AP3621-2014(43790)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado ponente  

AP3621-2014  

Radicación n° 43790  

Aprobado Acta No. 202   

          Bogotá   D.C.,   dos  (2)  de  julio  de  dos  mil  catorce  (2014)   

          Decide  la  Corte el recurso de apelación interpuesto por el Fiscal  2°  Delegado  ante el Tribunal Superior de Popayán contra la decisión de 7 de  mayo  de  2014  adoptada  por una Sala de Decisión Penal de esa Corporación, a  través  de  la  cual se pronunció respecto de la admisibilidad de unas pruebas  deprecadas  por  las  partes,  dentro  del proceso penal adelantado contra el ex  Fiscal  Seccional  de Balboa (Cauca), VÍCTOR MUÑOZ CABRERA, por los delitos de  prevaricato    por    omisión    y    falsedad    ideológica    en   documento  público.   

HECHOS  

          Se extraen del escrito de acusación los siguientes:   

          El  1° de enero de 2007, a las 6:15 de la tarde, en el barrio Villa  del  Sur,  vereda  «Puerto»  del   municipio   de  Balboa  (Cauca),  funcionarios  de  la  Policía  Nacional  sorprendieron  a  Robinson  Samboní  Burbano,  Wilson  Muñoz Córdoba y Óscar  Bolaños  López  trasportando  4.351,5  gramos  de cocaína, razón por la cual  fueron  capturados.  Sin  embargo,  al  momento  de  poner  a disposición de la  Fiscalía  General  de  la  Nación a los detenidos, los uniformados no lograron  ubicar  al  entonces  Fiscal 2° Seccional de Balboa, VÍCTOR MUÑOZ CABRERA, en  turno   de   disponibilidad,   de  manera  que  solo  hasta  el  día  siguiente  (2  de enero), en horas de la  mañana,     el     asistente    del    citado    funcionario    recibió    las  diligencias.   

          El  3  de  enero  de  ese mismo año, a las 9:30 a.m., el mencionado  fiscal  radicó  ante  el Juzgado Promiscuo Municipal de esa localidad solicitud  de  audiencia  preliminar de legalización de captura, que se realizó ese mismo  día  y  en la cual se decretó la ilegalidad de la aprehensión por vencimiento  del  término  previsto  en  el  artículo 28 de la Constitución Política y se  dispuso la libertad inmediata de los indiciados.    

          Prosiguiendo  con  la  respectiva  investigación, el 21 de marzo de  2007  el  fiscal MUÑOZ CABRERA dejó una constancia en la cual informó que las  diligencias  fueron recibidas el 2 de enero de ese año a las 10:00 de la noche,  contrario  a  lo  plasmado  por su asistente judicial, quien -según él- por un  error  involuntario  anotó  como  fecha  de  recibido  el  día  1°  de  enero  anterior.   

          La  Dirección  Seccional  de  Fiscalías  de Popayán separó de la  investigación  al doctor VÍCTOR MUÑOZ CABRERA, remitiéndole copias penales y  disciplinarias por el vencimiento de términos.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

          1.    El    5   de   julio   de   20131, ante el Juzgado Primero Penal  Municipal  Ambulante  con  Funciones  de  Control  de Garantías de Popayán, la  Fiscalía  formuló  imputación  contra VÍCTOR MUÑOZ CABRERA, por los delitos  de  prevaricato por omisión agravado (artículos 414 y  415  de  la  Ley 599 de 2000) y falsedad ideológica en  documento  público (artículo 286 ibídem), cargos a los que el imputado no se allanó.   

          2.   El   31   de   octubre   de   20132,   la   Fiscalía   presentó  escrito  de  acusación  contra el procesado por las conductas imputadas, siendo  realizada  la  correspondiente  audiencia  el  22 de enero de 2014, ante la Sala  Penal    del   Tribunal   Superior   de   Popayán3.   

          3.   El  7  de  mayo  siguiente,  se  llevó  a  cabo  la  audiencia  preparatoria,  en  la  cual la defensa realizó su descubrimiento probatorio, se  acordaron  entre  las  partes  algunas  estipulaciones  y  fueron admitidos para  llevar  al  juicio todos los elementos de convicción solicitados por la defensa  y algunos de la Fiscalía.   

          4.  Contra la anterior decisión, el representante del ente acusador  interpuso  recurso  de  apelación, por lo que las diligencias fueron enviadas a  esta Corporación para la definición del asunto.   

