AP5724-2014(42742)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

AP5724-2014  

Radicación no. 42742  

Aprobado Acta No. 318  

Bogotá, D.C., veinticuatro (24) de septiembre  de dos mil catorce (2014)   

ASUNTO  

Decide la Sala lo relativo a la admisibilidad  de  la  demanda  de  revisión,  presentada por la Fiscal 50 Especializada de la  Unidad  de  Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, contra el auto  de  fecha  16 de abril de 2007, en virtud del cual la Fiscalía 21 Penal Militar  de  la Décima Cuarta Brigada con sede en Puerto Berrío, cesó el procedimiento  seguido  contra: SS. NAIRO BLANQUICET DORIA, CP.  HELIOMAR GARAY, SLP. EBER  ARLEY  RESTREPO  RUIZ,  SLP  JOSÉ  FERNANDO  SÁNCHEZ ÁLVAREZ, SLP JORGE IVÁN  CASTRILLÓN  BRAND, SLP. EDISON GLORIA ACOSTA, SLP. ONARIS ESTRADA PÉREZ Y SLP.  CARLOS   ENRIQUE   VEGA   ARRIETA   y  WILSON  DE  JESUS  RUA  LORA,1  sindicados de  la  comisión  del  delito  de  Homicidio  en  Luis  Sigifredo Castaño Patiño,  decisión  confirmada por la Fiscalía Segunda ante el Tribunal Superior Militar  el 13 de julio de 2007.   

HECHOS  

Los hechos que dieron lugar a la cesación de  procedimiento,  se  consignan  de  la siguiente manera en el proceso pertinente:   

“…Según  informe  fechado  CANTIMPLORA  (Santander),  09  de  agosto  de  2005  suscrito  por el señor Sargento Segundo  BLANQUICET  DORIA  NAIRO,  Comandante  Contraguerrilla Demoledor I, informa, que  durante  el desarrollo de la operación militar No.087 SORPRESA misión táctica  6,  bajo  su  mando,  el  día  07  de agosto de 2005, en la vereda Caño Tigre,  sector  conocido  como  Quebrada La India, municipio de Remedios Departamento de  Antioquia,  tropas  de  esta  Unidad  táctica  contraguerrilla  Demoledor  Uno,  sostuvieron  combate  de  encuentro  con  terroristas  de la ONT ELN, del Frente  José  Antonio Galán dando como resultado la baja de 01 terrorista, el cual fue  identificado  como  LUIS  SILGIFREDO  (sic) CASTAÑO PATIÑO identificado con la  cédula  de ciudadanía No 3.525.062 de Maseo-Antioquia, a quien se le incautó;  01  fúsil AK-47 No CAJ04445, 02 proveedores y 32 cartuchos y 01 papelera con la  cédula  de  ciudadanía  y  otros  documentos dejados a disposición del señor  doctor  Rafael  Cárdenas  Cortes  (sic),  fiscal  seccional  No  37  quien  fue  designado  para efectuar levantamiento del occiso en la morgue del cementerio de  Puerto Berrío…”   

LA DEMANDA  

La   actora  postula  la  acción  de  revisión  con  fundamento  en  la causal 3ª del artículo 220 de la ley 600 de  2000,  según  la  cual  esta  resulta  viable  frente a sentencia condenatoria,  cuando  después  del  fallo  aparezcan  hechos nuevos o pruebas no conocidas al  tiempo  de  los  debates,  que  establezcan  la  inocencia  del  condenado  o su  inimputabilidad.   

No obstante, fundada en la sentencia C-004 de  2003,  emanada  de  la  Corte  Constitucional,  señaló  que el motivo invocado  aplica  también  en los casos de preclusión de la investigación, cesación de  procedimiento  y  sentencia  absolutoria,  siempre que se trate de violaciones a  derechos    humanos    o    infracciones   graves   al   derecho   internacional  humanitario.   

Fundada  en  la  declaración  de Jhon Fredy  Ortiz   Jiménez,  la  actora  menciona  que  se  desvirtúan  en  un  todo  las  consideraciones  de  los  funcionarios de la justicia penal militar para aplicar  la  cesación  de  procedimiento,  pues  en  su opinión resulta evidente que el  hecho  implica  una  acción  delincuencial  a través de la cual se vulneró un  derecho  fundamental  irrenunciable,  toda  vez  que  el  comportamiento  de los  militares  incriminados  no  estuvo  dirigido  a  repeler  ningún  ataque de la  guerrilla,  sino  que  se  orientó  deliberadamente  a  segar  la  vida  de  la  víctima.   

CONSIDERACIONES  

La demanda instaurada debe ser inadmitida por  las siguientes razones:   

1. La acción de revisión es un instrumento  excepcional  que  tiene  la  virtualidad  de derruir la inmutabilidad de la cosa  juzgada,  que adquieren las sentencias que ponen fin al proceso o las decisiones  que  produzcan  similar  efecto,  cuando  cobran  ejecutoria, bien porque contra  ellas  no  se  interpuso ningún recurso o se resolvió de manera definitiva los  utilizados por las partes.   

Desde  luego,  este  instituto  no  tiene la  condición  de una instancia más del proceso, de manera que es refractario a la  reapertura  del debate que se dio en las etapas normales de la actuación, sobre  los  hechos  y  las  pruebas aducidas. La revisión no se orienta a controlar la  legalidad   de  la  sentencia  o  de  la  providencia  que  tiene  consecuencias  equivalentes  como  es  el  caso  de  la  preclusión  de la investigación o la  cesación  de  procedimiento, de manera que no puede ser utilizada para discutir  errores  de  juicio,   eventuales  vicios  que  afectaran la estructura del  proceso  o  las  garantías  de  las partes, sobre la base de un reexamen de los  medios  de  convicción  aportados, porque ello es propio de los instrumentos de  impugnación  ordinarios o extraordinarios que estipula la ley, para que quienes  se  sientan  inconformes  con las providencias judiciales y tengan legitimidad e  interés  para  dar  a  conocer  esa  conformidad  hagan  las  postulaciones del  caso.   

Por  manera  que,  dado  que a través de la  acción  de revisión se cuestiona la condición de injusta de la sentencia o de  una  providencia  con  efecto  similar,  es  claro  que  la  demanda que con tal  finalidad  se  presente,  ha de sujetarse cabalmente a las causales que consagra  la  ley  penal  adjetiva,  con  las  exigencias  propias  de  la  que en el caso  específico se postule, so pena de ser inadmitida.   

2. En el evento que ocupa la atención de la  Sala,  la    representante de la fiscalía acudió a la causal 3ª del  artículo  220  de  la  lay  600  de  2000,  para  cuestionar  la  cesación  de  procedimiento  proferida  en  favor  de  los  miembros  de las Fuerzas Militares  mencionados,  la cual si bien se refiere a la sentencia condenatoria, por virtud  de  la sentencia C-004 de 2003 emitida por la Corte Constitucional, se extendió  a  las  sentencias  absolutorias, cesación de procedimiento o preclusión de la  investigación,  providencia  de  la  cual  se colige que ha de satisfacerse los  siguientes requisitos:   

a.  Que se trate de procesos por violaciones  de  derechos humanos o infracciones graves al derecho internacional humanitario;   

b.  Que  se  haya  proferido dentro de tales  procesos sentencia absolutoria o resolución preclusiva;   

c.  Que  una  instancia  internacional  de  supervisión  y  control  de  derechos  humanos,  establezca  un  incumplimiento  protuberante   del   Estado   de   la   obligación   de   investigar   seria  e  imparcialmente.   

          3.  Con  la expedición de la ley 906 de  2004,  ya  no  por  vía  jurisprudencial  sino  estatutariamente,  se consagró  taxativamente  esta  causal  con  el  mismo  alcance y condiciones que le había  fijado  la  Corte Constitucional, precisándose que no se requería acreditar la  existencia   de   prueba   o   hechos  nuevos  desconocidos  al  tiempo  de  los  debates.   

4. Pues bien, no hay ninguna duda en cuanto a  la  legitimidad  de la Fiscalía para instaurar la acción de revisión en casos  como el presente.   

