AP544-2017(49028)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

AP544-2017  

Radicación No.: 49028  

Acta No. 25  

Bogotá  D.C.,  primero (1) de febrero de dos  mil diecisiete (2017).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala     sobre     las  solicitudes  probatorias  elevadas   dentro  del  trámite  de extradición que se adelanta contra BASAR  CAVIT   UNVER   o   CAVIT   BASAR  UNVER,   ciudadano   turco   requerido  por  el  gobierno  de        los       Estados       Unidos       Mexicanos.   

ANTECEDENTES  

1.  Con  Nota  Verbal  Col-02041  del  16  de agosto de 20161 el gobierno de  los     Estados    Unidos    Mexicanos,  por  conducto de su Embajada en Colombia, solicitó al Ministerio  de  Relaciones  Exteriores la detención preventiva con fines de extradición de  BASAR  CAVIT  UNVER  o  CAVIT BASAR UNVER,  ciudadano  turco  requerido por el Juez Noveno Penal del Distrito  Federal  (ahora  Ciudad  de  México), contra quien dictó orden de aprehensión  dentro  del  proceso  81/2014  por  la  presunta  comisión del delito de fraude  genérico.   

2.  En    resolución   del   19    del    mismo    mes,  el Fiscal General de la Nación decretó su captura con fines de  extradición,  la  que  se llevó a cabo ese    mismo   día   en   el  hospital  San  Vicente  de  Paul  de  Rionegro   (Antioquia)2.   

El   reclamado  había  sido  privado de la  libertad    el    día  11 anterior en el  aeropuerto  José  María Córdoba de ese municipio,      donde     fue     capturado   en  virtud  de  una    circular    roja   de   Interpol  solicitada   por   el   aludido  juzgado3.   

3.  Mediante   Nota   Verbal   COL02398          del   27   de  septiembre             de            20164,      la     referida   representación  diplomática  formalizó  el  requerimiento de extradición de BASAR  CAVIT   UNVER   o  CAVIT  BASAR  UNVER  y  aportó  la  documentación   pertinente   para   el   trámite5.   

4.    En  el  concepto  de  que trata el artículo 496 de la Ley 906 de 2004,             el Ministerio de Relaciones Exteriores  indicó   que  para  el  caso  «…se  encuentra  vigente  el  “Tratado  de  Extradición  entre la  República  de Colombia y los Estados Unidos Mexicanos”, suscrito en la ciudad  de  México,  el  1º de agosto de 2011»6.   

Además,  remitió  las             Notas  Verbales  referidas y  sus anexos al Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  entidad  que a su vez  dispuso  el  envío  del  expediente  a  la  Sala de  Casación    Penal    de    la    Corte    Suprema    de    Justicia.   

5. A  través  de  auto del 10 de octubre de  2016  se  dio  inicio al trámite en esta Corporación.  El 10 de noviembre  siguiente  se  reconoció personería al defensor público que fue designado por  la  Sala  y  en  auto  del  18  del  mismo  mes,  se  ordenó correr  el  traslado contemplado en el artículo  500 de la Ley 906 de 2004 para solicitar pruebas.   

Dentro  de  ese  término se pronunciaron la  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal  y  el  apoderado del  reclamado, en el siguiente sentido:   

5.1.  Peticiones  de  la representante del  Ministerio Público.   

Pide que se solicite al gobierno mexicano que  allegue  «copia de la acusación o su equivalente o  condena,  respecto  del  delito  por  el  cual  se  hace  el requerimiento de la  extradición   o   la   orden  de  aprehensión,  que  se  anuncia  en  la  nota  verbal», pues ninguno de tales escritos se incorporó  en la documentación aportada por el país reclamante.   

Para  ella,  es  conducente  y pertinente la  práctica  de  tal  medio  de  convicción, pues se requiere para determinar los  comportamientos  por los cuales el capturado fue reclamado en extradición y los  hechos que fundamentan la solicitud.   

5.2. Del defensor del requerido.  

Depreca  que  se oficie a la EPS Sura con el  fin  de  que  allegue  la  historia  clínica del reclamado y obtenida ésta, se  oficie  al  Instituto Nacional de Medicina Legal con el fin de que le realice un  examen   médico   en   el  que  se  establezca:  i)  su    estado    actual    de   salud;   ii)   la   enfermedad   que  padece;  y  iii)   si  la  misma  es  compatible con la reclusión en establecimiento carcelario.   

Además,  que se ordene al INPEC disponer de  los  medios  necesarios  para garantizar el estado de salud del solicitado pues,  afirma,  no se le ha brindado atención médica en el centro carcelario donde se  encuentra privado de la libertad.   

Justifica  tales  peticiones en que se deben  establecer  sus condiciones médicas, con el fin de que se garantice, en caso de  emitir  concepto  favorable  a  la  extradición,  el  derecho a la salud que le  asiste.   

De otra parte, solicita oficiar a la Embajada  del  país  requirente, para que certifique el valor del salario mínimo vigente  en  los  años  2011  y  2012 para el Distrito Federal, pues es reclamado por el  delito  de  fraude genérico  y  el  monto  de  la  pena  varía para esa conducta dependiendo del valor de lo  apropiado,      «considerado     en     salarios  mínimos».   

La pertinencia de esa prueba se deriva de que  la  extradición es procedente, cuando el delito tenga una pena no menor de tres  años  de  prisión  y  la  definición  del  monto  de lo apropiado en salarios  mínimos  «forma parte íntegra del tipo y modifica  su punibilidad».   

CONSIDERACIONES  

1.  La  Corte  ha  señalado  que  el  concepto, de conformidad con el marco normativo aplicable al  interior  del  trámite de extradición entre los países de Colombia y México,  se  contrae  a  verificar los requisitos contenidos en el Tratado suscrito entre  ambos          países,         aprobado en nuestro país mediante  Ley  1663 de 2013.   

Además,  se  aplican  las disposiciones del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley 906 de 2004)  que   no   se   opongan   al   referido   instrumento  internacional, a voces del artículo 502 ejusdem.   

Las pretensiones probatorias, entonces, deben  estar  vinculadas  con  los  elementos  a  que  se  refieren tanto el Tratado de  Extradición, como el canon de la Ley 906 de 2004 en cita.   

En  razón  de  lo  anterior, las que pueden  solicitarse  y  practicarse  serán las que conduzcan y resulten necesarias para  establecer  tales aspectos, es decir: (i)  la  validez  formal  de la documentación presentada, (ii)   la  demostración  plena  de  la  identidad    del    solicitado,   (iii)   el   principio   de   la   doble   incriminación,   (iv)  la  equivalencia de la providencia  proferida   en   el   extranjero  y  (v)   el  cumplimiento  de  lo  previsto  en  los  tratados  públicos.  (En  ese  sentido,  CSJ CP001-2015 y CSJ CP166-2014,  entre otros).   

Entonces,  la  Corte   solo   está   habilitada   para  decretar  aquellas  pruebas  que  sean  conducentes,   pertinentes   y  útiles,         únicamente   en  relación  con  las  exigencias  previstas   en   la   Constitución  Política,  en  el  artículo 502 citado y los requisitos contenidos  en   el   Tratado   aplicable  al  caso.   

En   cambio,  los   aspectos  ajenos  a  tales  parámetros que  se  propongan  acreditar  los  intervinientes  exceden la naturaleza, alcances y  limitaciones  del  concepto  que  debe  rendir esta Corporación, por lo que las  pruebas  que  tengan como propósito la verificación de cuestiones extrañas al  mismo,     resultan  impertinentes.   

2.     Sobre     las     pretensiones  probatorias.   

2.1.   La  postulación   formulada   por  la  representante  del  Ministerio  Público  es  conducente.   En  efecto,  el  Tratado de Extradición suscrito entre ambas  naciones  exige,  para  la procedencia de la extradición, que se allegue con la  solicitud,   copia   de   la   orden   de   aprehensión   y   la   «relación  de  los hechos imputados»  (artículo       8-2       del      instrumento  internacional).   

