14857jun

2000

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso Nº 14857  

CORTE     SU      PREMA    DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado ponente:  

Nilson E. Pinilla Pinilla  

Aprobado Acta N° 105  

Santa Fe de Bogotá, D. C., junio veinte (20)  de dos mil (2000).   

ASUNTO  

Se  procede a resolver sobre la admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  presentada  en  defensa  del procesado ALEXANDER  CASTAÑO  HERRERA,  sindicado  de homicidio agravado, secuestro extorsivo,   hurto  calificado  y  agravado  y  porte  ilegal  de  armas  de fuego de defensa  personal.   

HECHOS  

La  noche  del  20 de diciembre de 1994, tres  individuos  portando  armas  de  fuego llegaron al condominio “Los Lagos de La  Rochela”  de  Manizales,  secuestraron  a  ALBERTO PELAEZ ARANGO y se llevaron  ropa,  un  reloj,  una cámara de fotografía, mercado y el campero de placa MAM  536.  Al  día  siguiente  fue  hallado  muerto  el  secuestrado en el túnel de  Irra.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

Abierta  investigación, fueron escuchados en  indagatoria  LEIVER DE JESUS CAMPEON DIAZ, ALEXANDER CASTAÑO HERRERA y POMPILIO  ANTONIO  ANDRADE DELGADO, a quienes una Fiscalía Regional de Medellín decretó  detención   preventiva   (fs.   199,  338   y  Ss.,  cd.  1).  Cerrada  la  instrucción  en  lo  concerniente  a  los  dos  últimos  mencionados, el 13 de  diciembre   de   1995   se  les  profirió    resolución  de  acusación,  por  homicidio agravado,  secuestro  extorsivo  agravado,  hurto  calificado  y agravado y porte ilegal de  armas de fuego de defensa personal (fs. 151 y Ss., cd. 3).    

Correspondió  a  un  Juzgado  Regional  de  Medellín  adelantar  el  juicio  y  vencido  el  traslado  respectivo,  el 9 de  septiembre  de  1997  absolvió  a  dichos procesados. Fallo que, apelado por la  Fiscalía,  el  10  de febrero de 1998 el otrora Tribunal Nacional revocó y, en  su  lugar,  condenó  a  POMPILIO  ANTONIO  ANDRADE DELGADO y ALEXANDER CASTAÑO  HERRERA,  por  los  referidos  delitos,  a  45  años  de prisión, multa de 102  salarios   mínimos  legales  mensuales,  10  años  de  interdicción   de  derechos   y  funciones  públicas,  así  como  a  indemnizar  los  respectivos  perjuicios, mediante sentencia que es objeto de casación.   

LA DEMANDA  

Al  amparo de la causal primera de casación,  la  defensa  formuló  el único cargo contra la sentencia impugnada, aseverando  que  ALEXANDER  CASTAÑO  HERRERA  no  fue  autor material ni intelectual de los  delitos  que  se  le  imputan  y  se  presenta  violación  indirecta  de la ley  sustancial,  al  no  haber  sido  estimadas  las  pruebas en su conjunto y otras  fueron   desechadas,  dándose  por  probado  lo  inexistente  y  negándose  lo  demostrado.   

El  demandante  anota  que  la  sentencia  de  segunda  instancia  “se  produjo  al  amparo  de  la  duda  testimonial”; se  contrarrestaron  las  pruebas  de   descargo  y el ad quem se divorció del  estimativo  probatorio  de la inicial sentencia absolutoria, resultando violados  los  artículos 445, 247, 220, 294 y 347 del Código de Procedimiento Penal y 29  de la Carta.   

Reitera que su representado no es responsable  y  se le conculcó la presunción de inocencia, de acuerdo con las explicaciones  rendidas  en  la  indagatoria,  ya  que  no  se  encontraba  en  el lugar de los  hechos.   

Por   todo   lo   anterior,   solicita   la  absolución.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Cualquiera  que  sea  la  causal invocada, la  demanda  de  casación  no  es  un  escrito  de  libre elaboración, porque debe  cumplir  con  los  requisitos  establecidos  por el artículo 225 del Código de  Procedimiento  Penal,  como  citar  las  normas  que  se  considere infringidas,  determinar  la  clase  de quebrantamiento, indicar los fundamentos completos con  claridad,  precisión  y  lógica,  en  armonía  con  la  naturaleza  del vicio  reprochado,   además   de   demostrar   la   trascendencia   del  yerro  en  la  decisión.   

El  impugnante  no  indica  el  motivo  de la  violación,  de  manera  que es incierto si quiso hacer referencia a la falta de  aplicación  o  a  la  aplicación  indebida  de  la ley sustancial; así quedó  formulado  de  manera  incompleta  el  cargo,  lo  cual  no  subsanó durante el  desarrollo de la censura.   

Aunque  habla de yerros en la interpretación  de  la  prueba,  no  precisa  su  sentido,  ni  si fueron de hecho o de derecho,  dejando   sin  especificar  si  se  trató  de  falsos  juicios  de  existencia,  identidad,      valoración,      legalidad      o,     excepcionalmente,     de  convicción.   

No  especifica  en  qué  consistieron  las  falencias  que,  según  alega,  se  presentaron  en  la  valoración probatoria  realizada  por  el juzgador. Además, la mayoría de las normas que señala como  vulneradas son de carácter procesal sin efectos sustanciales.   

A  pesar  de  que  menciona  que  no  se  dio  aplicación  al  principio  in  dubio  pro reo, no dice si fue reconocido por el  fallador  y  dejado  de  aplicar,  ni  cuáles  fueron  las  pruebas en donde se  presentó  el  alegado  error  del Tribunal, que supuestamente le impidió darse  cuenta de la subsistencia de la duda.   

Tampoco señala si hace relación a duda en la  autoría,  la tipicidad o en algún elemento estructurante de cuál delito, sino  que  en  forma genérica y abstracta la menciona, pero sin concretar, resultando  imposible interpretarle en que consistió.   

Como la Corte no puede suplir las deficiencias  ni  corregir  los errores e imprecisiones de la demanda, se impone su rechazo de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  los  artículos  225  y  226 del Código de  Procedimiento  Penal,  lo  cual  conduce  a  declarar  desierta la impugnación,  mediante  providencia  que  adquiere  ejecutoria  en la fecha en que es suscrita  (art. 197 Ib.) y no admite recurso alguno.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

RECHAZAR   IN   LIMINE   la demanda  de  casación  presentada  en  defensa  del  procesado y, en consecuencia, declarar desierta la  impugnación interpuesta.   

Contra  esta  providencia  no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   E.   ARBOLEDA   RIPOLL                      JORGE E. CORDOBA POVEDA    

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE      JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES                       CARLOS   EDUARDO  MEJIA  ESCOBAR           

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON           NILSON  E. PINILLA  PINILLA                        

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *