41654(04-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado Acta N° 211.  

Bogotá, D.C., cuatro (4) de julio de dos mil  trece (2013).   

V I S T O S  

La  Corte  decide  de  plano  el impedimento  manifestado  por  el  doctor  ORLANDO  ECHEVERRY  SALAZAR, Magistrado de la Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Cali (Valle del Cauca), quien invoca el numeral  1°  del  artículo 56 de la Ley 906 de 2004, para apartarse del conocimiento de  esta  causa,  impulsada  en  contra de CRISTIAN ALFREDO RAMÍREZ GIRALDO por los  delitos  de homicidio agravado  y     homicidio     agravado    tentado.   

H E C H O S  

Ocurridos  en  Cali,  en  el fallo de primer  grado se relatan de la siguiente manera:   

“…[d]ieron  inicio  a la investigación  hechos  ocurridos el día quince (15) de Noviembre de dos mil ocho (2008), en la  calle  70ª  No. 22-15, Barrio Charco Azul, cuando transcurrían aproximadamente  las  18:35  horas de la tarde el señor JOSEPT STIVEN ZAMBRANO PAZ, salía de su  casa,  arriba  señalada,  pues  se  disponía a comprar comida. En este momento  observa  que frente a su casa arriban dos motocicletas, una con un pasajero y la  otra  con dos. De la segunda comienza a dispararle el parrillero o copiloto, por  lo  que  emprende  veloz  carrera  con  el  ánimo de introducirse de nuevo a su  residencia,  y  al  momento  que  ingresa y se dirige al patio, su señora madre  GRACIELA  PAZ RIVAS, que se encontraba en la sala, se coloca detrás de él y le  dice que cierre la puerta.   

Como  quiera  que  desde  la  calle estaban  disparando,  la  mujer recibe dos heridas de arma de fuego en región lumbar, en  tanto  que  su  hijo (Josepth Stiven Zambrano Paz) había recibido una herida en  la espalda antes de ingresar al inmueble.   

Como  resultado,  son  llevados al Hospital  Carlos  Holmes  Trujillo,  en  donde son remitidos al Hospital San Juan de Dios,  logrando  salvarle  la  vida  a JOSEPTH STIVEN ZAMBRANO PAZ, pero su progenitora  GRACIELA  PAZ  RIVAS,  que  había sido trasladada al Hospital Universitario del  Valle,  fallece  el  17 de noviembre como consecuencia de las heridas recibidas,  pues  la  necropsia  señala  como  causa  básica  de  la muerte, herida lumbar  penetrante  a  abdomen con sección vena cava inferior, por proyectil de arma de  fuego.   

Capturando posteriormente el 17 de enero de  2010,  al  señor  Christián  Alfredo Ramírez Giraldo, como consecuencia de la  información  aportada  por  las  víctimas Josepth Stiven Zambrano Paz y Walter  Zambrano”.   

A N T E C E D E N T E S  

1.  En  audiencias  preliminares  llevadas  a  cabo  el 18 de enero de 2010 ante el Juzgado 31 Penal  Municipal  con  función  de  control  de  garantías  de  Cali, se legalizó la  captura   de   CRISTIAN  ALFREDO  RAMÍREZ  GIRALDO1,  se  le  formuló imputación  por  las  conductas  punibles  de  homicidio agravado,  homicidio    agravado    tentado    y   fabricación,    tráfico    y   porte   de   armas   de   fuego   o  municiones,  y se le impuso medida de aseguramiento de  detención preventiva en establecimiento de reclusión.   

Como el procesado no se allanó a los cargos  formulados,     el     ente    instructor    presentó    escrito    acusatorio,  ratificándolos.   

La  etapa  de  la  causa  fue asumida por el  Juzgado  19  Penal  del Circuito con funciones de conocimiento de Cali, despacho  que    luego   de   realizar   las   audiencias   de   acusación   –el  17  de  marzo  de  esa anualidad-,  preparatoria  –el  21  de  abril   siguiente-   y  juicio  oral  –en  sesiones del 27 de abril, 12 de julio, 16 de septiembre, y 17 de  noviembre  de 2010, 7 de junio y 17 de noviembre de 2011, y 1° de marzo y 10 de  diciembre  de  2012-,  dictó  sentencia el 22 de febrero de 2013, declarando la  responsabilidad  penal  del  acusado RAMÍREZ GIRALDO en los ilícitos contra la  vida y absolviéndolo por el atentado contra la seguridad pública.   

El  fallo  en  comento  fue  apelado  por el  defensor del incriminado.   

2.  Recibida  la  actuación  en  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Cali para desatar la  apelación,  el  15  de abril de 2013 el Magistrado ORLANDO ECHEVERRY SALAZAR se  declaró  impedido  para fungir como revisor, invocando al efecto el numeral 1°  del  artículo  56  del  Código de Procedimiento Penal de 2004, toda vez que su  cónyuge,  la  doctora  Lucy  Elena  Vélez  García,  como  representante de la  Procuraduría  General  de la Nación intervino en dos sesiones del juicio oral,  “de  manera  muy  concreta  y  participativa  en  el  desarrollo probatorio del juicio”.   

Así,  luego  de  repasar  las  que, estima,  fueron  las  actuaciones trascendentes de la delegada del Ministerio Público en  dichos  actos,  y  referir precedente de la Sala en el que se declaró infundado  el  impedimento  exteriorizado  en  situación  similar,  considera  que en este  evento,  aunque  su  cónyuge  ya  no  ostenta el cargo en comento, “tiene  interés  en  el  proceso,  por  haber  actuado durante el  desarrollo      del      mismo     como     procuradora     judicial”.   

3.   Mediante  proveído   del  25  de  abril  del  corriente  año,  los  Magistrados  de  esa  Corporación  Socorro  Mora  Insuasty  y  Leoxmar  Benjamín  Muñoz  Alvear  no  aceptaron  el  impedimento  expresado  por  el  doctor  ECHEVERRY  SAZALAR, tras  considerar,  apoyados  en auto de la Sala, que si bien su cónyuge participó en  dos   diligencias   durante   el   proceso,   no   se  dilucida  “de  qué  forma puede verse afectada su objetividad, imparcialidad y  transparencia  para  tramitar  el recurso de apelación propuesto por la defensa  técnica,  máxime si la Dra. Vélez García no emitió concepto alguno respecto  de  la  responsabilidad  del procesado, no sentó su posición sobre las pruebas  debatidas  en  juicio,  ni  el  proceso  adelantado  en  primera instancia, como  tampoco,   en   las   actualidad  funge  como  procuradora  judicial”.   

En  suma,  como descartan que mediase algún  tipo   de  interés,  inadmiten  el  impedimento  planteado  y  para  los  fines  correspondientes,  remiten  el  expediente  a  la  Corte, en donde se asignó al  despacho del ponente el 2 de julio último.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

En  virtud de lo establecido en el artículo  58A  de  la  Ley  906  de 2004, adicionado por el artículo 83 de la Ley 1395 de  2010,  a  la  Corte  le asiste atribución para pronunciarse en relación con el  impedimento  propuesto dentro de una actuación que se rige por los lineamientos  de  esa sistemática, en tratándose de la manifestación que hace un magistrado  de  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Cali (Valle del Cauca),  la cual no fue aceptada por los demás integrantes de la misma.   

Ahora bien, respecto de lo que es materia de  controversia,  la  Sala  en diversas oportunidades ha expresado que el instituto  de  los  impedimentos  y las recusaciones tiene una clara fuente constitucional,  pues,  de  un  lado,  el  artículo  228  de  la  Carta Política dispone que la  administración  de  justicia  es  función  pública  y  que sus decisiones son  independientes  y,  de  otro,  el  artículo  230  de la misma prevé que en sus  providencias   los   jueces   sólo   están   sometidos   al   imperio   de  la  ley.   

En    desarrollo    del    principio   de  imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones judiciales, la legislación  procesal   ha   previsto   una   serie   de   causales   de   orden  objetivo  y  subjetivo por virtud de las  cuales  el  juez  debe  declararse  impedido  para  decidir,  garantizando a las  partes,  terceros,  demás  intervinientes  e  incluso a la comunidad en general,  la   transparencia   y   rigor  que  deben  presidir  la  tarea  de  administrar  justicia.   

Empero,  como  a  los  jueces  no  les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y  a  las partes no les está dado escoger libremente la persona del  juzgador,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del conocimiento de un caso  determinado  a  un  juez  o magistrado no pueden deducirse por analogía, ni ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas con  carácter  de  orden  público,  fundadas en el convencimiento del legislador de  que  son  éstas  y  no  otras  las  circunstancias fácticas que impiden que un  funcionario   judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión compromete la independencia de la administración de  justicia  y quebranta el derecho fundamental de los asociados a obtener un fallo  proferido     por     un    tribunal    imparcial2.   

Precisado   lo   anterior,   tiénese  que  la circunstancia impediente  invocada     por    el  nombrado                 magistrado del  Tribunal  Superior  de  Cali  para  apartarse  del  conocimiento  de  este  asunto,  aparece  consagrada en el  numeral   1°   del  artículo  56  de       la      Ley      906    de  2004,    el   cual   establece  como  causal  de  impedimento  “Que  el funcionario judicial,  su  cónyuge o compañero o   compañera   permanente,  o  algún  pariente  suyo dentro    del    cuarto    grado    de   consanguinidad      o      civil,     tenga    interés    en    la    actuación    procesal”.   

Frente  a esta causal, la jurisprudencia de  la Corte tiene establecido  que   el   “interés   en   el  proceso”,  debe  entenderse  como  aquella  expectativa  manifiesta  por la  posible  utilidad  o  menoscabo,  no sólo de índole patrimonial, sino también  intelectual  o  moral,  que  la  solución  del  asunto en una forma determinada  acarrearía  al  funcionario  judicial  o  a  sus parientes cercanos, y que, por  aparecer  respaldada en serios elementos de juicio, compromete la ponderación e  imparcialidad  del  juzgador, tornando imperiosa su separación del conocimiento  del   proceso3.   

Por  lo  anterior, el interés que causa el  impedimento  tiene  que  ser  real,  existir  verdaderamente.  No  basta     la     afirmación     que     haga    un    magistrado  a  su  arbitrio,  pues  de  aceptarse  ese  proceder, la  posibilidad  de  apartarse  del  conocimiento  de  un  caso  quedaría  sometida  solamente    a    la    voluntad    del    juez   o  magistrado.   

Por  lo  tanto,  se  trata  de  establecer  “si  la  intervención del juez recusado o impedido  en  el  caso  concreto  implicaría  la  obtención  de  un provecho, utilidad o  ganancia,  para  sí,  para  su  cónyuge  o  compañero  permanente, o para sus  parientes;  o  si  el Juez, su cónyuge o compañero permanente, o alguno de sus  parientes  en  el rango que establece la ley, profesa un sentimiento respecto de  alguno  de  los  sujetos  procesales,  con  suficiente  intensidad  para hacerle  inclinar   su  ánimo;  o  si  existe  un  interés  creado  por  otro  tipo  de  circunstancias  que  permita  vislumbrar  la ausencia de ecuanimidad”4.   

Analizada  desde la anterior perspectiva la  manifestación   de  impedimento  del  Magistrado  ECHEVERRY SALAZAR,    la   Corte   apoya   lo   decidido  por   la  Sala  Dual  del  Tribunal  Superior  de Cali,  que  lo declaró infundado,  puesto   que   de  la  brevísima  intervención  que  realizó  la  cónyuge  de  aquél, como representante  del  Ministerio  Público, no se deriva un interés de  su  parte  en  las  resultas  del  proceso y más aún  cuando  ha  trascendido  que  en  la  actualidad,  ni  siquiera ejerce ese cargo.   

En  efecto,  su  actuación  se  limitó a dos de las ochos sesiones de un juicio oral que tardó  casi   dos   años   en  culminarse,  lo  cual  se  circunscribió  a  breves  e  intrascendentes  intervenciones  en  la práctica probatoria, sin que en momento  alguno  haya  analizado  la prueba o alegado de conclusión, matriculándose con  una u otra teoría del caso.   

En ningún momento, entonces, comprometió  su  criterio  ni sentó su postura, como para considerar configurado un interés  en  la  suerte  final del  trámite,  ni  se  señaló por parte del magistrado  que  manifiesta  su  impedimento, la existencia de algún otro tipo de interés,  diferente         a         la         condición         de        interviniente   que   ostentaba   su  cónyuge,   que   permita   examinar  otras  posibilidades  insertas  en  el  contenido del numeral 1° invocado.   

Por   lo   demás,   en   casos       similares  la  Sala  ha  estimado  que  si  lo  previamente  actuado por el  funcionario   judicial   en   el   mismo   proceso,   apenas   fue  “ocasional,    tangencial,    intrascendente    y   –así-  conceptualmente, sin ninguna  incidencia  en el criterio del juzgador”, no existe  ninguna  razón  para  dar por estructurada causal impeditiva alguna5.   

La  situación  examinada,  que  cabe  aplicar  en  los  casos de los procuradores judiciales,  no  responde a la causal invocada, razón suficiente  para declarar bien denegado el impedimento que se aduce.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

DECLARAR  INFUNDADO  el  impedimento  que  en  razón  del  presente  asunto ha manifestado el doctor  ORLANDO  ECHEVERRY SALAZAR, Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de  Cali,   conforme   con   las   motivaciones  plasmadas  en  el  cuerpo  de  este  proveído.   

Cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                         FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ             GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                         JAVIER   DE  JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  La  cual  había  sido ordenada por el Juzgado 8° de esa especialidad, el 14 de los  mismos mes y año.   

2 Entre  otros,  autos  de  19  de  octubre de 2006 y 26 de septiembre de 2007, Radicados  Nos. 26.246 y 28.531, respectivamente.   

3 Entre  otros,  autos del 17 de junio de 1998 y 13 de julio de 2005,  Radicado Nos.  14.104 y 23.903, respectivamente.   

4 Auto  del 25 de febrero de 2004, Radicado No. 22.016.   

5 Entre  otros,  autos  del 20 de mayo de 1997, 24 de septiembre de 2008 y 24 de abril de  2013, Radicados Nos. 13.134, 30.586 y 41.189, respectivamente.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *