SP9961-2015(43855)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado ponente  

SP9961-2015  

Radicación n° 43.855  

(Aprobado Acta No.  266)   

Bogotá  D.C.,  veintinueve (29) de julio de  dos mil quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Corte decide el recurso de casación, en  cuanto   fue   admitido,   interpuesto   por   el   defensor   de   Carlos  Antonio  Vanegas  Mera  contra  la  sentencia  dictada  el  17  de  febrero  de  2014 por la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Cali,  que  revocó la de carácter absolutorio proferida el 26 de  septiembre  de  2013  por  el  Juzgado  Once Penal del Circuito con funciones de  conocimiento  de  dicha  ciudad, respecto de la conducta punible de omisión del  agente   retenedor   o   recaudador,  en  concurso  homogéneo,  en  calidad  de  autor.   

HECHOS    Y    ACTUACIÓN    PROCESAL  RELEVANTE   

1. La cuestión fáctica fue sintetizada por  el Tribunal de la siguiente forma:   

La   sociedad  INDUSTRIAS  MECÁNICAS  DE  COLOMBIA  VANEGAS  &  CIA.  S.C.A. –  INMECOL,  cuyo  representante  legal era el señor Carlos Antonio  Vanegas  Mera,  presentó  sin  pago  las  declaraciones  de  impuesto  al valor  agregado    sobre    las    ventas   –IVA-  correspondientes a los bimestres 3º, 4º de 2006, 1º al 6º  de  2007  y  1º,  2º,  4º  y  6º de 2008, las cuales ascendían a la suma de  trescientos   sesenta   millones   ochocientos   cuarenta   y  cinco  mil  pesos  ($360.845.000.oo).1   

2. El 26 de octubre de 2010, ante el Juzgado  Quince  Penal  Municipal  con  funciones  de  control  de garantías de Cali, el  Fiscal  100 Seccional de esa ciudad le imputó a Carlos  Antonio  Vanegas  Mera el delito de omisión del agente  retenedor   o   recaudador,   en   concurso  homogéneo  y  sucesivo2,  previsto en  el  artículo  402  del  Código  Penal,  en  calidad de autor, cargo que no fue  aceptado.  El mismo funcionario se abstuvo de solicitar la imposición de medida  de                   aseguramiento3.   

3. Al día siguiente se presentó el escrito  de  acusación4  y la audiencia de formulación correspondiente se llevó a cabo el  4  de  marzo de 2011, a instancia del Juez Once Penal del Circuito con funciones  de         conocimiento        de        Cali5.   

4. La audiencia preparatoria se surtió el 11  del             mes             siguiente6.   

5.  El  juicio oral se desarrolló en varias  sesiones         (23         de         julio7  y  1º de octubre8  de 2012 y 17  de    enero9,        19        de        julio10,  1º  de  agosto11  y  26  de  septiembre12  de  2013),  al  cabo  de  las  cuales la falladora anunció que el  sentido del fallo era absolutorio.   

6.  El  último  día mencionado, la Juez de  conocimiento   emitió   la   respectiva  sentencia13.   

7. Apelada la decisión por la representante  de  la  Fiscalía  fue  revocada  el 17 de febrero de 2014 por la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Cali,  en  el  sentido  de  condenar a Carlos  Antonio  Vanegas  Mera,  en  calidad  de  autor  del  injusto  de  omisión  del agente retenedor o recaudador, en concurso homogéneo, a las penas  principales  de  cincuenta  (50)  meses  de  prisión  y  multa  en  cuantía de  setecientos  veintiún  millones seiscientos noventa mil pesos ($721.690.000), a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y funciones  públicas  por  idéntico término que la sanción privativa de la libertad y al  pago,  a  favor de la DIAN, de trescientos sesenta millones ochocientos cuarenta  y  cinco  mil  pesos  ($360.845.000),  más  los  intereses  de  mora calculados  conforme  al Estatuto Tributario, por concepto de perjuicios materiales. En todo  caso,   le   concedió  la  prisión  domiciliaria.14   

8.   El   defensor   interpuso15     y  sustentó16 oportunamente el recurso extraordinario de casación.   

9.  Mediante auto AP296-2015 del 28 de enero  del  año en curso la Corte inadmitió el primer y tercer cargos de la demanda y  admitió            el            segundo17.   

10.  Agotado  el  trámite  del mecanismo de  insistencia  intentado  por  la  defensa  ante la Procuraduría Tercera Delegada  ante  la Corte, sin resultados favorables, el pasado 26 de mayo se llevó a cabo  la  audiencia  de sustentación oral correspondiente18.   

EL CARGO ADMITIDO  

Con fundamento en la causal segunda denuncia  la incongruencia entre la acusación y la sentencia.   

Para el efecto, explica que aunque el fiscal  solicitó  en el alegato de cierre, condena contra el acusado, también precisó  que  la  suma  de  $9.853.000  con  sus  intereses  de  mora, correspondiente al  período  1º  del  2008  adeudado  por INMECOL -incluido en la acusación-, fue  pagado, lo que equivale a un retiro de cargos.   

En  ese  orden,  es  del  criterio  que  su  representado  no  podía  ser  sancionado  por un delito por el que no se pidió  condena,  pues  ello  no  solo  viola  el  principio  de congruencia, sino el de  reformatio         in        pejus.   

AUDIENCIA DE SUSTENTACIÓN ORAL  

    

1. La defensa     

Previa  invocación  del  artículo  448 del  Código  de Procedimiento Penal, el apoderado de Carlos  Antonio  Vanegas  Mera  advera  que  en  el escrito de  acusación  se  hace  referencia  a  los  12  períodos del impuesto al IVA que,  según  la  denuncia,  no  fueron  pagados por su representado, pero también se  indica  que  en  la  audiencia  de  formulación  de  imputación «se  especificó  que  con  posterioridad  a  la presentación de la  denuncia,  el ahora imputado canceló la obligación correspondiente al período  1    del    2008   por   lo   cual   respecto   del   mismo   no   se   formuló  imputación»19.   

Como  este cargo, entonces, fue retirado, la  sentencia  impugnada  no debió haber comprendido dicho período, en cuantía de  $9.853.000.   

Por  lo  tanto,  solicita casar parcialmente  dicho   fallo   y   modificar   lo   resuelto   en   sus   numerales  segundo  y  cuarto.   

    

1. La Fiscalía.     

La  Fiscal Séptima Delegada ante la Sala de  Casación  Penal es del criterio que la pretensión del demandante está llamada  a prosperar.   

Al   respecto,   inicia   su  disertación  señalando  que  la  violación  de  la  consonancia  entre  la  acusación y la  sentencia  no solo transgrede la estructura lógica del proceso sino que vulnera  el derecho de defensa y el postulado de lealtad procesal.   

Luego de citar el canon 448 de la Ley 906 de  2004  y  jurisprudencia  de  la  Corte (rad. 40.982, sin más datos) en torno al  principio  de  congruencia,  concluye  que éste fue desconocido por el Tribunal  porque   dedujo   un  delito  no  atribuido  ni  fáctica  ni  jurídicamente  a  Carlos  Antonio Vanegas  Mera  en  la  acusación,  en  la  medida  que  el hecho relativo a la falta de pago del primer período de 2008 no  le fue imputado ni se pidió condena por él.   

En   consecuencia,   reclama   absolver  a  Vanegas  Mera   por  el  punible  de  omisión  del  agente retenedor o recaudador, exclusivamente, en lo  concerniente  a  la  obligación  fiscal  de ventas 2008-1, redosificar la pena,  disminuir  el  valor  que  aquel  debe  cancelar a favor de la DIAN y reducir el  monto de la multa.   

    

1. El Ministerio Público.     

La  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal  se  apoya  en  la sentencia CSJ SP, 27 julio 2007, rad. 26468,  acerca  de  «la  posibilidad de calificación de los  hechos,    variación    de    la    calificación   y   congruencia»,   para   abordar   éste  último  concepto,  estableciendo  que  corresponde  a  un  límite  del  Estado,  en  tanto  lo que se imputa sujeta al  juzgador y no puede ser desbordado por el fallo.   

En  ese  sentido, es de la idea que entre la  imputación  en  cabeza  de la Fiscalía y la sentencia existe un «nexo  de  causa  y efecto vinculante» que  exige  identidad  fáctica,  en  cuanto  a los sujetos, los hechos, la modalidad  delictiva  y  las  agravantes específicas y genéricas, configurando, entonces,  un   trípode   entre  la  acusación,  las  alegaciones  de  conclusión  y  la  sentencia.   

Así,  recuerda  que  no  se  puede proferir  sentencia  por  hechos  que no consten en la acusación o por los que no se haya  solicitado condena.   

Descendiendo al caso concreto, previa cita de  los  hechos  consignados  en  la  acusación,  destaca que en el minuto 6:54 del  alegato  de  cierre,  la  Fiscalía dio cuenta acerca del único valor cancelado  por  el procesado, en cuantía de $9.853.000, con sus intereses; así mismo, que  en  el  minuto  19:19 especificó que tal valor corresponde a un descuento en la  cuantía  y  que  en  el  19:53  solicitó condena por el delito de omisión del  agente  recaudador  o  retenedor, en concurso homogéneo y sucesivo, haciendo la  advertencia  de  que el procesado canceló capital e intereses del período 1 de  2008.   

Enseguida,  escudriña  el  fallo de segunda  instancia  observando que en varios apartes de la providencia, especialmente, en  el  relativo  a la tasación de la pena, tuvo en cuenta el período excluido por  el ente acusador.   

En  ese  orden,  concluye la Delegada que la  sentencia  demandada  incluye  una  suma  denunciada  por  la administración de  impuestos  pero  no  imputada  por  la Fiscalía, la correspondiente al período  anotado,  por  la  cual  no  se  formuló acusación ni se pidió condena y, por  consiguiente,  es  del  criterio  que  se debe casar parcialmente el fallo, para  redosificar la pena.   

Por último, requiere nulitar lo referente a  la  condena en perjuicios materiales decretados a favor de la DIAN, toda vez que  no  se  había  agotado el trámite del incidente de reparación, situación que  generó  una  violación  al  debido  proceso. Esto, con el propósito de que el  fallo  frente  a  este  tópico  se dicte «una vez se  agote  la  etapa  procesal  contingente respectiva, bien por la vía penal en el  incidente  de  reparación  o por la correspondiente vía extrapenal».   

CONSIDERACIONES  

1. De tiempo atrás, en los diversos sistemas  de  enjuiciamiento  penal,  la  ley y la jurisprudencia han sido consistentes en  establecer  que  entre  la conducta punible definida en el pliego de cargos y la  de   la   sentencia   debe   existir  perfecta  armonía  personal  –en  cuanto al sujeto activo-, fáctica  –en torno al hecho humano  investigado   con   todas   sus   circunstancias  y  motivos  de  agravación  o  atenuación-     y     jurídica    –en  punto  de  las  normas  transgredidas  con  la conducta-, de tal  suerte  que,  la  imputación  concebida  por el órgano acusador corresponda al  límite  dentro  del  cual  el  juez debe verificar si hay lugar o no a atribuir  responsabilidad al presunto infractor.   

Este  postulado,  emerge  como  una  clara  garantía  inmanente  a  los  derechos  al  debido  proceso y a la defensa en su  componente  de  contradicción,  toda  vez  que  impone  el deber de informar al  sujeto  pasivo  de la acción penal el objeto concreto de persecución, a fin de  que   pueda   tener  completa  claridad  acerca  de  los  hechos  jurídicamente  relevantes  que  se  le  imputan y, de este modo, logre establecer la estrategia  defensiva,  que  durante  el  juzgamiento,  resulte  ser  más  favorable  a sus  intereses.   

En  vigencia  del  sistema  de procesamiento  penal  con tendencia acusatoria el postulado de consonancia no solo involucra el  acto  complejo comprendido por el escrito de acusación y la formulación verbal  de  la  misma en la audiencia convocada para tal fin, sino que abarca, también,  los  alegatos  finales  pronunciados  por  el funcionario acusador al cierre del  debate  oral,  en  tanto  es  allí  donde,  con  carácter  definitivo, una vez  practicadas  las  pruebas,  se  formula  la  petición  de  condena, a voces del  artículo 448 de la Ley 906 de 2004.   

