AP1607-2015(45467)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP1607-2015  

Radicación n° 45467  

(Aprobado   Acta  No.110)   

Bogotá D.C., veinticinco (25) de marzo de dos  mil quince (2015)   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el defensor de  MIGUEL  REMBERTO  CONTRERAS  BACCA, contra la sentencia de septiembre 23 de 2014  del  Tribunal  Superior de Bogotá, mediante la cual confirmó el fallo de abril  30  del  citado  año  dictado por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de esta  ciudad,   modificándolo  al  imponerle prisión de ciento cuarenta y cinco  (145)  meses,  como  autor  responsable  del delito de acceso carnal abusivo con  incapaz de resistir.   

HECHOS  

El  1  de enero de  2011,  Mónica  Mejía  Rubiano denunció que a las 19:30 horas aproximadamente,  encontrándose  en  la  habitación  de su residencia ubicada en la calle 51 No.  19-18  de esta ciudad, en donde había sido dejada por  su  novio  dado  su  avanzado  estado  de embriaguez,  provocado  por  la  ingesta  de  alcohol  desde tempranas horas del día con sus  familiares,   se   sorprendió   cuando   al   escuchar   golpear  la  puerta  de  la  pieza,  sobre  su cuerpo yacía MIGUEL REMBERTO CONTRERAS BACCA        abusando        sexualmente       de       ella.   

ANTECEDENTES  

El 10 de  marzo  de  2011    en   audiencia  preliminar  ante  el  Juez  29   Penal  Municipal  de  Control   de   Garantías   de   Bogotá,     se  legalizó  la  captura  de  MIGUEL  REMBERTO  CONTRERAS  BACCA;   y,     el  Fiscal     338    Seccional    URI   le   formuló   imputación  por  el  delito  de  acceso  carnal  con   incapaz   de   resistir  agravado  –artículos 210.1, 211.2  del    Código    Penal,    modificados         por        los         artículos    6   y  7  de la ley 1236 de 2008-.  El  capturado  fue  dejado  en  libertad,   porque   la   Fiscalía  retiró  la  petición   de   medida   de   aseguramiento  en  su  contra.   

El  8  de  abril de  ese  año,  la  Fiscal  319  Seccional  radicó  el  escrito de acusación,  y ante el Juez 13  Penal  del  Circuito de esta  ciudad, formuló acusación por el  delito    de   acceso   carnal   con   incapaz   de  resistir.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   postula   un  (1)  cargo.   

Al amparo de la causal 2ª del artículo 181  de  la  Ley  906  de  2004, el recurrente denuncia la afectación del derecho de  defensa  técnica,  en  la  etapa  correspondiente a la audiencia preparatoria y  hasta la iniciación del juicio oral.   

A  juicio  del  demandante,  el  abogado  de  confianza  del  acusado  “carecía de las calidades  profesionales   para   ejercer   una  efectiva  defensa  técnica”,  porque  si  bien asumió la personería al inicio de la audiencia  preparatoria,  en  su  desarrollo mostró desconocimiento en su trámite como en  la  sustentación  de la pertinencia y conducencia de las pruebas que pretendía  practicar en el juicio oral.   

Del   mismo   modo,  en  la  audiencia  de  juzgamiento  es  requerido para que informe si va a presentar teoría del caso o  no  y  en  el  interrogatorio a la víctima, permite que la Fiscalía interrogue  sin objetar las preguntas sugestivas y repetitivas.   

En el contrainterrogatorio sus preguntas son  objetadas  por  mal formuladas, de igual manera no pudo impugnar la credibilidad  del  testimonio  de  la  ofendida por no saber introducir el documento que iba a  utilizar  en  su  intervención, por lo cual en razón a sus reiterados errores,  la  juez  decidió  ante  las manifestaciones de los intervinientes suspender la  audiencia,  para  que  se preparara so pena de desplazarlo del encargo conferido  por el acusado.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  incumple  los  presupuestos  de  técnica  que  permita  disponer  su  admisión, en razón a que el cargo único  postulado  contra la sentencia del Tribunal, se desarrolla sin la observancia de  los  requisitos  formales  y  materiales  previstos  en los artículos 183 y 184  inciso 2º de la ley 906 de 2004.   

En  la  censura,  el  demandante  invoca la  nulidad  de  la  actuación por violación del derecho a la defensa técnica, al  considerar  que el togado que asumió la representación del acusado a partir de  la  audiencia  preparatoria  y  hasta  el  inicio  del juicio oral, “carecía    de    las   calidades   profesionales” para ejercerla.   

La  Sala tiene dicho que cuando se denuncia  la  violación  del  derecho a la defensa técnica por falta de conocimiento del  sistema  procesal acusatorio, según se desprende del reparo, además de indicar  tal  situación,  es  necesario  demostrar  si esa ignorancia incidió de manera  efectiva  y  perjudicial en las actuaciones cuestionadas y en la declaración de  justicia  de  la sentencia objeto de reproche, ya que las nulidades se rigen por  el       principio       de       trascendencia1.   

El recurrente incumple tal cometido. En este  sentido,  no  señala  cuál  debía ser el “trabajo  investigativo   adecuado”  en  la  recolección  de  elementos  materiales  probatorios  previo  a  la  audiencia  preparatoria,  que  omitido  por el abogado afectó los intereses del acusado; en cuyo caso, no deja  de ser una simple afirmación carente de demostración alguna.   

Y  si  bien  conforme  con  la relación de  hechos  sucedidos  en  esa  audiencia,  el  demandante  advierte que el defensor  confundió  su  desarrollo,  al   punto que la juez que la presidía debió  requerirlo  durante  su  trámite  en  varias  oportunidades,  ningún  esfuerzo  adelanta   por  mostrar  que  tales  falencias  perjudicaron  la  situación  de  CONTRERAS BACCA.   

Su  crítica  a  las  pruebas  solicitadas,  porque   tienden   “a  demostrar  hechos  ajenos  y  anteriores  a  la  ocurrencia”  de  los  mismos, no  conduce   a   “demostrar   la  inculpabilidad  del  acusado”,   y   tampoco   respaldan   “su   eventual  teoría  del  caso”,  mientras  que  “solicita  pruebas  que  pueden  ser  contrarios  (sic)  a  los  intereses de la defensa”,  son especulaciones que ningún sustento tienen en la demanda.   

No explica en qué consiste la “indebida      argumentación     de     la     conducencia     y  pertinencia”  de  las  pruebas,  sin  que  a  dicho  propósito  sea  suficiente  su  manifestación  de  que  ella  fue “atacada  por  parte  de la Fiscalía y la representación de las  víctimas  y luego rechazadas por la judicatura”, en  la  medida  que  es  una  eventualidad  que puede correr cualquier interviniente  frente  a  una  solicitud  suya;  luego  su  fracaso  no  es  demostrativo de la  irregularidad denunciada.   

Ahora,   que  en  vez  de  manifestar  su  oposición  o no a las pruebas de la Fiscalía, justificara y contra argumentara  la  oposición de las partes a las de la defensa, lo cual fue objeto de reproche  por  la  juez, o que no haya formulado objeción al descubrimiento probatorio de  la  Fiscalía,  o  que  algunas de las pruebas fueran rechazadas por su falta de  conducencia  y  pertinencia  son  circunstancias  que  evidencian  la  falta  de  ilustración  del  abogado  sobre el sistema procesal acusatorio, las cuales, de  otro  lado,  no enseñan que el derecho de defensa técnica fuera nugatorio como  se insinúa en el cargo.   

Que  en  la  audiencia  del juicio oral, el  defensor    no    haya    presentado   de   “forma  adecuada”  la  teoría  del  caso,  la  cual  no es  obligatoria,   y   que   dejara   de  formular  objeciones  a  las  “preguntas    sugestivas”    y  “repetitivas”  de  las  que   se   valió  la  Fiscalía  en  el  interrogatorio  de  la  víctima,  sin  identificarlas  ni  precisarlas  en el reparo, revela un discurso especulativo y  genérico    del    recurrente   que   nada   prueba   frente   a   la   nulidad  alegada.   

Y  que  en el contrainterrogatorio quedaran  evidenciados     “los    desatinos”  de  la  defensa  por  la  prosperidad  de  las  objeciones  a las  preguntas  formuladas  por  el  togado,  que  la  juez  le ordenara reformular y  adecuar  algunas  de ellas, que desconociera la forma de introducir un documento  y  que  ante dichas falencias, la funcionaria luego de recriminarle la solicitud  de  aplazamiento  de  la  audiencia  y  después de escuchar a la Fiscalía y al  apoderado  de  las  víctimas,  decidiera  suspender  la diligencia “porque  continuar  con  esa  falta  de  conocimiento  generaría  futuras  nulidades”, muestran todo lo contrario a lo  pretendido por el demandante.   

Sin  embargo, las anteriores circunstancias  que  a  juicio  del  casacionista  revelarían  los  eventos  generadores  de la  vulneración  del  derecho  invocado,   son una sucesión de críticas a la  que  considera  forma  poco  afortunada en que el abogado asumió su encargo, en  las  que  no acredita su incidencia real en la sentencia o sus efectos en cuanto  permitiera    una   decisión   distinta   a   la   adoptada   en   contra   del  acusado.   

Por  eso  el  alegato se muestra genérico,  incapaz  de  hacer  ver que pese a las correcciones e intervenciones de la juez,  el  procesado  se  halló  ausente de defensa técnica no obstante contar con un  profesional  del  derecho,  ya  que  la  argumentación  se  queda  en  el campo  especulativo  acerca  de  lo  que  pudo  ser y no en  concreto, de ahí que  omita  indicar  las diligencias investigativas echadas de menos, que el defensor  estaba  obligado  a  adelantar  antes de la audiencia preparatoria, que a juicio  del   casacionista   mejoraban   las   posibilidades   defensivas  de  CONTRERAS  BACCA.   

Tampoco  cita  las pruebas, distintas a las  solicitadas  por  la  defensa,  que  favorecían  la  situación jurídica de su  cliente,  ni menciona los fundamentos que permitían oponerse a las pretensiones  probatorias  de  la  Fiscalía  y cómo su rechazo serviría para explorar otras  alternativas,  todo por cuanto su discurso se limita a hacer evidente los hechos  que en su entender afectaban el derecho a la defensa técnica.   

Del  mismo  modo,  ningún intento hace por  demostrar     cuál     sería     la     teoría    del    caso    “adecuada”  en este asunto por parte  de  la  defensa,  ni  en  la  demanda  relaciona  las preguntas sugestivas y las  repetitivas  que  han  debido  ser  objetadas  por  aquél, y que al no hacerlo,  resultaron  decisivas  en la condena del acusado, pues se insiste, el impugnante  circunscribe   su   labor   a   enunciar   en   su   alegato   los   hechos  sin  desarrollarlos.   

Ningún  ejercicio  hace  en  el  cargo por  mostrar  que  el  contrainterrogatorio  considerado deficiente por las repetidas  objeciones   de  los  intervinientes  y  su  desconocimiento  para  impugnar  la  credibilidad   del   testimonio   a  partir  de  la  prueba  documental,  fueron  determinantes  en la sentencia, ni enseña por qué su comportamiento calificado  de   argumentativo   cuando  no  repetitivo,  favoreció  los  intereses  de  la  Fiscalía.   

Y  menos  explica  frente  a  la  decidida  intervención  de  la  juez  de  amparar  el derecho a la defensa técnica, para  ilustrar,  corregir  o  requerir  al  abogado  que  asistió  al  acusado  en la  audiencia  preparatoria, y suspender el juicio oral, la manera en que a pesar de  ella la garantía resultó afectada.   

El   relevo   del  abogado  antes  de  la  continuación  del  juicio  oral,  cuando  únicamente  había sido escuchada la  víctima  en  declaración,  para el casacionista pasa desapercibido; razón por  la  cual,  omite  cualquier reflexión encaminada a señalar que a pesar de él,  el  derecho  de  defensa  técnica  había  sido  afectado  y el remedio para su  restablecimiento  era   invalidar lo actuado, por la incapacidad de mostrar  en  el  reparo  que las deficiencias atribuidas a la defensa fueron decisivas en  la condena del acusado.   

Baste  con  señalar  que  el  encargado de  continuar  con  la  defensa  de  CONTRERAS BACCA en el juicio oral, al apelar la  sentencia     aludió     a     una    posible    nulidad    por    “ausencia   del   análisis   de   la   prueba   testimonial  del  acusado”,  sin  alegar dificultades para su encargo  generadas  por  lo  ocurrido en la audiencia preparatoria y al inicio del juicio  oral   con   el   anterior   abogado,   evidenciándose   con   esa  postura  la  intrascendencia de los motivos enunciados en la demanda.   

Ante las falencias anotadas a la demanda, la  Sala  la  inadmitirá,  sin que supere sus defectos para disponer su trámite de  acuerdo  con  lo  previsto  en  el  inciso 3º del artículo184 de la Ley 906 de  2004,  porque no observa la violación de garantías de los intervinientes ni se  da ninguno de los supuestos que permita su intervención oficiosa.   

Contra  la  determinación  que  se  adopta  procede  el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del artículo  184  de  la  Ley  906  de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal es el  señalado  por  la  Sala  en  el  auto  de  diciembre  12  de  2005, radicación  25006.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir    la    demanda   de    casación  de  origen  y  procedencia  anotada  presentada  por   el   defensor  contractual  de  MIGUEL REMBERTO CONTRERAS BACCA.   

Contra  esta  determinación procede el  mecanismo  de insistencia contemplado en el  inciso segundo del artículo 184 de  la ley 906 de 2004.   

Cópiese,  notifíquese y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 CSJ  AP,   23   may.   2012,   rad.   38810;   27   feb.   2013,  rad.  40241,  entre  otros.     

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