CP099-2014(42973)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

             

CP  099-2014   

Radicación    No.  42973   

Aprobado acta No. 169  

         

Bogotá  D.C.,  cuatro  de  junio  de dos mil  catorce.   

Por  el trámite simplificado la Corte emite  concepto  respecto  de  la  solicitud  de  extradición del ciudadano colombiano  JOSÉ    NOLBER   ZULUAGA   OTÁLVARO   formulada    por    el   Gobierno   de   los   Estados   Unidos   de  América.   

ANTECEDENTES  

El  Gobierno  de  los  Estados  de Unidos de  América,  a  través  de su embajada en Colombia, mediante Nota Verbal No. 2340  del  5  de  noviembre  de 2013, solicitó la detención provisional con fines de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ NOLBER  ZULUAGA  OTÁLVARO, quien se identifica con la cédula  de     ciudadanía     No.     79.951.122,    a    efectos    de    “comparecer  a  juicio  por los delitos federales de narcóticos y  delitos relacionados con armas de fuego”.   

Atendiendo  esa solicitud, el Fiscal General  de  la  Nación emitió la correspondiente orden de captura el 8 de noviembre de  20131,  la  cual  fue  notificada  al requerido en extradición el 13 del  mismo  mes y año2.   

La  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América,  por  la  Nota  Verbal  2706  del  2  de  enero de 2014, formalizó la  referida  solicitud  de  extradición,  a  la  cual  adjuntó  como  soporte  la  siguiente documentación:   

    

* Acusación  formal  No.  2:13crl22, dictada el 23 de octubre de 2013  ante  el  Tribunal  de  Distrito  de los Estados Unidos para el Distrito Este de  Virginia,     contra     JOSÉ    NOLBER    ZULUAGA  OTÁLVARO  por  los  cargos de: i) confabulación para  importar,  fabricar  y  distribuir  cocaína;  2)  confabulación  para blandir,  disparar,  usar  y  portar  armas  de  fuego  mientras  se  cometen  delitos  de  narcotráfico;   y   3)   confabulación   para   participar   en   “narcoterrorismo”     (cargos  1,  2  y  3  folios  210 a 224 -Cuaderno del Ministerio de  Justicia y del Derecho).     

    

* Declaraciones  juradas  rendidas  por  Vera  Kathleen  Dougherty,  Fiscal  Auxiliar  de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de Virginia, y George  Timothy   Becouvarakis,   Agente   Especial   de   la  Administración  para  el  Control  de las Drogas de Estados Unidos (folios  177  a  187  y  238  a  249  –  Cuaderno del Ministerio de  Justicia y del Derecho).     

    

* Listado    y    reproducción    de   las   normas   aplicables   al  caso.  (folios  190  a 206  Cuaderno    del    Ministerio    de    Justicia   y   del   Derecho).     

    

* Certificación  expedida  por  Libia  Mosquera  Viveros,  Cónsul de  Colombia  en  Washington  en  la  que  se  indica  que es auténtica la firma de  Patrick  O.  Hatchett, quien  para   el   18   de   diciembre   de  2013  se  desempeñaba  como  Auxiliar  de  Autenticaciones    del    Departamento   de   Estado  (folio  90 -Cuaderno del Ministerio de Justicia y del  Derecho).     

    

* Documentos  con  sus  respectivos  sellos  y  cintas  de  seguridad,  debidamente  suscritos por el Secretario de Estado John  F.  Kerry  y el Procurador General de los Estados  Unidos  Eric  H.  Holder Jr.  (folios. 91 a 93 -Cuaderno del Ministerio de Justicia  y del Derecho).     

    

* Certificación  expedida  por  Magdalena A.  Boynton,  Directora  Asociada de la Oficina de Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los  Estados    Unidos,   sobre   las   declaraciones   rendidas   por   Vera  Kathleen  Dougherty, Fiscal Auxiliar  de  la  Fiscalía  de  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de Virginia, y  George  Timothy Becouvarakis,  Agente  Especial  de  la  Administración  para  el Control de las Drogas de los  Estados  Unidos,  en  apoyo  de  la  solicitud  para  la  extradición formal de  Colombia  a  los Estados Unidos de JOSÉ NOLBER ZULUAGA  OTÁLVARO   (folio  176 -Cuaderno del Ministerio  de Justicia y del Derecho).     

    

* Orden  de arresto impartida contra el solicitado por las autoridades  judiciales   de   los   Estados  Unidos  (folio   230   -Cuaderno   del   Ministerio   de   Justicia  y  del  Derecho).     

El  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de  Colombia  remitió  el  2  de enero de 2014 la nota verbal de extradición junto  con el expediente anexo al Ministerio de Justicia y del Derecho.   

El   14  de  enero  de  2014,  la  doctora  Carolina  Galindo  Poblador,  Jefe  (e)  de la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y  del  Derecho,  allegó  la  actuación  a la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia.   

El  requerido  y su defensor manifestaron de  manera  formal, acogerse al trámite de la extradición simplificada previsto en  el  parágrafo  1º  del  artículo  500  del  Código  de  Procedimiento Penal,  adicionado   por   el   artículo  70  de  la  Ley  1453  de  2011  (documento  allegado  a la Corte el 4 de  febrero    de   2014,   folio   14   –   cuaderno   de   la   Corte-).   

En  tal virtud, se dispuso correrle traslado  al  Ministerio  Público, quien, tras asegurar que la petición no desconoce los  derechos  fundamentales  del  requerido,  la  coadyuvó  y  solicitó a la Corte  emitir  concepto  de  plano respecto de la extradición a los Estados Unidos del  ciudadano  JOSÉ  NOLBER ZULUAGA OTÁLVARO,  al  considerar  que  se cumplen los requisitos constitucionales y  legales      para     concederla.     (Folios   22   a   25   del   cuaderno   de   la   Corte).   

CONSIDERACIONES  

El artículo 502 del Código de Procedimiento  Penal     (Ley     906     de    2004),   estatuto  aplicable  al  caso  en virtud de la ausencia de convenio con los Estados Unidos  de  América  y  por  la  época  en que sucedieron los hechos, establece que el  concepto  que corresponde emitir a la Corte debe fundamentarse en los siguientes  aspectos:  (i)  la validez formal de la documentación  presentada, (ii) la  demostración  plena  de  la  identidad del solicitado, (iii) el principio de la  doble  incriminación,  (iv)  la  equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero,  y  (v)  el  cumplimiento  de  lo previsto en los tratados públicos  cuando fuere el caso.   

De  otra  parte,  atendiendo  los  mandatos  contenidos  en los artículos 35 de la Constitución Política y 490 del Código  de  Procedimiento  Penal,  la Corte en su concepto debe verificar que los hechos  imputados  al  colombiano  por nacimiento hayan sido cometidos en el exterior en  fecha  posterior  al 17 de diciembre de 1997, que se trate de delitos diferentes  a  los  de  naturaleza  política y se encuentren sancionados en el ordenamiento  jurídico  interno  con  pena privativa de la libertad no inferior a 4 años. De  igual  modo,  en  garantía  del  derecho fundamental al debido proceso, se debe  constatar  que  en  contra  del  requerido la justicia colombiana no ha ejercido  jurisdicción    sobre    los    hechos    que    fundamentan   el   pedido   de  extradición.   

La  presencia  de  los aspectos indicados se  examinará en los siguientes apartados.   

1.   Validez   formal  de  los  documentos  aportados.   

El   estatuto  procesal  requiere  que  la  solicitud  de  extradición  se  formule  por  vía  diplomática,  o  de manera  excepcional  por  la  oficina  consular  o  de  gobierno  a gobierno      (artículo     495),   la   cual  deberá  acompañarse  de  la siguiente información y documentación de acuerdo  como   lo   establece  la  legislación  del  Estado  requirente:  (i)  copia  o  trascripción  auténtica  de la sentencia, de la resolución de acusación o su  equivalente;  (ii)  indicación  exacta de los actos que determinan la solicitud  de  extradición  y del lugar y fecha en que fueron ejecutados; (iii) inclusión  de  todos  los datos que sean útiles para establecer la identidad de la persona  reclamada;   y,  (iv)   reproducción certificada de las disposiciones  penales aplicables al caso.    

Los   artículos   259   del   Código  de  Procedimiento  Civil  -modificado  por  el  1°, numeral 118 del Decreto 2282 de  1989-    y    el    251   del   Código   General   del   Proceso   –inciso 2º-, establecen, a su vez, que  los  documentos  públicos otorgados en país extranjero por sus funcionarios, o  con  su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados por el  cónsul  o  agente  diplomático de la República, o en su defecto por el de una  nación  amiga.  Y  que  la  firma  del  cónsul  o agente diplomático debe ser  abonada  por  el  Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata  de  agentes  consulares  de  un país amigo, se autenticarán previamente por el  funcionario   competente   del   mismo   y   los   de   éste   por  el  cónsul  colombiano3.   

Estas  exigencias  de  carácter  formal  se  hallan  debidamente  reunidas en el caso analizado. La solicitud de extradición  fue  tramitada  por  vía diplomática, y adjunta a la misma aparece copia de la  acusación  formal  No.  2:13crl22,  dictada  el  23  de octubre de 2013 ante el  Tribunal  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Este de Virginia,  contra   JOSÉ  NOLBER  ZULUAGA  OTÁLVARO,  decisión  en  la  cual  aparecen  relacionadas las conductas que  determinan la solicitud, los lugares y lapso de su ejecución.   

Se  allegó  copia  de  la  orden de arresto  emitida     contra     JOSÉ     NOLBER     ZULUAGA  OTÁLVARO  por  las  autoridades  judiciales  de  los  Estados   Unidos;   de  las  declaraciones  juradas  rendidas  por  Vera  Kathleen  Dougherty, Fiscal Auxiliar  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este de Virginia, quien explica el  procedimiento  de  la  acusación emitida por el jurado, hace un recuento de los  hechos  junto  con  los  cargos  imputados; y de George  Timothy   Becouvarakis,   Agente   Especial   de   la  Administración  para  el  Control  de  las  Drogas de los Estados Unidos, quien  refiere igualmente los hechos del caso.   

Todos  estos documentos fueron aportados con  traducción  al  español  y se encuentran debidamente autenticados.  Las declaraciones de la Fiscal Auxiliar  Vera Kathleen Dougherty y del  Agente        Especial       George       Timothy  Becouvarakis,  se  encuentran  certificadas  por Magdalena  A.  Boynton,  Directora  Asociada  de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales, División de lo Penal, del Departamento de Justicia de  los  Estados Unidos, cuya firma fue refrendada por Eric  H.  Holder Jr.,  Procurador de los Estados Unidos,  quien  ordenó  estampar  el  sello  del Departamento de Justicia y solicitó al  Director  adjunto  de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  dar  fe  de su  firma.   

Respecto  de  la  imposición  del sello del  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  en  el referido documento,  certifica  a  su  vez  el  Secretario de Estado John F.  Kerry,  quien  en  prueba  hizo  fijar  el  sello  del  Departamento  de  Estado  y que suscribiera su nombre el funcionario auxiliar de  Autenticaciones   de  dicho  Departamento  Patrick  O.  Hatchett.  Por  su  parte, el Consulado de Colombia en  Washington dio fe de la autenticidad de la firma de esta última.   

Se concluye entonces, que los requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación  que soporta la solicitud de  extradición,  impuestos  por  la legislación del Estado requirente y el Estado  colombiano,  efectivamente  se  cumplen  y  que  por  esa  razón los documentos  aportados  para  tal  fin  son  aptos  para  ser considerados por la Corte en el  estudio que precede al concepto.   

2.   Identidad   plena   de   la   persona  reclamada.   

Este  presupuesto se encuentra acreditado en  la  actuación.  Del examen de la documentación aportada por el Gobierno de los  Estados    Unidos    de    América    -solicitud  de  detención  provisional  con fines de extradición,  solicitud   formal   de   extradición,  la  acusación  y  los  testimonios  de  apoyo-,    se    establece   que   la   persona   reclamada   es   JOSÉ  NOLBER  ZULUAGA  OTÁLVARO, también  conocido  como  “Contador” y “Akiles”, ciudadano colombiano nacido el 19  de   marzo   de   1979,   identificado   con   la  cédula  de  ciudadanía  No.  79.951.122.   

Estos  datos coinciden plenamente con los de  la  persona aprehendida por virtud del presente trámite de extradición, según  aparecen  consignados  en el acta de derechos del capturado, en la diligencia de  notificación  de  los  motivos de la aprehensión, así como en el memorial con  el que confirió poder al abogado que lo representa.   

3.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

3.1. Este principio  impone  confrontar  que  el  comportamiento  delictivo  acaecido en el exterior,  imputado  al ciudadano reclamado en extradición por el país solicitante, esté  previsto  como  delito  en  Colombia  y  tenga adscrita sanción privativa de la  libertad   cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro  (4)  años  –artículo   493   del   Código   de  Procedimiento Penal del 2004-.   

De conformidad con la documentación aportada  por  el  Estado  requirente, un jurado federal de acusación el 23 de octubre de  2013,  ante  el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este  de Virginia, acusó al requerido por los siguientes cargos:   

CARGO UNO  

<<(Confabulación   para   importar  cocaína,  y  para  fabricar  y  distribuir  cocaína,  con  la  intención y el  conocimiento de que la misma sería importada a los Estados Unidos)   

<<(…)  

<<(…)       Objetos de la confabulación   

<<Desde  por lo menos el año 2010, o  por  ese  tiempo,  la  fecha  exacta  es  desconocida  para  el  Gran  Jurado, y  extendiéndose  hasta  la  fecha  de esta acusación formal, en la República de  Colombia  y en otros lugares, los acusados (…) JOSÉ  NOLBER  ZULUAGA OTÁLVARO, alias “Contador”, alias  “Akiles”,  HERMES  ANDRADE  QUINTERO, alias “Pete” (…), se conjuraron,  se  confabularon,  se  confederaron  y acordaron entre sí y con otras personas,  cuyas  identidades conoce y desconoce el Gran Jurado, para cometer uno o más de  los siguientes delitos contra los Estados Unidos:   

<<1. Importar a sabiendas, intencional  e  ilícitamente,  a  los  Estados  Unidos,  desde un lugar fuera de los Estados  Unidos,  cinco (5) kilogramos o más de una mezcla y una sustancia que contenía  una  cantidad  detectable de cocaína, una sustancia controlada de la Categoría  II,  lo  cual  viola  las  Secciones 952, 960(a)(1), 960(b)(1)(B), Titulo 21 del  Código de los Estados Unidos; y   

<<2.   Fabricar   y  distribuir,  a  sabiendas,  intencional  e  ilícitamente  cinco  (5)  kilogramos  o más de una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  detectable de cocaína, una  sustancia  controlada  de  la Categoría II, con la intención y el conocimiento  que  dicha  sustancia  seria importada ilegalmente a los Estados Unidos, lo cual  viola  las Secciones 959(a), 960(a)(3) y 960 (b)(1)(B), Titulo 21 del Código de  los Estados Unidos.   

<<(Todo  lo  cual viola las Secciones  963  y  959  (c)  ,  Titulo  21,  y la Sección 2, Titulo 18, del Código de los  Estados Unidos)>>.   

CARGO DOS  

<<(Confabulación   para   blandir,  disparar,  usar  y  portar  armas  de  fuego  mientras  se  cometen  delitos  de  narcotráfico,    y    para    poseer    dichas   armas   para   fomentar   esos  delitos)>>.   

<<(…)       Objetos de la confabulación   

<<Desde  por lo menos el año 2010, o  por  ese  tiempo,  la  fecha  exacta  es  desconocida  por  el  Gran  Jurado,  y  continuando  hasta  la  fecha  de  esta  acusación  formal, en la República de  Colombia  y en otros lugares, los acusados (…) JOSÉ  NOLBER  ZULUAGA OTÁLVARO, alias “Contador”, alias  “Akiles”,  HERMES  ANDRADE  QUINTERO, alias “Pete”, OSVALDO JOSÉ LÓPEZ  HERRERA,  (…)  y  JULIAN  MANUEL  MORENO MARTÍNEZ , alias “Marlon”, alias  “Mocho”,  se  conjuraron, se confabularon, se confederaron y acordaron entre  sí  y  con otras personas, cuyas identidades conoce y desconoce el Gran Jurado,  para   cometer  uno  o  más  de  los siguientes delitos contra los Estados  Unidos:   

<<1.   Blandir,  disparar,  usar  y  portar una o más armas de  fuego,  a  sabiendas,  intencional  e ilegalmente, mientras cometían delitos de  narcotráfico,  por  los  cuales  cada  uno  de  ellos puede ser procesado en un  Tribunal  de  los  Estados Unidos, incluido confabulación, como se imputa en el  Cargo  Uno  de  esta  acusación  formal,  lo cual viola la Sección 924 (c)(1),  Titulo 18, del Código de los Estados Unidos;   

<<Y  

<<2.        Poseer  una  o  más  armas  de fuego, a  sabiendas,  intencional  e  ilegalmente,  para cometer delitos de narcotráfico,  por  los  cuales  cada  uno  de  ellos puede ser procesado en un Tribunal de los  Estados  Unidos, incluido confabulación, como se imputa en el Cargo Uno de esta  acusación  formal, lo cual viola la Sección 924(c)(1) , Titulo 18, del Código  de los Estados Unidos.   

<<(Todo  lo  cual viola las Secciones  924(0),   3238   y   2,   Titulo   18,   del   Código  de  los  Estados  Unidos  )>>.   

CARGO TRES  

<<(Confabulación  para participar en  narcoterrorismo)>>   

<<Objetos de  la confabulación.   

<<Desde  por lo menos el año 2010, o  por  ese  tiempo,  la  fecha  exacta  es  desconocida  para  el  Gran  Jurado, y  continuando  hasta  la  fecha de esta acusación, en la República de Colombia y  en  otros  lugares,  los  acusados  (…) JOSÉ NOLBER  ZULUAGA   OTÁLVARO,   alias  “Contador”,  alias  “Akiles”,  HERMES  ANDRADE  QUINTERO, alias “Pete”, OSVALDO JOSÉ LÓPEZ  HERRERA,  alias  “Pate  Queso”,  y  JULIAN  MANUEL  MORENO MARTÍNEZ , alias  “Marlon   ”,   alias   “Mocho”,   se  conjugaron,  se  confabularon,  se  confederaron  y acordaron entre sí y otras personas, cuyas identidades conoce y  desconoce  el  Gran Jurado, para cometer los siguientes delitos en contra de los  Estados Unidos:   

<<Involucrase,   ilegalmente,   a  sabiendas   e   intencionalmente,  en  comportamientos  castigables,  según  la  Sección  841(a),  Titulo  21,  del  Código  de  los  Estados Unidos, es decir,  fabricar  y  distribuir,  a  sabiendas y deliberadamente, cinco (5) kilogramos o  más  de  una  mezcla  y  una sustancia que contenía una cantidad detectable de  cocaína,  una  sustancia  controlada de la Categoría II, con el conocimiento y  la  intención  de  facilitar, directa e indirectamente, cualquier cosa de valor  monetario  a  cualquier  persona y organización que se le haya involucrado y se  involucre  en  actividades  terroristas y en el terrorismo, específicamente las  FARC,  con  el  consentimiento  de  que  la  persona  y  la  organización se ha  involucrado   y   se   involucra   en   actividades   de   terrorismo  o  en  el  terrorismo.   

<<(Todo  lo  cual viola las Secciones  960a,  960a(b),841(a)  (1),841  (b)(1)(A),  Titulo 21, y las Secciones 3238 y 2,  Titulo 18, del Código de los Estados Unidos)>>.   

Los  “alegatos  preliminares”  que  respaldan los cargos precitados,  señalan  entre  otras  circunstancias que JOSÉ NOLBER  ZULUAGA   OTÁLVARO  y  otros  acusados  “son   miembros   de   la   Bacrim  Los  Urabeños” la cual:   

<<(…)  dirige  y  organiza entregas  transnacionales  y  la  importación de varios miles de kilogramos de cocaína a  los  Estados  Unidos  y  a  otros  lugares,  desde  ciudades  portuarias y rutas  terrestres  en  las  regiones  norte  y  noroccidente  de Colombia. Los medios y  métodos  utilizados  para  la  entrega  y  distribución incluyen, entre otros,  aviones,  lanchas  rápidas,  submarinos,  embarcaciones sumergibles, transporte  terrestre  mediante  vehículos  hacia  lugares intermedios en América Central,  incluidos   entre  otros  la  República  de  Panamá,  Nicaragua,  Costa  Rica,  Honduras,  Ecuador  y Guatemala, los Estados Unidos Mexicanos y otras partes del  mundo.   

<<16.  (…)  distribuye y entrega la  cocaína  a  carteles  de  droga  mexicanos,  entre otros destinatarios, quienes  posteriormente  la importan a los Estados Unidos para su ulterior distribución.  Una  vez  reciben  el  pago  en  moneda  estadounidense, la Bacrim Los Urabeños  convierten  la  moneda estadounidense en pesos colombianos para efectuar el pago  al  Frente  36. La Bacrim Los Urabeños blanden, disparan usan y portan armas de  fuego   durante   y  en  relación  con  sus  actividades  de  organización  de  narcotráfico,  y  tienen  en  su  posesión  armas  de  fuego para fomentar sus  actividades transnacionales de organización y de narcóticos.   

<<17.   (…)  utilizan  múltiples  cuentas  bancarias  y  compañias  para  blanquear  los  fondos obtenidos de sus  actividades  de  narcótráfico,  así mismo, la Bacrim Los Urabeños participan  en  el contrabando de grandes cantidades de efectivo para mover las ganancias de  las actividades de narcótráfico.   

Señala los mismos alegatos que:  “desde por lo menos el año 2010 hasta  este  momento, los miembros del Frente 36 se encargaron de dirigir el cultivo de  la  coca  y  el  procesamiento de las hojas de coca o pasta de cocaína. Lo cual  condujo  a  que se fabricaran aproximadamente 10.000 kilogramos de cocaína para  su  distribución  y entrega a la Bacrim Los Urabeños, quienes transportaron la  cocaína  a  varios  paises,  de  Colombia  a  América Central, México y otros  lugares,  con  la  intención  y  el  conocimiento  de que dicha cocaína sería  importada a los Estados Unidos. (…).   

<<23. (…) la Bacrim los Urabeños se  involucra  en  la  fabricación  y  distribución  de  cocaína.  La  Bacrim Los  Urabeños   facilita   “valor   monetario”   es   decir,   dinero,  títulos  negociables,  intereses comerciales y en general, ventajas económicas claves de  manera  directa  e  indirecta  al  Frente  36  de las FARC, mediante cargamentos  trasnacionales  de cocaína a los Estados Unidos, con el conocimiento de que las  FARC  constituye  una organización terrorista, y que la misma se ha involucrado  y     se     involucra     en     “actividades     terroristas”     y     en  “terrorismo”.   

<<24. (…) la Bacrim Los Urabeños ha  formado  una  alianza  con  el  Frente  36  de  las  FARC. En conexión con esta  relación,   miembros   de   la  Bacrim  Los  Urabeños  han  facilitado  dinero  proveniente  de  las  ganancias del tráfico de cocaína, armas de fuego y otras  cosas de valor encómico al Frente 36.   

<<25.  Muchos  de los actos y delitos  que  se  alegan  en  esta  acusación  formal  comenzaron  y se cometieron en la  República  de  Colombia,  Panamá,  Nicaragua,  Costa Rica, Honduras, Ecuador y  Guatemala,   los   Estados   Unidos  Mexicanos  y  otros  lugares  fuera  de  la  jurisdicción  de  cualquier  Estado o distrito en particular, pero dentro de la  jurisdicción extraterritorial de los Estados Unidos.   

Acorde  con lo anterior, la Nota Verbal 2706  del  2  de  enero  de  2014  a  través de la cual se formalizó la solicitud de  extradición,   precisó   que  JOSÉ  NOLBER  ZULUAGA  OTÁLVARO  es  requerido  como sujeto de la acusación  número  2:13crl22  dictada el 23 de octubre de 2013 en el Tribunal Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Este de Virginia, mediante la cual se le  acusa   de:   Cargo   Uno,  concierto  para (i) importar  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína  a  sabiendas  de  que  la misma sería  ilegalmente  importada  a  los Estados Unidos y (ii) fabricar y distribuir cinco  kilogramos  o  más  de cocaína; Cargo Dos,  concierto para  (i)  blandir,  disparar utilizar y portar una o más armas de fuego durante y en  relación  con delitos de tráfico de narcóticos y (ii) poseer una o más armas  de  fuego  para  promover  delitos  de  tráfico  de narcóticos; y Cargo        Tres,       concierto para fabricar y distribuir cinco  kilogramos   o  más  de  cocaína  con  el  conocimiento  y  la  intención  de  suministrar,  directa  o  indirectamente,  cualquier  cosa  de valor monetario a  cualquier  persona  y organización que haya participado en actividad terrorista  y terrorismo, específicamente las FARC.   

Estas  conductas  constituyen delitos en los  Estados  Unidos,  de  acuerdo  con  las  normas  sustanciales  mencionadas en la  acusación,  de  las  cuales  obra  traducción al español en el informativo, y  guardan  identidad  con los supuestos fácticos señalados en los artículos 340  (modificado  por  los  artículos 8º de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de  2004  y  19  de la Ley 1121 de 2006), 345 (reformado por los artículos 14 de la  Ley  890  de  2004,  16  de  la  Ley  1121 de 2006 y 16 de la Ley 1453 de 2011),  3654  (modificado  por  los artículos 14 de la Ley 890 de 2004 y 19 de la Ley 1453 de  2011),  366  (reformado  por  los artículos 14 de la Ley 890 de 2004 y 55 de la  Ley  1142  de  2007,  20  de  la  Ley  1453  de  2011) y 376 (modificado por los  artículos  14  de  la  Ley 890 de 2004 y 11 de la Ley 1453 de 2011) del Código  Penal,    por    cuanto    tales    normas,    en   su   orden,   consagran   lo  siguiente:   

-“Concierto  para  delinquir. Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses.   

“Cuando  el  concierto  sea  para cometer  delitos    de   genocidio,   desaparición   forzada   de   personas,   tortura,  desplazamiento       forzado,      homicidio,      terrorismo,      tráfico     de    drogas    tóxicas,  estupefacientes    o  sustancias    sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,   extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,  o  Financiamiento     del     Terrorismo  (sic)  y administración de recursos relacionados con actividades  terroristas,  la  pena  será  de  prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil (30000) salarios mínimos  legales    mensuales    vigentes.    –Subrayado fuera de texto-   

“La  pena  privativa  de  la  libertad se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir”.   

-“Financiación   del   terrorismo   y   de  grupos  de  delincuencia  organizada   y   administración   de   recursos  relacionados  con  actividades  terroristas  y  de  la delincuencia organizada. El que  directa  o  indirectamente  provea,  recolecte,  entregue,  reciba,  administre,  aporte,  custodie  o  guarde fondos, bienes o recursos, o realice cualquier otro  acto   que   promueva,   organice,   apoye,   mantenga,   financie   o  sostenga  económicamente  a  grupos  de delincuencia organizada, grupos armados al margen  de  la ley o a sus integrantes, o a grupos terroristas nacionales o extranjeros,  o   a  terroristas  nacionales  o  extranjeros,  o  a  actividades  terroristas,  incurrirá  en  prisión  de  trece  (13) a veintidós (22) años y multa de mil  trescientos  (1.300)  a  quince mil (15.000) salarios mínimos legales mensuales  vigentes.   

-“Fabricación,  tráfico,  porte  o  tenencia  de  armas  de  fuego,  accesorios,  partes  o  municiones. El que sin permiso  de  autoridad  competente  importe,  trafique,  fabrique,  transporte, almacene,  distribuya,  venda, suministre, repare, porte o tenga en un lugar armas de fuego  de  defensa personal, sus partes esenciales, accesorios esenciales o municiones,  incurrirá en prisión de nueve (9) a doce (12) años.   

“En  la  misma  pena incurrirá cuando se  trate  de  armas  de  fuego  de  fabricación  hechiza  o  artesanal,  salvo las  escopetas de fisto en zonas rurales.   

La   pena   anteriormente   dispuesta  se  duplicará  cuando  la  conducta  se  cometa  en  las siguientes circunstancias:   

1. Utilizando medios motorizados.  

2.   Cuando   el   arma  provenga  de  un  delito.   

3.  Cuando  se  oponga resistencia en forma  violenta a los requerimientos de las autoridades.   

4.  Cuando se empleen máscaras o elementos  similares que sirvan para ocultar la identidad o la dificulten.   

5.    Obrar    en    coparticipación  criminal.   

6. Cuando las armas o municiones hayan sido  modificadas  en  sus  características de fabricación u origen, que aumenten su  letalidad.   

7. Cuando el autor pertenezca o haga parte  de un grupo de delincuencia organizado.   

-“Fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  y  municiones  de uso  privativo   de   las  fuerzas  armadas.  El  que  sin  permiso  de  autoridad  competente importe, trafique,  fabrique,  transporte, repare, almacene, conserve, adquiera, suministre, porte o  tenga  en  un  lugar  armas  o  sus  partes  esenciales,  accesorios esenciales,  municiones  de  uso  privado  de las Fuerzas Armadas o explosivos, incurrirá en  prisión de once (11) a quince (15) años.   

“La  pena  anteriormente  dispuesta  se  duplicará  cuando concurran las circunstancias determinadas en el inciso 3o del  artículo anterior”.   

-Tráfico,   fabricación   o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso  de autoridad  competente,  introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro  del Convenio de la Naciones Unidas sobre sustancias  sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

Con  lo anterior se verifica el cumplimiento  del  principio  de  doble  incriminación, porque las conductas de: (i)  concertarse  para  la  fabricación o  tráfico    de    estupefacientes;   (ii)         concertarse         para         portar        ilegalmente  armas  de fuego (es       decir      “mientras   cometían   delitos   de  narcotráfico  (…)  incluido  confabulación”,)     y     posesión     ilegal   de  armas     de     fuego  (“para  cometer  delitos  de  narcotráfico  (…)  incluido         confabulación”),  ya  sea de  las  consideradas  en  Colombia  de  defensa  personal  -artículo  365  del  Código Penal- o de uso     privativo    de    las    Fuerzas    Armadas    –artículo     366     ídem-;  y     (iii)    concertarse  para la financiación del terrorismo y de grupos  de     delincuencia     organizada;    las  contempla  la  legislación  de  los  dos Estados como delitos.   

3.2.  Asimismo, se  tiene  que  en  la  acusación  sustitutiva  No.  2:13cr122  se  indica  que las  conductas  atribuidas  al reclamado en extradición se habrían realizado en los  Estados  Unidos,  en  tanto  que fue allí donde el delito de conspiración para  realizar  actividades  de  narcotráfico  estaba  llamado  a  producir  efectos,  situación  que  coincide  con  el  criterio  de  territorialidad previsto en el  numeral 3º del artículo 14 del Código Penal colombiano.   

Igual   acontece   con   el   delito   de  conspiración  para blandir, disparar, usar y portar armas de fuego (Cargo Dos),  por   cuanto   dicha   conducta   está   inescindiblemente   vinculada  con  la  conspiración  para  realizar actos de tráfico de estupefacientes, en la medida  en  que  estos  últimos  se  ejecutaron  mediante  el  porte  y uso de armas de  fuego.   

Ahora, la situación no es diferente frente  al  delito de conspiración para realizar actividades de financiación de algún  grupo  de  delincuencia  organizada, puesto que el objeto del mismo fue llevar a  cabo  la  conducta de tráfico de estupefacientes con el propósito de que éste  surtiera efectos en los Estados Unidos.   

En  esa  medida,  la Sala encuentra que las  conductas   atribuidas   a   JOSÉ   NOLBER   ZULUAGA  OTÁLVARO  en  la acusación sustitutiva No. 2:13cr122  traspasaron   las   fronteras   colombianas,   por   lo  cual  se  satisface  la  condicionante  constitucional  de  que  los  delitos  se  hayan  cometido  en el  exterior del territorio nacional.   

3.3. De otra parte,  el   concierto   para   llevar   a   cabo  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  y  el  concierto  para  la  financiación  del terrorismo o de  grupos  de  delincuencia organizada no configuran delitos políticos; tampoco la  confabulación  para  el  porte  ilegal  de  armas, pues, en este caso, no está  asociada  a  la  pretención de derrocar algún gobierno, o suprimir o modificar  cuaquiera  de  los  regimenes  constitucionales o legales vigentes, sino a la de  atentar  contra la salud y la seguridad públicas; por tanto, también se cumple  la  exigencia  que  en tal sentido contempla el artículo 35 de la Constitución  Política.   

Adicionalmente, según la acusación a la que  se  hizo  referencia,  las  conductas  de concierto acaecieron del 2010 al 23 de  octubre  de 2013, esto es, con posterioridad al 17 de diciembre de 1997,  y  cada  una  de  ellas  contempla pena privativa de la libertad cuyo mínimo no es  inferior  a  4  años,  tal  como  se  desprende  con  claridad  de  las  normas  correspondientes.   

4.  Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

Conforme a este requisito, debe establecerse  que  la decisión que contiene el cargo contra la persona reclamada, por el cual  se  pide  la  extradición,  corresponda  en sus aspectos formal y sustancial al  acto  procesal  conocido  en  la  legislación  colombiana  como formulación de  acusación    (arts.   336   y   337   L.   906   de  2004),   es  decir,  a  la  decisión  que sirve de introducción a la fase del juicio, a través de la cual  el  Estado  acusa  a  una persona determinada de violar la ley penal, discrimina  los  cargos  que  le  imputa,  consigna los hechos que le sirven de fundamento y  determina  la  época  y  el  lugar  de  comisión de los ilícitos, para que el  acusado tenga la posibilidad de conocerlos y enfrentarlos.    

Confrontada   la   acusación  formal  No.  2:13crl22  ,  dictada  el  23 de octubre de 2013 ante el Tribunal de Distrito de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de Virginia, contra JOSÉ  NOLBER  ZULUAGA  OTÁLVARO, por los  cargos  de  (i)  concierto  para  importar  cinco  kilogramos o más de cocaína  a  sabiendas de que la misma  sería  ilegalmente importada a los Estados Unidos; (ii) concierto para blandir,  disparar  utilizar  y  portar  una  o  más  armas  de  fuego  durante  y con el  propósito  de  cometer  delitos  de  tráfico de narcóticos, y (iii) concierto  para  fabricar  y  distribuir  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína  con  el  conocimiento   y   la  intención  de  suministrar,  directa  o  indirectamente,  cualquier  cosa  de valor monetario a cualquier persona y organización que haya  participado  en  actividad “terrorista” y “terrorismo”, específicamente  las  FARC;  se  verifica  que  la referida decisión, al igual que sucede con la  acusación  en  el  sistema procesal colombiano, contiene  cargos concretos  contra    personas    determinadas   –entre     las     cuales     se     halla     el    requerido    en  extradición-,  señala  los  hechos  que le sirven de  sustento,  las  circunstancias  de  su ejecución, identifica las normas penales  aplicables  al caso y marca la iniciación del juicio, donde el referido acusado  tendrá    la   oportunidad   de   ejercer   el   derecho   de   contradicción,  caracterizaciones  a  partir  de las cuales se observa que se está en presencia  de actos procesales equivalentes.   

5. El concepto.  

Según  lo expuesto, en este asunto aparecen  acreditados  los  requerimientos  relacionados  con  la  validez  formal  de  la  documentación   presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble incriminación y la equivalencia de la  providencia  proferida  por  el Estado requirente; de igual modo que los delitos  por  los  cuales  se hace el pedido se llevaron a cabo tanto en Colombia como en  el extranjero.   

De  otra  parte,  las  conductas punibles se  ejecutaron  con  posterioridad  al 17 de diciembre de 1997, no son de naturaleza  política,  tampoco  en  la  actuación  existe  información de la que se pueda  deducir  que  los  hechos  aludidos  en  la  acusación proferida en los Estados  Unidos,  fueron  objeto de juzgamiento por alguna autoridad judicial colombiana,  y  el  requerido, coadyuvado por su defensor, manifestó acogerse al trámite de  la  extradición simplificada, lo cual fue debidamente avalado por el Ministerio  Público.   

En  este  orden  de ideas, la Corte emitirá  concepto  favorable  a  la  extradición  que demanda el Gobierno de los Estados  Unidos de América.   

6. Cuestión final.  

La Corte, como lo ha venido haciendo frente a  casos  similares,  previene  al  Gobierno  Nacional para que en el evento de que  acceda  a  la  extradición  de  JOSÉ  NOLBER ZULUAGA  OTÁLVARO,  advierta  al  Estado  requirente  que  su  juzgamiento  no  podrá  incluir  hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de  diciembre  de  1997,  ni  sucesos  diferentes de los que motivan la solicitud de  extradición  y determinan su entrega; que el extraditado no podrá ser sometido  a  desaparición  forzada,  tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni  condenado  a  pena de muerte, cadena perpetua o confiscación, de acuerdo con lo  establecido  en  los  artículos  11,  12  y 34 de la Constitución Política de  Colombia.   

De  igual modo, en orden a garantizar otra  gama  de  derechos  del  solicitado,  la  Corte  considera necesario prevenir al  Gobierno  Nacional  para  que,  si lo considera pertinente, el Estado requirente  garantice  la  permanencia  en el país extranjero y el retorno al de origen, en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable o eventos similares,  incluso  después  de  su  liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere  impuesta  en  la  sentencia  de  condena  en razón de los cargos que motivan la  solicitud     de    extradición    y    por    los  cuales esta hubiere sido concedida.   

Así   mismo,  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  a  sus  políticas  internas  sobre  la materia, le ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para  que  JOSÉ  NOLBER  ZULUAGA OTÁLVARO pueda tener contacto regular  con  sus  familiares  más  cercanos,  considerando  que  el  artículo 42 de la  Constitución  Política  de Colombia concibe a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención  Americana de Derechos Humanos en su artículo 17 y el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  como la extradición entre Estados  Unidos   de  América  y  Colombia  se  rige,  en  ausencia  de  un  instrumento  internacional  que  la  regule,  por  las  normas contenidas en la Constitución  Política  (artículo 35) y en  el  Código  de  Procedimiento  Penal (artículos 490 a  514  de  la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional debe  hacer  las  exigencias  que  estime  convenientes  en  orden  a que en el Estado  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la  persona  del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos    (artículo   93   de   la   Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las    autoridades    públicas    emana    del   artículo   2º   ibídem.5   

Por  esa  razón,  de  conformidad  con  lo  establecido  por  el  artículo 189-2 de la Constitución Política, al Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del  señor  Presidente  de  la  República  como supremo  director  de  la  política  exterior  y  de  las relaciones internacionales, le  corresponde  hacer  estricto  seguimiento  del  cumplimiento por parte del país  requirente  de los condicionamientos atrás señalados y establecer, así mismo,  las  consecuencias  de su inobservancia. Además, en el desarrollo del proceso y  proferida   la   sentencia  por  la  autoridad  judicial  extranjera,  si  fuere  condenatoria,  deberá  informar  a esta Corporación acerca del cumplimiento de  las  exigencias  a  las  que se refiere este concepto, dado que en ejercicio del  control  constitucional  se  hace  necesario  que  la  Corte Suprema de Justicia  reflexione  sobre  la posibilidad de emitir conceptos desfavorables, respecto de  solicitudes  de  extradición  de nacionales colombianos, cuando constate que el  Estado requirente no cumple con las mencionadas condiciones.   

Finalmente,  el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse   el   tiempo   que  JOSÉ  NOLBER  ZULUAGA  OTÁLVARO  ha  permanecido  privado de la libertad con  ocasión de este trámite de extradición.   

En  mérito  de  lo expuesto, la    Sala    de    Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   emite  concepto  favorable  a la solicitud de extradición del ciudadano  colombiano  JOSÉ NOLBER ZULUAGA OTÁLVARO,  identificado con cédula de ciudadanía No. 79.951.122, formulada  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América a través de su embajada en  Colombia,  por  los  cargos  1,  2  y  3  contenidos en la acusación formal No.  2:13CRL22,  dictada  el  23 de octubre de 2013 ante el Tribunal Distrital de los  Estados  Unidos  para el Distrito Este de Virginia, por conductas realizadas con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997.   

Por  la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  al requerido JOSÉ NOLBER ZULUAGA  OTÁLVARO,   a  su  defensor,  al  representante  del  Ministerio   Público  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente  al  Ministerio  de  Justicia  para  los trámites subsiguientes señalados en la  ley.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folios 26-29 del cuaderno del Ministerio de Justicia y del Derecho.   

2  Folios     34     y     35     ibídem.   

3 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  del  estatuto procesal  penal.   

4 En el  mismo sentido, CSJ CP, 14 Sep. 2011, Rad. 36291, entre otros.   

5  Así,  con arreglo al artículo 29 de la Carta; a los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos Humanos, 5-3.6,  7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de  la Convención Americana de  Derechos  Humanos,  9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de  Derechos  Civiles y Políticos, el Gobierno Nacional debe condicionar la entrega  de  un  compatriota,  si  concede  la  extradición,  a  que  se  le respeten al  extraditado   –como  a  cualquier  otro nacional en las mismas condiciones- todas las garantías debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

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