16862nov

2000

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso Nº 16862  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 196   

          Bogotá   D.C.,   martes   veintiuno   de  noviembre  del  año  dos  mil.   

VISTOS  

          Decide  la  Sala  el  conflicto  suscitado  entre  el Juzgado Cuarto  Especializado  de Bogotá y el Juzgado Cuarenta y Nueve Penal del Circuito de la  misma  ciudad,  con el fin de determinar el funcionario habilitado para ejecutar  el  fallo  de condena proferido el 27 de julio de 1998 en contra de JAIME  HUMBERTO  LAGOS SONZA y Pedro Felipe  López,  por  uno  de  los  extintos  Juzgados  Regionales con sede para aquella  época en este Distrito Capital.   

ANTECEDENTES   

          1.   Por sentencia del 27 de julio de 1998, un Juzgado Regional  de  Bogotá  condenó  a  Pedro Felipe López y a JAIME  HUMBERTO  LAGOS SONZA, a la pena principal privativa de  la  libertad  de  ciento  ocho  (108)  meses  de prisión y multa en cuantía de  cuarenta   (40)  salarios  mínimos  legales  mensuales,  como  infractores  del  Estatuto  Nacional  de  Estupefacientes  en sus Arts. 33 y 38-3, puesto que como  empleados  de  la  empresa  transportadora  aérea  AERCOL,   burlando  los  controles  de  seguridad del aeropuerto “El Dorado” de esta ciudad Capital y  en  unión  con  otras  personas  pretendieron  embarcar  en  el vuelo 100 de la  aerolínea  Copa con destino a Panamá, una maleta que contenía 21.886,5 gramos  de  cocaína,  hecho  este  ocurrido  el  30  de agosto de 1995. Impugnada dicha  determinación,  la  Sala  Especial  de  Descongestión del Tribunal Superior de  Bogotá  la  convalidó  íntegramente  por  la  suya  del 10 de agosto del año  siguiente.   

          2.   Para  los  efectos  a  los  que  se  contrae  la  presente  decisión,  no  sobra advertir que al entrar a operar lo que se dio en denominar  el  desmonte  de  la  Justicia  Regional, en cumplimiento de lo dispuesto por el  Art.  3º  del  Acuerdo  492  de  1999 del Consejo Superior de la Judicatura, el  proceso  quedó  radicado  en  el Juzgado Cuarto Penal Especializado de Bogotá,  conforme  se  infiere  de  los autos con fecha 22 de junio y 14 de julio de 1999  (Fls.  109  del  cuaderno  de  la  primera  instancia), esto es, antes de que se  profiriera  la  sentencia  de  segundo  grado.  Producida ésta, el Ad-Quem  ordenó que en firme el fallo, la  actuación  pasara  “al  juzgado competente para los  fines  correspondientes”  (Fls.  18  del cuaderno de  Tribunal),  época  esta para la cual ya JAIME HUMBERTO  LAGOS   SONZA   se  encontraba  purgando  la  sanción  impuesta  en  la  Cárcel  del  Circuito  Judicial de Pacho, Cundinamarca, lugar  donde  aún  permanece  en reclusión, de acuerdo con las constancias procesales  que obran en el informativo.   

3.   Pues  bien,  surtida  la  segunda  instancia  y  arribadas  las  diligencias  al  Juzgado  4º  Penal  del Circuito  Especializado  de la ciudad, su titular se declaró incompetente para conocer de  las mismas.   

En  efecto,  aduciendo  vacíos legislativos  respecto  del  funcionario  que  debe  ejecutar  la sentencia de primer grado en  casos  como  el  aquí examinado, de lo estipulado en el Art. 15 transitorio del  C.   de   P.   Penal   y   el   parágrafo  del  Art.  1º  del Acuerdo 519 del 3 de junio de 1999 del Consejo  Superior  de  la Judicatura, el Juez 4º Especializado dedujo que el funcionario  llamado  a suplir aquella tarea lo era “el juez penal  del  circuito  con sede o competencia territorial en el lugar donde se profirió  la  sentencia”, en este evento, uno de tal categoría  con  sede  en  Bogotá, dada la desaparición del Juzgado Regional que dictó el  fallo  en cuestión, así como la no existencia de Juez de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  en  el lugar donde el condenado descuenta actualmente la  sanción.   

A  dicho  efecto,  envió  el  expediente al  Reparto  de  los   Jueces  Penales  del  Circuito,  no  sin  antes proponer  colisión negativa de competencia.   

          4.   La actuación para los fines que vienen de reseñarse, fue  repartida  al  Juzgado 49 Penal del Circuito de Bogotá, despacho que igualmente  rehusa  conocer  de  la misma arguyendo que en razón de la modificación que el  Art.  5º  de  la  Ley  504  de 1999 introdujo al Art. 71 del C. de P. Penal, su  numeral  9º circunscribió la competencia en  asuntos como el que aquí se  debate  al  Juez  Penal  del  Circuito Especializado, cuya creación es obra del  Art. 1º de dicha normatividad.    

Así  las  cosas,  y  como  quiera  que  la  sentencia  que  se profirió contra el procesado lo fue en virtud de la cantidad  de  droga  estupefaciente incautada, no existiendo Juez de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  en  el  Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  donde se  encuentra  recluido  el  sentenciado,  dicha  función  debe suplirla el Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado que reemplazó al suprimido Juzgado Regional,  en  este  caso  el  4º,  tal  como lo prevé el citado Acuerdo 519, concluye el  funcionario al que se le propuso el conflicto, aceptándolo.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          Desconocen  los funcionarios trabados en el conflicto, la existencia  del  Acuerdo 567 del 20 de agosto de 1999 expedido por el Consejo Superior de la  Judicatura,  precisamente  para  salvar los escollos de hermenéutica surgidos a  raíz  de  la desaparición de la otrora justicia regional y la creación de los  Jueces  Penales del Circuito Especializados, reglamentación que en armonía con  las  preceptivas contenidas en el Art. 15 transitorio del C. de P. Penal y en la  Ley   504   de   1999,  entra  a  suplir  los  vacíos  legislativos  a  los  que con tanta insistencia aluden  los mentados operadores de la administración de justicia.   

Ciertamente,  de  acuerdo  con  la división  geográfica  implementada por el mencionado Organismo en el Acuerdo 548 de julio  22  de 1999 por cuyo medio se crearon los Circuitos Penitenciarios y Carcelarios  en  todo  el  territorio  nacional, inicialmente son los Jueces de Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  que  ejercen  jurisdicción  en  el  lugar  de  reclusión  donde  se  halle  el  convicto  quienes deben ejecutar la respectiva  sanción   impuesta.  En  su  defecto,  las  atribuciones  de  aquéllos  serán  ejercidas  por  “el  juez que dictó la sentencia en  primera  instancia”,  dispuso el Art. 15 transitorio  del C. de P. Penal.   

Como no todos los cargos de Jueces de Penas y  Medidas  de  Seguridad han sido provistos, y nada se previó en relación con la  ejecución  de  las  sentencias  proferidas  por  los jueces regionales, ante la  desaparición  de  éstos  y  la  creación  de  los Jueces Penales del Circuito  Especializados  que,  conforme con lo dispuesto en el artículo 35 de la Ley 504  de  1999,  entraron  a sustituir a aquéllos en sus funciones, hubo necesidad de  regular  la materia y, a tal efecto, como ya se anunció, el Consejo Superior de  la  Judicatura  en uso de las atribuciones emanadas del artículo 15 transitorio  del  Código  de  Procedimiento Penal, expidió el mentado Acuerdo 567 del 20 de  agosto de 1999, cuyo artículo 1º reza:   

“Cuando no existan  juzgados  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad con sede o competencia  territorial  donde  se ejecuta la sentencia y ésta fue proferida por la extinta  justicia  regional,  las  funciones  de  la  ejecución  de  la sentencia serán  encargadas  a  los jueces penales del circuito especializados del lugar donde se  dictó  la  sentencia,  ya  sea  que  exista  condenado  no  detenido  o hubiere  sentencia  de  ejecución condicional, o el condenado haya recibido el beneficio  de la libertad condicional.”   

          Dicho  precepto  armoniza  con las regulaciones contenidas en la Ley  504  del  25 de junio de 1999, poniéndose a tono con la creación de los Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados,  disposición  aquélla  que  en nada se  contrapone   a   lo   previsto   en   el  Art.  15  transitorio  del  C.  de  P.  Penal.   

          Luego  entonces,  modificado  el parágrafo  del Art. 1º del citado Acuerdo 519 de 1999 en el cual  se  apoya  equivocadamente  el  Juez  4º  Especializado de Bogotá para rehusar  conocer  de  la  ejecución  de  la sentencia de marras, y como quiera que en el  Circuito  Penitenciario  y  Carcelario  de  Zipaquirá,  jurisdicción  a la que  pertenece  el  Municipio  de  Pacho  en cuyo establecimiento carcelario purga la  pena  LAGOS  SONZA, no existe  Juez  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, ninguna incertidumbre queda  acerca  de  que  es  al  funcionario en cuestión a quien le compete cumplir con  dicho   cometido,   y   no   el   Juez   49   Penal  del  Circuito  ordinario  con sede en la misma ciudad, al  cual  le  asiste la razón en declararse incompetente para cumplir tal función,  pero  no  por  los motivos que aduce en su proveído sino por los que se plasman  en la presente decisión.   

         En   mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE  

          DECLARAR  que la competencia para conocer  de  la  ejecución de la sentencia condenatoria proferida el 27 de julio de 1998  por  un  Juez  Regional  de Bogotá, en contra de JAIME  HUMBERTO   LAGOS   SONZA,  por  hallarlo  incurso  en  violación  a  la  Ley  30  de  1986  en  sus  Arts.  33  y  38-3,  radica en el  Juez   4º   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá.    Por   la  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese  de la presente decisión al Juez 49 Penal del Circuito de esta misma  ciudad.   

         

CÓPIESE, COMUNÍQUESE Y  CÚMPLASE   

          

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO   

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                            JORGE    ANÍBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUES                              CARLOS    E.    MEJÍA  ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                 NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *