AP716-2015(43817)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado Ponente  

AP716-2015  

Radicado N° 43.817  

(Aprobado Acta Nº 049)  

Bogotá, D. C., trece (13) de febrero dos mil  quince (2015).   

ASUNTO  

        La  Sala  resuelve  el  impedimento manifestado por los magistrados Fernando Alberto  Castro  Caballero, José Luis Barceló Camacho, José Leonidas Bustos Martínez,  Eugenio  Fernández  Carlier,  María  del  Rosario  González  Muñoz,  Gustavo  Enrique Malo Fernández y Luis Guillermo Salazar Otero.   

HECHOS  

Fueron  relacionados por la Sala1   en   los  siguientes términos:   

«Se  relacionan  con las certificaciones y  licencia  expedidas en junio 23 y 28 de 1999 por Eduardo Bula Díaz, Director de  la  Oficina  de  Planeación  Municipal  y  Pedro Orellano Mendoza, Director del  Departamento  Administrativo  de  Planeación  Municipal,  por  solicitud  y  en  acuerdo  con  JOSÉ  FERNANDO  VARGAS  PALACIO, alcalde municipal de Galapa, las  cuales   permitieron  al  INURBE  declarar  elegible  el  proyecto  de  vivienda  Urbanización  Mundo Feliz presentado por ASOVIS y entregar el subsidio familiar  de  vivienda  a  1.404  unidades  familiares,  cuando en realidad el proyecto no  contaba  con  disponibilidad  inmediata  de  servicios públicos, contrario a lo  certificado en dichos documentos».   

         

ANTECEDENTES  RELEVANTES   

    

1. El Juzgado 6º Penal del Circuito de  Barranquilla,  condenó  en  sentencia del 19 de octubre de 2011, entre otros, a  Eduardo  Bula  Díaz, a quien  impuso  como  pena  principal  4  años  de  prisión  y  el pago de multa de 50  salarios  mínimos  legales  mensuales,  como  autor  responsable  del delito de  falsedad    ideológica    en    documento    público    y    prevaricato   por  acción2.     

Condenó  también  a  la  pena accesoria de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas3;  al  pago  de  perjuicios  en  cuantía  de $70.938.000,00 a favor del INURBE y de 15 salarios mínimos legales  mensuales  a  favor de Ángela Esther Arrieta de Rúa4;  y  sustituyó  la  pena  de  prisión    por   la   de   prisión   domiciliaria5.   

    

1. En virtud del recurso de apelación  interpuesto  por  el  apoderado del sentenciado Eduardo  Bula    Díaz6,  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de esa ciudad confirmó el  fallo    del    A   quo7    el   26   de   marzo   de  2012.     

    

1. La   Sala  de  Casación  Penal  inadmitió  el  9 de octubre de 2013, la demanda interpuesta contra esta última  decisión.     

    

1. El   apoderado   de  Eduardo Bula Díaz, pretende la revisión  del   fallo   dictado   por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Barranquilla,  apoyado  en  la  causal  6  del  artículo  220  de la Ley 600 de  2000.     

LOS  IMPEDIMENTOS   

    

1. Los  magistrados  Fernando Alberto  Castro  Caballero, José Luis Barceló Camacho, José Leonidas Bustos Martínez,  Eugenio  Fernández  Carlier,  María  del  Rosario  González  Muñoz,  Gustavo  Enrique   Malo   Fernández  y  Luis  Guillermo  Salazar  Otero,  expresaron  la  imposibilidad  para  conocer  de esta acción, por estar incursos en la causal 6  de impedimento del artículo 99 y 228 de la Ley 600 de 2000.     

    

1. Adujeron  que  dentro del radicado  40.270,  adoptaron  el  auto  del  9  de  octubre de 2013, a través del cual se  inadmitió  la  demanda  de  casación, decisión con la cual quedó en firme la  sentencia condenatoria objeto de la acción.     

CONSIDERACIONES   

    

1. De conformidad con lo dispuesto en  el  artículo 104 ibídem, si  la  causal  invocada se extiende a varios magistrados integrantes de una Sala de  Decisión,  hipótesis  que  se  presenta  en  este caso, la manifestación debe  decidirse en forma conjunta.     

    

1. Adviértase  tempranamente  la  no  aceptación  del  impedimento  expresado con fundamento en los artículos 99-6 y  228  de  la  Ley  600 de 2000, pues no se advierte que de la decisión demandada  hubieran conocido y por ello suscrito, quienes lo advierten.     

    

1. Sin embargo, ese evento se encuentra  concurrente  conforme  a  lo previsto por el artículo 99 de la Ley 600 de 2000,  que  en  su  numeral  4º,  entre  otras  eventualidades, refiere como causal de  impedimento  que  «el funcionario judicial haya (…)  dado   consejo   o   manifestado   su  opinión  sobre  el  asunto  materia  del  proceso».     

En  punto  de esta causal, en auto del 10 de  septiembre  de 2014 emitido en el radicado 44.356, esta Sala unificó su postura  en  lo  relacionado  con  los  aspectos  formales  de  la opinión o consejo que  refiere  la  norma,  y  precisó las exigencias que se deben verificar previo al  examen de su contenido, para establecer su trascendencia:   

«A).- Que haya sido expuesto en escenarios  diferentes     al     ejercicio    de    funciones    judiciales    (procedencia  general).   

B).- Que haya sido emitido en cumplimiento  de  los  deberes  funcionales  de  los  servidores judiciales pero por fuera del  respectivo  proceso  en  el  cual  se  manifiesta el impedimento o se formula la  recusación (procedencia excepcional).   

3.3.1.15.-  Solo  una  vez,  verificado  lo  anterior  se  examinará  el  contenido de la correspondiente opinión o consejo  para determinar su trascendencia.».   

    

1. En el expediente obra copia del auto  proferido   por   esta   Sala   el   9   de   octubre   de   2013   —radicado       40.270—,  a través del cual se inadmitió el  recurso  extraordinario  de  casación interpuesto contra el fallo proferido por  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Barranquilla el 26 de marzo de 2012,  confirmatorio  de  la  sentencia condenatoria impartida por el Juzgado 6º Penal  del  Circuito  de esa misma localidad el 19 de octubre de 2011. Los funcionarios  que expresan su impedimento suscribieron esta providencia.     

    

1. En  este  caso  en  particular, la  situación  fáctica presentada para apartarse del conocimiento de la acción se  ajusta   a   las   exigencias   de   procedencia  excepcional  fijadas  para  la  configuración  de  la  multicitada  causal  4,  pues  se  está,  i)  frente  a  providencia  proferida por esta Sala como órgano de cierre de la jurisdicción,  esto  es,  por  fuera  del trámite de esta acción y, ii) el pronunciamiento se  produjo  en  cumplimiento de la función judicial, es decir, como magistrados de  esta misma Sala.     

Agréguese  que  el  proceso  penal finaliza  eventualmente  cuando  esta  Corporación  ejerce  en  sede  de  casación, como  órgano  de  cierre;  actuación  o  proceso  diferente  a este trámite, el que  conforme   lo   consideró  inicialmente  la  doctrina  y  lo  consigna  hoy  la  legislación,        es       una       acción8 y no un recurso, por lo que no  puede considerarse en si misma, una prolongación de la causa.   

Adicionalmente, si bien en la providencia en  la  que  se fundamentó el impedimento se inadmitió la demanda de casación, el  vínculo   que   trasciende   la  opinión  y  compromete  el  criterio  de  los  funcionarios  que  lo alegaron radica precisamente en el argumento con el que se  decidió  no  casar  de oficio la sentencia demandada, esto es, al indicarse que  en  ese  evento  no  se  vislumbraba  la  afectación  de  los derechos y de las  garantías  de  los  intervinientes,  lo  que  constituye  el  trasfondo de esta  acción.   

Como  la  situación  expuesta se adecúa al  presupuesto   normativo  referido,  se  torna  imperiosa  su  aceptación  y  el  consecuente apartamiento del conocimiento del trámite.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:   

Primero. ACEPTAR el  impedimento  expresado  por  los  magistrados Fernando Alberto Castro Caballero, José Luis Barceló Camacho,  José  Leonidas Bustos Martínez, Eugenio Fernández Carlier, María del Rosario  González  Muñoz,  Gustavo  Enrique  Malo  Fernández  y Luis Guillermo Salazar  Otero.   

Segundo.  SEPARARLOS              del             conocimiento de esta acción.   

Tercero.  Contra   esta   decisión   no   proceden              recursos.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado  

Patricia Salazar Cuéllar  

Magistrada  

Ramiro Alonso Marín Vásquez  

Conjuez  

William Monroy Victoria  

Conjuez  

Mauricio Luna Bisbal  

Conjuez  

Abel Darío González Salazar  

Conjuez  

Juán Carlos Prías Bernal  

Conjuez  

Luis Bernardo Alzate Gómez  

Conjuez  

Carlos Roberto Solórzano Garavito  

Conjuez  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria.    

1  Al  inadmitir  la  demanda de casación el 9 de octubre de 2013, radicado Nº 40.270  —folio  262—.   

2  Por  los  mismos  delitos  y  similar pena condenó a  José  Fernando Vargas Palacio; y a Pedro Orellano Mendoza a la pena de 36 meses  por el delito de falsedad ideológica en documento público.   

3  A  todos los sentenciados, por término igual al de la pena principal.   

4  Solidario entre todos los sentenciados.   

5 Igual  beneficio  reconoció  al  condenado Vargas Palacio, en tanto que al sentenciado  Orellano  Mendoza le reconoció el subrogado de la suspensión condicional de la  ejecución de la sentencia.   

6 Y del  también sentenciado José Fernando Vargas Palacio.   

7 Con  la  aclaración  que  a  José Fernando Vargas Palacio se le impone la pena como  determinador y no como autor.   

8  Sentencia    C-142    de    1993.    En: Sentencia C-998 de 2004.     

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