AP6989-2014(44019)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

AP6989-2014  

Radicación No.: 44.019  

Acta No. 385  

Bogotá D.C.,  doce (12) de noviembre de  dos mil catorce (2014).   

VISTOS  

Vencido el término contemplado en el inciso  2º  del  artículo  500  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  se  pronuncia  la  Sala sobre la solicitud probatoria elevada por el  defensor   de   STEVEN  RAMÍREZ  TORRES,  requerido  en  extradición  por  el  Gobierno  de  los        Estados       Unidos       de       América.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Verbal  No. 0556 del 8 de abril de 2014, el Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  por conducto de su Embajada en Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores la detención preventiva con  fines  de  extradición  de  STEVEN  RAMÍREZ  TORRES,  ciudadano estadounidense  requerido  para comparecer a juicio por delitos federales de narcóticos, según  la  acusación  No. 6:14-cr-50-ORI-36TBS, dictada el 12 de marzo de este año en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Medio  de la  Florida1.   

2.  Mediante  resolución  del  10         de         abril  de  la  presente  anualidad,  el Fiscal General de la Nación  decretó  su  captura  con  fines  de  extradición,  la  que  llevaron  a  cabo  integrantes  de  la Policía Nacional el día    siguiente,   en   la   ciudad   de   Cali   (Valle      del     Cauca).   

3.  A     través     de     Nota     Verbal    No.    1024        del       9     de  junio   de  la       presente       anualidad2,      la     referida   representación  diplomática  formalizó  el  requerimiento de extradición de STEVEN  RAMÍREZ   TORRES,   aportando   la   documentación  pertinente para el trámite.   

4.  El Ministerio  de   Relaciones   Exteriores   conceptuó   que   para   el   caso  «…se   encuentra   vigente  entre  la  República  de  Colombia  y los Estados Unidos de América, la “Convención de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito de estupefacientes y sustancias  psicotrópicas”    suscrita    en    Viena    el    20    de    diciembre   de  1988,…»   y  además,  que  en  los  aspectos  no  regulados  por la Convención, el trámite debe regirse por los artículos 491 y  496   del   Código   de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de  2004)3.   

Remitió  además la nota verbal referida y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad  que  a  su  vez  dispuso el  envío  del  expediente  a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia.   

5.  Mediante auto del 20 de junio siguiente, se dio inicio  al   trámite  en  esta  Corporación.   El  17  de  julio,  se  reconoció  personería   al   defensor   público  designado  por  la  Sala  y  se  ordenó  correr    el    traslado  contemplado  en  el  artículo 500 de la Ley 906 de 2004 para presentar pruebas,  término  dentro  del  cual, el Ministerio Público comunicó que no formularía  solicitudes probatorias.   

Por  su  parte, el representante judicial de  RAMÍREZ  TORRES  pidió que se oficiara a la Oficina de Asuntos Internacionales  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación, para que informara si en contra del  requerido  existen  procesos  penales  en  Colombia  por hechos relacionados con  narcotráfico  y  copia  de  su tarjeta decadactilar, con el fin de constatar la  plena identidad de quien es solicitado en extradición.   

6.   Mediante  memoriales   recibidos   en   esta   Corporación  el  17  de  julio4    y   el  195  y  29  de agosto6,  el  requerido  deprecó  acogerse  al  trámite  simplificado  de  extradición,  petición  que fue coadyuvada por su defensor.  No obstante,  el  1º  de  septiembre  siguiente,  se  recibió  un  memorial mediante el cual  solicitó  «se  siga  el trámite normal del proceso  sin   tener   en   cuenta   las   solicitudes   o   peticiones  de  extradición  simplificada».   Además, hizo algunas críticas  a   la   gestión   adelantada  por  el  defensor  público  y  pidió  además,  «que  se  me  restituyan  los términos para pedir o  solicitar   pruebas»  porque  no  le  indicó  a  su  apoderado       «qué       pruebas      debía  solicitar»7.   

El  3 de septiembre se requirió al defensor  del  solicitado para que se manifestara sobre las afirmaciones del requerido, lo  que  hizo  el  9 siguiente para decir que no podía dejar fenecer la oportunidad  para  solicitar  pruebas.   Refirió  además,  que  debía limitarse a las  permitidas  en el trámite de extradición, «pues las  que  pretende mi representado las puede solicitar y practicar en el país que lo  ha  solicitado,  pues  ese debate debe darse allí»8.   

6.1.  El  10  del  mismo  mes,  el  representante  del  Ministerio  Público  allegó  un  memorial  suscrito  por  el  solicitado,  quien hace una serie de consideraciones sobre la  legalización  de  su  detención,  que  estima  ilegal  y  además,  sobre  las  condiciones   de  alimentación  y  habitabilidad  del  centro  carcelario  «La  Picota»,  donde  se  encuentra  recluido,  señalando que se lesionan allí las  garantías  fundamentales  que  le  asisten.   Pide  que  sea  mejorado  el  ambiente  del  reclusorio y que se le informe sobre la entidad que autorizó, en  su caso, interceptaciones telefónicas y seguimientos.   

6.2.  El  15  de  septiembre  se requirió al Procurador Segundo Delegado para la Casación Penal,  con  el  fin  de  que  constatara el respeto de las garantías fundamentales del  requerido   en   la   manifestación   que   hizo   de   acogerse   al  trámite  simplificado.   Empero, advirtió el representante de la sociedad que no se  ajustaba  dicha manifestación a las disposiciones constitucionales, por lo cual  no  la  avaló9.   En  consecuencia,  dispuso  la Sala, mediante auto del 6 de  octubre de 2014, continuar el trámite ordinario.   

6.3. El día 22 de  septiembre,  se  recibió  un  nuevo  escrito  del  requerido, en el que hace un  análisis  de  los cargos que se le endilgan, particularmente el de «conspiración»,  para  decir que no es  equivalente   al   punible   de   «concierto   para  delinquir».     Reseña   además   que   debe  verificarse  si  las  pruebas practicadas y obtenidas por el país requirente se  hicieron  con  el lleno de los requisitos legales, particularmente la existencia  de   autorización   para   llevar   a   cabo  seguimientos  e  interceptaciones  telefónicas10.   

Finalmente,  mediante  memorial  del  21  de  octubre  insiste  en  criticar la gestión de su defensor y reitera la solicitud  de  «reabrir» el término  probatorio   en   respeto   de   la   garantía   del   debido  proceso  que  le  asiste11.   

CONSIDERACIONES  

1. Sobre la solicitud de nulidad.  

Previo  a  pronunciarse  sobre  la petición  probatoria  hecha  por  el  defensor del requerido, compete a la Sala decidir lo  que  corresponda  frente a la nulidad formulada por STEVEN RAMÍREZ TORRES, pues  de  advertirse  la  existencia  de  una  irregularidad  con  incidencias  en  la  garantía  del  debido proceso, resultaría inane referirse a las solicitudes de  pruebas.   

En  ese  orden de ideas, es preciso señalar  que,  de  acuerdo  con  lo  previsto  en  el  artículo  29  de la Constitución  Política,   el   debido  proceso  debe  observarse  en  todas  las  actuaciones  judiciales y administrativas, sin excepción.   

El trámite de extradición no resulta ajeno  a  tal  garantía,  en  tanto  que  se  trata  de un procedimiento especial para  afianzar  los  compromisos  de cooperación de justicia internacional, en virtud  del  cual una persona es remitida a otro país a efectos de su judicialización.   

Ahora,  debe  recordarse  que  dentro  del  trámite    de    extradición    existen    actos    de   rito   «relacionados    con    la    estructura   del   proceso»  y de garantía «referentes al derecho  de      defensa»12,    cuyo   desconocimiento  implica  una  afectación al debido proceso, lo que puede remediarse mediante la  declaración  de  la  nulidad,  a  efectos  de  salvaguardar  las garantías del  solicitado en extradición.   

En  este  caso,  alega el requerido RAMÍREZ  TORRES,  la presunta vulneración de la garantía de defensa que le asiste, como  quiera  que  quien  lo  representa  al  interior  de este trámite, hizo algunas  solicitudes  probatorias  sin  su  consentimiento, por lo que depreca de la Sala  «que  se  me  restituyan  los términos para pedir o  solicitar pruebas».   

En su criterio, además de las invocadas por  su  defensor  público,  debía  solicitar  otras,  encaminadas  a desvirtuar la  legalidad  de  las  intervenciones  y seguimientos que se hicieron en territorio  colombiano.   

No obstante, tal argumento no muestra alguna  lesión  del  debido proceso que deba ser remediada por vía de la nulidad, pues  contrario sensu, reconoce el  requerido  que su representante elevó algunas solicitudes, pero discorda de las  mismas.   De  ello  se  observa  que  la  gestión  del apoderado frente al  trámite   probatorio  –  único  que a la fecha se ha realizado –  no  ha sido improductiva, sino que como  bien  se  lo  explicó  el  profesional  del derecho a esta Sala, debe limitarse  «a  las  que  se  permiten  en  las  actuaciones  de  extradición»13,  amén que también afirmó  que  «de  manera  inmediata  visitaré  en el Centro  Carcelario a STEVEN RAMÍREZ TORRES».   

Por   lo  anterior,  no  observa  la  Sala  irregularidad  alguna  frente  a  este  aspecto,  evidenciándose además que la  actuación  del defensor público que le fue designado, se ha llevado a cabo con  estricto  respeto  a  las  garantías  que  le asisten, razón por la cual no es  dable acceder a la solicitud de nulidad por él invocada.   

2.     Sobre     las     solicitudes  probatorias.   

De manera reiterada y pacífica, la Corte ha  señalado  que  el  concepto  que  debe  dictar  al  interior  del  trámite  de  extradición,  se  contrae  a  verificar la   validez   formal   de   la   documentación   presentada,   la  demostración  plena  de  la  identidad del solicitado, el principio de la doble  incriminación,  la  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero y  el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos, cuando fuere el caso,  como  así  lo  dispone  el  artículo 502 de la Ley 906 de 2004.   

Lo  anterior, significa que la  Corte   solo   está   habilitada   para  decretar  aquellas  pruebas  que  sean  conducentes,   pertinentes   y   útiles,  únicamente  en  relación  con  los  tópicos  estipulados en  la normatividad citada.   

Por  lo  tanto,  otros  aspectos ajenos al  trámite  que  se propongan acreditar los intervinientes, exceden la naturaleza,  alcances  y  limitaciones del concepto que debe rendir esta Corporación, por lo  que  las  pruebas  que  tengan  como  propósito  la verificación de cuestiones  extrañas al mismo, son impertinentes.   

2.1.  Son dos  las  pretensiones          probatorias   del   defensor  que  agencia  los  intereses  de  STEVEN  RAMÍREZ  TORRES en  este trámite, las que se  contraen  a           constatar:          i)   si  éste  ha  sido  juzgado  en  Colombia  por  los mismos hechos por los cuales es requerido por las autoridades  de   los   Estados  Unidos,  en  orden  a  salvaguardar  el  principio  de  cosa  juzgada;           y           ii)  su plena identidad, por cuenta de  la  cartilla  decadactilar  que  expide  la  Registraduría  Nacional del Estado  Civil14.   

Frente  a la primera, de manera reiterada ha  expuesto  la  Sala  que  no basta con enunciar tal solicitud de forma genérica,  sino  que es deber de quien la eleva, aportar información concreta que permita,  a  partir  de  una base racional, al menos advertir una investigación o condena  en   Colombia,   frente   a  quien  es  requerido  por  los  hechos  materia  de  extradición.   

Así  lo  ha  precisado  la  Corte en varias  oportunidades:   

…el imperativo  de  verificar  esta  circunstancia  se presenta en situaciones en las que existe  evidencia  que apunte a demostrar la eventual lesión del derecho fundamental al  debido  proceso  por desconocimiento del principio de cosa juzgada, en la medida  que  el  afectado o su defensor informen que el asunto fue investigado y juzgado  en  Colombia  y  suministren  la  información  relacionada  con las autoridades  judiciales  colombianas  que  hubieren  conocido  de  la  actuación;  o que por  cualquier  otro  medio  fundadamente  se  pueda  suponer  el ejercicio previo de  jurisdicción,   por   ejemplo,   porque  la  orden  de  captura  con  fines  de  extradición  se  cumple  estando  la  persona  privada  de  libertad  y resulte  necesario  establecer  la  razón  por  la cual se dispuso la limitación de ese  derecho  al  requerido (En  ese     sentido,     CSJ    AP1605    –       2014,      CSJ  AP,  2  sept.  2009,  Rad. 32231 y CSJ AP, 9 febr. 2011, Rad.  35452).   

En  el presente  evento,  como el defensor  público  de STEVEN  RAMÍREZ TORRES no precisó con  base  en  qué  elementos de juicio podría colegirse que el requerido haya sido  juzgado  en  Colombia  por  los  hechos  materia  de  extradición,    se    negará    la    petición    probatoria   encaminada   a  oficiar  con  ese fin, de  manera   genérica,   a   la   Fiscalía   General   de  la  Nación.   

Tampoco  resulta  procedente  oficiar a la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  para solicitar copia de su tarjeta  decadactilar,  pues  RAMÍREZ TORRES es ciudadano de  los   Estados   Unidos   de  América  y  con  el  fin de identificarlo plenamente, las autoridades de ese  país  aportaron copia de  su        licencia       de       conducción15   y   de   su   pasaporte  norteamericano16.   

2.2. No obstante,  para  la Sala, resulta indispensable decretar oficiosamente una prueba tendiente  a  verificar  la plena identidad del solicitado en extradición, pues si bien en  las  diligencias  remitidas  por  el  Director  de  Gestión Internacional de la  Fiscalía     General     de     la     Nación,     obra    el    Informe    No  S-2014-0080/AREIN-GRUIC-2917   mediante   el   cual   se  comunicó  la  captura  de  STEVEN  RAMÍREZ  TORRES,  en el cual se anunció un  «Anexo:   Cuatro   (Plena  identidad)»;  lo  cierto  es  que  allí se solicitó la práctica de un cotejo  dactiloscópico  a  la  Jefe de la Oficina Central Nacional Interpol, pero no se  aportaron   los   resultados  del  mismo  y,  además,  se  dijo  en  la  citada  comunicación  que  ese  trámite  «se  encuentra en  proceso y se espera respuesta».   

En  ese  orden  de  ideas,  con el objeto de  corroborar  la  plena  identidad del solicitado, se oficiará a la Dirección de  Gestión  Internacional  de  la  Fiscalía General de la Nación, para que en el  término   máximo  de  diez  (10),  días  aporte  los  resultados  del  cotejo  dactiloscópico,  con el fin de verificar la plena identidad de RAMÍREZ TORRES.   

3. Otras determinaciones.   

3.1. Frente a los  escritos  que  aportó  STEVEN  RAMÍREZ  TORRES,  mediante  los cuales pretende  cuestionar   la   legalidad  de  las  interceptaciones  y  seguimientos  de  que  presuntamente  fue  objeto,  por  carecer  de autorización previa de un juez de  control  de  garantías,  es  preciso  señalar  que tales pretensiones resultan  extrañas  a  los  aspectos  que  debe verificar la Corte al rendir el concepto,  como  se  expuso  en  CSJ  AP,  28  de  mayo  de  2008,  Rad.  29.233,  al decir  que:   

…al  no  ser fin del concepto…adelantar  estudio  sobre  la  fuerza persuasiva de los medios probatorios que se aducen en  contra  del  reclamado,  ni  la  forma  como  los  mismos  se  obtuvieron, ni la  suficiencia  o insuficiencia argumental de la acusación, en cuanto son aspectos  propios  de  la  exclusiva  soberanía  de  las autoridades judiciales del país  solicitante,  encargados,  de  acuerdo  con  sus  propias leyes, de absolver las  posiciones  de  la  defensa  en  torno  a  los  mismos,  las pruebas que busquen  discutir   tales   tópicos   u   otros   semejantes   en  esta  sede,  resultan  inconducentes».   

Tampoco  puede considerarse en esta etapa el  escrito  mediante  el  cual  explica  que,  en su criterio, no es equivalente el  cargo  de  «conspiración»  que   le   endilgan  las  autoridades  de  los  Estados  Unidos,  al  delito  de  concierto  para  delinquir,  que  regula  el  Código  Penal  colombiano, pues ese aspecto debe analizarse al  momento de emitir el concepto correspondiente.   

Amén  de  lo  anterior,  el  término  para  solicitar  las pruebas que los intervinientes estimaran pertinentes, corrió del  30  de  julio  al  13  de  agosto  del presente año18,  lapso  dentro  del  cual,  RAMÍREZ  TORRES  no elevó algún requerimiento en ese sentido, luego entonces,  los  escritos aportados por él en los que hace peticiones probatorias y critica  el  incumplimiento  del  requisito  de la doble incriminación, son abiertamente  extemporáneos.   

3.2. Respecto del  memorial  fechado  1º  de  agosto  de  2014, mediante el cual hace una serie de  consideraciones  sobre  las  condiciones de salubridad y habitabilidad del Penal  en  el  que  se  encuentra  recluido, se dispondrá, por secretaría de la Sala,  remitir  copia  del  mismo  al  Director  del Instituto Nacional Penitenciario y  Carcelario,  para  lo  de  su  cargo  frente  a  las afirmaciones que allí hace  RAMÍREZ TORRES.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  NEGAR la nulidad invocada por el requerido  STEVEN  RAMÍREZ  TORRES,  por  lo  expuesto  en  la parte considerativa de esta  providencia.   

2.   NEGAR  las  solicitudes  probatorias formuladas por el defensor del reclamado, conforme a lo  señalado en antecedencia.   

3.     DE     OFICIO     requerir  a  la Dirección de Gestión Internacional de la Fiscalía  General  de  la  Nación,  para  que  en el término máximo de diez (10) días,  aporte  los  resultados  del  cotejo  dactiloscópico  que  ordenó practicar al  requerido    RAMÍREZ    TORRES,    con   el   fin   de   verificar   su   plena  identidad.   

4.  RECHAZAR  por  extemporáneas     las     peticiones     probatorias     elevadas     por    el  solicitado.   

5. REMITIR copia de  la   petición   del   1º   de   agosto   de  201419,  al  Director del Instituto  Nacional  Penitenciario  y  Carcelario,  para  lo de su competencia frente a las  quejas  elevadas  por  RAMÍREZ  TORRES,  sobre  las  condiciones  de  higiene y  habitabilidad del Establecimiento Carcelario “La Picota”.   

Contra  este  auto  procede  el  recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folios 31 a 38 de la carpeta.   

2  Folios 42 a 50 de la carpeta.   

3  Mediante  oficio  DIAJI  No. 1163 del 10 de junio de 2014, obrante a folios 39 y  40 de la carpeta.   

4  Folios 14 y 15 del cuaderno de la Corte.   

5 Folio  26 ídem.   

6 Folio  30 ibídem.   

7  Folios 38 y 39.   

8  Folios 43 a 45 del expediente.   

9  Mediante  comunicación recibida en esta Corporación el 1º de octubre de 2014,  obrante a folios 69 a 74 ibídem.   

10  Folios 64 a 67.   

11  Cfr. informe secretarial del 21 de octubre de 2014.   

12 CSJ  AP3611-2014   

13  Folio 44 del cuaderno de la Corte.   

14  Folio 22 del cuaderno de la Corte.   

15  Folio 124 de la carpeta.   

16  Folio 7 ídem.   

17  Folio 2 de la Carpeta.   

18  Folio 20 del cuaderno de la Corte.   

19  Obrante a folios 49 a 56 del cuaderno de la Corte.     

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