AP284-2015(45255)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

AP284-2015  

Radicación No. 45255  

Acta No. 26  

Bogotá D.C., veintiocho (28) de enero de dos  mil quince (2015).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el impedimento  manifestado  por  un  Magistrado  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de  Tunja1,  para  conocer  del  recurso  de  apelación interpuesto contra la  sentencia   mediante   la   cual,   el   Juzgado   Segundo  Penal  Municipal  de  Chiquinquirá,  absolvió  a  WILLIAM  GERMÁN  PACHÓN  CUÉLLAR del punible de  hurto calificado y agravado.   

ANTECEDENTES  

          1.  En el mes de enero del año 2009, una  persona      identificada     como     «Alejandro  N»,  arribó  a  un  parqueadero  de  la  ciudad  de  Chiquinquirá  en  compañía  de  WILLIAM  GERMÁN  PACHÓN  CUÉLLAR y aquél,  haciéndose   pasar   por  el  propietario  de  uno  de  los  automotores  allí  estacionados, lo retiró.   

          2.  Por  ese  hecho,  se  libró orden de  captura  contra  PACHÓN  CUÉLLAR,  la  que se materializó el 17 de febrero de  2010,  data en la que se llevaron a cabo ante el Juzgado Primero Penal Municipal  de  Chiquinquirá,  las audiencias de legalización de la captura y formulación  de  imputación  por el delito de hurto calificado y agravado.  El despacho  negó  la imposición de medida de aseguramiento privativa de la libertad contra  el procesado.   

          El  7 de abril de 2010 se llevó a cabo la audiencia de formulación  de   acusación  ante  el  Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  con  Función  de  Conocimiento  de  la  localidad citada.  El 13 de junio de 2012 se realizó  la  diligencia  preparatoria  y el 15 de enero y 17 de febrero de 2014, la vista  pública de juicio oral.   

          Culminado  el  juicio,  la  Juez  de  conocimiento dictó sentencia,  absolviendo   a  PACHÓN  CUÉLLAR  de  los  cargos  que  le  formuló  el  ente  acusador.   Esa  determinación  fue  apelada  por  la representante de las  víctimas  y  por  la  Fiscal  del caso, siendo remitido el expediente a la Sala  Penal del Tribunal Superior de Tunja.   

3.   En   esa  Corporación,  correspondió  el  asunto por reparto al Magistrado José Alberto  Pabón  Ordóñez,  quien al amparo de la causal contenida en el numeral 5º del  artículo    56    de   la   Ley   906   de   20042, manifestó su impedimento, el  que  fundó  en  que  a  la  Juez  que  dictó  la  sentencia  de  primer nivel,  «la  conozco  desde  hace  10 años, manteniendo una  amistad  basada  en  el  aprecio,  la  fraternidad, la lealtad, la comunicación  constante,  con similitudes ideológicas y de criterios, como quiera que fui uno  de  sus mentores jurídicos, habiendo compartido espacios comunes durante varios  años  en  actividades  académicas  y  laborales  que devinieron en un vínculo  estrecho de amistad».   

Por tal razón y atendiendo al contenido del  artículo  58A  de  la  Ley  906  de  2004,  remitió el expediente a los demás  integrantes  de  esa  Sala,  quienes  mediante auto del 20 de enero del presente  año,  lo  declararon infundado, estimando que la relación laboral y académica  o  la  unidad  jurídica  de posturas en determinados asuntos, no son argumentos  que  sustenten  en  debida  forma  la  manifestación,  ni  de  ellos  es  dable  «inferir  la profundidad de la relación afectiva de  tal  manera  que  pueda considerarse como “íntima”, más aún, si se itera,  que  la  causal  esbozada se edifica entre falladores de instancia».   

En  consecuencia,  ordenaron  el  envío del  expediente  a  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, para  que dirima de plano la cuestión.   

CONSIDERACIONES  

1. De acuerdo a lo  establecido   en   el  artículo  58A  de  la  Ley  906  de  2004  (adicionado  por  el artículo 83 de la Ley 1395 de 2010),  a  la  Sala le asiste atribución para pronunciarse en relación  con  el  impedimento  propuesto  dentro  de  una  actuación que se rige por los  lineamientos  del  sistema  penal  acusatorio,  pues  además,  se  trata  de la  manifestación  que  hace  un  Magistrado de Tribunal Superior, luego de haberse  agotado el trámite previsto en la norma en comento.   

2. Bajo la égida  del   sistema   penal   acusatorio   –  artículo  5°  ibídem –,    se    establece   que   los  jueces deben proceder con objetividad en procura de la verdad y  justicia,  propósitos  que  demandan de parte de los funcionarios judiciales un  obrar  con  rectitud,  ecuanimidad, independencia e imparcialidad en los asuntos  sometidos  a  su  consideración,  lo  que  da fundamento a la consagración del  instituto  de  los impedimentos y recusaciones, establecido en los artículos 56  a  65 del Código de Procedimiento Penal y se convierte en garantía fundamental  para el debido proceso de los sujetos que en él intervienen.   

3. En el asunto que  concita  la  atención de la Sala, el Magistrado JOSÉ ALBERTO PABÓN ORDÓÑEZ,  se  inhibió  de  conocer  el  proceso  de  la  referencia, con fundamento en lo  dispuesto  en  el  numeral  5º  del  artículo 56 de la Ley 906 de 2004, a cuyo  tenor   es   causal  de  impedimento:  «que  exista  amistad íntima o   enemistad  grave  entre  alguna  de  las  partes,  denunciante,  víctima  o  perjudicado  y  el funcionario judicial»  (se destaca).   

Lo  anterior,  dice, al mantener una amistad  con   la   Juez   Segunda   Penal   Municipal   de   Chiquinquirá  – quien dictó la sentencia de primera  instancia  –,  desde hace  más  de  10  años,  fundada  en  el  aprecio, la fraternidad, la lealtad y una  comunicación       constante,       compartiendo      además      «similitudes     ideológicas    y    de    criterio».   

Ha   precisado   la   Sala,  frente  a  la  circunstancia impeditiva descrita, lo siguiente:   

Como  el  motivo de amistad íntima alude a  una  relación  entre  personas  que,  además  de dispensarse trato y confianza  recíprocos,  comparten  sentimientos  y  pensamientos que hacen parte del fuero  interno  de  los  relacionados,  la Corte ha sido amplia en la admisión de esta  clase  de  expresiones  impeditivas,  merced  a  su marcado raigambre subjetivo,  sólo  a  cambio  de  que  el  funcionario diga con claridad los fundamentos del  sentimiento  de transparencia y seguridad que quiere transmitir a las partes y a  la  comunidad, a fin de que el examen de quien deba resolver no sea un mero acto  de   cortesía   sino   la   aceptación   o  negación  de  circunstancias  que  supuestamente   ponen   en   vilo   la   imparcialidad  del  juicio. (CSJ AP, 21 de agosto de 2013, Rad. 41.972).   

Y además, en posterior oportunidad refirió  que:   

…el cordial trato diario y el conocimiento  mutuo  de  vieja  data,  situaciones  nada extrañas entre servidores de la rama  judicial  de  distintas  jerarquías, no son circunstancias que, por sí mismas,  lleguen  a  comprometer  el  deber  de  imparcialidad  requerido  en  la  debida  administración  de  justicia,  por  cuanto  no trascienden necesariamente hacia  sentimientos  profundos  de  afinidad,  solidaridad  y  comunidad de intereses y  sentimientos.     (CSJ     AP5359     – 2014).   

Bajo  ese  derrotero, en el presente caso no  aprecia  la Sala que se comprometa la imparcialidad del Magistrado José Alberto  Pabón  Ordóñez,  para  resolver  el recurso de apelación formulado contra la  sentencia   absolutoria   dictada   por  la  Juez  Segunda  Penal  Municipal  de  Chiquinquirá,  pues  de  los  aspectos que trae a colación como sustento de la  circunstancia   impeditiva  no  podría  derivarse  algún  elemento  que  pueda  obnubilar  su  criterio  en el proceso penal y con ello perjudicar o favorecer a  quienes  intervienen  en el mismo.  Máxime que los eventos que invoca, los  expone  es  frente a la funcionaria de conocimiento, no respecto de «alguna  de  las partes», contrario a lo  señalado  en  la  causal  quinta  del artículo 56 del Código de Procedimiento  Penal, por él invocada.   

Así  las  cosas,  la  Corte  procederá  a  declarar  infundado  el  impedimento manifestado por el Magistrado José Alberto  Pabón  Ordóñez,  integrante de la Sala Penal del Tribunal Superior de Tunja y  dispondrá  la devolución inmediata de las diligencias a ese despacho, para que  continúen su curso.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

PRIMERO:  DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado  por  el Magistrado José Alberto Pabón  Ordóñez,  integrante  de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Tunja, para  conocer de este asunto.   

SEGUNDO: DEVOLVER la  actuación a ese despacho judicial.   

TERCERO: Contra el  presente auto no procede ningún recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1  Al  amparo  de  la  causal  contemplada en el numeral  5º del artículo 56 de la  Ley 906 de 2004.   

2  Artículo 56. Causales  de  impedimento. Son causales de impedimento:   

(…)  

5.  Que  exista amistad íntima o enemistad  grave  entre  alguna  de  las  partes,  denunciante, víctima o perjudicado y el  funcionario judicial.     

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