AP5133-2016(48577)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

AP5133-2016  

Radicación N° 48577  

(Aprobado acta Nº 243)   

Bogotá,  D.C.,  diez (10) de agosto de dos  mil dieciséis (2016).   

Se   pronuncia   la  Sala  acerca  de  la  competencia  para  conocer de la vigilancia de la ejecución de la pena impuesta  a    DAVID   GUILLERMO   SERNA   VÁSQUEZ, por el delito de hurto calificado.    

A N T E C E D E N T E S  

1.  El  Juzgado  Once  Penal  Municipal con  función  de  conocimiento  de  Bogotá, el 6 de octubre de 2010, por virtud del  allanamiento  a  cargos  efectuado  por DAVID GUILLERMO  SERNA  VÁSQUEZ,  dictó sentencia condenatoria en su  contra   al   hallarlo  autor  responsable  de  la  conducta  punible  de  hurto  calificado,  imponiéndole  la  pena  principal de prisión por veintisiete (27)  meses  y  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y  funciones  públicas  por  el  mismo  término,  concediéndole  la  suspensión  condicional de la ejecución de la pena.   

2.   Ejecutoriada   esta   decisión,  la  actuación  fue  remitida  a  los  Juzgados  de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Bogotá  correspondiendo  al  Juzgado 18 de esa especialidad, que  verificó  la suscripción de acta de compromiso por parte del condenado. Luego,  el  15  de  septiembre  de  2014  y  en  atención a los Acuerdos PSAA14-10196 y  PSAA14-10206  de  ese  año,  proferidos  por la Sala Administrativa del Consejo  Superior   de   la   Judicatura,  remitió  el  expediente  a  su  homólogo  de  descongestión de la misma ciudad.   

3. El Juzgado Primero de Ejecución de Penas  y  Medidas  de  Seguridad de Descongestión de Bogotá, con auto del 17 de junio  de  2015,  se rehusó a avocar el conocimiento de las diligencias aduciendo que,  según   la  información  obrante  en  el  sistema  de  gestión  judicial,  el  sentenciado  se  encontraba  privado  de  la libertad en Acacias (Meta). De esta  forma,  envió  la  foliatura  a  los  Juzgados  de  esa  especialidad  en dicho  municipio  invocando el factor personal que, desde su punto de vista, primaba en  este tipo de hipótesis.   

4.  Asignadas  las  diligencias  al Juzgado  Segundo  de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Acacias, este estrado  judicial,  el  10 de febrero de 2016, devolvió el expediente aludiendo a que si  bien    es   cierto   SERNA   VÁSQUEZ   se   encontraba   recluido   en  un  centro  penitenciario  de  esa  localidad,  lo  era  por  un  delito distinto cometido mientras se encontraba en  periodo  de  prueba,  es  decir,  anotó,  se  está  ante  una sanción que fue  suspendida  y  el  consecuente  subrogado,  aún  no  le  había  sido revocado.   

5. Repartida la actuación al Juzgado Veinte  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá, su titular, con auto  de  8  de  abril  de  2016,  se  abstuvo  de avocar su conocimiento “en  observancia  del  artículo  81 del Código de Procedimiento  Penal  y  del inciso 2º del artículo 1º del Acuerdo 54 de mayo 24 de 1994 del  Consejo  Superior  de la Judicatura, al igual que atendiendo las providencias de  la  Honorable  Corte Suprema de Justicia, fechadas octubre de 2001 y julio 16 de  2001”,   ordenándola  remitir,  de  nuevo,  a  los  despachos de esa especialidad con sede en Acacias.   

6. Recibidas otra vez las diligencias por el  Juzgado  Segundo  de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Acacias, ese  despacho,   mediante   auto   de  5  de  febrero  de  2016,  analizó  recientes  pronunciamientos  emitidos por la Corte sobre el tema para concluir que en casos  como  el  presente,  en  los  cuales  un  sentenciado  al que se le concedió la  suspensión  condicional  de  la  pena  se  encuentra privado de la libertad por  cuenta   de   otro  proceso,  la  vigilancia  del  cumplimiento  de  su  condena  corresponde  a  los funcionarios de la sede territorial en donde se profirió el  fallo  que  concedió el subrogado. En consecuencia, dispuso enviar la foliatura  a   esta   Corporación  para  que  se  surta  el  trámite  de  definición  de  competencias contemplado en el artículo 54 de la Ley 906 de 2004.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1.  La  Sala  es competente para definir la  controversia  planteada en el presente evento, de acuerdo con los artículos 32,  numeral  4°,  y  54  de  la Ley 906 de 2004, por cuanto en el debate acerca del  funcionario  llamado  a  conocer de las diligencias se involucran juzgadores que  pertenecen a diferentes distritos judiciales.   

2.  Hecha  esta  salvedad,  varias  son las  precisiones  que  deben  efectuarse  de  cara  a  la  temática  que  ocupa a la  Corte:   

2.1.  En  primer lugar, ha de aclararse que  aun  cuando  con  prevalencia  es  la audiencia de formulación de acusación el  escenario  natural para discutir la competencia del juez legitimado para dirimir  el  asunto  sometido  a  su  consideración,  hipótesis que normativamente, por  virtud  del  artículo  54  de  la  Ley  906  de  2004,  se  hace extensiva a la  formulación  de  imputación;  se  ha  admitido  la  procedencia de esta figura  tratándose  de  otro tipo de circunstancias, como lo sería, en este caso, para  lo  relacionado con la fase de ejecución de la pena, pues controversias de esta  índole  no  pueden  quedar  en la incertidumbre, requiriendo un pronunciamiento  del  funcionario  designado  para  decidir  el  particular conforme la dinámica  prevista en el aludido precepto.   

Así  las  cosas,  se  advierte  que  los  despachos  inmiscuidos  en la polémica con relación al competente para conocer  de  las diligencias inicialmente le impartieron un protocolo equivocado, ya que,  en  vez  de  acometer  las  múltiples remisiones referidas con anterioridad, de  haber  concluido que no podían asumir el proceso, debieron enviarlo al superior  funcional  encargado  de  definir  el  asunto  acorde  con  el canon en cita, al  tratarse   del  mecanismo  ágil  y  expedito  contemplado  en  el  ordenamiento  jurídico  para  precisar,  de  manera  perentoria  y  definitiva,  cuál  es el  funcionario    que   en   tal   evento   ha   de   ocuparse   de   un   trámite  determinado.   

2.2.  Ahora  bien, el punto de partida para  auscultar    en    el   sub   examine   el   particular,   ante   ausencia   de   regulación   legislativa  específica,   se   encuentra   en  el  Acuerdo  Nº  54  de  1994  de  la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  por  medio del cual  “se  fijan  los  requisitos para el funcionamiento de  los  Juzgados  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad” y que consagra:   

“ARTICULO   PRIMERO.-   Los  jueces  de  ejecución  de  penas  y  medidas  de seguridad, conocen de todas las cuestiones  relacionadas  con  la ejecución punitiva de los condenados que se encuentren en  las   cárceles   del   respectivo  Circuito  donde  estuvieren  radicados,  sin  consideración   al   lugar   donde   se   hubiere   proferido   la   respectiva  sentencia.   

Asimismo conocerán del cumplimiento de las  sentencias  condenatorias,  donde  no se hubiere dispuesto el descuento efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que el fallo de primera o única instancia se  hubiere   proferido   en   el   lugar   de   su  sede  […]”. (Resaltado de la Sala)   

Bajo  esta perspectiva, se aprecia que para  los   efectos   en  comento  la  situación  de  los  condenados  confinados  en  establecimientos   carcelarios  -extensiva  a  aquellos  que  se  encuentran  en  prisión  domiciliaria-,  difiere  de  la  de  los sentenciados a quienes se les  concedió  la suspensión condicional de la ejecución de la pena, en tanto que,  tratándose  de  los  primeros,  la  competencia  para  la vigilancia de la pena  corresponde  a  los jueces de ejecución asignados a la comprensión territorial  del  sitio  en el que se encuentren recluidos, en razón del factor personal que  impera  en  esta clase de casos, mientras que en lo concerniente a los segundos,  la  vigilancia  de  la  condena  corresponde  a  los  juzgados de ejecución que  ejercen  jurisdicción  en  la  sede  geográfica  donde se ubica el fallador de  conocimiento.  (Cfr.  entre  otros,  CSJ  AP  072-2014,  CSJ  AP  6581-2014, CSJ  7426-2015, CSJ AP 2510-2016).   

2.3.  Por  consiguiente,  ya  que  en  este  evento,  según  se  anotó,  se  concedió  la  suspensión  condicional  de la  ejecución  de  la  pena  a  SERNA VÁSQUEZ,  corresponde a los juzgados de ejecución de esta capital conocer  dicha  fase  al ser la circunscripción en la cual se profirió la sanción cuyo  subrogado  se  encuentra  pendiente  de  posible  revocatoria,  por  el aparente  incumplimiento  de los compromisos adquiridos durante el periodo de prueba, toda  vez  que,  al margen de que el mencionado en la actualidad se encuentre recluido  por  cuenta  de  otra  actuación,  en  esta, por ahora, se recalca, se halla en  libertad.   

En  consecuencia,  es  el  Juez  Veinte  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de Bogotá el llamado a asumir el  conocimiento  de  este  asunto,  por lo que se le enviará el expediente para lo  pertinente.   De   paso,  se  aprovecha  la  oportunidad  para  invitar  a  este  funcionario  a  estar  atento  a  actualizarse  en  el área donde desempeña su  labor,1  en  tanto  la  jurisprudencia  que invocó de modo genérico para  rehusarse  a  avocar  las  diligencias  no  se  compagina  con  los  precedentes  aplicables al caso puesto a su consideración.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la SALA DE  CASACIÓN  PENAL  DE  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA,   

R E S U E L V E  

PRIMERO:  DECLARAR que la competencia  para  conocer  de  la  vigilancia  de la pena impuesta por el Juzgado Once Penal  Municipal   con   funciones   de   conocimiento   de   Bogotá   a  DAVID          GUILLERMO          SERNA         VÁSQUEZ,             corresponde  al  Juzgado Veinte de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad   de   la   misma   ciudad,   despacho   al   que   se  enviarán  las  diligencias.   

SEGUNDO: Comunicar  esta  determinación  al  Juzgado  Segundo  de  Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad de Acacias.   

Contra esta decisión no  procede ningún recurso   

Comuníquese    y  cúmplase   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Ley 734 de 2002, artículo 34, numeral 40     

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