42269(13-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta N° 378  

Bogotá,  D.  C., trece (13) de noviembre de  dos mil trece (2013).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Corte  Suprema  de  Justicia de Colombia  emite  concepto  sobre la solicitud de extradición formulada por el Gobierno de  España,  a  través  de  su  Embajada  en nuestro país, respecto del ciudadano  colombiano Juan Miguel Saavedra Márquez.   

ANTECEDENTES  

1. Mediante Nota Verbal número 278 del 11 de  julio  de  2013,  la Embajada de España solicitó la detención provisional con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano Juan  Miguel Saavedra Márquez.   

La embajada española formalizó la petición  con la Nota Verbal número 399 del 3 de septiembre siguiente.   

2.  El  Ministerio de Justicia y del Derecho  remitió  a  la Corte la documentación enviada, debidamente autenticada, previo  concepto  de  su  homólogo  de  Relaciones  Exteriores  respecto de que resulta  aplicable  la  Convención  de Extradición de Reos entre Colombia y el Reino de  España,  suscrita  en  Bogotá  el 23 de julio de 1892 y aprobada por Ley 35 de  1892  y  el Protocolo Modificatorio del Convenio de Extradición hecho en Madrid  el  16  de  marzo  de  1999  y  aprobado  por  la  ley  876  del  2  de enero de  2004.   

3.  Previo  requerimiento  de  la  Sala a la  persona  solicitada,  esta  designó  un  defensor  para  que  la  asista  en el  trámite.   

4. Encontrándose el asunto para disponer el  término  de  traslado  para  solicitar  pruebas,  el  ciudadano  reclamado y su  apoderado  solicitaron  se diera vía a la extradición simplificada prevista en  el  artículo  70  de  la  Ley  1453  del  2011, petición de la cual se corrió  traslado  a  la  señora  Procuradora  Tercera Delegada para la Casación Penal,  quien  coadyuvó  la  pretensión tras concluir que se realizó de manera libre,  voluntaria  y  espontánea,  además de que se cumple con las exigencias legales  para disponer la entrega.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  La Sala, en aplicación del trámite  simplificado  de  que  trata  el  artículo  70  de  la  Ley  1453  del  2011, emitirá concepto favorable para la  extradición  del  ciudadano  colombiano  Juan  Miguel  Saavedra Márquez.   

En   efecto,  de  conformidad   con   el   artículo   35   de   la   Constitución   Política,  modificado  por  el  1º del  Acto    Legislativo    01    de    1997,  la extradición se solicitará, concederá u ofrecerá de acuerdo  con   los   tratados   públicos   y   en  su  defecto  con  la  ley,         y         el  Ministerio  de Relaciones Exteriores  ha precisado que  en  este  caso  resulta  aplicable  la  Convención  de  Extradición  de  Reos  entre  Colombia  y el Reino de España,  suscrita  en  Bogotá  el 23 de julio de 1892 y aprobada por Ley 35 de 1892 y el  Protocolo  Modificatorio  del  Convenio de Extradición hecho en Madrid el 16 de  marzo de 1999 y aprobado por la ley 876 del 2 de enero de 2004.   

Por  tanto, el concepto que se demanda de la  Corte  debe  sujetarse  a  las  condiciones  de  esa  normatividad internacional  vigente  entre  España  y  Colombia,  en  el  entendido además que el referido  Protocolo  Modificatorio,  aprobado  en nuestro país  mediante  la  Ley  876  del  2004,   fue   declarado  exequible  por la Corte Constitucional mediante sentencia C-780 de agosto 18 del  mismo año.   

2.  El  artículo  I  de  la Convención de  Extradición  establece que  los  dos  gobiernos  “se  comprometen  a entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados  por  los tribunales o  autoridades  competentes  de uno de los dos Estados contratantes, como autores o  cómplices  de  los  delitos o crímenes enumerados en el Artículo 3º y que se  hubieren     refugiado     en     el    territorio    del    otro”.   

El II dispone que  “ninguna  de las Partes contratantes queda obligada  a  entregar  sus  propios ciudadanos o nacionales, ni los individuos que en ella  se  hubieren  naturalizado  antes  de la perpetración del crimen”.   

Agrega   que  “ambas  partes  se  comprometen,  sin  embargo,  a  perseguir  y  juzgar,  conforme a sus respectivas leyes, los crímenes o delitos  cometidos  por  nacionales de la una Parte contra las leyes de la otra, mediante  la  oportuna  demanda de esta última y contra que dichos delitos o crímenes se  hallen   comprendidos   en  la  enumeración  del  Artículo  3º”    y   que   “La   solicitud   será  acompañada,   en   ese   caso,   de   los  objetos,  documentos,  antecedentes,  declaraciones       y       demás       informes      necesarios”.   

El  artículo  III,  reformado por el 1º  del      Protocolo      Modificatorio,  señala que  la  extradición  “procederá  con  respecto  a las  personas   a   quienes   las  autoridades  judiciales  de  la  Parte  requirente  persiguieren  por  algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución de una pena  privativa  de  libertad  no  inferior  a  un  (1)  año.  A  este  efecto, será  indiferente  el  que las leyes de las Partes clasifiquen o no al  delito en  la  misma  categoría  de  delitos o usen la misma o distinta terminología para  designarlo”.   

El  artículo IV  dispone    que    no    habrá    lugar    a    la   extradición   “cuando  se  pida por un crimen o delito por el cual el individuo  reclamado  sufre o ha sufrido ya la pena, o que ha sido juzgado y absuelto en el  territorio      de     la     otra     Parte     contratante”     o  “si se ha cumplido la prescripción  de  la  acción  o  de  la  pena,  según las leyes del país a quien el reo sea  reclamado”.   

Según   el  V,    no  habrá  lugar  a  la  extradición  por  delitos políticos o por  hechos  conexos  con  ellos, ni el individuo cuya extradición se haya concedido  podrá  ser  perseguido,  en  ningún  caso,  por delito político anterior a la  extradición,  y  conforme  al VI tampoco hay lugar a  ello  por crimen o delito perpetrado con anterioridad  a  la  ratificación  del  convenio  o  diverso del que haya motivado el pedido.   

El  artículo  VIII  indica que      la      solicitud      de      extradición      debe    presentarse    por   la   vía  diplomática, adjuntándose  copia  autorizada  de  la  sentencia,  si  se  trata  de un criminal condenado y  evadido;  copia  autorizada  del mandamiento de prisión o auto de proceder o de  cualquier  otro  documento  que  tenga  la  misma fuerza de dicho auto y precise  igualmente  los  hechos  denunciados  y  la  disposición que les sea aplicable,  cuando  se  trate  de  un individuo acusado o perseguido y las señas personales  del  reo  o  encausado,  hasta  donde sea posible, para facilitar su búsqueda y  arresto.   

El  artículo XV, modificado por el 1º del  Protocolo,      determina     que     “cuando  el  delito  por  el  que se solicita la extradición sea  punible  con  pena de muerte con arreglo a las leyes del Estado requirente y las  leyes  del  Estado  requerido  no  permitan  la  imposición de tal sanción, se  rehusará  la extradición, a menos que, antes de concederse la extradición, el  Estado  requirente  garantice  a  satisfacción  del  Estado  requerido  que  no  impondrá tal pena”.   

El artículo 2º  del  Protocolo  Modificatorio señala que  “los  documentos presentados con las  solicitudes  de extradición que por vía diplomática se tramiten, en virtud de  la  Convención de Extradición suscrita entre los dos países, estarán exentos  del requisito de legalización”.   

3.  La   Sala   debe   verificar  el  cumplimiento  de  las  anteriores  condiciones  en torno a la  solicitud  de  extradición  que   España   hace   del   ciudadano   colombiano  Juan    Miguel    Saavedra    Márquez.   

(I).  Documentación  requerida   

La  exigencia  prevista  en  el  artículo VIII de la Convención se  satisface  porque la solicitud fue presentada por la  vía  diplomática  ante  el Ministerio de Relaciones Exteriores por parte de la  Embajada de España en Colombia.   

Por esas vía se acreditó que la Magistrada  Juez  del  Juzgado  de  Instrucción  número  4  de  Figueres (Gerona, España)  instruye   diligencias   por  delitos  de  tráficos  de  drogas  en  contra  de  Juan     Miguel    Saavedra    Márquez,  habiéndose  dictado auto de prisión en su contra el 7 de agosto  de 2013.   

Se  adjuntaron  los documentos de que tratan  los  ordinales  2º  y  3º  del artículo citado, esto es, copia auténtica del  auto  de  prisión,  en el cual se detallan como hechos objeto de investigación  que  el  21  de  junio  de  2011  se  realizó  un registro en un apartamento de  Figueres  y  se  hallaron  9,632  kilogramos de cocaína, 285 gramos de hachís,  87.685   euros,  armas,  proyectiles,  una  balanza  de  precisión,  placas  de  matrícula    de   un   vehículo,   registrado   a   nombre   de   Juan   Miguel  Saavedra  Márquez,  varios  documentos  a  nombre  de  este  y múltiples elementos para la manipulación de  cocaína,  detectándose  que  aquel  huyó precipitadamente al percatarse de la  diligencia judicial.   

Se  indica  que  para  esos  hechos resultan  aplicables  los  artículos  368 y siguientes del Código Penal español con una  pena  marginal  máxima  de 12 años de prisión y multa del tanto al cuádruplo  del valor de la sustancia intervenida.   

La  anterior  documentación,  presentada   por   vía   diplomática,  se  halla  exenta  del  requisito  de legalización, conforme lo  dispone  el  artículo  segundo del Protocolo Modificatorio de la Convención de  Extradición  suscrita  entre  la  República de Colombia y el Reino de España.   

(II).  Identificación      del      requerido      en  extradición   

La  autoridad  extranjera  señala  que la  persona   requerida   es   Juan   Miguel   Saavedra  Márquez,  de  nacionalidad  colombiana,  nacido  en  Cartago    (Valle),   quien   se   identifica   con  la  cédula  16.230.896,  datos que con suficiencia   permitieron   a   las   autoridades  colombianas  la  constatación    de    su    identidad,    con   lo  cual  se  acredita  el  requisito  contenido  en  el  numeral  3º  del  artículo  VIII de la Convención,  máxime  cuando  el  detenido  se  ha  identificado  con esos datos en todos los  actos,  no  ha cuestionado el tema y, por el contrario, su pedido de acogerse al  trámite  simplificado  comporta plena conformidad con este aspecto.   

Por tanto, no existe duda alguna acerca de la  identidad del solicitado.   

(III).  Delitos    por    los    que    se    demanda   la  extradición.   

De  conformidad  con el artículo III del  Convenio,    modificado    por    el    1º    del  Protocolo,     la  extradición  pedida es procedente cuando la persona requerida es perseguida por  algún  delito o buscada para la ejecución de una pena privativa de la libertad  no  inferior  a  un  año  para  cuyo efecto “será  indiferente  el  que  las  leyes  de las Partes clasifiquen o no al delito en la  misma  categoría  de  delitos  o  usen  la  misma o distinta terminología para  designarlo”.   

Los hechos que  se   imputan   al  nacional  se  relacionan  con  su  pertenencia  a  una  organización delictiva dedicada a traficar estupefacientes y  tales  conductas  en  el  país  requirente  estructuran  delito  de tráfico de  estupefacientes  previsto  y  sancionado  en  los  artículos  368 y   siguientes   del   Código  Penal  español,  de  lo  que  surge que ese comportamiento  igualmente   es   considerado   delito   en  nuestro  ordenamiento    jurídico,   según   establece   el  artículo  376  del  Código  Penal, Ley 599 del  2000.   

En   virtud   del  principio  de  doble  incriminación,  no basta  con  el  hecho de que en ambos países las conductas  imputadas    sean    delitos,   pues   el  Protocolo  Modificatorio  exige que  ellas  tengan pena mínima  de  un  año  de  prisión, sanción que ha de mirarse desde el ordenamiento del  Estado     requirente,     pues    el    artículo    3    del  convenio  señala  que la   extradición   “procederá  con  respecto  a  las  personas  a  quienes  las  autoridades  judiciales de la Parte  requirente  persiguieren  por algún delito o buscaren para la ejecución de una  pena privativa de libertad no inferior a un (1) año”.   

Entonces,  las  penas    a    tener    en   cuenta   son   las   establecidas   en   el   Estado  requirente.     Y     en     este    caso,    las  disposiciones  señaladas  como    infringidas    en   España   superan    con    suficiencia    ese    tope   mínimo.   

A  lo  anterior  se agrega que no se está  ante  un  delito  de carácter político o conexo con  este,   como   tampoco  obra constancia de que el  requerido  en extradición haya cumplido o esté cumpliendo pena en Colombia por  los  delitos  que  motivan  la solicitud, o haya sido juzgado y absuelto en este  país  por  dichas conductas. Por el contrario, de su  expresa  voluntad  de  acogerse a la extradición simplificada sin reparo alguno  se infiere que no se ha presentado ninguna de tales eventualidades.   

El artículo IV  de    la    Convención    dispone    que       la      extradición      no     sea      viable      “si  se ha cumplido la prescripción de la acción o de la pena,  según  las  leyes  del  país  a  quien  el  reo  sea  reclamado”.    El  instituto    no    ha    cumplido,    pues  desde  la  fecha de la comisión del delito (junio del 2011)  no  han  transcurrido  los  plazos  previstos  en  el  Código  Penal Colombiano  (artículo  83)  para  que  opere  el  fenómeno (no menos de 5 años ni más de  20).   

Así, resulta viable acceder a la entrega,  máxime  cuando,  en  razón  del  delito  de que se  trata,  no se estructura  ninguna  de  las causales de improcedencia previstas  en  los  artículos  IV  y  V de la Convención, como  tampoco    surge    alguna   limitante    en    razón    del    artículo  II,    que   señala:  “Ninguna de las Partes contratantes queda obligada  a  entregar  sus  propios ciudadanos o nacionales”,  pues    la    disposición    no    prohíbe    la  extradición,  sino  que  prevé  la  posibilidad de  negarla,  de  manera que  cuando  ello suceda, “ambas partes, se comprometen,  sin  embargo,  a  perseguir  y  juzgar,  conforme  a  sus respectivas leyes, los  crímenes  o  delitos  cometidos por nacionales de la una Parte contra las leyes  de  la  otra, mediante la oportuna demanda de esta última, y con tal que dichos  delitos  o  crímenes   se  hallen  comprendidos  en  la  enumeración  del  Artículo 3º”.   

ACLARACIONES FINALES  

1.  El  artículo  35  de  la  Constitución  Política,  modificado  por  el  1º  del acto legislativo 01 de 1997, faculta a  conceder  la  extradición  de  nacionales  colombianos  por  conductas  que  se  consideren  delictivas  en  la  legislación  patria,  cuando  ellas se hubieren  cometido en el exterior.   

El  mandato  constitucional  exceptúa  los  delitos  políticos  y  aquellos  hechos  cometidos  con  antelación  al  17 de  diciembre  de  1997.  Ninguna  de  tales eventualidades se estructura en el caso  analizado,   en  tanto  las  conductas  imputadas  de  narcotráfico  no  tienen  connotación  política,  los  hechos acaecieron en territorio Español y fueron  ejecutados años después de aquella fecha límite.   

2.  Si  el  Gobierno  Nacional  accede  a la  entrega  de  la  persona  reclamada,  debe condicionarla a que no sea juzgada ni  sancionada  por  hechos  diferentes  a los relacionados en la solicitud. Tampoco  podrá  ser  sometida  a  tratos  o  penas  crueles, inhumanas o degradantes, ni  castigada con pena perpetua.   

Si la legislación extranjera permite imponer  la  pena  de  muerte,  debe  exigirse  que  sea conmutada según lo señalan los  artículos  512  del  Código de Procedimiento Penal y VI y XV de la Convención  de  Extradición  celebrada  el  23  de  julio  de  1892  entre la República de  Colombia  y  el Reino de España y el Protocolo Modificatorio hecho en Madrid el  16 de marzo de 1999.   

3.   Al   Gobierno  Nacional  también  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas sobre la materia, ofrezca posibilidades racionales y reales  para  que  el  requerido  pueda  tener  contacto regular con sus familiares más  cercanos.   

4.  Finalmente,  el  tiempo que el ciudadano  estuvo  detenido  por  cuenta  del  trámite  debe  serle  reconocido como parte  cumplida de la posible sanción que se le imponga.   

5.  De  la  misma  manera,  se  exhorta  al  Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente  de  la  República, como supremo  director  de  la  política  exterior y las relaciones internacionales, para que  efectúe  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de  la extradición y determine las consecuencias que se derivarían  de  su  eventual  incumplimiento, al tenor de lo señalado en el numeral 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

6.   En   caso   de   que   Juan  Miguel Saavedra Márquez sea absuelto  o  declarado  no  culpable  de  los cargos que dieron origen a su extradición y  dejado   en  libertad,  el  Estado  requirente  deberá  asumir  los  gastos  de  transporte   y   manutención   del   extraditado,   con   destino  a  su  país  natal.   

En  mérito  de lo expuesto, la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

EMITE   CONCEPTO   FAVORABLE  sobre  la  petición  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Juan     Miguel    Saavedra    Márquez,  hecha  por  el  Gobierno  de  España, respecto de los cargos por  tráfico  de  estupefacientes  se  le  hacen  dentro  de las diligencias previas  907/2011    del    Juzgado    de    Instrucción    Número    4   de   Figueres  (Gerona).   

Por la Secretaría de la Sala comuníquese  esta    determinación    al   requerido  Saavedra  Márquez,  a su defensor,  al    agente  del  Ministerio  Público  y al  Fiscal General de la Nación.   

Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS  MARTÍNEZ   

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                   FERNANDO  ALBERTO  CASTRO  CABALLERO                                         

         

EUGENIO         FERNÁNDEZ  CARLIER                                             MARÍA          DEL          ROSARIO          GONZÁLEZ  MUÑOZ         

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                                                                                   EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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