No obstante, resulta innecesaria  su práctica.  De la revisión  de  las  carpetas  anexas, se advierte que obra la orden de aprehensión emitida  por  el Juez Noveno Penal del Distrito Federal (ahora  Ciudad  de  México)  en  la  que  se relacionan con  suficiencia  los  hechos  que  cimentan la solicitud de extradición7.   

Pero además, el instrumento internacional  no  hace alusión a la obligación de aportar el escrito acusatorio, contrario a  lo  pedido  por  la  Procuradora  Delegada,  sino,  únicamente,  al aludido mandamiento de prisión.   

Por  tal  razón,  se negará la  solicitud  formulada  por la Procuradora Tercera Delegada para  la Casación Penal.   

2.2.           Las  solicitudes  probatorias  del defensor, referidas  a que se obtenga  la  historia  clínica de BASAR CAVIT  UNVER   o  CAVIT  BASAR  UNVER  y  además,  que  se  le  practique valoración  médico-legal  resultan  pertinentes.   En  efecto,  tales  pruebas  se  relacionan  con  la  eventual  necesidad  de  hacer  un  condicionamiento  especial  en caso de que el concepto a emitir por la Corte sea  favorable  a  la extradición del requerido, en aras de preservar tanto su salud  como su vida.   

Es  que, en varias oportunidades la Corte ha  exhortado  al  Gobierno Nacional para que,        de        accederse   a   la  extradición  del  solicitado,  se  asegure  que  el  Estado  requirente  le  garantice  sus  derechos  a la salud y la vida,  ofreciéndole  los  tratamientos médicos y atención  que       demanden       sus      padecimientos8,   así   como  los  cuidados  necesarios para su traslado al país requirente.   

Entonces, con miras a obtener la totalidad de  los  elementos  de  juicio  necesarios  para  emitir  el concepto que en derecho  corresponde,  en  especial  de  aquellas  circunstancias  particulares sobre las  cuales  puede  llegarse  a  pronunciar  la  Sala,  en  caso  de  emitir concepto  favorable   al  pedido  de  extradición,  se  hace  indispensable  requerir  al  Instituto  Nacional  de  Medicina  Legal,  en  orden  a establecer: i)   qué   enfermedad   padece  en  la  actualidad  el  ciudadano  turco  BASAR CAVIT UNVER o  CAVIT       BASAR       UNVER;       ii)  si tal padecimiento es de carácter  transitorio   o   permanente;   iii)   qué  tipo  de  tratamiento requiere y si éste es incompatible o no  con  la  reclusión intramural (igual postura adoptó  la    Corte    en    CSJ   AP5599   – 2016).   

Para  efectos  del  examen  que  se  deberá  practicar  al  reclamado,  por  secretaría  de  la  Sala se requerirá a la EPS  SURAMERICANA,  para  que,  en  el  término  de  cinco (5) días, facilite copia  íntegra y actualizada de la historia clínica del mencionado.   

Además, se oficiará a la Fiscalía General  de  la  Nación,  por  cuenta  de  quién se encuentra privado de la libertad el  solicitado   BASAR   CAVIT   UNVER  o  CAVIT  BASAR  UNVER, para que, allegados tales documentos, efectué,  dentro  del  plazo  de  diez (10) días, los trámites a que haya lugar a fin de  concretar la práctica de la prueba ordenada.   

El pedimento relacionado con oficiar al INPEC  para  ordenarle que disponga de los medios necesarios para garantizar la salud y  la   vida   del  requerido  no  resulta  pertinente,  conducente  y  útil  de  cara a dilucidar los aspectos  objeto    de   análisis   por   parte   de   la   Sala   para   conceptuar   la  extradición.   

No obstante, en  aras   de  proteger  los  derechos  fundamentales  del  reclamado mientras dure  su  internamiento  por  cuenta  de  las autoridades de nuestro país,    se   dará   traslado   de   tal  solicitud    a    la  Fiscalía  General  de  la  Nación  para  que,  en  coordinación   con   la  Dirección  del  Instituto  Nacional      Penitenciario     y     Carcelario  INPEC,  se  le   brinde   la   atención  en  salud  que  necesite   por  razón  de  las  dolencias  que  dice  padecer.   

2.3.   La  petición  que  hace  el  defensor,  encaminada  a que se solicite certificar el  valor  del  salario  mínimo  vigente  en los años 2011 y 2012 para el Distrito  Federal   (ahora   ciudad   de   México),   resulta  conducente,  pertinente y útil, dado que el artículo 2-1 del Tratado aplicable  condiciona     la     procedencia     de     la     extradición    «cuando  la  solicitud  se  refiera a  conductas  delictivas  que se encuentren previstas en las legislaciones de ambas  Partes   y  constituyan  un  delito  con  sanción  privativa  de  la  libertad,  cuya   pena   mínima  no  sea  menor  a  tres  (3)  años».   

En ese sentido se debe señalar que, en el  Código     Penal     para     el     Distrito    Federal,    la    sanción    para    el   delito   de  fraude   genérico  se  adecúa teniendo en cuenta el valor de lo apropiado,  expresado en salarios mínimos.   

Dice la norma:  

ARTÍCULO  230.    Al  que              por             medio  del    engaño            o             aprovechando  el    error           en             que            otro            se             halle,  se  haga  ilícitamente  de    alguna             cosa            u             obtenga           un  lucro   indebido             en  beneficio  propio  o     de             un             tercero,   se   le   impondrán:   

I. De             veinticinco        a           setenta             y   cinco  días  multa,              cuando  el    valor             de             lo             defraudado            no  exceda   de            cincuenta   veces   el   salario  mínimo,  o  no  sea  posible            determinar su valor;   

II. Prisión            de             cuatro  meses  a     dos            años           seis            meses    y  de    setenta  y  cinco     a  doscientos  días   multa,          cuando        el       valor            de  lo    defraudado  exceda   de            cincuenta            pero  no  de    quinientas             veces   el  salario mínimo;   

III.  Prisión  de             dos            años           seis             meses           a             cuatro           años           y             de             doscientos           a             quinientos           días           multa,  cuando  el  valor  de  lo  defraudado  exceda   de            quinientas    pero   no   de   cinco    mil   veces   el      salario     mínimo;   

IV.  Prisión  de       cuatro      a             seis             años             y    de  quinientos         a        ochocientos  días   multa,           cuando             el             valor             de   lo  defraudado             exceda           de            cinco     mil    pero    no       de       diez       mil      veces       el       salario  mínimo; y   

V. Prisión             de            seis  a    once             años            y    de  ochocientos  a    mil             doscientos   días  multa,  cuando        el       valor  de       lo       defraudado             exceda           de            diez       mil      veces   el  salario           mínimo.   

Ahora,  en la  orden  de  aprehensión se indicó que el reclamado presuntamente se apropió de  la  suma  de  $1’500.000  pesos  mexicanos,  sin  que  se  hiciera la conversión de dicha suma a salarios  mínimos      de      ese      país.   

Por  tal  razón,  se  accederá  a  la  pretensión    probatoria    elevada    por    el    defensor.     En   ese  sentido,  se solicitará  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  que  por  su  conducto, se requiera  a    la    Embajada    de   los   Estados   Unidos  Mexicanos   en  nuestro  país,  con  el  fin  de  que se sirva certificar el  valor  del  salario  mínimo  mensual  vigente  para los años 2011 y 2012 en el  Distrito   Federal   (ahora   ciudad  de  México)9.   

3.  De la revisión de las diligencias se  advierte  que  no  obra en el expediente un informe pericial mediante el cual se  haya  realizado  cotejo dactiloscópico entre las huellas del capturado y las de  quien  es pedido en extradición, para verificar si la persona que está privada  de  la libertad por cuenta de esta actuación es la misma que se identifica como  BASAR  CAVIT  UNVER  o CAVIT BASAR UNVER      y     cuenta     con  cédula  de  extranjería  colombiana  No. 303182 y pasaporte  U03129279 de la República de Turquía.   

Tal elemento de convicción es pertinente  y  útil  en  torno al análisis de los requisitos que debe verificar la Sala al  momento  de  emitir  el  concepto de rigor, razón por la cual se hace necesario  decretar su práctica, de manera oficiosa.   

Por ende, se requerirá a la Dirección  de  Gestión Internacional  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación, para que en el término de diez (10)  días,  contados a partir de la notificación de la presente providencia, ordene  a  quien corresponda, que realice un cotejo dactiloscópico entre las huellas de  quien  está actualmente privado de la libertad por cuenta de este trámite, con  las   de   quien  se  identifica  como  BASAR  CAVIT  UNVER o CAVIT BASAR UNVER  y  cuenta con cédula de  extranjería  colombiana  No.  303182  y pasaporte U03129279 de la República de  Turquía.  Los resultados de esa confrontación  dactilar deberán ser posteriormente remitidos a esta Corporación.   

Se  dispondrá  además  requerir,  por  conducto  de la secretaría de la Sala, al Banco de la República, con el fin de  que  certifique  la  tasa  de  cambio vigente para el  peso    mexicano   en  los años 2011 y 2012.   

Dicha  información,  que  se solicita de  manera  oficiosa,  resulta  pertinente y útil por razón de que, como se expuso  en  precedencia,  el  instrumento  internacional  aplicable al caso exige que el  delito  por  el  cual  se hace la solicitud de extradición, cuente con una pena  cuyo  mínimo  no  sea  inferior a tres (3) años, lo  que  impone  determinar  la  suma  a  la  que  se hizo referencia en la orden de  aprehensión,  reflejada  en  salarios  mínimos  de nuestro país,  con  el fin de establecer el extremo punitivo mínimo aplicable  para    la    conducta   en   Colombia10.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  DECRETAR  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el defensor del requerido, bajo los términos descritos en los  numerales  2.2 y 2.3   de   la   parte   motiva   de  esta  providencia.   

2.  DECRETAR,  de  oficio,  las  pruebas  a las que se aludió en el numeral tercero de la presente  decisión.   

3.   NEGAR   la  solicitud  probatoria  formulada  por  la  Procuradora  Tercera Delegada para la  Casación Penal.   

4. Contra este auto  procede el recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folios 49 a 56 de la carpeta.   

2 Folio  31 de la carpeta principal.   

3  Folios 2 a 6 ídem.   

4  Folios 71 a 76 de la carpeta principal.   

5  Según  el  numeral  4º  del artículo 8º del Tratado de Extradición suscrito  entre  Colombia  y los Estados Unidos Mexicanos, «los  documentos  transmitidos en aplicación de este Tratado, estarán dispensados de  todas  las formalidades de legalización o apostilla cuando sean cursados por la  vía diplomática».   

6  Mediante  oficio DIAJI No. 2308 del 27 de septiembre de 2016, obrante a folio 69  de la carpeta principal.   

7 Ver  folios 2 a 27 de la carpeta anexa.   

8  En  ese  sentido,  CSJ  CP,  10  Ago.  2005,  Rad. 23013; CSJ CP, 31 Jul. 2009, Rad.  30329;  CSJ CP, 16 Nov. 2010, Rad. 32238; CSJ CP, 29 Ago. 2012, Rad. 38722 y CSJ  CP      185     –  2016.   

9  Al respecto, señala el artículo 10º del Tratado lo  siguiente:  «Si  la  Parte  Requerida estima que los  documentos  presentados  en  apoyo de la solicitud formal de extradición no son  suficientes  para  satisfacer  los  requisitos del presente Tratado, dicha Parte  solicitara  la  presentación  de  los  documentos que se omitieron o que fueron  deficientes».   

10 Sin  que  la  Sala  haga  un  pronunciamiento  de  fondo,  se precisa que la conducta  reprochada  podría  asimilarse  en  nuestro país a la de estafa, que según el  artículo  246 del Código Penal tiene una pena mínima de 32 meses de prisión,  la  que  se  incrementa  «de  una tercera parte a la  mitad» si el valor de lo apropiado es superior a 100  salarios mínimos (art. 267 ejusdem).     

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