En ese orden, la alteración por el juzgador  de  la  cuestión  fáctica en la medida que no corresponda a la  atribuida  en  la  acusación,  o  de  las  conductas tipificadas como delito y sometidas a  petición  de  condena  por  el fiscal –salvo  que,  siendo  de menor entidad, de manera concurrente, sea de  igual  género  que el formulado en la acusación, guarde identidad en cuanto al  núcleo  básico  o  esencial  de la imputación fáctica y no implique desmedro  para  los derechos de las partes e intervinientes (CSJ  SP6354-2015)-  quebranta  la  estructura del proceso e  impide  el  ejercicio  efectivo  del  derecho a la defensa, en cuanto contrae la  configuración  de  un  nuevo  e  inoportuno motivo de persecución respecto del  cual   el   acusado   no   podría   ejercer  adecuadamente  su  contradicción.   

En  el  mismo  sentido,  al acusado no se le  pueden  desconocer  las  circunstancias favorables que tuvieren incidencia en la  determinación de la pena.   

2.  En  el caso de la especie, se tiene que,  tal  como  lo  argumentó  el  casacionista  y  lo adveraron los delegados de la  Fiscalía   y  del  Ministerio  Público  ante  la  Corte,  hay  lugar  a  casar  parcialmente  la  sentencia  impugnada  porque, de manera flagrante, vulneró el  principio  de  congruencia  al condenar al acusado por el delito de omisión del  agente  retenedor  o  recaudador,  respecto  del valor del recaudo de uno de los  períodos  fiscales  del  impuesto al IVA, no incluido en la acusación y por el  que tampoco, se pidió condena.   

Repárese  cómo, si bien en la formulación  de   imputación  la  fiscal  del  caso,  al  relacionar  los  montos  insolutos  denunciados  por  la  Dirección  Seccional  de  Impuestos  de  Cali,  División  Jurídica  del  Grupo  Unidad  Penal, incluyó el período 1 de 200820, en cuantía  de  $9.853.00021, enseguida, señaló:   

Con posterioridad, a la presentación de la  denuncia  el  señor Carlos Antonio Vanegas canceló el período correspondiente  al  año  2008-01  por  $9.853.000,  más los correspondientes intereses, por lo  cual,   este   período,   en   esa   cuantía,   no   será   objeto   de  esta  imputación.22   

En  consonancia con lo anterior, el escrito  de  acusación, de nuevo enlistó todos los valores denunciados, entre ellos, el  equivalente  al  período  1 de 2008, pero aclaró que en la audiencia anterior,  «se   especificó   que   con  posterioridad  a  la  presentación  de  la  denuncia,  el  ahora  imputado  canceló  la  obligación  correspondiente  al  período  1  del  2008 por lo cual respecto del mismo no se  formuló   imputación.»23   

Por  su parte, en la formulación verbal de  la  acusación,  luego de que la defensa solicitara aclaración del escrito, por  estimar  que  daba lugar a confusión que en dicho documento se relacionara como  obligación   adeudada  a  la  DIAN  el  período  1  de  2008,  la  funcionaria  instructora precisó:   

La  tercera  observación  que ha hecho la  defensa  es  en  cuanto  al  período  1 del 2008 y dice que no hay coincidencia  entre  ello  y  lo manifestado en la audiencia de formulación de imputación de  lo  cual  se  hace aclaración, en la parte, en el último párrafo del acápite  de  hechos.  Pues bien su señoría, esto se explica de una manera muy sencilla,  cuando  yo  inicio  haciendo la relación de los hechos, empiezo refiriéndome a  la  existencia  de la denuncia y a la presentación de la denuncia, es decir, la  relación  que de concepto, año gravable, período y valor aparece en el cuadro  impreso  en  el escrito de acusación hace referencia tal cual fue presentado la  denuncia.  Esos  hechos,  no  se  pueden variar, Así es como se presentó en la  denuncia.  Efectivamente,  en  la  audiencia  de  formulación  de imputación y  previa  certificación de la DIAN donde nos da cuenta que el período 1 de 2008,  que  no  existe  otro  allí  sino  por  ventas,  pues toda la denuncia, todo el  proceso  se  ha  referido al impuesto de ventas fue cancelado; es por eso que se  aclara  que  en  la  audiencia de formulación de imputación se especificó que  con  posterioridad  a  la  presentación  de la denuncia el imputado canceló la  obligación  correspondiente  al  período  1 del 2008, por lo cual respecto del  mismo  no  se  formuló  la  imputación.  Quiere decir ello su señoría que no  habría,  no  veo,  cuál  es la posible confusión que pueda generar ello, pues  solamente  existe  denunciado  e imputado un período o referido en la audiencia  un  período del 2008 y que exclusivamente corresponde a ventas. De todos modos,  queda  claro que ese período 1 de 2008 por concepto de ventas en valor de nueve  millones  ochocientos  cincuenta  y  tres mil pesos no fue imputado.24   

Luego,   durante  la  vista  pública  de  juzgamiento   tanto   en   la   teoría   del  caso25,  como  en  sus  alegatos de  cierre,  la  representante  del  órgano acusador, al paso que solicitó condena  por  el  delito  de  omisión  del  agente  recaudador  o  retenedor en concurso  homogéneo    y    sucesivo,   insistió,   en   advertir   que   «en  la  última  certificación expedida por la DIAN aparece que el  señor  Vanegas  Mera,  representante  de  la empresa INMECOL canceló capital e  intereses,    en    su    totalidad   del   período   1   de   2008»26,  por  lo que excluyó de su  pretensión el injusto respectivo.    

En   efecto,   obra   en   el  expediente  certificación  expedida  el 22 de octubre de 2009 por la Dirección Nacional de  Impuestos       Nacionales       –DIAN-, en la que, en lo pertinente, se destaca:   

Es   preciso  dejar  constancia  que  la  obligación  fiscal  de  ventas  2.008 BTE. 1 se encuentra cancelada.27   

Además,  el  mismo  documento  es claro en  deducir  del  monto  total adeudado, declarado en la sentencia ($360.845.000) el  correspondiente  al  pagado  por  el  acusado  ($9.853.000), determinando que el  valor   definitivamente   debido   a  la  administración  de  impuestos  es  de  $350.992.000.   

En ese orden, el Tribunal no solo incurrió  en  falso  juicio  de  existencia  por omisión al desechar este medio de prueba  documental  que  daba cuenta del pago correspondiente al referido tributo por el  mencionado  período  fiscal, sino que también recayó en violación directa de  la  ley  sustancial,  por  falta de aplicación del artículo 448 del Código de  Procedimiento Penal.   

3.  A  fin  de  restablecer  las garantías  conculcadas  al procesado por la emisión de condena por un punible respecto del  cual  ni  siquiera  se  realizó  imputación,  se  impone casar parcialmente la  sentencia  impugnada,  para  anular todo lo actuado en relación con el referido  delito,  excluir  dicho  comportamiento  del juicio de reproche y redosificar la  pena impuesta.   

Con  ese  propósito,  se  debe  partir por  recordar  que Vanegas Mera fue  sentenciado  por el ad quem a  la  pena  de  cincuenta  (50) meses de prisión y setecientos veintiún millones  seiscientos noventa mil pesos ($721.690.000) de multa.   

Para llegar a esos valores, la colegiatura,  por  el  delito  base,  le impuso el mínimo punitivo de 48 meses de prisión, a  los  que le agregó otros 2, por razón del concurso homogéneo con 11 conductas  más  y,  en cuanto a la sanción pecuniaria duplicó la cantidad total adeudada  de $360.845.000.   

Al  eliminar  del juicio de reproche uno de  los  injustos,  es claro que la suma correspondiente a los punibles concursantes  se  debe  reducir  para  quedar  en 1 mes y 24 días28,  que sumados a los 48 meses  del  reato principal, arroja un monto total de 49 meses  y  24  días  de  prisión,  mismo  tiempo  al  que se  disminuye  la  accesoria  de  inhabilitación     para     el    ejercicio    de    derechos    y    funciones  públicas.   

Ahora,   en   punto  de  la  multa,  a los $360.845.000 equivalentes al  monto  total  de  la  obligación  imputada  por el ad  quem,   se   ha  de  mermar  $9.853.000  –cantidad  efectivamente  pagada-, para  un  valor  de  $350.992.000,  que  multiplicados  por  2,  en  los términos del  artículo  402  del  Código  Penal,  asciende  definitivamente  a  $701.984.000.   

4.   Por  último,  es  cierto,  como  lo  argumentó  la  delegada  de  la  Procuraduría, que el juez plural, igualmente,  erró   al   condenar   a   Vanegas  Mera  al  pago de perjuicios materiales a favor de la DIAN, consistentes  en   «el   monto  dejado  de  consignar,  esto  es,  trescientos   sesenta   millones   ochocientos   cuarenta   y  cinco  mil  pesos  ($360.845.000.oo),  más  los intereses de mora calculados de conformidad con el  Estatuto  Tributario,  hasta que se efectúe el correspondiente pago»29.   

Lo   anterior,  toda vez que, ignoró,  para  tal  efecto,  que  la  tasación  de  los  perjuicios causados sólo será  posible,  una  vez  tramitado el incidente de reparación integral, al tenor del  artículo  102  de  la  Ley  906  de  2004,  esto  es,  después  de que alcance  ejecutoria  la  sentencia  condenatoria,  a solicitud expresa de la víctima, el  fiscal o el Ministerio Público.   

Así las cosas, la Sala también casará de  oficio  y  de  forma  parcial  el  fallo  impugnado, a efecto, de excluir de esa  decisión la aludida condena en perjuicios materiales.   

         En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  administrando  justicia en nombre de la República y por  autoridad de la ley,   

RESUELVE  

Primero.  Casar  parcialmente  la  sentencia  proferida  el 17 de febrero de 2014 por la Sala Penal  del    Tribunal    Superior   de   Cali,   en   el   sentido   de   declarar  la  nulidad  de  la  actuación,  exclusivamente,  en cuanto se refiere al delito de omisión del agente retenedor  o  recaudador,  respecto  del período 1 de 2008, correspondiente al recaudo del  impuesto  del  IVA,  en  cuantía  de  $9.853.000,  a  efecto  de  excluir dicho  comportamiento del juicio de reproche.   

En     consecuencia,     fijar  la  pena  de  prisión,  que  debe  descontar   Carlos  Antonio  Vanegas  Mera,  en  49  meses  y  24  días,  mismo  término  al  que  se  reduce  la  sanción  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones públicas. La pena de  multa,       por      su      parte,      se      tasa      en      $701.984.000.   

Segundo.  Casar   de  oficio  y  de  forma  parcial  el  fallo  impugnado,  a  efecto,  de  excluir de esa decisión la  condena  en  perjuicios  materiales  dispuesta  a  favor  de  la  Dirección  de  Impuestos   y   Aduanas   Nacionales  –DIAN-.   

En   lo   demás,   el   fallo  permanece  incólume.   

Tercero.  Contra  esta providencia no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Cfr.  folio  280  de  del  cuaderno principal   

2  Haciendo  salvedad  en  el  sentido  que  se  abstenía  de  imputar el referido  punible, respecto del período 1 de 2008.   

3  Cfr.    folios   12-13  ibidem.   

4  Cfr.    folios   20-24  ibidem.   

5  Cfr.    folios   40-41  ibidem.   

6  Cfr.    folios   43-44  ibidem.   

7  Cfr.    folios   58-59  ibidem.   

8  Cfr.    folios   77-78  ibidem.   

9  Cfr.   folios   140-141  ibidem.   

10  Cfr.   folios   167-168  ibidem.   

11  Cfr.   folios   169-170  ibidem.   

12  Cfr.   folios   172-173  ibidem.   

13  Cfr.   folios   187-174  ibidem.   

14  Cfr.   folios   216-237  ibidem.   

15  Cfr. folio 259 ibidem.   

16  Cfr.   folios   295-311  ibidem.   

17  Cfr.   folios  4-32  del  cuaderno de la Corte.   

18  Cfr.    folios   78-79  ibidem.   

19  Cfr.      minutos  9:25   

20  También  por  los  períodos  3  y  4  de  2006,  1  al 6 de 2007 y 2, 4 y 6 de  2008.   

21  Cfr.  minutos  06:27-06:31  del CD de la audiencia de formulación de imputación.   

22  Cfr.  minutos  6:49-7:15  ibidem.   

23  Cfr. folio 22 del cuaderno  principal.   

24  Cfr.  minutos  26:04-27:57  del CD de la audiencia de formulación de la acusación.   

25  Cfr.      minutos  16:35-16:38   

26  Cfr.      minutos  20:13-   

27  Cfr. folio 135 del cuaderno  principal.   

28 La  operación  aritmética  es  la siguiente: 2 meses x 10 meses ÷ 11 meses = 1.81  meses.   

29  Cfr. folio 216 del cuaderno  principal.     

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