LA DECISIÓN IMPUGNADA  

          Fue  proferida  por la Sala Penal del Tribunal Superior de Popayán,  en  el  curso  de  la  audiencia preparatoria que se adelanta dentro de la causa  seguida  contra  el  ex  fiscal VÍCTOR MUÑOZ CABRERA, en la cual se abstuvo de  decretar  el  medio de prueba documental presentado por la Fiscalía, referido a  la  copia  de la carpeta SPOA No. 2007-80000, dentro del asunto penal adelantado  contra tres personas por el delito de tráfico de estupefacientes.   

          En  sustento, el a quo argumentó que el ente investigador, tanto en  el  escrito  como en la formulación de la acusación, únicamente hizo alusión  a  la  «copia  de  la  Carpeta  Radicada al SPOA No.  2007-80000  de  la  Fiscalía 002 Seccional de Balboa (Cauca) dentro del Proceso  Penal  seguido  en  contra  de  los Procesados ROBINSON SAMBONÍ BURBANO, WILSON  MUÑOZ  CÓRDOBA  y ÓSCAR BOLAÑOS LÓPEZ, por la presunta comisión del delito  de    TRÁFICO,    FABRICACIÓN   O   PORTE   DE   ESTUPEFACIENTES»4, cuyos  testigos de acreditación serían Alba Milena Constaín Uribe  y Juan Carlos Vinasco García.   

Añadió  el  Tribunal,  que  la Fiscalía al  momento  de  solicitar  las  pruebas en la audiencia preparatoria indicó que la  citada  carpeta se encuentra integrada por (i) formato de reporte de iniciación  FPJ-01  de  1°  de enero de 2007, suscrito a las 6:15 p.m. por el Subintendente  Javier  Parra;  (ii)  formato  de  informe de Policía de Vigilancia en casos de  captura  en  flagrancia  FPJ-05  de  1° de enero de 2007, firmado por Jesús H.  Solarte;  (iii)  formato  de  actuación  del  primer respondiente FPJ-04 de esa  misma  fecha,  signado  a  las  6:  15  p.m. por Jesús H. Solarte; (iv) formato  único  de noticia criminal FPJ-02 de la misma fecha y hora; (v) formato informe  ejecutivo  FPJ-03 rendido por Javier Parra Estipia; (vi) formato de solicitud de  audiencias  preliminares  de  3  de enero de 2007, presentada por VÍCTOR MUÑOZ  CABRERA;  (vii)  nota  de  recibido  de solicitud de audiencia preliminar, a las  9:30  a.m.,  por  Augustín  Cruz  Bolaños,  secretario  del  Juzgado Promiscuo  Municipal   de  Balboa  (Cauca);  y  (viii)  actas  de  audiencias  preliminares  realizadas  el  3 de enero de ese año por el mencionado juzgado, documentos que  serían   acreditados   por   el   funcionario   del  CTI  Juan  Carlos  Vinasco  García.   

          En  criterio  del  a  quo,  era  obligación  del  ente investigador  durante  la  fase  del  descubrimiento  probatorio haber seleccionado los folios  importantes  para  la vista pública, precisamente porque esa era la conducencia  y  pertinencia  frente  al  delito de prevaricato por omisión acusado, criterio  apoyado  en  el  pronunciamiento  realizado por la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia  el  17  de septiembre de 2012, dentro del radicado  36784.   

          En palabras del Tribunal:   

          [P]odría  haber  in generi una solicitud  de  unos  elementos que de acuerdo a lo que el debido proceso probatorio enseña  no  fueron  debidamente  descubiertos  en  la  etapa que correspondía y por esa  razón  mal  podría  esta  judicatura  o  esta  Magistratura  entrar a hacer un  decreto  de  esta  prueba  así  pedida,  o  sea  de los formatos y los reportes  aludidos,   no   solamente   en   la  primera  parte,  porque  él  [refiriéndose  al  Fiscal] habla de copia  auténtica  de la carpeta 2007-8000 (sic) que se siguió contra ellos, en lo que  tiene  que  ver  con  estos  formatos y posteriormente pieza a pieza5.   

         

LA IMPUGNACIÓN  

          En  sustento  del  recurso  de  apelación,  el  Fiscal 2° Delegado  advirtió   que   contrario   a  la  postura  del  Tribunal,  en  la  etapa  del  descubrimiento  probatorio no era necesario desglosar el contenido de la carpeta  aducida   como   prueba   documental,   porque  al  haberse  mencionado  que  se  introduciría    copia   de   la   misma,   se   entendía   que   era   en   su  totalidad.   

