AP3258-2015(44488)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado ponente  

AP3258-2015  

Radicación N°. 44.488  

(Aprobado Acta No.  205)   

Bogotá  D.C., diez (10) de junio de dos mil  quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Sería del caso que la Corte se pronunciara  sobre  la  admisibilidad  de  la demanda de casación  presentada   por  el  defensor  del  cabo  Francisco Javier Díaz Paz contra  la  sentencia del Tribunal Superior de Cúcuta del 6 de mayo  de  2014,  que  confirmó,  con modificaciones, la proferida el 25 de octubre de  2013  por  el  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado con funciones de  conocimiento  de  Cúcuta, mediante la cual lo condenó, a título de autor, por  el  delito  de  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas,  municiones de uso  restringido,  de uso privativo de las fuerzas armadas o explosivos, si  no  fuera  porque  se observa que fue  allegada de forma extemporánea.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL RELEVANTE   

1. La cuestión fáctica fue sintetizada por  el Tribunal de la siguiente forma:   

El 11 de agosto de 2011 en inmediaciones del  barrio  Los Almendros de la ciudad de Ocaña, por información de fuente humana,  miembros  de  la  Policía  Nacional  capturaron  al  cabo  activo del Ejército  Nacional  Francisco  Javier  Díaz  Paz,  adscrito  al  batallón  con  sede  en  Convención,  a  quien  le  hallaron  en  un  morral  que  llevaba  consigo, sin  autorización  alguna para portarlos, 775 proyectiles calibre 5.56 mm fabricados  por  Indumil  de  Colombia  y  7  proveedores, según peritación posterior, que  habían  sacado  sin  autorización alguna del Batallón situado en Convención,  en  donde  prestaba sus servicios como miembro del Ejército, hechos por los que  se  produjo su captura en flagrancia y fue puesto a disposición de la Fiscalía  URI.1   

2.  Al  día  siguiente,  el Juzgado Primero  Penal  Municipal  con  funciones  de  control  de garantías de Ocaña (Norte de  Santander),  por  solicitud  de  la Fiscalía Seccional del lugar, legalizó, en  audiencia  concentrada,  la  captura  en  flagrancia,  y la formulación de  imputación   contra   Francisco   Javier  Díaz  Paz  como  probable  autor  del  delito  de  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de  las  fuerzas armadas o explosivos, previsto en el artículo 366 de la Ley 599 de  2000, modificado por el canon 20 de la Ley 1453 de 2011.   

Así mismo, le impuso medida de aseguramiento  consistente   en  detención  preventiva  en  centro  de  reclusión2.   

3.  El  28  de  noviembre  del mismo año el  Fiscal  Séptimo Especializado de Cúcuta presentó el escrito de acusación por  la  conducta  punible  reseñada,  con  el  agravante descrito en el inciso 3º,  numeral  5º,  del  precepto  365  ejusdem  (obrar  en  coparticipación criminal)3.   

4. La audiencia de formulación de cargos se  llevó  a  cabo el 7 de diciembre de igual anualidad4,  la  preparatoria  el  20  de  marzo  de  20125  y  la  de juicio oral inició el 13 de abril siguiente6, prosiguió el  22   de  mayo,  10  de  agosto  y  11  de  septiembre  de  ese  año7 y 31 de enero,  17    de    abril   y   3   de   julio   de   20138,  y  culminó  el 14 de agosto  ulterior   con   sentido   del  fallo  condenatorio9.   

5.  Mediante  fallo del 25 de octubre de esa  calenda,  la  juzgadora  condenó  al acusado por el injusto endilgado a la pena  principal   de   veintidós  (22)  años  de  prisión,  y  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por un  lapso  de  veinte (20) años. Además, le negó la suspensión condicional de la  ejecución  de  la  pena  y la prisión domiciliaria y dispuso el comiso a favor  del  Comando  General  de  las  Fuerzas  Armadas de la munición y los cartuchos  incautados10.   

6.  Recurrido  el  fallo  por  el  defensor  contractual11,  fue  confirmado  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Cúcuta,  en  sentencia  del  6  de mayo de 2014, con la  modificación  consistente  en  excluir la circunstancia de agravación punitiva  imputada  e  imponer  las  penas  de  ciento cuarenta (140) meses de prisión, e  inhabilitación   para   el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  y  privación  del  derecho  a la tenencia y porte de armas por un periodo igual al  de   la   sanción   aflictiva   de   la   libertad12.   

          7.  Vencido  en  silencio  el término para interponer el recurso de  casación13  -que  transcurrió  entre  el  22  y 28 de mayo siguientes-, el 29  posterior  la  Secretaría de la Sala Penal devolvió el expediente al centro de  servicios  de los juzgados especializados de Cúcuta14.   

8. A través de correo local, el 30 del mismo  mes  se  allegó al Tribunal un memorial suscrito por el defensor del procesado,  por    cuyo   medio   interpuso   la   impugnación   extraordinaria15.   

9.  El  4  de julio ulterior, la Secretaría  solicitó   la   devolución  del  diligenciamiento16,  lo  cual ocurrió el 18 de  ese    mes17,  tras  lo cual, el 3 de julio informó lo sucedido al despacho del  magistrado                  ponente18.   

10.  Mediante  auto  del  día siguiente, el  referido    funcionario   concedió   el   recurso19 y la demanda correspondiente  se  presentó tanto por el abogado que interpuso el recurso como por uno que fue  designado   con  posterioridad  por  el  enjuiciado20.   

CONSIDERACIONES  

Aunque   los   recursos   ordinarios   y  extraordinarios  constituyen  la herramienta idónea para rebatir las decisiones  jurisdiccionales,  en clara garantía del derecho al acceso a la administración  de  justicia,  ellos  están  sometidos a las reglas procesales de legitimidad y  oportunidad.   

De  tiempo  atrás,  la  Corte  ha  venido  precisando  frente  al presupuesto adjetivo de oportunidad que los recursos y la  demanda  de  casación  deben ser interpuestos y sustentados, en tiempo, ante la  autoridad  judicial  que  profirió  la  decisión objeto del disenso, o sea, la  encargada de conceder la respectiva impugnación.   

Y  es que, además que los términos legales  «apuntan  a preservar el orden procesal, la igualdad  de  los sujetos, la preclusión de las determinaciones y etapas en el trámite y  la  seguridad  jurídica. Permiten al fiscal o juez y a los intervinientes en el  proceso  realizar  ciertos  actos y otorgan firmeza a las decisiones judiciales,  aún  (sic) las que carecen  de  fuerza  de  cosa  juzgada,  para  producir efectos que deben ser respetados.  Así,  los  actos  procesales  han  de  cumplirse  en los plazos y oportunidades  señalados  por  la ley o, en su defecto, por el director de proceso, ya que son  perentorios»  (CSJ  AP, 7  sep.  1999,  rad. 15.043), el  acatamiento   de   los  plazos  de  interposición  y  sustentación  de  los  recursos  debe  acreditarse ante el despacho de primer o  segundo  nivel que dictó el proveído, para que el funcionario respectivo y los  demás  sujetos  procesales  puedan saber que existe un motivo de disconformidad  frente  a  la  providencia  y que solo alcanzará ejecutoria cuando aquella haya  sido reexaminada por la autoridad correspondiente.   

Al  respecto,  la  Sala  ha  perseverado  en  señalar  que  (CSJ  AP,  9  ago.  2001. Rad. 18.445,  reiterada  en CSJ AP, 23 sep.  2003, rad. 19.921):   

Es  claro  que  los  recursos  son  medios  concedidos  por  la  ley a los sujetos procesales, para propiciar la corrección  de  los yerros en que hayan podido incurrir los servidores judiciales, de manera  que  la  facultad de interponerlos y el deber de sustentarlos cabalmente, están  radicados  en  el prudente criterio, idoneidad y responsabilidad del interesado,  que  debe  ejercer  el derecho de  impugnación, como toda postulación, al  interior  del  proceso correspondiente, por cualquiera de los medios autorizados  por  la  ley;  de  tal  manera, la interposición y la  sustentación  tienen  que  hacerse  valer  ante  el  despacho  que profirió la  providencia,  y  es  con  la  fecha   en  que  allí  se  acrediten  que se  determinará  si  lo  fueron  dentro  de  los  precisos términos instituidos al  efecto.   

Esta   postura  fue  ratificada  por  esta  Corporación  (CSJ  AP, 1 nov. 2001, Rad. 18.444, CSJ  AP,  18 dic. 2001, Rad. 18.230) haciendo la salvedad de  que  cuando  la  notificación  personal  de  la   providencia se realiza a  través  de comisionado, por ejemplo, a los procesados privados de libertad, por  excepción,  el  recurso  puede ser interpuesto ante funcionario distinto al que  la  profirió,  pero  siempre  dentro  de  los  términos que la ley prevé para  ello.   