5. Sin embargo, a pesar de ello y de haberse  acreditado  que en favor de los procesados se profirió tanto en primera como en  segunda  instancia cesación de procedimiento, en relación con los hechos no se  ha   proferido   un   pronunciamiento   judicial  interno  o  de  una  instancia  internacional,  acerca  de   que  se  trata  de  graves  violaciones  a los  derechos  humanos  o  al derecho internacional humanitario, además que proclame  que  el  Estado Colombiano incumplió de manera notoria u ostensible su deber de  investigarlos   seria   e   imparcialmente,   erigiéndose  esta  en  la  razón  fundamental  por la cual la demanda no suscita su admisibilidad, toda vez que no  acreditó esa circunstancia.   

6.  Esta exigencia que bajo ningún punto de  vista  puede  soslayarse, fue consignada en la sentencia que extendió la causal  3ª  del  artículo 220 de la ley 600 de 2000 a la cesación de procedimiento, y  por   supuesto   en  el  numeral  4º  del  artículo  192  de  la  ley  906  de  2004.   

Y es que según se expuso en la sentencia C.  004,  “Esa  decisión  judicial  interna  o  de una  instancia  internacional  de  supervisión  de  derechos humanos que constata la  omisión  del  deber  estatal  de  impartir justicia es entonces el elemento que  justifica   dejar   sin  efecto  la  decisión  absolutoria  que  habría  hecho  formalmente  tránsito  a  cosa  juzgada,  pues  pone  en  evidencia que la cosa  juzgada era una realidad aparente…”   

7. Quiere decir entonces que la viabilidad de  la  causal  que  se  invoca  en  orden  a  activar  el trámite de la acción de  revisión,  no  puede  quedar  sometida  al  arbitrio del actor, toda vez que es  incontrovertible  que  es  la decisión interna o de una instancia internacional  “…la  fuente  nutricia  del trámite que ahora se  finiquita…”  según  ha  tenido  ocasión  de determinarlo esta Sala en casos similares de tiempo atrás.  (S.P.  de  11  de  noviembre  de  2007,  radicado  26.77;  24 de febrero de 2010  radicado 31.195; 22 de mayo de 2013 radicado 36.657).   

8.  Además  no  podría ser de otra manera,  toda  vez que el proceso culminó con una decisión que adquirió firmeza, luego  en  aras  de  la  seguridad  jurídica  de  quien se sometió a los avatares del  mismo,  que  es connatural a un Estado Social y Democrático de Derecho, la  remoción  de una tal condición en asuntos como el que ocupa la atención de la  Sala,  sólo  sería  viable  si  media  por  lo menos una decisión que pudiera  acercarse  al mismo rango de la cuestionada, donde se analizara si evidentemente  se  trata  de  flagrantes  violaciones  a  los  derechos  humanos  o  al derecho  internacional  humanitario,  además  que considere que no se satisfizo el deber  estatal  por  medio  de  sus autoridades de investigar y sancionar adecuadamente  los  hechos,  según lo señalo la Corte Constitucional y actualmente la ley 906  de  2004,  e  igualmente  lo ha sostenido la Sala de Casación Penal en diversas  oportunidades.   

Correspondía  por  tanto  a  la  accionante  aportar  la  determinación en el sentido indicado lo cual no hizo, y si ello es  así,   significa   que  no  se  emitió  pues  en  caso  contrario  la  habría  aducido.   

9.  En tal virtud, la Corte inadmitirá  la  demanda de revisión, porque no se satisfacen los presupuestos que la causal  invocada                    precisa                    para                   su  viabilidad.                  

* * * * * *  

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  SALA  DE  CASACIÓN PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda de revisión presentada  contra   la  cesación  de  procedimiento  proferida  en  favor  de:  SS.  Nairo  Blanquicet  Doria,  CP.  Heliomar Garay, SLP. Eber Arley Restrepo Ruiz, SLP  José  Fernando  Sánchez  Álvarez,  SLP  Jorge  Iván  Castrillón Brand, SLP.  Edison  Gloria  Acosta,  SLP.  Onaris  Estrada Pérez y SLP. Carlos Enrique Vega  Arrieta, aludida en un comienzo.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ CAMACHO   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

EUGENIO FERNÁNDEZ  CARLIER   

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ               MUÑOZ   

GUSTAVO   ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ   

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA    SALAZAR    CUÉLLAR   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia   Yolanda  Nova  García   

Secretaria    

1  Respecto   de   éste   se  extinguió  la  acción  penal  por  muerte  en  2ª  instancia.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *