42732(27-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente   

                            EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER   

                            Aprobado Acta No. 393   

Bogotá, D. C., veintisiete (27) de noviembre  de dos mil trece (2013)   

ASUNTO  

La  Sala  resuelve  acerca  del  impedimento  manifestado  por el doctor Jesús Alberto Gómez Gómez, Magistrado del Tribunal  Superior  de  Popayán  para  conocer  del  proceso adelantado contra la doctora  AMPARO  ARÉVALO  JARAMILLO  y  el doctor LUIS EDUARDO HERNÁNDEZ GARCÍA, en su  condición  de  Juez Civil Municipal y Juez Civil del Circuito de Puerto Tejada,  respectivamente,  por  los  delitos  de  prevaricato  por acción y peculado por  apropiación a favor de terceros.   

HECHOS     Y     ACTUACIÓN    PROCESAL  RELEVANTE   

1.  Se extracta del  escrito   de  acusación  que  la  doctora  AMPARO  ARÉVALO  JARAMILLO,  en  su  condición  de  Juez  Municipal  de  Puerto  Tejada, adelantó el trámite de la  acción  de tutela interpuesta por el abogado Néstor Raúl Cándelo Viáfara en  representación   del   señor   Juan   Arturo   García   Marmolejo,   contra  el  PATRIMONIO  AUTÓNOMO  DE  REMANENTES               –PAR–   DE  TELECOM    [en    adelanta    PAR    TELECOM],   dentro   del   cual,   mediante  sentencia  de  26   de  febrero  de  2010, tuteló el  derecho  a  la igualdad del actor y ordenó al gerente de la demandada que en el  término  de  las  48 horas siguientes le ofreciera a aquél el plan de pensión  anticipada  concedida a los servidores de Telecom en el mes de marzo de 2003, se  ordenara  su  reconocimiento  y  pago  a  partir  del  1º  de  febrero de 2006,  con   el  retroactivo  de  las  mesadas,  y  su inclusión en la nómina de  pensionados  hacia  el  futuro,  hasta  cuando  CAPRECOM  asumiera el pago de su  pensión.   

Lo  anterior  a  pesar de que la demandada le  informó  que  por  los  mismos  hechos  y  pretensiones  el  accionante  había  presentado  dos  acciones  de tutela: una ante el Juzgado Promiscuo Municipal de  Arboletes,  tramitada  bajo  el  radicado No. 2009-00254, donde fueron tutelados  los    derechos    invocados   por   varios   de   los   accionantes,  excepto  los  del  señor  Juan  Aturo  García  Marmolejo, mediante  sentencia  que  posteriormente  fue revocada por el Juzgado Laboral del Circuito  de  Turbo  respecto  de  quienes  se  amparó los derechos invocados,  y  se  confirmó  en  relación con los  ciudadanos a los que se negó el amparo constitucional.   

La otra fue adelantada ante el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  de  Palmira con la radicación No. 2008-001000,   donde  también  se  protegieron  los  derechos  invocados  por los accionantes. Sentencia que fue revocada por la Sala  Penal del Tribunal Superior de Buga.   

Asimismo,  le  informó  que  el actor en dos  procesos  ordinarios  laborales  demandó  a  la  accionada. El primero, ante el  Juzgado  Tercero  Laboral  del  Circuito  de Cali, dentro del cual le negaron el  pago   de   la  pensión  de  jubilación,  y  el  segundo,  ante  el  Juzgado Primero Laboral del Circuito de  Buga,  que culminó el   11  de  diciembre de 2009 con orden de reconocer y pagar la pensión anticipada,  la  cual  para  la  época  de  la  tutela se encontraba apelada y pendiente por  resolver en segunda instancia.   

Por  otro  lado,  le  dieron  a  conocer  el  precedente  jurisprudencial  contenido  en  la  sentencia de T-551 de 2009 de la  Corte  Constitucional, en donde se estableció la improcedencia de la acción de  tutela  en un caso similar, por la inexistencia de perjuicio irremediable, falta  de  inmediatez  y  el  incumplimiento  de  los  requisitos establecidos para esa  prestación, amén de que se le entregó copia de dicho fallo.   

Del  mismo modo, le advirtieron que el PAR DE  TELECOM  no  era  una  administradora  de  pensiones  y, por lo tanto, no tenía  competencia  para expedir actos administrativos de reconocimiento o negación de  solicitudes pensionales.   

En  relación  con el actor, le explicaron no  reunía  los  requisitos para ser incluido en el plan de pensión anticipada, no  tenía  40 años de edad, ni 15 años de servicio, tampoco al 31 de diciembre de  2004  cumplía  20  años de servicios en cargos de excepción. Asimismo, que en  la  sentencia T-589 de 2007 la Corte Constitucional resolvió un caso similar de  ex  trabajadores contra el PAR TELECOM, donde claramente señaló los requisitos  para la inclusión en el plan de pensión anticipada.   

Igualmente,  le  indicaron  que la acción de tutela  era  improcedente  porque  el  actor  tenía  a  su  alcance otros mecanismos de  defensa  judicial,  para  lo  cual  le transcribieron apartes del fallo T-302 de  1993  del  Tribunal  Constitucional;  además  no  podía  utilizársele para el  reconocimiento  de  pensiones,  como  lo señaló en la misma Corporación en la  sentencia T-038 de 1997.   

Impugnado  el  fallo,  dice la Fiscalía, fue  confirmado  sin  mayores consideraciones por el Juez Penal del  Circuito de  Puerto Tejada, doctor LUIS EDUARDO HERNÁNDEZ GARCÍA.   

Como  consecuencia de las sanciones impuestas  por  desacato al representante legal del PAR DE TELECOM para el cumplimiento del  fallo  de  tutela, consignó a  órdenes    del   Juzgado   Civil   Municipal   de   Puerto   Tejada, en la cuenta del Banco Agrario y a favor  de   JUAN   ARTURO   GARCÍA   MARMOLEJO, la cantidad de $178.190.618,00.   

La  entidad  oficial suspendió el pago de la  mesada  pensional  desde  el mes de mayo de 2010, en cumplimiento de lo decidido  por la Corte Constitucional en Auto 241 de 14 de julio de 2010.   

2. Con fundamento en  los  anteriores  hechos,  el  8  de  agosto del año que avanza, ante el Juzgado  Primero   Penal   Municipal   de  Puerto  Tejada  con  función  de  control  de  garantías,  la  fiscalía  formuló  imputación  contra  la  doctora AMPARO ARÉVALO JARAMILLO y el doctor  LUIS    EDUARDO    HERNÁNDEZ    GARCÍA,  por  los  delitos  de  prevaricato  por  acción  y  peculado  por  apropiación a favor de terceros.   

3.  El 8 de octubre  pasado,  el  Fiscal  52 Delegado ante el Tribunal Superior, presentó escrito de  acusación.   

RAZONES DEL IMPEDIMENTO  

El  doctor  Jesús  Alberto  Gómez  Gómez,  Magistrado  del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Popayán, a quien  correspondió  el  asunto  por  reparto  para  fungir  como ponente, se declaró  impedido con fundamento en las siguientes razones:   

1.  Siente profundo  aprecio  por  la doctora AMPARO ARÉVALO JARAMILLO a quien actualmente lo une la  amistad   íntima   y,  por  lo  tanto,  un  infinito  pesar  por  lo  sucedido,  circunstancia  que  le  impide  tener  serenidad para adelantar objetivamente el  juicio en su contra.   

2. Tuvo a la acusada  como  compañera  de  trabajo  en la judicatura en el norte del Departamento del  Cauca,  colegaje del cual surgieron lazos de amistad que se profundizaron cuando  ella,  en  una  reunión privada, lo enteró de los problemas disciplinarios que  afrontaba  por  faltas  graves  en  el trámite de dos acciones de tutela, donde  aparecía demandada la empresa TELECOM.   

Así,  luego  de  referir  las  condiciones  emocionales  en  las  cuales  la  observó, concluyó que el vínculo de afecto,  camaradería,  trato  y  afinidad,  como  sentimientos  profundos,  perturba  su  ánimo,  pues la acusada le relató los pormenores de su intenso sufrimiento con  ocasión  de  las  tutelas que conoció contra TELECOM, las cuales la llevaron a  la  desgracia,  comentarios  que producen dolor intenso en su alma, al verla tan  descompuesta emocionalmente.   

3.   Asegura  se  identifica  con  la  angustia  que  sufre  la  procesada. De modo que ese afecto  profundo  va  más allá de los planos de los formalismos y conveniencias de las  vidas  de  relación  de los funcionarios y ex funcionarios de la Rama Judicial,  pues  se  introducen en el ámbito de lo íntimo, de su unión espiritual con un  ser  que  padece  intensamente y desfallece al ver truncada su carrera judicial,  al  final  de  la  misma,  y la magnitud del sentimiento de solidaridad le quita  serenidad para juzgarla.   

DECISIÓN DE LA SALA DUAL  

La  Sala  dual, compuesta por los Magistrados  que  integran la Sala de Decisión presidida por el doctor Jesús Alberto Gómez  Gómez,  declaró infundado el impedimento manifestado por éste, porque no puso  de   presente   elementos   objetivos  que  permitan  afirmar  que  acaecen  los  presupuestos   de   la   causal   5ª   del  artículo  56  de  la  Ley  906  de  2004.   

En  tal  sentido,  consideró que el hecho de  haber   compartido   en   la   judicatura,    en    el    norte   del   Departamento   del   Cauca,  sucedió hace más de 24 años, pues el  doctor  GÓMEZ  GÓMEZ  desempeña el cargo de Magistrado desde octubre de 1989.  Tampoco  indicó  que  hubieran  laborado en el mismo despacho, o siquiera en la  misma  ciudad  o  población,  sus  labores  las  desarrollaron  en Santander de  Quilichao y Puerto Tejada, Cauca, respectivamente.   

No colocó de presente los elementos objetivos  que  permitan afirmar que su amistad con la procesada se tornó íntima, no hizo  mención  a  momentos  sociales  o familiares en los que hubieran compartido que  permitan  establecer  el  vínculo especial y próximo que los une. “El  discurso  salta  en el tiempo a la actualidad, para destacar  que  dichos  lazos  se  maximizaron  por el comentario que le hizo la señora ex  juez,   acerca  de  ‘sus  problemas      frente      a      la      justicia     disciplinaria’”.   

Lo  que  se  presenta  es  un  error  en  el  planteamiento,  porque  la  afirmación  que  la procesada transmitió al doctor  Gómez  Gómez,  acerca  de  las  dificultades por las que atravesaba, no pueden  aceptarse  como  una  realidad  que  haga  surgir  el  sentimiento de “amistad  íntima”,    el    cual    debía    se    precedente   a   la   circunstancia  aludida.   

CONSIDERACIONES  

1.  Esta Sala de la  Corte  es  competente  para  resolver  acerca del impedimento manifestado por el  doctor  Jesús  Alberto  Gómez  Gómez  y  declarado infundado por la Sala dual  integrada  por  los  Magistrados  de  la  Sala  de Decisión Penal presidida por  aquél,  de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 58 A de la Ley 906 de 2004,  adicionado   por   el   artículo   83   de  la  Ley  1395  de  2010.   

2.  Ahora  bien, es  preciso  señalar  que  los  motivos específicos constitutivos de impedimento o  recusación  se  establecieron en desarrollo del principio de imparcialidad, con  el  fin  de garantizar a las partes y a la sociedad, que el funcionario judicial  llamado  a  resolver  el  conflicto  jurídico  es  ajeno  a  cualquier interés  distinto al de la recta administración de justicia.   

Por   tal   motivo,  la  manifestación  de  impedimento  debe ser un acto unilateral, voluntario, oficioso y obligatorio del  juez  ante el acaecimiento de cualquiera de las causales taxativamente previstas  en  la  ley,  para  negarse  a conocer de un determinado proceso y,  por lo  mismo,   debe  estar  soportada  dentro  de  los cauces del postulado de la  buena  fe,  el  cual  rige  para las partes y el funcionario judicial, pues este  instituto  no  debe  servir  para  entorpecer o dilatar el transcurso normal del  proceso  o  para  sustraerse,  indebidamente,  de  la  obligación  de  decidir.   

Lo  anterior  en cuanto  a los jueces no  pueden  separarse  por su propia voluntad de las funciones legalmente asignadas,  ni    a    los    intervinientes    escoger    libremente   juzgador.   

Por  otra  parte,  las causas que dan lugar a  separar  a  un  juez  o  magistrado  del  conocimiento de un caso determinado no  pueden  deducirse  por  analogía,  ni ser objeto de subjetivismos, en cuanto se  trata  de  normas de orden público y obligatorio acatamiento, sustentadas en la  previsión   del   legislador   de   que   solamente  las  hipótesis  fácticas  contempladas   en   el  ordenamiento  jurídico  son  las  que  impiden  que  el  funcionario  judicial  conozca  o  continúe  conociendo  de un asunto, en orden  garantizar  el  derecho  fundamental  de  las partes a que las decisiones serán  proferidas     por    un    tribunal    imparcial1.   

3.  El      doctor     Jesús    Alberto   Gómez   Gómez  invocó  para  apartarse  del  conocimiento  de  este  asunto,  la  causal de impedimento  prevista   en   el   numeral   5º   del  artículo  56  de  la Ley 906 de 2004,  esto  es,  la existencia de amistad intima o enemistad grave entre alguna de las  partes,  denunciante,  víctima  o  perjudicado  y el  funcionario judicial.   

Motivo   respecto   del   cual   la   Sala  antaño tiene precisado:   

“…el  simple  hecho de haber compartido las aulas universitarias no  es  por  sí solo motivo de impedimento, como tampoco  lo  es  la  relación  de  amistad  común  y  corriente  que  se  origina por las labores cotidianas, o por  razón  de  vecindad,  o  la  que  surge  cuando  se  frecuenta  un  determinado  sitio,  o  por  la  coincidencia  en actividades sociales etc., sino aquella que  “desborda  los límites de lo corriente, trasciende el  plano  de la simple estimación y se sitúa  en  los  terrenos del espíritu, donde  surge  la  comunidad  de  sentimientos  y  de  ideas. No es, pues, cualquier afecto, es algo más  profundo,  algo  que se confunde con la vida misma.” (Auto junio  22   de   1982,   M.  P.  Fabio  Calderón         Botero)”.2   

Criterio  que la Corte ha venido remozando en  decisiones  recientes,  como  la  citada por la Sala dual del Tribunal, en donde  señaló  que  la  amistad  íntima  alude  a  una relación entre personas que,  además  de  dispensarse trato y confianza recíprocos, comparten sentimientos y  pensamientos  que  hacen  parte del fuero interno de los relacionados; es por lo  anterior  que  ha  sido  amplia  en  su admisión, debido a su marcado contenido  subjetivo,  sólo  a  cambio  de  que  el  funcionario  exprese con claridad los  fundamentos  del  sentimiento de transparencia y seguridad que quiere transmitir  a  las  partes  y a la comunidad, pero cimentado, en todo caso, en la existencia  de  circunstancias  objetivas  que tengan la capacidad de convencer acerca de la  eventual   afectación   de   la   imparcialidad   que  debe  prevalecer  en  la  administración          de         justicia3   

4.  En  este  caso,  asiste  razón  a  los  magistrados  de la Sala dual del Tribunal que declararon  infundado  el  impedimento  manifestado  por  su homólogo, quien adicional a su  elemental  conocimiento  de  la  doctora  AMPARO ARÉVALO JARAMILLO, no expresó  actos  con  base  en los cuales se pueda inferir razonadamente sostienen amistad  íntima,  simplemente  narró  se  conocieron cuando ambos se desempeñaban como  jueces  en la zona norte del Departamento del Cauca y que ella, últimamente, le  contó  las  vicisitudes que afronta en el dos procesos disciplinarios que se le  adelantan  con  ocasión  de  igual  número  de  acciones  de  tutelas  que, en  ejercicio  de sus funciones oficiales, tramitó contra TELECOM, hecho por el que  considera     el     camaradería     antecedente    transmutó    en    amistad  íntima.   

La  percepción que experimento el magistrado  respecto  del  estado de ánimo de la procesada durante la conversación privada  que  soportaron,  así como la incidencia que sobre él tuvieron los comentarios  que  ella  le hizo, no trascienden más allá del pesar que normalmente causa en  toda   persona   poseedora   de   valores,  ver a sus congéneres en la adversidad, especialmente cuando se ha  tenido    alguna    clase    de   contacto   con   ocasión   de   la   función  desempeñada.   

Sin  embargo,  esas circunstancias carecen de  entidad  para  demostrar  la  existencia  de  amistad  íntima, la cual debe ser  anterior   y  sustentada  en  hechos  que  respalden  su  reciprocidad  y  trato  diferenciado  frente  a  las  demás  personas  que  hacen  parte de su círculo  social,  luego  no  se  puede  admitir que la causal invocada se configura en un  acto  espontáneo  de  diálogo  acerca  de  asuntos  que  se  tramitan  ante la  jurisdicción  disciplinaria,  que  no  trascendió  más  allá de lo ordinario  entre conocidos.   

5.    En  consecuencia,   al  no  estar acreditada la amistad íntima invocada por el  doctor  Jesús  Alberto  Gómez Gómez, la Corte procederá a declarar infundado  el impedimento manifestado.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1. DECLARAR infundado  el   impedimento  manifestado  por  el  doctor  JESÚS  ALBERTO  GÓMEZ  GÓMEZ,  Magistrado  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Popayán, para  conocer de este proceso.   

2.  DEVOLVER la  actuación  a  su  lugar  de  origen  para  que  se  continúe  con  el trámite  correspondiente.   

3.   Contra  esta  decisión no proceden recursos.   

Comuníquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                       FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ  CARLIER                                       MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ               MUÑOZ   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ                                                     EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS     GUILLERMO    SALAZAR OTERO   

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria    

1 Corte  Suprema  de  Justicia.,  Sala de Casación Penal, Auto de 19 de octubre de 2006,  Rad.  N°  26246, reiterada en decisión del 18 de julio de 2007, rad. 27720. En  el   mismo   sentido,   auto    del   26  de  febrero  de  2009,  Rad.  No.  31221.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, auto de 25 de julio de 1996,  radicación No. 11820.   

3  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto de 10 de mayo de 2012,  radicación 38757.     

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