43898(06-06-14)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

AHP3076-2014  

Radicación N° 43.898  

          Bogotá,   D.   C.,   seis   (06)   de  junio  de  dos  mil  catorce  (2014).   

          El  Despacho  resuelve  la  impugnación  interpuesta  por el señor  CARLOS    ALBERTO    SALAS    HIGUITA   contra  la  providencia del 22 de mayo de 2014, por medio de la cual  un  Magistrado del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia negó la  acción  de  habeas corpus en  cuyo  trámite  se  vinculó  a  los Juzgados Promiscuo del Circuito de Jericó,  Promiscuo  Municipal  de  Tarso,  17  Penal  del  Circuito  de  Medellín y a la  Fiscalía 55 Seccional de esa ciudad.   

A N T E C E D E N T E S  

          1.  El  señor  SALAS HIGUITA impetró  la  acción  pública,  ya  que  considera  estar  privado  ilegalmente  de  su  libertad  en  atención a que en la actualidad se encuentra  cumpliendo  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva por el delito de  fuga  de  presos,  pese a que el Juzgado Quinto de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de  Medellín  le  concedió,  el 13 de mayo de 2014, con efectos  retroactivos,  libertad  condicional a partir del 6 de agosto de 2013, aportando  copia del auto que dispuso sobre el particular.   

          2.  Avocado el conocimiento del asunto y libradas las comunicaciones  respectivas  a  las autoridades correspondientes, el Juzgado Promiscuo Municipal  de  Tarso  indicó  que  por  solicitud de la Fiscalía, el 8 de agosto de 2013,  celebró  audiencias  de  legalización  de captura, formulación de imputación  por  el  delito  de fuga de presos     -cargo frente al cual  el  señor  SALAS  HIGUITA se  allanó-  e  imposición  de  medida  de aseguramiento consistente en detención  preventiva,  por  lo que no podía predicarse que su confinamiento era ilegal. A  su  vez,  el  Juzgado Promiscuo del Circuito de Jericó refirió que recibió la  actuación  el  día  21  del  mismo  mes, remitiéndola, por competencia, a los  Jueces Penales del Circuito de Medellín.   

          3.  Por  su parte, la Fiscal 55 Seccional de esa ciudad reportó que  el  7  de  agosto  de  2013,  el  señor  SALAS HIGUITA  fue  aprehendido  luego  de  que  en  una  requisa  y  verificación  de  antecedentes  se  constatara  que  tenía una condena por los  delitos  de  hurto  calificado  y  agravado  y fabricación, tráfico y porte de  armas  de  fuego  que  para  esa  fecha  debía  estar  cumpliendo  en  prisión  domiciliaria,  por  lo  que,  el  día  siguiente, se practicaron las audiencias  preliminares   señaladas   en  precedencia.  De  igual  modo,  indicó  que  al  realizarse  la  audiencia  de verificación de allanamiento e individualización  de  pena  ante  el  Juzgado  Quince  Penal  del  Circuito de Medellín, el 28 de  febrero  de  2014,  se  improbó la aceptación de cargos, por lo que se radicó  escrito  de acusación en su contra, fijándose por el Juzgado Diecisiete de esa  especialidad  como  fecha  para  llevar a cabo su formulación, el 23 de mayo de  2014.   

DECISIÓN  DEL  TRIBUNAL  

          La   primera  instancia,  después  de  hacer  un  recuento  de  las  circunstancias  que  condujeron  a  la privación de la libertad del accionante,  refiere  que  el  cuestionamiento  por  él efectuado no recae propiamente en la  decisión   del   Juez  de  Control  de  Garantías  que  le  impuso  medida  de  aseguramiento,  sino  en  la  existencia  de  una situación posterior que, a su  juicio,  enervaría  la configuración de la conducta punible que dio lugar a la  misma.   

          En  estas  condiciones y con fundamento en la jurisprudencia de esta  Sala,  recalcó  que  la  acción  constitucional no es un mecanismo paralelo al  proceso  penal  para  debatir  aspectos  connaturales  a esa sede, ni constituye  escenario  para  discutir  la  procedencia  de  la  libertad  en  tanto  que las  peticiones  sobre  el  particular  deben  surtirse  al  interior  del respectivo  trámite.  Por  ende,  al  no  advertir  una  vía  de  hecho  en  la  decisión  pertinente, negó el amparo solicitado.   

LA IMPUGNACIÓN  

          El   señor   SALAS   HIGUITA,  al notificarse  de  la  anterior  determinación,  indicó  que  la  apelaba  sin manifestar las  razones  de  su  inconformidad. No obstante, tal circunstancia no es óbice para  decidir  en  cuanto  ha  de  prevalecer  el  restablecimiento  de  la  garantía  fundamental,  en  el caso de haber sido vulnerada, aunado a que el artículo 7°  de  la  Ley  1095 de 2006 consagra que contra la negativa de conceder la acción  procede  la impugnación sin condicionarla a requisitos adicionales de carácter  sustancial,  al  tratarse del ejercicio de una facultad constitucional tendiente  a  la  protección  del  derecho  a la libertad (Cfr. CSJ AHP, 14 Nov 2012, Rad.  40256).   

CONSIDERACIONES    DEL   DESPACHO   

          1.  De  conformidad  con  el numeral 2° del artículo 7° de la Ley  1095   de   2006,   el  suscrito  Magistrado  es  competente  para  resolver  la  impugnación  formulada  en  contra del proveído emitido el 22 de mayo del año  en curso.   

          2.    Hecha    esta    precisión,    el    Despacho    ratificará  la providencia recurrida por  las siguientes razones:   

          2.1.    El   habeas   corpus  es  una  acción constitucional erigida para custodiar la libertad  personal  ante  las  amenazas  o  atentados  que contra ella puedan producir las  autoridades  públicas,  según se desprende del artículo 1º de la Ley 1095 de  2006,  afectación  que,  de  acuerdo  con  la  jurisprudencia reiterada de esta  Corporación,  se  puede  presentar  tanto por la ilegalidad de una captura como  por  la  prolongación  ilícita  de  la  privación  de la libertad (Cfr. entre  otros,   CSJ  AHP,  7  Nov  2008,  Rad.  30772;  CSJ  AHP,  23  Ago  2012,  Rad.  39744).   

          Sin  embargo,  la  acción  no  está  concebida  para sustituir los  mecanismos  ordinarios  contemplados  al  interior  de  la actuación penal para  proteger  la  vigencia  del  derecho  fundamental, pues desconocer su existencia  equivaldría   a   pasar   por  alto  “la  observancia  de  la  plenitud  de  las  formas  propias de cada  juicio”,  premisa  basilar  en  la  que  se soporta la garantía superior a un  proceso  como  es  debido  prevista  en  el  artículo  29  de  la Constitución  Política.  Ello  explica  porqué  le está vedado al operador jurídico cuando  resuelve  la solicitud de amparo incursionar en temas ajenos a la naturaleza del  habeas  corpus,  so pena de  invadir   órbitas  propias  a  la  competencia  del  juez  natural  al  que  le  corresponde  el  conocimiento  del  trámite  de donde proviene la restricción.   

         

          En  otras  palabras, cuando existe una actuación judicial en curso,  no  puede  utilizarse  el  habeas corpus con   ninguna  de  las  siguientes  finalidades:  i)  sustituir  los  procedimientos  judiciales  comunes  dentro  de  los cuales deben formularse las  peticiones  de libertad, ii) reemplazar los recursos ordinarios de reposición y  apelación  establecidos  como  mecanismos  legales  idóneos  para impugnar las  decisiones  que  interfieren  el derecho, iii) desplazar al funcionario judicial  competente  y iv) obtener una opinión diversa -a manera de instancia adicional-  de la autoridad llamada a resolver el particular.   

          2.2.  Al  cotejarse  el  contexto  que  dio lugar a la reclusión en  establecimiento    carcelario    del   señor   SALAS  HIGUITA,  se  tiene  que obedeció a la imposición de  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva en su contra por la conducta  punible  de  fuga  de  presos,  al  ser hallado en vía pública por la Policía  Nacional  el  7  de  agosto de 2013, pese a que para ese momento debía estar en  prisión   domiciliaria   descontando  la  pena  que  le  había  sido  irrogada  previamente en sentencia ejecutoriada.   

          Así,  la  privación  de  la libertad es consecuencia de un mandato  legítimo  proferido  por  un  Juez de Control de Garantías, autoridad judicial  que  constitucional  y  legalmente ha sido establecida para actuar de esa forma,  de  donde surge, por esa causa, la improcedencia del amparo constitucional en el  caso  analizado. De contera, la concurrencia de una determinación posterior que  –con efectos retroactivos  al      6      de      agosto      de      2013-1   le  concedió  la  libertad  condicional   por  razón  de  esta  sanción,  como  acertadamente  indicó  el  a   quo,   constituye  una  temática  cuya  controversia debe surtirse al interior del proceso penal que se  le  adelanta  por  el  delito  contra  la  eficaz  y  recta  administración  de  justicia,  toda  vez que el  habeas    corpus,    se  anotó,    no   es   una  alternativa  procesal  a  la  actuación  de  donde proviene la privación de la  libertad,  ni  da  lugar  a  una  especie de consulta respecto de las decisiones  proferidas en la misma.   

          En  consecuencia,  la  acción no puede prosperar por la divergencia  del  accionante  con el proveído allí adoptado al haber sido emitido, al tenor  de lo expuesto, conforme con la dinámica del debido proceso.   

          3.  Ahora  bien,  no  puede  dejar  de  considerarse  que la acción  constitucional  puede  ser  excepcionalmente residual y subsidiaria frente a los  mecanismos  ordinarios  de  impugnación,  porque  también  lo  ha precisado la  jurisprudencia.  Esta  resulta  viable  cuando,  pese  a  la  existencia  de las  aludidas  herramientas procesales, la providencia judicial que interfiere con el  derecho  a  la  libertad  personal  ostenta  las características de una vía de  hecho,  de  reunir  las  condiciones  para  configurar  alguna  de  las causales  genéricas  que  harían  viable  la acción de tutela en contra de este tipo de  determinaciones.  En tal hipótesis, aún estando en curso un trámite penal, el  habeas  corpus tiene cabida  en  garantía  inmediata  del  derecho fundamental a la libertad si la decisión  que  la  restringe  carece  de  fundamento  legal  o  razonable,  de  cara a las  circunstancias  fácticas  y legales que la harían procedente (Cfr. entre otros  CSJ   AHP,   26   Jun   2008,   Rad.   30066;   CSJ   AHP,  08  Oct  2010,  Rad.  35124).   

          Empero,  dicho contexto tampoco se materializa en este asunto debido  a  que  la medida restrictiva devino como consecuencia de sucesos acaecidos el 7  de  agosto  de  2013,  y  el  acontecimiento esbozado por el señor SALAS  HIGUITA para predicar la ausencia de  fundamento  de  su confinamiento, se reitera, ocurrió el 13 de mayo de 2014, de  manera  tal que la determinación de la judicatura para imponer en su momento la  detención   preventiva   no  se  ofrece  contraria  al  ordenamiento  jurídico  aplicable.   

          En  virtud de lo expuesto, el suscrito Magistrado de la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,  administrando justicia en nombre de la República y por autoridad  de la Ley,   

R E S U E L V E  

          CONFIRMAR       la       providencia  impugnada.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese,      devuélvase      y  cúmplase   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Cfr. auto de 13 de mayo de 2014 del Juzgado Quinto de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Medellín (Folio 4 y siguientes  cuaderno actuación)     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *