AP4261-2014(44007)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

AP4261-2014  

Radicación N° 44007  

(Aprobado acta Nº 243)   

Bogotá,  D.C., treinta (30) de julio de dos  mil catorce (2014).   

Procede la Sala a verificar los requisitos de  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  GABRIELA   CALVO  SÁNCHEZ.   

H E C H O S  

El   ad   quem  los condensó de la siguiente manera:   

“Fiel  a  lo  consignado en el escrito de  acusación,  se sabe que doña GABRIELA CALVO SÁNCHEZ  adquirió  un  inmueble  en el municipio de Riosucio,  constituyendo  hipoteca  en  favor  de  María  Magnolia  Trejos y María Helena  Muriel,  con  el  compromiso de cancelar la acreencia el 16 de mayo de 2009. Tal  obligación  fue  incumplida,  siendo demandada ejecutivamente en proceso en que  se  ordenó  la  venta en pública subasta del inmueble, previo avalúo pericial  que ascendió a la suma de $25.114.306.   

Días  después  la  señora  CALVO     SÁNCHEZ,    por  intermedio del abogado Iván de Jesús  Largo   Taba   -quien   muriera   violentamente  con  posterioridad-, promovió incidente de nulidad frente  al  dictamen,  mismo  que  no prosperó, interponiendo recursos de reposición y  apelación que fueron desestimados.   

Paralelamente y en otro escenario, el 24 de  marzo   de   2010,   se   suscribió   acta   conciliatoria  entre  GABRIELA  CALVO SÁNCHEZ en compañía de  su  abogado,  con  el profesional del derecho Álvaro Alzate Usma, quien actuaba  como  apoderado judicial de la señora Dolores Gañán, dejando ésta de asistir  a  la  audiencia.  En  dicho documento se le reconoció la suma de $35.000.000 a  título  de  acreencias  laborales  como  empleada  de servicio doméstico de la  señora   CALVO,  de  los  cuales  declaró  haber  recibido  $5.000.000,  quedando  pendiente el resto. Se  estableció  que  el  abogado  Alzate  Usma  fue  contratado directamente por el  apoderado  de  la  señora CALVO SÁNCHEZ y no por Dolores Gañán.   

Tal  acreencia  laboral  también  resultó  fallida,  conllevando  a que el 9 de octubre de 2010, el abogado Alzate Usma, en  representación   de  Dolores  Gañán,  instaurara  demanda  ejecutiva  laboral  solicitando  el embargo y secuestro del mismo inmueble que había sido objeto de  similar  medida  cautelar  en  el  proceso  civil antes referido y desplazado en  virtud de la prelación del crédito laboral”.   

A N T E C E D E N T E S  

1.   Culminadas   las   fases   procesales  pertinentes,  el  15  de abril de 2013, previo a la instalación del juicio oral  en  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Riosucio  (Caldas),  despacho  al que  correspondieron   las   diligencias,  la  Fiscalía  Segunda  Seccional  de  esa  localidad  solicitó  su  suspensión  en  atención  a las negociaciones que se  estaban  adelantando  para la suscripción de un preacuerdo, el cual, en efecto,  fue  presentado  el  10  de  mayo  de  ese  año, complementado el 31 de octubre  siguiente  y aprobado en esta última fecha. Así, el 5 de febrero de 2014, este  estrado  judicial dictó sentencia en la que impuso, entre otros, a GABRIELA   CALVO   SÁNCHEZ   las   penas  principales  de prisión por cincuenta (50) meses y veinte (20) días y multa de  ciento  treinta  y  cuatro (134) salarios mínimos legales mensuales como autora  responsable  de  los delitos de obtención de documento público falso agravado,  falso   testimonio,   fraude   procesal   y  fraude  a  resolución  judicial  o  administrativa  (artículos  288,  290, 442, 453 y 454 del Código Penal), junto  con  la  pena  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y  funciones  públicas por el término de la sanción privativa de la libertad. En  la   misma   decisión,   le  concedió  la  prisión  domiciliaria.1   

2. Apelada esta determinación por la defensa  de  la citada, fue confirmada  por  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales -Sala Penal- el 25  de          marzo          de          2014.2   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

El     defensor     de    GABRIELA   CALVO   SÁNCHEZ  interpuso  el  recurso  extraordinario  para  postular un cargo único  en contra del fallo de segunda instancia, al amparo de  la  causal  contemplada en el artículo 181, numeral 2°, de la Ley 906 de 2004,  por  “error  en  la  formulación  jurídica  de la  imputación”.   

En  ese  orden,  aduce que en este asunto la  Fiscalía  incurrió  en  un yerro en la calificación jurídica que se replicó  en  el  preacuerdo  y  en  las  sentencias,  al  deducir un concurso aparente de  delitos.  Transcribe  jurisprudencia  acerca  del tema para analizar los sucesos  investigados  desde  su propia perspectiva, y así predicar la existencia de una  unidad  de acción en el comportamiento de su prohijada, encaminada a inducir en  error  a  un Juez de la República con el fin de birlar la ejecución de medidas  cautelares  que  recaían  sobre  un predio. De esta forma, dice, por virtud del  principio  de  consunción,  no  era posible que se le endilgara la comisión de  los  delitos  de  obtención  de  documento  público  falso, falso testimonio y  fraude  a  resolución  judicial  o  administrativa,  por  lo  que procede, a su  juicio,  invalidar  las  diligencias a partir de la audiencia de formulación de  imputación  “en  guarda de la garantía del debido  proceso”.   