Abundando en el tema, la Corte, con apoyo en  las  normas  civiles  sobre  la oportunidad de los recursos y demandas, precisó  más  adelante  (CSJ  AP,  14 may. 2002, rad. 18.647,  ratificada  en  CSJ  AP,  26  ene. 2005, rad. 21.383 y CSJ AP, 3 ago. 2006, rad.  23.553):   

Sobre  estos  antecedentes  se  tiene  que  tanto  la  manifestación  de inconformidad, como los  motivos   en  que  ella  se  funda  (demanda),  deben  ser  expresadas  ante  el  funcionario  que  conoce  de  la actuación y una y otra para efectos procesales  sólo  pueden  considerarse  presentadas  el  día  en  que son recibidas por el  despacho  de  su destino (artículo 84 del C. de P.C. Modificado. D.E., 2282/89,  artículo  1º  Num.36)  y  si el actor opta por remitir la demanda de casación  desde  el  lugar  de su residencia, como también lo prevé dicho Estatuto en el  artículo  373  (Modificado.  D.E.  2282/89,  art.  1º,  num.188), la misma “se  tendrá  por  presentada  en tiempo si llega a la secretaría antes de que venza  el    término    del    traslado”.    (Subrayas no originales).   

Igualmente,   conservando   el   referido  lineamiento,  el  Código  General  del  Proceso, previó en su artículo 89 que  «[l]a  demanda  se  entregará,  sin  necesidad  de  presentación   personal,   ante  el  secretario  del  despacho  judicial  al  que se dirija o de la oficina judicial respectiva, quien  dejará  constancia  de  la  fecha  de su recepción.»  (Subrayas de la Corte).   

Y,   sin   ir   más  lejos,  el  estatuto  procedimental  actual  (artículo  183  de la Ley 906 de 2004, modificado por el  artículo  98  de la Ley 1395 de 2010), por el cual se rige este asunto, prevé,  específicamente,  respecto  a la impugnación extraordinaria que «[e]l   recurso   se   interpondrá   ante  el  Tribunal   dentro   de   los  cinco  (5)  días  siguientes  a  la  última  notificación  y  en  un  término  posterior  común  de  treinta (30) días se  presentará  la  demanda  que  de  manera precisa y concisa señale las causales  invocadas  y  sus  fundamentos», no, ante ningún otro  despacho público o privado.   

Igualmente,   la  Corte  ha  resaltado  la  necesidad  de  que  los memoriales de recursos se presenten en el despacho donde  reposa  la  actuación  a  la  que  va  dirigida la respectiva manifestación o,  incluso,  vía  correo  electrónico  “en  el momento en que se genere en el sistema de información de la  autoridad  judicial  el  acuse  de  recibo  junto con la radicación consecutiva  propia  de  cada  despacho”,  al tenor del artículo  10º  del  Acuerdo  PSAA06-3334  de  2006  de la Sala Administrativa del Consejo  Superior      de      la      Judicatura.     (CSJ  AP-3158-2014).   

Así  las  cosas,  corresponde  a  la  Sala  verificar  si el recurso de casación fue interpuesto, en tiempo, por la defensa  de  confianza  del  aquí procesado o si lo fue de manera extemporánea, caso en  el cual habrá de declarar desierta la impugnación.   

De esta manera, se tiene que la sentencia de  segunda  instancia  fue  proferida  el  6  de mayo de 2014 por la Sala Penal del  Tribunal       Superior       de       Cúcuta21  y la lectura de la misma, a  la  que  concurrió el acusado y su defensa, en cabeza del doctor José Gregorio  Botello                    Mejía22, se surtió en audiencia del  21  del mismo mes, advirtiendo que contra la providencia procedía el recurso de  casación23.   

En  consecuencia,  la Secretaría de la Sala  Penal  dejó  constancia  expresa en el expediente de que al tenor del artículo  98  de  la  Ley  1395  de  2010,  «las  partes y los  intervinientes  legitimados  para  recurrir,  tendrán  05  días  hábiles para  interponer  el  recurso  Extraordinario  de  Casación  contra  la  sentencia de  segunda   instancia,  dentro  del  proceso  de  la  referencia;  los  cuales  se  comenzarán  a contarse (sic) a partir del 22 al 28 de  Mayo  de  2014.»24 (Subrayas y  negrillas originales).   

Como  quiera  que  dentro  de la oportunidad  legal  no  se  interpuso  el  recurso,  el 29 de mayo, la Secretaría de la Sala  dejó  constancia  de que el día anterior, a las 6:00 p.m., venció en silencio  el    término    para   impugnar   en   casación25,  por  lo  que el mismo día  dispuso  la  devolución  del  legajo  al  centro  de  servicios de los juzgados  especializados          de          Cúcuta26.   

No  obstante, a las 5:15 p.m. del 30 de mayo  siguiente  se  allegó al Tribunal, a través de una empresa de correo local, un  memorial  suscrito  por  el defensor del enjuiciado, por cuyo medio interpuso el  recurso  extraordinario  de  casación,  escrito que tiene nota de presentación  personal  ante  la  Notaría  Primera  de  Cúcuta del 27 de ese mes27.   

Por su parte, la Secretaría de la Sala, el 4  de  junio  posterior, solicitó al secretario del Centro de Servicios Judiciales  la      devolución     del     diligenciamiento28,  petición  reiterada el 17  de             junio             ulterior29.   

El  expediente  arribó  al Tribunal al día  siguiente30  y  el  3  de julio posterior la Secretaría de la Sala lo pasó al  despacho  del  magistrado  ponente  con  el  informe  respectivo,  en  el que se  enfatizó  que  el  término  para  interponer  el  recurso  de casación había  vencido            en            silencio31.   

No  obstante  lo  anterior,  es  decir,  la  ostensible   extemporaneidad   del   recurso,  en  tanto  la  manifestación  de  interposición  se  hizo,  ante  la  Secretaría  de  la  Sala  Penal, dos días  después     de     que     expirara     el     plazo     legal     –entre  el  22 y 28 de mayo-, o sea, el  30   de  mayo,  el  referido  funcionario  lo  concedió,  bajo  el  extraño  e  inexplicable   argumento   de   que   había   sido   interpuesto  oportunamente  «ya  que  [el  defensor]  lo  presentó  dentro  del  término  legal  esto  es el 27 de mayo ante la Notaría Primera Cúcuta (sic) y  el  término  para  la  presentación  fenecía  el  día  28  de  mayo  de  los  corrientes»32, cuando era evidente que, no  se  presentó  en el Tribunal,  como era debido, en el plazo legal.   

Además,   tampoco   se   trató   de  una  notificación  personal  por  funcionario comisionado al procesado privado de la  libertad,  pues,  como  quedó  reseñado  en los antecedentes, tanto el acusado  como   su   defensor  fueron  enterados,  en  estrados,  del  fallo  de  segunda  instancia.   

Siendo  lo anterior así, de conformidad con  el   principio   de   preclusión   de   los   actos  procesales,   no  queda  otro  remedio  que  declarar  desierto,   por   extemporáneo,   el  recurso  extraordinario  de  casación  y  abstenerse  de  estudiar  la  demanda  correspondiente,  así  como  devolver el  expediente al despacho de origen.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero.     Declarar     desierto,  por extemporáneo, el recurso extraordinario de casación  promovido  por  la  defensa  de  Francisco Javier Díaz  Paz     y,     en     consecuencia,    abstenerse   de   estudiar   la   demanda  correspondiente.   

Segundo.   Devolver  el  expediente  al  despacho de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente de Sala  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA   SALAZAR  CUÉLLAR   

LUIS  GUILLERMO SALAZAR  OTERO   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Cfr.  folios  1-2  de  la  sentencia    de    segunda   instancia   a   folios   8-9   del   cuaderno   del  Tribunal.   

2  Cfr.   folios   6-7  del  cuaderno principal.   

3  Cfr.    folios   21-24  ibidem.   

4  Cfr. folio 33 ibidem.   

5  Cfr. folio 65 ibidem.   

6  Cfr. folio 69 ibidem.   

7  Cfr.  folios 88, 102 y 105  ibidem.   

8  Cfr. folios 117, 125 y 132  ibidem.   

9  Cfr.   folios   135-136  ibidem.   

10  Cfr.   folios   152-165  ibidem.   

11Cfr.   folios   167-173   ibidem.   

12  Cfr.   folios  8-20  del  cuaderno     de     la     sentencia     de     segunda    instancia.   

13  Cfr. constancia secretarial  a        folio       31       ibidem.   

14  Cfr. folio 34 ibidem.   

15  Cfr. folio 35 ibidem.   

16  Cfr. folio 36 ibidem.   

17  Cfr. folio 38 ibidem.   

18  Cfr. folio 40 ibidem.   

19  Cfr. folio 41 ibidem.   

20  Cfr.  folios 53-73 y 74-86  ibidem.   

21  Cfr.    folios    8-20  ibidem.   

22  Cfr. minutos 1:20-1:47 del  primer audio del Cd de lectura del fallo de segunda instancia.   

23  Cfr. folio 27 del cuaderno  de  la  sentencia  de  segunda  instancia  y  minutos  13:38-13:42  ibidem.   

24  Cfr. folio 28 ibidem.   

25  Cfr. folio 31 ibidem.   

26  Cfr. folio 34 ibidem.   

27  Cfr. folio 35 ibidem.   

28  Cfr. folio 36 ibidem.   

29  Cfr. folio 37 ibidem.   

30  Cfr. folio 38 ibidem.   

31  Cfr. folio 40 ibidem.   

32  Cfr. folio 41 ibidem.     

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