42746(27-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta N° 393  

Bogotá, D. C., veintisiete (27) de noviembre  de dos mil trece (2013).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Corte  se pronuncia sobre el cambio de  radicación   de   la  sede  del  juicio  que  debe  adelantarse  en  contra  de  Jaime Enor Agámez Pineda, en  contra  de  quien,  el  29  de  agosto  de  2013,  la Fiscalía Delegada ante el  Tribunal  Superior  de  Bogotá  radicó  escrito  de  acusación por delitos de  falsedades  en  documentos  públicos  y  privados,  prevaricatos  por  acción,  peculados por apropiación (tentados y consumados).   

Lo  anterior, según petición que el Fiscal  Delegado  hiciera  en  escrito  dirigido  a  la  Juez  1ª Penal del Circuito de  Montería  (en donde se radicó la acusación), el cual fue remitido a la Corte,  en  tanto se postuló que el cambio de sede se hiciera de Montería (Córdoba) a  Bogotá.   

ANTECEDENTES  

El  12  de  noviembre  de 2013 el Fiscal 5º  Delegado  ante  el  Tribunal Superior de Bogotá radicó solicitud a la Juez 1ª  Penal   del   Circuito   de   Montería,   documento   del   que  se  extrae  lo  siguiente:   

1.  Un  grupo  de abogados presentó ante el  Juez  Promiscuo del Circuito de Planeta Rica (Córdoba) once demandas ejecutivas  laborales  en  contra del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio  y  la Fiduciaria FIDUPREVISORA S. A., reclamando el pago de prestaciones de 1403  supuestos  docentes,  anexando  “poderes  falsos con  presentaciones  personales  falsas,  resoluciones  falsas  reconociendo  ajustes  pensionales,  notificaciones  personales  falsas…  y  el  Juez  conociendo las  falsedades  y  sobre  todo  que estas resoluciones no podían constituir título  ejecutivo  por  desconocimiento  del  trámite  diseñado por el Decreto 2831 de  2005,   libró  mandamiento  de  pago  y  ordenó  el  embargo  de  los  dineros  inembargables…  ordenó  cancelar  la  suma de $ 64.925.241.058,38”.   

2.   La   investigación  de  esos  hechos  (conocidos  popularmente  como  “el  carrusel  de la  educación  en Córdoba”) generó múltiples procesos  y  rupturas.  El  seguido  contra  Jaime  Enor Agámez  Pineda  correspondió a la Juez 1ª Penal del Circuito  de  Montería, sin que se haya podido realizar la audiencia de acusación porque  el funcionario fue recusado.   

El  24  de  octubre  de  2013  el  Fiscal se  encontraba  en  la sala de audiencias, a la espera de que se realizara esa vista  (frustrada  por  ausencia del defensor), cuando fue abordado por un periodista y  “me   dijo   que   como   consecuencia   de   esas  investigaciones  iba  a  ser  víctima  de  un  atentado  y  que si no cedía me  asesinarían”. En medios de comunicación de la zona  se  publicó  que,  en  efecto,  se  había detectado un plan para dar muerte al  funcionario, habiéndose aportado copias de esas informaciones.   

El  delegado  de  la  Fiscalía  solicita el  cambio  de  radicación  en  aras de proteger su seguridad, su vida e integridad  personal, en tanto no cuenta con protección ni vehículo oficial.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  El  señor  delegado  de  la  Fiscalía  solicita  el  cambio  de sede del juzgamiento, Montería, a un distrito judicial  diverso, Bogotá.   

El  traslado  de un distrito judicial a otro  compete  decidirlo a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,  de  conformidad  con  el  artículo 32.8 del Código de Procedimiento Penal (Ley  906 del 2004).   

2.  El  artículo  46  del Estatuto procesal  dice:   

“El cambio de radicación podrá disponerse  excepcionalmente   cuando  en  el  territorio  donde  se  esté  adelantando  la  actuación   procesal   existan  circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público,   la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia,   las   garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  personal  de  los  intervinientes,  en especial de las  víctimas, o de los servidores públicos”.   

De  la  norma  se  desprende  que el mandato  constitucional  y legal del “juez natural”  -artículos  29 superior y 19 procesal-, concepto que comprende  al  del  lugar  donde  haya  sido cometida la conducta investigada -artículo 42  adjetivo-,  de  manera  excepcional  admite la variación de la sede del juicio,  siempre    y    cuando   se   compruebe   la   existencia   de   “circunstancias   externas”  que  puedan  influir    de    manera   desfavorable   en   cualesquiera   de   los   aspectos  enunciados.   

3.  Debe  existir prueba fehaciente sobre la  estructuración  de  una  situación  objetiva, ajena al juzgador, que afecte la  imparcialidad  de  la administración de justicia, en cuanto no exista garantía  para que pueda ser dispensada de manera recta y eficaz.   

4.  Según  el  artículo  48 del Código de  Procedimiento  Penal,  quien  reclama el instituto debe dirigir sus argumentos a  comprobar  que  el  caso  concreto  se ubica dentro de las previsiones aludidas.   

En el evento analizado, el representante del  ente  acusador  acata  los lineamientos de la disposición a partir de su propio  dicho  en  el  cual  pone  de  presente  que  (delante  de  su asistente y de la  apoderada  de  la  víctimas) fue abordado por un periodista quien le hizo saber  la  existencia  de  un  plan  para  acabar con su vida, como consecuencia de sus  investigaciones.   

A  partir  de  los  postulados  que  ordenan  presumir  la  buena  fe,  se tiene como coincidente con lo realmente acaecido el  dicho  del funcionario y, desde ahí, que, en efecto, hay serios indicios de que  se  pretende atentar en su contra, producto de las averiguaciones realizadas, lo  cual  encuentra  soporte  en  el considerable monto del desfalco (más de 64 mil  millones   de   pesos),   la   cantidad  de  delitos  cometidos  y  de  personas  involucradas,  pudiéndose inferir en la verdad de la amenaza, en tanto es mucho  lo que la delincuencia se juega.   

Por  lo  demás,  los  informes  de  prensa  allegados  se  pronuncian  en  el  mismo  sentido,  esto  es, en recalcar que se  detectó  un  plan  criminal  para  acabar  con  la vida del Fiscal del caso del  “carrusel  de  la Educación en Córdoba”,  que “ha sido muy sonado”,  que  ha  dado lugar a capturas, acusaciones y sentencias y que  tal  “plan  sí fue descubierto por las autoridades,  que    manejan    la    situación    con   hermetismo   y   cautela”.   

5.  En esas condiciones, aparece acreditado,  con  probabilidad  de  verdad,  que  se  ha  dispuesto  atentar contra el fiscal  delegado  a  cargo  de  la  investigación  y  acusación  del hecho por juzgar,  conducta  con  la que evidentemente se pretende callarlo o amedrentarlo para que  no  siga  cumpliendo  su  labor,  lo cual, a voces del artículo 46 procesal, se  enmarca   dentro  de  circunstancias  que  pueden  afectar  la  imparcialidad  o  independencia  de  la  administración de justicia, las garantías debidas a las  partes   (concretamente   a   la   acusación)   y,  en  forma  específica,  la  “integridad  personal  de los intervinientes… o de  los servidores públicos”.   

En  esas condiciones, el trámite del juicio  que  debe  adelantar  el  juez  de la zona de ocurrencia de los hechos no podrá  transitar  por los cánones de normalidad que exige la disposición, como que la  actuación  del  delegado  de  la  Fiscalía  siempre  estará  afectada ante la  convicción  de  que,  de  seguir  adelante,  puede  verse  afectada  su  vida o  integridad personal.   

Así,   la   petición   debe  despacharse  positivamente,  porque el cambio de sede a Bogotá, puede permitir que cesen las  presiones,  o,  en  todo  caso,  se entiende que en la capital del país existen  infraestructura  y  recursos  que permiten prestar mayores y mejores condiciones  de seguridad a todos los intervinientes.   

El  caso  será radicado en el Juzgado Penal  del Circuito de Bogotá, a quien corresponda por reparto.   

En  mérito  de lo expuesto, la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Cambiar   la   radicación   del  juicio  que,  por  los  delitos  de  falsedades  en  documentos  públicos  y  privados,  prevaricatos  por  acción,  peculados por apropiación  (tentados    y   consumados)   debe   seguirse   en   contra   de   Jaime    Enor    Agámez    Pineda,   que  correspondía  al  Juzgado 1º Penal del Circuito de Montería, para adjudicarla  al  Juzgado  Penal  del  Circuito de Bogotá, al que corresponda por reparto y a  quien se remitirá la actuación.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                   FERNANDO   ALBERTO  CASTRO  CABALLERO                          

         

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER                                              MARÍA           DEL          ROSARIO          GONZÁLEZ  MUÑOZ         

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                                                                                    EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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