  CONSIDERACIONES DE   LA  CORTE   

1. La reseña de la demanda y el cotejo de la  actuación  surtida,  permite  advertir  la ausencia de un soporte argumentativo  idóneo  que  sustente  la hipotética necesidad de intervención extraordinaria  por  parte  de  la  Sala,  al  carecer  el  recurso  impetrado  de  los mínimos  parámetros  lógico-conceptuales  propios  de  la casación, según se expone a  continuación:   

2.  El  artículo  184 de la Ley 906 de 2004  prevé  exigencias  que inexorablemente conducen a que los libelos presentados a  la  Corte  no  sean  seleccionados,  y  uno  de los supuestos que en ese sentido  aparecen   en   dicho   precepto,   es   cuando   el   demandante   carece  de  interés. Lo anterior significa  que   los  sujetos  procesales  e  intervinientes  solo  pueden  cuestionar  las  decisiones  emitidas  durante  el  trámite judicial, a través de los recursos,  siempre que les causen afectación.   

Ahora bien, en los mecanismos de terminación  anticipada  del  proceso  el  interés  para  impugnar  está  restringido  a la  defensa,  pues:  i)  el  reconocimiento  expreso de responsabilidad con fines de  disminución  punitiva  lleva  a  prescindir  de  las  etapas  ordinarias  de la  actuación,  ii)  tampoco podría predicarse que con la decisión final se causa  un  agravio  a  su  destinatario,  si  se tiene en cuenta que en su elaboración  estuvo         activamente        involucrado3,  y  iii)  el  cuestionar  la  aceptación  de  cargos  con  posterioridad  a la determinación que la avala no  tiene  cabida, ya que esa postura equivale a una retractación que de llegarse a  admitir   desnaturalizaría   la   filosofía   que   orienta  estas  formas  de  culminación  y  que  pretenden  racionalizar  la labor de la administración de  justicia, según lo exige la logística del sistema.    

En  estas  condiciones,  tratándose  de las  modalidades  de  terminación  anticipada  de  la  actuación,  ya  bien sea por  allanamiento  a  los  cargos  efectuados en la formulación de imputación o por  preacuerdos   con   la  Fiscalía,  el  trámite  sobreviniente  es  enviar  las  diligencias  al juez de conocimiento quien, una vez verifique que la aceptación  es  voluntaria, autónoma y espontánea, “procederá  a  aceptarlo  sin que a partir de entonces sea posible  la  retractación  de  alguno de los intervinientes, y  convocará   a   audiencia   para   la   individualización   de   la   pena   y  sentencia”.4   

3.  De  este  modo,  surge  ostensible  lo  improcedente  que  resulta  cuestionar  en este asunto el compromiso penal de la  procesada      CALVO     SÁNCHEZ     luego  de  que se hubiese constatado por la Juez de conocimiento que  el  convenio  al que arribó con la Fiscalía, mediante el cual se sometía a la  calificación  jurídica  que  se  le  endilgaba,  se  realizó de manera libre,  informada  y  sin  violación  de garantías fundamentales, y en especial porque  aquella   tampoco   se   ofrece  arbitraria,  caprichosa  o  refractaria  a  las  circunstancias fácticas que dieron lugar a misma.   

Por  ende,  si  la  pena que le fue impuesta  corresponde  a  la  de  consuno  pactada  y  a  las consecuencias jurídicas que  conscientemente  asumió, ninguna legitimidad le asiste para discutirla, y mucho  menos  el  recurso  extraordinario  es escenario para que el nuevo togado que la  representa  sugiera  una  controversia  sustancial  a  la  que  en su momento se  declinó  de  forma  voluntaria, polémica que, por demás, suscita basado en la  simple  divergencia  de  criterios y a la manera de un alegato de instancia. Por  consiguiente,  éste  no  tiene  interés  para formular el reparo que impetra y  ello    conducirá   a   la   inadmisión  del  recurso,  según  lo  ha  reiterado  la  Sala  en  múltiples  ocasiones  (CSJ  AP,  24  Oct 2007, Rad. 28433; CSJ AP, 30 Ene 2008, Rad. 28772;  CSJ  AP,  09  Dic  2010,  Rad.  35369;  entre  otras),  igualmente  porque  no  se  avizora  la  necesidad  de  abordar  el  estudio  del  libelo  con  el  fin de corregir oficiosamente alguna  violación  a  las garantías fundamentales, ni se percibe de su contexto que se  precise  de  un  fallo  para  cumplir  con alguna de las finalidades del recurso  (artículo 184 de la Ley 906 de 2004).   

4.  Por último, debe recordarse que frente  a  esta  determinación  tiene cabida el mecanismo de insistencia de acuerdo con  los  lineamientos  señalados  en  la  providencia  del 12 de diciembre de 2005,  proferida en el radicado 24322.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor     de     GABRIELA     CALVO  SÁNCHEZ.   

Contra esta decisión procede el mecanismo de  insistencia   

Cópiese,        comuníquese y cúmplase   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Presidente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folio      228      y     siguientes     cuaderno  actuación   

2  Fl.   284   y   s.s   c.a   

3  Esa   es   una   de   las  particularidades  de  los  preacuerdos,  como  lo  establece  el  artículo  348  de  la  Ley  906 de 2004:  “Con  el  fin de humanizar la actuación procesal y  la  pena;  obtener  pronta  y  cumplida  justicia;  activar  la solución de los  conflictos  sociales  que genera el delito; propiciar la reparación integral de  los  perjuicios ocasionados con el injusto y lograr la  participación   del   imputado   en   la  definición  de  su  caso,   la   fiscalía  y  el  imputado  o  acusado  podrán  llegar  a  preacuerdos   que   impliquen   la  terminación  del  proceso”.  (Subrayas de la Sala)   

4  Ley  906  de  2004,  artículo  293,  resaltado de la  Corte     

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