ  ARGOTE                

JORGE        A.        GOMEZ  GALLEGO                  EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                                                                                                                               No hay firma   

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON                    NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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