          Señaló  que  no  implica  que se hubiera omitido el descubrimiento  probatorio  el  hecho de que haya enunciado las piezas procesales que contenidas  en  la  carpeta  serían  útiles  en el juicio oral. En primer lugar, porque la  obligación  de  descubrir  se cumple cuando la defensa tiene acceso a todos los  elementos  cognoscitivos  y, en este caso, se le entregó a la contraparte copia  íntegra  de  esa documentación, sin que pueda alegarse sorprendida y, segundo,  porque  la  norma no exige la lectura de pieza por pieza, apoyando su postura en  la sentencia CSJ SP, 24 Jul. 2012, rad. 38187.   

          Expuso  que  el  rechazo de ese medio de prueba afecta gravemente su  teoría  del  caso,  pues solo le fueron autorizados los testimonios, los cuales  serían cotejados con la prueba documental excluida.   

          En   conclusión,   solicitó   que  «se  revoque  la  decisión  de  la  Corporación  en el sentido de que se decrete el  ingreso  al  proceso de la prueba documental relacionada con la copia auténtica  del  proceso  penal  radicado  al SPOA de que tanto aquí se ha hablado y que la  Fiscalía  hará  uso de las piezas procesales que le sirven de ese proceso, que  no  teníamos  por qué decirlo pero en aras de la lealtad lo dijimos, solamente  vamos   a  hacer  uso  de  esa  carpeta  10  piezas  procesales  que  allí  las  relacionamos,  en  defecto  de lo anterior, se decretaría una a una esas piezas  procesales»6.   

          Por   su   parte,  la  defensa  como  no  recurrente,  requirió  la  confirmación de la decisión impugnada.   

CONSIDERACIONES  

          1.  De   conformidad  con el numeral 3° del artículo 32 de la  Ley  906 de 2004, esta Sala es competente para resolver el recurso de apelación  interpuesto  contra la decisión adoptada el 7 de mayo de 2014 por la Sala Penal  del  Tribunal  Superior  de  Popayán, mediante la cual negó el decreto de unos  medios  probatorios  solicitados  por  la  Fiscalía,  dentro  de  la  audiencia  preparatoria  que  se  sigue  contra el ex fiscal VÍCTOR MUÑOZ CABRERA por las  conductas  punibles  de  prevaricato  por  omisión  y  falsedad  ideológica en  documento público.   

          2.  De  acuerdo  con lo preceptuado en los artículos 356, 357, 358,  359,  360  y  362  del Código de Procedimiento Penal, la audiencia preparatoria  constituye  el  escenario en el cual las partes y excepcionalmente el Ministerio  Público  realizan  las  solicitudes  probatorias,  previo descubrimiento de los  elementos  materiales  de  convicción  hecho tanto por la Fiscalía como por la  defensa.   

          De  ahí  que  en  el  desarrollo  de  dicho  acto  procesal el juez  decretará  la  práctica  de las pruebas solicitadas cuando ellas se refieran a  los  hechos  de  la acusación que requieren acreditación, según las reglas de  pertinencia y admisibilidad fijadas en la ley.   

          El  objeto  de  debate  presentado  por  el  impugnante se centra en  cuestionar  la  inadmisión de un medio de prueba documental referido a la copia  de  una  carpeta,  porque  supuestamente  fue  indebidamente  descubierta  al no  haberse  especificado  su  contenido,  ni  en  el escrito de acusación ni en la  formulación de misma.   

          Al  respecto,  esta  Sala  advierte que, en efecto, en el numeral 11  del  escrito  de  acusación  el  ente  fiscal enunció como elemento probatorio  copia  de  la  carpeta No. 2007-80000 seguida contra tres personas por el delito  de       tráfico       de      estupefacientes7,  e  igual petición presentó  en  la  audiencia  de  formulación  de  acusación8,  quedando  avalada  en  esos  términos  la  misma. De allí que el descubrimiento probatorio se refería a la  copia   de   la   totalidad   de   las  piezas  procesales  que  integran  dicha  carpeta.   

          Luego,  en  la etapa preparatoria, el fiscal al momento de solicitar  ese  medio de prueba, refirió las piezas procesales que se encuentran incluidas  en   esa   actuación,   pidiendo,   subsidiariamente  su  admisión  de  manera  independiente.    Así    mismo,   justificó   su   conducencia,   pertinencia,  razonabilidad  y  utilidad  para  los  fines  del  juzgamiento,  advirtiendo que  «la  idea  es introducir la copia del proceso porque  así  la  Corporación  va  a  tener  una idea clara de lo que ocurrió desde el  momento  en que se produjo la captura de los sujetos hasta que se produjeron las  decisiones  en  audiencia  ante  el  juez de control de garantías»9.   

          Así  las  cosas,  contrario a lo decidido por el Tribunal, es claro  que  el  descubrimiento probatorio incluyó la carpeta objeto de inadmisión, de  la  cual  si  bien  no  se  discriminó  cada uno de los folios en el escrito de  acusación  ni en la formulación de la misma, lo cierto es que todo el material  que  la  integra  sí  fue  enunciado y puesto en conocimiento de la defensa, no  solo  al  haber  sido  relacionada como prueba documental, sino porque, tal como  consta  al  inicio  de  la  audiencia  preparatoria,  el  abogado  de la defensa  recibió  fotocopia  de la misma en forma íntegra, pues en efecto, refirió que  «la   Fiscalía   cumplió   cabalmente   con   el  procedimiento  de descubrimiento de los elementos materiales probatorios, de tal  manera  que  en  este  aspecto  puntual,  la defensa no tiene ningún reparo, ni  ninguna                observación»10,  por  lo  que  no  es  dable  predicar  extrañeza  alguna  sobre dicho elemento de convicción, más si en la  acusación  se  relacionó como elemento probatorio toda la carpeta del radicado  2007-80000.   

          Y   es   que  la  acusación   se   dirige   a   demostrar  la  presunta  comisión   de   los   delitos   de   prevaricato  por  omisión  y  falsedad  ideológica en documento  público,  surgidas  en  la  actuación   procesal   que  reposa  en  la  carpeta  reclamada.  Por ende, salta  a  la vista la estrecha relación que guarda ese medio  de prueba con el objeto del juzgamiento.   

En  otras  palabras,  la  carpeta  que  como  medio  de  prueba  documental  solicitó     la     Fiscalía    para  su  práctica en el juicio oral era  relevante    para    los   fines   de   demostrar   la   realización   de  los  delitos  imputados, independientemente de que en el descubrimiento probatorio la  parte  interesada  se  haya  tomado la molestia o no de discriminar todas y cada  una  de  las  piezas procesales que hacían parte de ella.   

          En  este  punto,  vale la pena resaltar que el acto preparatorio se  circunscribe   a   analizar   la   pertinencia  y  admisibilidad  de  la  prueba  enunciada,     descubierta     y     que   se   refiera   a   los   hechos   de  la  acusación          conforme         la  justificación  que ofrezca la parte interesada, pero  la  verificación  de  esos  aspectos  en  torno a su  contenido  es  propia  del  juez  de conocimiento a la hora de emitir su juicio,  previa  confrontación  de  la misma con los hechos o  circunstancias     a  demostrar.   

Es  más, la Corte  ha  señalado  que la carga argumentativa proveniente  de  la  parte  que  solicita la práctica del medio de  prueba  es  menor  cuando  se trata de demostrar un hecho relevante directamente  relacionado   con  el  objeto  de  discusión  en  el  juicio.               Obsérvese:   

De  ahí  que la  argumentación     que     en     este     sentido  efectúen    las    partes   dependerá,  en  cuanto  a  la  relevancia  o pertinencia de la prueba, de la  mayor  o menor complejidad de los enunciados fácticos  que    los    medios    de   convicción  solicitados  busquen  probar, análisis  que  deberá  hacerse  teniendo  en cuenta los hechos  materia     de     imputación,    así   como   las   pretensiones   (ya  sean  de  acusación   o   de   defensa)  de  los  interesados,  en  razón  de  la  teoría  del  caso  que  vaya  perfilándose      en     cada     situación particular.   

De   esta   manera,   si   el   enunciado  fáctico  propuesto con la solicitud probatoria tiene  directa  relación  con el  hecho  jurídicamente relevante atribuido en el pliego  de  cargos  (ya  sea  para  demostrar su existencia o  inexistencia), es obvio que  cualquier  prueba  de  este tipo resultará importante  para los fines del proceso.   

Situación  más  difícil se produce  cuando  la  proposición  fáctica    a    la    que    alude   el  medio  probatorio versa respecto de  un  hecho  secundario  o accesorio, del cual podrían  derivarse      consecuencias     lógicas   relativas   a   la  situación  fáctica  imputada.  En  estos  casos,  a  la  parte  interesada  le corresponde argumentar suficientemente dicha relación  o,  lo  que  es  lo  mismo,  establecer  de manera razonable el  criterio   a   partir   del   cual   sea  posible  formular  la inferencia que va del hecho secundario al  que   cuenta   con  trascendencia  jurídica y necesita ser demostrado.   

Por  su  parte,  el  juez  de  conocimiento  valorará  la  relevancia  de  la prueba solicitada en la audiencia preparatoria  mediante  un  juicio  preliminar  e hipotético del enunciado fáctico planteado  por  la  parte  y  su  relación  con  el  hecho  por probar. Para ello, deberá  presuponer,  en  principio, que la prueba tendrá un resultado positivo respecto  del  enunciado  por determinar y de ahí abordará su trascendencia para efectos  de  verificar  o  refutar  (o  también  para  sumar  o  restar  en términos de  probabilidad) la verdad histórica de la imputación.   

Si  un  análisis  de  tal  índole  arroja  resultados  negativos,  el  juez  podrá  negar  la  práctica  de la prueba por  irrelevante  o  impertinente, una vez escuchados los argumentos del solicitante,  así  como  los  de  la  otra parte y demás intervinientes. En caso de duda, lo  recomendable  será  decretar  la  prueba solicitada11.   

          Por  otro  lado,  cierto  es  que la Sala de Casación Penal de esta  Corporación,  en  los registros que reposan dentro del radicado 36784, el 17 de  septiembre   de   2012   fijó  unas  «precisiones  en torno a la metodología  que  bebe  (sic) seguirse para el acopio de documentos, con el fin de imprimirle  celeridad    al   juicio,   evitando   la   injustificada   dilación     del    trámite»,  pautas dentro de las cuales indicó que  al  tratarse  de múltiples documentos «el     fiscal    tendrá   que  seleccionar  solo  aquellos  orientados  a  demostrar  los  tópicos  relacionados  con  el  tema de la prueba y  prescindir   de   la   lectura   textual   de  toda  la  información    que    sea    impertinente    o  inútil   en   cuanto   su   contenido  no  reporte  ningún  interés para la  demostración     de     su    teoría  del  caso,  de lo contrario esas pruebas resultarían inadmisibles».   

          Sin  embargo,  olvidó el Tribunal que dicha orientación se emitió  específicamente  para  la  práctica  de la prueba documental en el curso de un  juicio  oral  con  miras  a  racionalizar  la  incorporación  de  los medios de  convicción,  es  decir,  cuando ya se había admitido su inclusión en la etapa  preparatoria, contrario al caso examinado.   

          Entonces,  la  enunciación  en  la  audiencia  preparatoria  de los  elementos  integrantes  de  la  carpeta  No.  2007-80000 seguida contra Robinson  Samboní  Burbano, Wilson Muñoz Córdoba y Óscar Bolaños López por el delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes, no es obstáculo para  admitir  su  inclusión al juicio, por cuanto fue debidamente descubierta por la  Fiscalía,  resultando apta y apropiada para demostrar un tópico de interés en  el  juzgamiento, por lo que la decisión en primera instancia será revocada. En  su   lugar,   se  admitirá  la  prueba  documental  citada,  en  los  términos  solicitados por el ente acusador.   

DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

REVOCAR la decisión  de  7  de  mayo  de  2014,  adoptada  por la Sala Penal del Tribunal Superior de  Popayán,  en  el  curso  de la audiencia preparatoria adelantada contra VÍCTOR  MUÑOZ  CABRERA,  por  los  delitos  de  prevaricato  por  omisión  y  falsedad  ideológica  en  documento público. En su lugar, se admite la prueba documental  presentada  por  la  Fiscalía,  referida  a  la  carpeta No. 2007-80000 seguida  contra  Robinson  Samboní  Burbano,  Wilson  Muñoz  Córdoba y Óscar Bolaños  López    por    el    delito    de    tráfico,   fabricación   o   porte   de  estupefacientes.   

         

Esta   decisión  se  notifica  en  estrados  y  contra  ella no procede  recurso alguno.   

Comuníquese,  notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase al Tribunal de origen.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Fl.  11 cuaderno original No. 1.   

2 Fls.  16 al 27 cuaderno original No. 1.   

3 Fl.  56 cuaderno original No. 1.   

4 Fl.  23 cuaderno original No.1.   

5  Archivo    de    audio    No.   19001600070320070003500_190012204004_4,   record  14’:10’’, cd No. 3 adjunto.   

6  Archivo   de   audio  No.  19001600070320070003500_190012204004_4,   record  49’:08’’, cd No. 3 adjunto.   

7 Fl.  23 cuaderno original No.1.   

8  Archivo    de    audio    No.   19001600070320070003500_190012204004_0,   record  39’:14’’, cd No. 2 adjunto.   

9  Archivo    de    audio   No.   19001600070320070003500_190012204004_3,   record,  10’:55’’, cd No. 3 adjunto.   

10  Archivo          de         audio         No.  19001600070320070003500_190012204004_1,           record,          5’:00’’, cd No. 3 adjunto.   

11 CSJ  SP, 8 Jun. 2011, rad. 35130.     

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